..:¿DÓNDE ESTÁ ELISA?:..

GACETA, DULCE PARAÍSO
(Edición especial 10):


  • SINOPSIS: Revive la historia en la edición especial que te ofrece la Revista "Gaceta, Dulce Paraíso".
  • ELENCO: con biografías y entrevistas a algunos de los actores de la telenovela, como a Vanessa Pose, Gabriel Porras, Sonya Smith, Jorge Luisa Pila, Catherine Siachoque, Roberto Mateos, Ismael La Rosa, Melvin Cabrera, Jason Canela, Karina Mora, Mauricio Henao, Ivelin Giro, Omar Germenos y Carmen Aub.
  • RESUMEN: toda la historia escrita de cada uno de los episodios, en cuatro apartados, para que no te pierdas ni un detalle.
  • ANÉCDOTAS: todo lo que sucedió detrás de cámaras.
  • CUESTIONARIO: demuestra que no te has perdido ningún capítulo de '¿Dónde está Elisa?' en este breve cuestionario.


VÍDEO DE '¿DÓNDE ESTÁ ELISA?':

..:SINOPSIS:..


Esta impactante historia de suspenso e intriga trata sobre la desaparición de una adolescente, perteneciente a una adinerada familia aparentemente perfecta, que a raíz de este desafortunado incidente enfrentará muchas verdades escondidas. ‘¿Dónde está Elisa?’ se estrenó el lunes 8 de marzo a las 10pm/9c. Y terminó el 10 de agosto de 2010.

La desaparición de una adolescente es el detonante. Con el lanzamiento de esta nueva producción, Telemundo se convierte en la primera cadena de habla hispana en Estados Unidos en transmitir completamente en Alta Definición en el horario estelar.

‘¿Dónde está Elisa?’ es una producción original de Telemundo Estudios en Miami, cuenta con un elenco estelar compuesto por: Catherine Siachoque, Gabriel Porras, Sonya Smith, Jorge Luis Pila, Roberto Mateos, Omar Germenos, Ivelin Giro, Ismael La Rosa, Melvin Cabrera, Karina Mora, Vanessa Pose, Claudia Moreno, Jason Canela, Mauricio Henao y Carmen Aub, entre otros. La adaptación de esta historia está a cargo de la escritora Perla Farías (‘Dame Chocolate’); la novela es producida por Martha Godoy, dirigida por Leonardo Galavis y Nicolás Diblasi, bajo la producción ejecutiva de Aurelio Valcárcel.

Con un total de 101 capítulos, esta historia de suspenso e intriga de Telemundo llega a la Revista “Gaceta, Dulce Paraíso”, en la décima edición especial que lanza nuestra publicación para que podáis disfrutar y revivir los momentos de cada episodio, con entrevistas a los actores y actrices, perfiles de cada personaje, resumen detallado de cada uno de los episodios (dividido en cuatro partes), pósters, anécdotas y un cuestionario para que demuestres que no te has perdido ni un solo capítulo.


SINOPSIS:

Los protagonistas de esta historia son un matrimonio de clase alta: Mariano Altamira (43 años) y su mujer, Dana Riggs (40 años). Ambos llevan diecisiete años de feliz matrimonio, se aman y son inmensamente felices.

La acción se inicia en una casa vacacional en Malibú, durante la celebración del cumpleaños de Mariano. Hasta la casa de la playa donde han compartido tantos veranos juntos se ha trasladado el clan completo, compuesto por el mencionado Mariano, y sus muy disímiles hermanas, Cecilia (41 años) y Viviana (37 años), además de sus respectivos hijos y cónyuges.

Mariano Altamira es un hombre de leyes devenido en empresario brillante, carismático y de un innegable atractivo físico. Vergonzosamente millonario gracias a un holding de empresas donde se incluyen una viña, una constructora, una cadena de supermercados y un periódico, cada paso que Mariano ha dado en la vida lo ha dado con seguridad. Este rasgo de su personalidad lo ha llevado a ocupar el rol de gerente general de la empresa familiar, negocio que inició su abuelo hace años atrás con un solo negocio: la tradicional Viña Domínguez, la misma que hoy logra el éxito internacional gracias a las gestiones de Mariano y de Dana, su mujer, la reputada enóloga y gerente de producción de la misma Viña. Gran parte de la felicidad del matrimonio se debe a sus respectivas carreras exitosas, sus estándares de vida, sus proyectos en común, pero muy especialmente a las tres hijas que tienen, Elisa (17 años), Cristina (14 años) y Olga (10 años). La felicidad en la que viven Mariano y Dana está a punto de esfumarse.

Los festejos del cumpleaños de Mariano prosiguen sin sobresaltos. Luego de apagar las velas y pasar el día en familia, los primos mayores, Santiago Rincón y Eduardo Cáceres, piden permiso para ir a una fiesta en un club local de teenagers, “Over the Moon”. Elisa y su otra prima, Flor Cáceres, hermana de Eduardo, también quieren ir. Luego de una discusión al respecto, Mariano accede al permiso, con la condición de que a las tres en punto de la madrugada, los jóvenes estén esperándolo. Los primos salen, entusiasmados, mientras los adultos se quedan celebrando en la casa. Mariano ha bebido un poco, de manera que Dana le propone que se vaya a la cama: ella y Cecilia irán a buscar a los niños. Las cuñadas salen en coche en busca de los jóvenes. Llegan hasta el Club. Otros padres también esperan a sus niños. Los jóvenes comienzan a abandonar la fiesta, aparecen Santiago y Eduardo, quienes dicen que no han visto a Elisa. Elisa no aparece ni contesta su celular. Dana interroga a los primos, pero ellos aseguran no saber dónde puede estar Elisa. Pasan las horas y Elisa no llama ni regresa a su casa.

Entre la desesperación y la incertidumbre, Mariano y Dana intentan enfrentar los acontecimientos tratando de guardar la calma y, especialmente, la esperanza. Pero, con el transcurso del tiempo, la paciencia comienza a agotarse, en especial al no recibir llamadas telefónicas ni advertencias de ningún tipo. Lo que se perfilaba como un secuestro parece desconcertar a todo el mundo debido a la falta de testigos. Nadie parece haber visto absolutamente nada.

Dispuestos a todo con tal de encontrar a su hija, los Altamira Riggs se obsesionan con una investigación donde no hay muchas pistas, sólo el rostro de una joven que de la noche a la mañana desapareció sin dejar huellas. Pronto surgen distintas teorías sobre la desaparición, una de las cuales indica que Elisa no desapareció, sino que escapó de sus padres debido a experiencias de abuso y maltrato.

El comisario de la Policía de Investigaciones a cargo del caso, Cristóbal Rivas, entra en acción con el objetivo de encontrar pistas. Para ello, establece una relación muy cercana con los Altamira, interrogando no sólo a los adultos, sino también a los primos de Elisa, que también se encontraban en el lugar de la desaparición.

Acosados por la policía y la prensa, para lograr su gran propósito Mariano y Dana deben establecer un plan de acción que a menudo debe actuar fuera de los márgenes de la legalidad. Olvidando sus correctos métodos y desesperado por la lentitud con la que avanza el caso, Mariano logra elucubrar una teoría acerca de la desaparición de su hija: alguien muy cercano a su núcleo familiar sabe más de la cuenta. Enfrascado en la tarea de desenmascarar al posible responsable, Mariano se enfrenta con rudeza al comisario Rivas, oposición que se verá complicada cuando el policía comience a sentirse fuertemente atraído por Dana.

Durante el inicio de la investigación, tres teorías se manejan en torno a la desaparición de Elisa. La primera tiene relación con un secuestro planificado y que, considerando la posición de Mariano, podría tener características de vendetta. Cristóbal sospecha que Mariano le oculta algo. La segunda teoría surge a partir de la evidencia en torno a una relación sexual entre Elisa y su primo Santiago, secreto en el que también podrían estar involucrados sus otros primos, Eduardo y Flor. El comisario Rivas intuye que algo ocurrió en el Club “Over the Moon” y que los jóvenes ocultan algo. Una tercera teoría apunta hacia el plano del abuso sexual: alguien se llevó a Elisa quien sabe con qué intenciones de satisfacción personal o comercial. El comisario Rivas intenta ser muy cauto en este aspecto, evitando que los padres de Elisa y, además, la prensa, elucubren hipótesis erradas.

Mariano y Dana se ven enfrentados a una serie de obstáculos que van desde la burocracia judicial hasta la suspicacia de la policía sobre su propia responsabilidad en la desaparición de Elisa. Convertidos en investigadores y, al mismo tiempo, en sospechosos, Mariano y Dana lo sacrificarán todo con tal de llegar a la verdad, incluyendo la confianza que se tienen el uno al otro, la estabilidad de su propio matrimonio y todos los valores en los que tanto creyeron. Juntos tendrán que llegar al origen de los hechos, aunque es probable que la verdad sea mil veces más cruda de lo que imaginaban.

Avanzada la historia, Mariano y Dana descubrirán que sus peores miedos eran reales. Ni en sus pesadillas más macabras imaginaron que algo así podía ocurrirles a ellos. Tras el hallazgo de una pista clave, Elisa aparece viva, pero muy mal herida.

..:ELENCO:..

Vanessa Pose


Vanessa Pose protagonizó el gran éxito de Telemundo, ‘¿Dónde está Elisa?’. Definitivamente su cara no es la más conocida de la televisión, pero la venezolana logró lo que muchas actrices sueñan: protagonizar en Telemundo. La joven se hizo con uno de los personajes principales de una gran producción que se grabó en Miami.

Antes de ver en esta gran producción, Vanessa participó en dos telenovelas en su natal Venezuela: ‘Con toda el alma’ y ‘Voltea pa´ que te enamores’. La actriz de 20 años de edad, antes de radicarse en Miami estudiaba diseño de modas.

Pose explica que llegó a ‘¿Dónde está Elisa?’ a través de un casting. La joven actriz cuenta que vive en Estados Unidos legalmente porque su mamá es cubana y a través de ella obtuvo la residencia.

-Vanessa, ¿cómo definirías a tu personaje?
Hago el personaje de Elisa, que es la niña perfecta, pero después de su desaparición se van descubriendo muchos secretos. Elisa es una niña de su casa, de 17 años, una niña súper amorosa, ama a sus padres, sobre todo tiene mucha afinidad con su padre. Tiene dos hermanas menores, con las que se lleva muy bien. Elisa es muy amorosa y cariñosa.

-¿Y qué puedes adelantar de la historia para aquellos que aún no han visto la serie?
Elisa se pierde en el primer capítulo, pero no dejará de salir nunca porque todos la recuerdan. A mitad de la novela la gente sabrá en dónde la tienen

-¿Elisa es una niña buena o mala?
Es una niña muy buena.

-¿Qué pretende enseñar la historia de la joven Elisa?
Que los padres siempre deben saber en qué pasos andan sus hijos.

-¿Te puedes creer que hayas podido protagonizar en tan poco tiempo una telenovela?
Ni yo misma me lo puedo creer. Es una experiencia espectacular. Todo ha sido un reto para mí. Convertirme en protagonista fue una sorpresa. Yo hice apenas dos telenovelas en Venezuela antes de mudarme a Miami, que me dieran el rol principal y que la historia girara en torno a mí es un regalo.

-¿Cómo te ganaste este protónico?
Fui con mi manager, porque en Estados Unidos es imposible trabajar sin agente. Y no me gané el papel de protagonista por palanca, me he esforzado bastante para estar donde estoy. Iba a hacer casting para ‘Perro Amor’ y no me llamaron, a las tres semanas la historia cambió, repicó el teléfono, y me invitaron a hacer casting para el personaje de Elisa. Me di cuenta de que era un rol muy completo y ellos vieron que yo tenía potencial.

-¿Qué significa para ti dar vida a Elisa?
Es un rol súper importante. Fue un gran reto para mi desarrollar a Elisa. Y estoy muy agradecida con Telemundo por darme esta gran oportunidad.

-Esta telenovela no es la típica historia rosa...
Es una novela que se sale de los parámetros normales y, por eso, ha sido un éxito porque no es la historia que estamos acostumbrados a ver.

-¿Es cierto que la novela se hizo en cuatro meses?
Sí. Fueron pocos días y muchas horas de grabación. En Miami se trabaja de manera intensa y bajo mucha presión.

-El tema principal de la historia es la desaparición de Elisa, tu personaje, ¿te escondiste para que no te vieran por Miami mientras estuviste desaparecida en la ficción?
(Risas) Sí, porque me pidieron que fuera discreta, que tuviera cuidado con los lugares a los que iba para que la gente no me viera. Durante semanas no pude dar entrevistas, no podía ir a programas ni hacer reportajes. El canal me pidió que estuviera en mi casa hasta que Elisa empezara a salir, así fuera en recuerdos.

-El gancho de la historia es el misterio, ¿te preocupa que la gente se entere del final por Internet?
No, no me parece riesgoso. Para nadie es un secreto que esta es una versión de una novela chilena y que ya se grabó el final. En Estados Unidos pasó eso mismo, pero la gente siguió viéndola.

-¿Qué se siente trabajando con actores veteranos de la actuación?
Para mi es un orgullo haber estado en esta producción rodeada de grandes actores. Siempre trataba de absorber lo más que podía de ellos para aprender y escuchando sus consejos. Nadie me hizo sentir como una nueva. Desde un principio me hicieron sentir demasiado bienvenida a la producción. Me ayudaron y aprendí de todos los compañeros y de la responsabilidad enorme que significa ser la protagonista. Y de la persona que me hice más amiga es de Claudia Moreno. Todo el tiempo estamos en contacto. Es con la que más hablo.

-¿Cómo fue tu relación con Sonya Smith, tu madre en la ficción?
Con ella me fue excelente, la adoro. En las grabaciones, me decía que trataba de comportarse como una mamá de verdad.

-¿Por qué decidiste dejar Venezuela para irte a Estados Unidos?
Cada quien busca lo que más le conviene. Si uno no está feliz, es chévere buscar otros lugares y otras oportunidades para salir adelante.

-¿Cómo fueron tus comienzos en la actuación?
A los catorce años pude participar en una serie juvenil en Venezuela (mi país) y, a raíz de eso, hice otra novela allí también. Después, mi familia decidió viajar a Tampa, Florida (Estados Unidos), donde estuve durante un año sin hacer nada. Y decidí mudarme a Miami y traté de reconectarme para empezar mi carrera y estoy muy feliz de que me hayan permitido protagonizar a Elisa en esta gran producción.


Vanessa Pose fue Elisa Altamira en ‘¿Dónde está Elisa?’:

Hija de Mariano y Dana. Hermana de Olga y Cristina. En apariencia es una muchacha integrada, muy despierta, con una relación muy cercana con sus familiares y especialmente con sus primos, Santiago y Eduardo.

Su precoz adolescencia y su deseo de convertirse en mujer, la han distanciado de su madre, Dana, quien todavía piensa que es una niña, a pesar de tener 16 años. Con su padre tiene una relación de amistad y mucha confianza. Para Elisa, su padre es su adoración.

Para los ojos de todo el mundo, Elisa es una hija mayor ejemplar, una hermana generosa y preocupada, una brillante alumna de Décimo grado de High School, admirada en su círculo y respetada por sus pares.

Sin embargo, tras su desaparición, además de sus virtudes aparecerá la figura de una niña de personalidad turbulenta, conflictiva y que durante mucho tiempo ha guardado varios secretos, algunos de los cuales son ignorados incluso por sus más cercanos.
La imagen de Elisa niña, dará paso a la figura de una adolescente provocadora, rebelde y dispuesta a todo con tal de llamar la atención de los demás. A través de la investigación del comisario Cristóbal Rivas, tanto Mariano como Dana descubrirán que su hija había cambiado y que nadie se había dado cuenta.

Gabriel Porras


Gabriel Porras confiesa que sabe cómo enamorar a una mujer y considera que por eso lo siguen tanto, aunque él sólo tiene ojos para su mujer, la también actriz Sonya Smith, con la que ha protagonizado ‘¿Dónde está Elisa?’.

El reconocido actor mexicano posee una trayectoria artística que incluye más de 40 obras teatrales, lo que le dio la base para desarrollarse como actor. ‘El Alma Herida’ de Telemundo fue su primer protagónico en la televisión. ‘Olvidarte Jamás’, ‘Prisionera’, ‘Madre Luna’ y ‘El Rostro de Analía’ son algunos de sus trabajos más importantes. Porras también se ha desempeñado exitosamente en el cine habiendo participado en ‘Entre Villa y una mujer desnuda’, ‘Bajo la misma Luna’ y ‘Reflejos’. Por último, el público disfrutó de su talento como Mariano Altamira en ‘¿Dónde está Elisa?’.

-Gabriel, ¿qué significa el papel de Mariano Altamira en tu carrera profesional?
Este es uno de mis mayores retos de mi vida, sino es el mayor. Yo tenía mis preferidas en las novelas, tengo 20 años actuando, haciendo cine, teatro, televisión, y ‘Dónde está Elisa’ se ha convertido en mi favorita y por mucho. Es un libreto que ya tiene muchas cosas que decir, uno nada más tiene que meterse en esa situación y solito vuela. Tiene un formato diferente, de película, y emotivamente es un sube y baja, una montaña rusa que no va a terminar de principio a fin. Cuando leía los capítulos, cada día, te lo juro, era un dolor y una emoción nueva. La gente que le prohíbe la libertad a otro ser humano me parece la más abominable que hay bajo la faz de la tierra. Es terrible y espero que esto sirva como una denuncia, como una condena para aquellos que no tienen el corazón para entender que todos somos hijos de alguien, que todos somos hermanos de alguien o amigos de alguien y el hecho de que lo separen a uno de su familia puede ser algo devastador.

-¿En qué te pareces a Mariano?
En el amor por su familia, es un tipo que considera que el valor más importante es la familia y va a hacer todo por conservarla. Obviamente sus decisiones no siempre son las más acertadas, pero digamos que es en lo que más se parece a mí.

-¿Qué castigo crees que se hubieran merecido los secuestradores?
El peor de los castigos. Yo creo que privar de la libertad a un ser humano es algo que tiene que castigarse con lo máximo, porque creo que nadie tiene derecho a quitarle la libertad a alguien.

-¿Qué te atrajo de esta gran producción?
Cuando supimos (Sonya y yo) del proyecto nos fuimos a internet a ver cómo habían hecho el original chileno, que es una gran producción, muy bien actuada, muy bien dirigida, tiene el formato de serie más que de telenovela, y esto nos atrajo muchísimo; es un reto porque es una historia que tiene que ver con nuestra cotidianeidad y con personajes reales con muchas dimensiones.

-‘Dónde está Elisa’ se aleja mucho de la trama que se suelen contar en las telenovelas...
Sí, la gente lo está pidiendo. La gente está cansada de la misma historia. Creo que durante muchos años México fue la meca de las telenovelas, pero siento que se quedaron un poco en la historia rosa, en la historia convencional. Sin embargo yo siento que la gente ya está lista para pensar un poquito más, historias que sirvan de ejemplo para que seamos una mejor sociedad. El mundo se nos está cayendo a pedacitos en todos los sentidos. Si nosotros, a través de la televisión, no damos un ejemplo de lo que podría ser bueno o podría ser malo, no estamos haciendo nuestra labor como artistas.

-En cuestiones de dinero, ¿cuál es tu percepción ante la historia rosa que es más comercial y una historia de contenido fuerte como ‘Dónde está Elisa’?
Obviamente es un riesgo porque evidentemente en los mercados lo que importa es el dinero que genere. Para mí no, para mí lo importante es el mensaje, para mí lo importante es que los seres humanos entendamos que estamos compartiendo un mundo, que cada vez nos está quedando más chico, para poder hacer una mejor vida todos. Siento que ya estamos dando gritos para cambiar la situación que hemos vivido, situación de desigualdades, problemas de fronteras, etc.

-¿Eres un buen conquistador?
No soy un hombre tan guapo, pero tengo lo mío, es que creo que el concepto de galán tiene que ver con alguien que sabe enamorar, conquistar y creo que ahí sí me considero bastante bueno, entonces no seré el más guapo, pero sí tengo esa habilidad para enamorar.

-¿Ha servido de algo que seas pareja de Sonya Smith para que en la ficción también lo seáis?
El hecho de tener una base sólida como pareja nos permite a la hora de grabar estar bien. Mi relación personal dista mucho que la que tiene Mariano con Dana; utilicé la base de nuestra relación pero la llevé a la situación que ellos estaban en esos momentos.

-Y entre tú y Sonya, ¿os dais consejos a la hora de actuar?
Sonya es muy receptiva y, a pesar de que estamos todo el día juntos, acepta que le comente cosas o ella a mí, a veces después de jornadas de trabajo pesadas estos comentarios no son tan bien tomados, pero gracias a Dios nos comunicamos bien y eso ayuda para la escena; nosotros no tenemos hijos pero la simple idea de saber que un ser querido se puede perder, de verdad detona muchas cosas en nosotros. Tengo la mejor mujer del mundo y ella siempre sabe hacer muy bien las cosas y me controla. Ella me tranquiliza. Tiene la cabeza bien puesta en la tierra y es la que me hace funcionar como pareja

-Para aquellos que aún no han visto la novela, ¿por qué les recomendarías verla?
Porque tiene muchos ejemplos de lo que tenemos y lo que no tenemos que hacer. Por ejemplo, Mariano Altamira tiene una doble vida, tiene a su mujer y a sus hijas y por otro lado tiene una novia muy bonita y él cree que lo puede tener todo, pero se da cuenta que no porque está a punto de perder a la mujer de su vida. O la misma historia de Elisa, que sabemos que los secuestros en México están a la orden del día, pero aquí toma otro tono porque Elisa no fue secuestrada, es la historia de una niña de 17 años con una vida aparentemente perfecta y que dices: “qué duro, como papás qué estamos haciendo mal, por qué se nos fue”. Entonces la novela nos da una perspectiva para entender mejor esas situaciones y para poder enfrentarlas. Yo creo que tiene muchos ejemplos de cómo podríamos hacer las cosas, el chiste es tomar conciencia de que tenemos que cambiar los seres humanos y no nada más en México, sino en el mundo entero.

-¿Qué es lo que más te gustó de trabajar en esta historia?
Lo que más me gusta de esta serie es que es una serie donde hay seres humanos reales, no hay este juego donde los buenos son demasiado buenos y los malos demasiado malos, casi como caricaturas. Esto nos ha permitido a todos los actores explorar la psique de cada personaje e irnos a profundidades que verdaderamente pueden atraer a la gente, porque en situaciones de esta naturaleza hay grandes dolores, grandes pérdidas, grandes frustraciones. Creo que eso ha enganchado mucho a la gente, además del formato que tiene también como de serie norteamericana. Todavía nos falta un poquito, pero ahí vamos en el camino.

-¿Cómo te encuentras al saber que ‘Dónde está Elisa’ ha sido muy bien recibida por los televidentes?
Muy contento evidentemente, porque más allá del éxito que ha tenido es una historia que se tenía que decir, es una historia que está sucediendo en el mundo y que tenemos que tomar conciencia de ella. Es una historia que habla del secuestro, que en mi país (México) está muy duro el asunto. Por lo menos puede ser una denuncia de situaciones que no queremos más.

-A pesar de todos los males de México, ¿te sientes orgulloso de ser mexicano?
Por supuesto, yo escucho el Himno Nacional aquí en Estados Unidos y se me pone la piel chinita. Soy orgullosamente mexicano y cuando voy por el mundo lo digo. Mi padre es colombiano, pero yo siempre me he sentido cien por ciento mexicano. Me encanta vivir allá, si la vida no me hubiera traído a trabajar acá, seguiría allá. Todo nuestro país es una hermosura, pero ahora estamos en una situación grave, el país está copado por el narcotráfico, por el lavado de dinero, pero por eso tenemos que ser más mexicanos que nunca y salvarlo.

-¿Crees que la violencia que se vive en México influye para que se tache a los mexicanos de problemáticos?
Yo creo que nosotros como mexicanos debemos dejar de echar culpas a los demás. Yo nací en el sexenio de Díaz Ordaz y desde que me acuerdo siempre hemos culpado al presidente en turno de nuestros males. Yo como mexicano no quiero seguir echándoles la culpa a los demás, nuestro país debería estar en el cuerno de la abundancia, es uno de los países más ricos del mundo y debe tener el lugar que se merece. Desgraciadamente como mexicano, yo alguna vez di una mordida y al dar una mordida me convertí en un criminal, porque acepté que se transgredieran las leyes, apoyé la corrupción. Entonces ahora yo les digo que no lo hagan, ése es nuestro principal problema.

-¿Qué crees que es necesario para salvar a tu país?
Que cada quien haga una toma de conciencia personal. Cada individuo tiene que entender que si da una mordida, está mal. Debe entender que no debe hacer trampa para ganar. Hay que apasionarnos por lo que hacemos, no tener miedo, tomar la vida como viene, que así como tomamos la fiesta, como nos unimos para apoyar a la selección, así tenemos que unirnos para decir: “yo voy a apoyar a esta niña porque no tiene para comer, yo le voy a dar a esta señora que le hace falta algo”. Siempre estamos muy acostumbrados a recibir y a pedir, pero hay que enseñarnos a dar. Yo creo que es el momento para tener una transformación de conciencia, que esté basada en ayudar a los demás, en pensar en los demás.

-Después de terminar ‘Dónde está Elisa’, ¿qué planes tienes?
Sé que estoy firmado con Telemundo con un proyecto más, el problema es que todavía no hemos decidido qué proyecto va a ser. Te puedo decir que en Miami vamos a estar haciendo teatro mi mujer y yo porque somos “workaholics” (adictos al trabajo) y no podemos dejar los escenarios nunca. Mientras la televisión no nos aclame, ni el cine, vamos a estar haciendo teatro en Miami.


Gabriel Porras fue Mariano Altamira en ‘¿Dónde está Elisa?’:

Es el padre de Elisa. Hermano de Cecilia y Viviana, casado con Dana; padre de Elisa, Cristina y Olga. Como Gerente General de su conglomerado de empresas, Mariano es un hombre orgulloso de sus logros y consciente de sus capacidades. Su bisabuelo, don Leonardo Altamira, fundó la Viña que lleva su nombre hace ochenta años atrás.

Mariano (de 43 años) estudió leyes porque eran su pasión y durante varios años se destacó como uno de los mejores abogados penalistas del país. Tras la muerte de su padre, cuando él era aún un muchacho, Mariano decidió continuar la tradición familiar, un concepto elemental para entender su personalidad.

Convertido en el responsable de sacar adelante un negocio complicado y desconocido, al cabo de dos años logró consolidar las exportaciones y afianzar el nombre de la Viña Altamira en el mercado internacional. Hoy su gestión es constantemente elogiada y su talento a la hora de los negocios lo ha llevado a extender el imperio Altamira hacia la construcción (con la torre de 60 pisos que proyecta su cuñado Bruno), la exportación (con el negocio que controla su hermana Cecilia) y los medios de comunicación (con un periódico de circulación nacional). Mariano siente que cumplió el sueño de su bisabuelo.

Noble, de una corrección a menudo inquietante, muy apegado a las leyes y las normas de conducta, Mariano adora a su mujer y a sus hijas. A pesar de la falta de tiempo y los típicos problemas de comunicación, Mariano es un padre dedicado y presente. Lo mismo ocurre con su mujer, Dana, con quien no sólo comparte la casa, sino también la oficina.

Mariano conoció a la enóloga Dana Riggs, cuando ella estaba terminando sus estudios de Agronomía. Mariano se enamoró de ella y le dio tres hijas. Actualmente, la pareja intenta darse tiempo para lograr la intimidad, aunque a menudo el trabajo, las niñas y la vida doméstica se les hacen cuesta arriba. En su afán de que las cosas funcionen a la perfección, Mariano siempre ha intentado educar a sus hijas con cariño, pero un cariño riguroso, basado en la disciplina, el orden y la confianza.

De sus tres hijas, para Mariano, la favorita siempre será Elisa, la mayor, la primera. Con Elisa mantiene una cercanía muy particular, una relación de cariño y confianza, que se verá bruscamente interrumpida con su desaparición. Entonces, el orden de las cosas se resquebraja para Mariano. Todo aquello en lo que creía fervientemente, se derrumba de la noche a la mañana. Nunca se imaginó que algo así podía llegar a sucederle a un hombre como él.

Sumido en la desesperación, los peores rasgos del ser humano aparecen en Mariano. Acostumbrado al poder, no logra convencerse de lo ocurrido. Su personalidad choca desde un comienzo con la del comisario Cristóbal Rivas, el detective del Departamento de Policías de Los Ángeles (LAPD). Mariano detesta al policía y no tolera la lentitud de los procesos, razón que lo lleva a investigar por su cuenta. Mientras Mariano se dedica a encontrar pistas que lo lleven a Elisa, el comisario descubrirá ciertos detalles en el historial de Mariano Altamira que podrían explicar la desaparición de su hija y que, además, podrían hacer tambalear su estabilidad matrimonial.

Durante la historia, Mariano se obsesiona a tal punto con la búsqueda de Elisa que abandona con frecuencia a su mujer e hijas. Abocado a la tarea de configurar una escena de la desaparición y de encontrar testigos que hayan visto a Elisa durante esa noche fatídica, Mariano está en constante movimiento, olvidando su trabajo, su familia y especialmente, su matrimonio. Su sorpresa será mayúscula cuando el comisario Rivas descubra que durante los últimos dos años ha mantenido un romance estable con Isabel Ríos, su secretaria y asistente. El mundo del empresario del año colapsará definitivamente cuando comprenda que su mujer, Dana, la madre de sus hijos, ha encontrado el apoyo que necesita en los brazos del mismísimo comisario Cristóbal Rivas.

Sonya Smith


Sonya Smith se dio a conocer a través de telenovelas memorables dentro de la televisión hispana. Su primer protagónico fue ‘Cara Sucia’, que se transmitió exitosamente en más de 80 países. Otras de sus reconocidas participaciones han sido en ‘Cristal’, ‘Alondra’, ‘Destino de mujer’ y ‘Olvidarte jamás’, telenovela donde conoció a su actual marido Gabriel Porras. Su primer trabajo con Telemundo fue en ‘Pecados Ajenos’ y actualmente interpreta a Dana Riggs en la exitosa novela ‘¿Dónde está Elisa?’.

La versátil y destacada actriz Sonya Smith a los cinco años debutó en el teatro. Es la única de sus hermanos que ha heredado el talento de su madre, Ileana Jacquet, también actriz. Vino al mundo el 23 de abril de 1972 en Philadelphia, Estados Unidos, sin embargo, se marchó a vivir a Venezuela siendo una niña. Desde sus primeros años de vida, sintió interés por la expresión artística, gracias a la profesión de su madre.

-Sonya, ¿cómo definirías a tu personaje?
Dana es una madre de familia que tiene tres hermosas hijas, un marido maravilloso y pertenece a una familia adinerada que ha tenido mucho éxito. Es la familia perfecta, son más de veinte años viviendo la felicidad en esa burbuja y de pronto que le suceda algo así es una tragedia que le rompe el esquema a esta mujer y a toda la familia. Interpreto a una mujer cuya hija desaparece y por ello sufre una gran angustia. Se da cuenta de que su vida no era perfecta, como pensaba. Es impactante y tan doloroso perder un hijo, más que todo porque desaparece. Es un sentimiento diferente cuando la pérdida es por una muerte, pero que de repente desaparezca es una sensación indescriptible, una mezcla de muchas cosas, como emociones, incertidumbres, tristeza impotencia, dolor, angustia, rabia, terror y miedo. Hay una gama infinita de emociones y el poder interpretar un papel en donde haya todos esos matices y esas emociones a flor de piel, es un reto maravilloso y fascinante como actriz.

-¿Cómo te sientes protagonizando esta producción?
Estoy encantada porque me exige mucho como actriz. Es un personaje maduro, me hace sentir cómoda.

-¿Qué hacías en tu tiempo libre cuando estabas grabando la novela?
Una llegaba tan cansada a la casa, pero tienes que estudiar para el día siguiente. A mí me pasaba que me acostaba y estaba pensando en la novela, me despertaba y también.

-Esta novela no es la típica “rosa”, ¿qué te parece que se haya cambiado la trama de las telenovelas?
Me parece muy interesante y aplaudo ese esfuerzo de que se presenten nuevas opciones. La trama tiene mucha acción e intriga. Los hechos ocurren mucho más rápido que en las telenovelas tradicionales. Hay que verla todos los días para no perder el hilo. Aunque se mantienen algunos esquemas de la novela rosa, el género ha experimentado una evolución positiva. Pero, como divertimento al fin, no debemos olvidar que hay un público para todos los estilos.

-¿Cómo te has sentido interpretando a una madre que pierde a su hija?
El hecho de que aún no tenga hijos implica un desafío, porque el sentimiento de una madre es muy difícil de entender si no se ha vivido. Por fortuna, tengo a mi favor un instinto maternal que he canalizado a través de mis hermanas menores y sobrinos, aunque, claro, nunca es lo mismo.

-Eres pareja de Gabriel Porras, ¿temiste en algún momento que os representarías a vosotros mismos o convertiros en la misma pareja de la novela donde os conocisteis para los televidentes?
Esta claro que se corre el riesgo de representarse a sí mismo. Pero la tarea del actor consiste en desligar el personaje de la persona. Gabriel y yo nos hicimos pareja en ‘Olvidarte jamás’. Pero, a diferencia de ese trabajo, donde los personajes se enamoraban en el desarrollo de la trama, el matrimonio que interpretamos en ‘Dónde está Elisa’ ya está establecido.

-Ahora que vuelves a trabajar con Gabriel, ¿chocan vuestros egos?
En absoluto. Cada uno sabe bien quién es el otro como actor y como persona, porque ya hemos coincidido otras veces. Nos respetamos.

-¿En vuestra relación personal os complementáis?
Pensamos de la misma manera en las cosas importantes, pero somos muy distintos, la verdad.

-¿Habéis pensado en tener hijos o de momento preferís dedicaros a vuestras carreras?
Ya veremos, lo que Dios quiera. Hay personas que desean tener muchos hijos, yo no. Seré feliz si la vida es benévola y me da uno.

-¿Crees que hay que estar preparado para formar una familia?
Depende de en qué etapa estés, ya que un hijo implica muchos cambios, es una gran responsabilidad. A veces los posponemos para realizarnos profesionalmente, pero creo que no hay que verlos como obstáculos, sino como una gran razón en nuestras vidas que nos motiva a seguir creciendo.

-¿Cómo recuerdas tu infancia?
Muy feliz. Tomé clases de ballet y jazz durante un tiempo. Me encantaba ir de gira, ver los vestuarios y todo lo que sucedía tras los bastidores. Mi debut en el teatro fue a los 5 años, en una escenario grande y ante muchas personas. Fue muy bonito.

-¿De quién heredaste el amor por la actuación?
Mi mamá (la actriz Ileana Jacquet) fue mi primer modelo. Sin embargo, en mi casa todos éramos artistas, porque mi abuela cantaba ópera, mi abuelo era pintor, mi bisabuela tocaba más de un instrumento y mi tía fue bailarina.

-Al vivir entre artistas, ¿siempre tuviste el apoyo para ser actriz?
Sí. Eso me dio mucha seguridad. Mi mamá me enseñó a ser responsable, profesional y a dar lo mejor de mí.

-¿Qué te gusta, por encima de todo, de tu profesión?
Que es como un juego donde manejo situaciones y personajes. En esta carrera hay mucho estudio, concentración y horas de trabajo extenuante, pero te permite jugar, es divertida. Yo, que no tengo hijos, ya he sido madre cuatro veces, y de niñas mayores. A veces he de odiar a alguien con quien me llevo bien o amar a alguien que no me transmite nada. La actuación es así.

-¿Cómo te cuidas para lucir ese cuerpazo?
Me gusta comer, pero tengo la bendición de tener un cuerpo atlético. Y si nunca digo mi edad es porque ninguna de las que se publican son exactas. Unos me ponen muchos años y otros más. Yo prefiero que eso también forme parte del misterio.


Sonya Smith fue Dana Riggs en ‘¿Dónde está Elisa?’:

Casada con Mariano Altamira, madre de Elisa, Cristina y Olga. Agrónoma con especialidad en enología, Dana es una madre dedicada, experta en la ardua tarea de compatibilizar familia y trabajo. De personalidad apacible, muy cercana a la vida al aire libre y la naturaleza, ama a su marido e hijas tanto como ama su profesión. Su carácter afable, generoso y dedicado se complementa a la perfección con el de su marido. Dana confía en Mariano y cada día lo seduce su inteligencia, su sentido de la caballerosidad y su impecable labor de padre.

Hasta el inicio de la historia, Dana (de 38 años) vive en un mundo perfecto, una burbuja, rodeada de cariño, comodidades y perfección. Sin embargo, la felicidad dura hasta la noche en que su hija Elisa desaparece. Eso marca un antes y un después en la vida de todos los personajes, pero en Dana el cambio es radical. Su personalidad se transmuta, cambia su manera de ser, de relacionarse con los demás y de mirar el mundo. De ser una mujer natural y confiada se hace impulsiva, belicosa, incapaz de volver a creer en el ser humano. Dana es la que no da su brazo a torcer, la que siempre cree que Elisa está viva y que algún día la recuperarán.

A medida que avanza la historia, sus ilusiones se resquebrajan y también se ve afectada su escala de valores. Devastada, no encontrará en Mariano el apoyo que espera, principalmente debido a que él está ausente, muy empeñado en la investigación por su cuenta. Dana entonces establece una relación con el comisario Rivas, un hombre que ha sufrido un drama similar al suyo y que la orienta en varios sentidos. Con Cristóbal se conecta esencialmente a través del dolor.

A través de la investigación, Cristóbal descubre que Mariano mantiene una relación paralela con otra mujer. Se trata de su secretaria, Isabel Ríos. Decepcionada de su marido, Dana se entrega a un romance con el comisario Rivas. A partir de ese momento se verá inmersa en una ola de sospechas cruzadas, críticas de parte de la familia y, además, sufrirá más de una decepción al enterarse de varios secretos más que existían en su círculo familiar.

Jorge Luis Pila


Jorge Luis Pila, nacido en Checoslovaquia y criado en Cuba, tenía intenciones de estudiar Economía, pero comenzó su carrera como bailarín y modelo. Pila acepta que no queda nada de su afición al baile, piensa que fue una etapa que vivió plenamente en su adolescencia y que ya ha quedado superada, porque ahora tiene asumida su carrera de actor.

Dada su forma de ser fuera de las pantallas, donde se define como una persona cambiante, seria, tranquila y hogareña, Pila reconoce que ha tenido que trabajar mucho para afrontar un personaje como el Cristóbal Rivas. En estos momentos, Jorge Luis es un hombre enfocado y disciplinado que vive dedicado completamente a sus dos amores: la familia y la actuación.

Pila obtuvo su primer papel protagónico con la producción ‘Al norte del corazón’, lo cual le lanzó inmediatamente al estrellato. Entre sus proyectos más destacados se encuentran ‘Valeria’, ‘Catalina y Sebastián’, ‘Ellas, Inocentes o Culpables’, ‘Yacaranday’, ‘Secreto de Amor’, ‘Súbete a mi moto’ y ‘Ángel Rebelde’. Con Telemundo ha participado en ‘Más sabe el Diablo’ y por último, Pila se desempeñó con mucho auge como el Comisario Cristóbal Rivas en ‘¿Dónde está Elisa?’.

-Jorge Luis, ¿cómo definirías a tu personaje de ‘Dónde está Elisa’?
Este es un comisario, una persona mayor, que tiene problemas psicológicos y es difícil. Él se toma muy en serio la desaparición de Elisa, una adolescente de buena familia que se esfuma sin explicación. Casi podría decir que se obsesiona. Cada vez que terminaba el día me quitaba este personaje porque no podía dormir, era demasiado intenso.

-¿Cómo construiste a Cristóbal Rivas?
Hay que hacer un estudio. Observas, tomas nota, y empiezas a crearlo poco a poco. Los actores usamos las cosas que nos han pasado, los sentimientos vividos.

-Y para aquellos que no han visto la novela, ¿cómo les contarías la historia?
‘Dónde está Elisa’ es una novela triste, aquí no se van a reír, aquí van a reflexionar mucho y nadie está exento de lo que le pasa a esta familia. Creo que ha dejado un mensaje en la gente y así se van a concienciar un poco más con sus hijos, van a tener mucho más cuidado en cuanto al alcohol y las drogas. Pero especialmente los padres tienen que entender que no pueden andar en la vida así, ahí hay gente mala.

-¿Te tocó vivir de cerca la situación del desmadre de los jóvenes?
Sí, por supuesto, eso es algo muy normal y muy cotidiano. En cualquier discoteca que vas hay droga, la prostitución, los jóvenes ni saben lo que están haciendo y viven la vida loca y en este caso gente que tiene dinero, no tiene control de esa situación y pasan esas cosas. Hay que tener mucho cuidado.

-¿Alguna vez te viste tentado a consumir drogas?
En mi caso no. Yo tuve que salir de Cuba a los 19 años, tuve que empezar a crecer y trabajar muy rápido. Cuando vine aquí a Miami tenía 28 años y ya era un hombre hecho y derecho con dos divorcios, dos matrimonios. Digamos que esa etapa no la viví, pero sí la vi alrededor mío. Lo vi en México , lo vi en Miami, es algo muy normal hoy en día. Es algo tan cotidiano, está en todas partes. Tengo una nena de tres años, falta mucho para que tenga 16 años, pero ya estoy sufriendo.

-¿Qué significa para ti la familia?
Para mí, la familia es número uno. Esta carrera a veces te lleva a sacrificar un poco a la gente que quieres; es injusta. Pero es importante mantener el equilibrio entre la carrera y la vida personal. Para mí, mi madre y mi hija Sabrina de 3 años, son lo más importante en mi vida.

-¿Y hablarás de estos temas con tu hija para que no sea una víctima?
Claro que sí y la voy educar y voy a estar arriba de ella.

-¿Qué haces en tu tiempo libre?
Cuando no estoy trabajando, estoy con ellas (madre e hija), relajándome en casa, viendo televisión y haciendo cosas al aire libre, que es lo que más disfruto. Si no hubiera sido actor, me hubiera gustado ser pelotero.

-Nada más acabar las grabaciones de ‘Más sabe el Diablo’, volviste a dar vida a otro policía en ‘Dónde está Elisa’, ¿temes que te encasillen en el mismo personaje?
No, para nada. Creo que de cierta manera Jimmy Cardona gustó y la respuesta ha sido del público porque es lo que se ve en internet con lo comentarios. Aurelio (el productor) cuando me llamó tenía esa pequeña duda: otra vez de comisario. Pero él dijo que era válido porque en el mundo pueden haber muchos policías pero todos somos diferentes y el reto actoral es hacerlo diferente. Este personaje en nada se parece a Jimmy, que era un personaje más blanco. Cristóbal es un hombre mayor que yo, de 45 años, atormentado porque mataron a su familia. Eso lo hace más oscuro.

-¿Cómo consigues mantener tu cuerpo atlético?
Gracias, gracias, hemos estado trabajando en eso. Tuve que cambiar un poquito para este personaje. En la novela él tiene 45 años, es un personaje más oscuro que el otro y mucho más intenso la verdad doy gracias por tener la oportunidad de hacer este personaje.

-Vimos que Jimmy Cardona era un poco más robusto, ¿qué hiciste para bajar de peso?
Sencillo. Dejar de comer (risas). No les voy a mentir, no es que haya hecho la súper dieta ni nada de eso, pero sí dejé de comer. Digamos que como menos que antes. Bajé casi 20 libras (9 kilos) en dos meses y medio. Cuando Aurelio (el productor) me habló, me dijo que tenía que hacerlo. Ahora estoy en mi peso, de cierta forma me había dedicado más a la familia, vivía con la mamá de mi hija, pero nos separamos y retomé mi carrera.

-Obviamente eso lo haces por amor a tu carrera...
Sí. A mí me gusta comer, arroz, frijoles, plátano frito todo eso porque en verdad soy bien comelón, pero tuve que cambiar el sistema de alimentación y dejar de comer en las noches.

-¿Por qué hubo una temporada en la que estuviste alejado de la actuación?
Estuve cinco años alejado del medio, porque quería explorar otras cosas, estar con mi familia, dedicarme a la vida de hogar. Ahora quiero retomar la carrera, dedicarme ciento por ciento a la actuación.

-¿Temes que ahora no se te ofrezcan papeles protagónicos?
No. En México tuve varios protagonistas, pero, a veces, el personaje de reparto es más fuerte e interesante.

-¿Y cómo andas ahora en cuestiones del amor?
Estoy tranquilo con mi madre, con mi padre, dedicado a la casa y a la carrera.

-¿No quieres conseguir una novia?
Me encantaría. Aunque no la estoy buscando, cuando tenga tiempo lo voy hacer, tengo dos o tres prospectos por allí que ya agarre teléfono.


Jorge Luis Pila fue Cristóbal Rivas en ‘¿Dónde está Elisa?’:

Hace nueve años que la vida de Cristóbal Rivas dio un giro radical del que nunca pudo reponerse. Ángeles Salazar, su mujer, y Sofía, su pequeña hija de siete años, murieron en un confuso accidente provocado por una red de narcotraficantes a los que él estaba a punto de desmantelar junto a la Brigada de Narcóticos del LAPD, a la que pertenecía. El hecho marcó profundamente la vida de Cristóbal, que tiene 43 años. Desde entonces el dolor y la culpa no le han dejado vivir en paz.

Actualmente trabaja en la Sección de Secuestros, a la que él mismo pidió ser trasladado luego del incidente. Ahí se desempeña como uno de los detectives más asertivos y temerarios de la institución. Y pese a que con el tiempo se ha transformado en un hombre extremadamente hostil, seco, duro y de pésimo trato, su sólo nombre inspira respeto entre sus compañeros y subalternos.

Solitario y huraño, Cristóbal vive en las afueras de la ciudad con la única compañía de su perro Baltasar. Sólo se relaciona con la gente a partir de su trabajo. Ya casi no tiene amigos ni vida social y la única persona con la que conversa sobre sí mismo es con su psiquiatra, la doctora Amanda Goldstein. Es en su diván donde desvela que detrás de su coraza de hombre duro y huraño, se esconde un alma profundamente herida.

Es por eso que cuando Cristóbal debe hacerse cargo del caso de la desaparición de Elisa Altamira, algo lo remece interiormente. Éste no es un caso cualquiera para él. De estar viva Sofía, su hija, tendría la misma edad de la desaparecida Elisa. Cristóbal toma el caso de manera muy personal y secretamente siente que ésta es una oportunidad de reparar su propio pasado. Salvando a la joven Elisa, Cristóbal siente que de alguna manera se salva a sí mismo.

Y puede que esto sea real. Cristóbal conoce a Dana Riggs, la madre de Elisa, e inevitablemente se siente tan cercano a ella en el dolor y en la pérdida, que no puede dejar de abrir su propia coraza para tratar de conectarse con ella. Nadie como él para entender el vacío en el que Dana ha quedado. El amor tiene misteriosas y extrañas maneras de manifestarse. En medio de la tristeza más absoluta, Cristóbal y Dana terminan enamorándose perdidamente, ante los ojos enjuiciadores de todo el mundo.

Catherine Siachoque


Catherine Siachoque es sin duda una de las favoritas del público, no sólo habiéndose ganado el título de “la villana más sexy” de la televisión, sino además demostrando una gran versatilidad en su trabajo. Entre sus novelas más conocidas, tanto en Estados Unidos como internacionalmente, se encuentra ‘Sin senos no hay paraíso’, donde realizó su exitoso protagónico como Doña Hilda. También ha formado parte del elenco estelar de ‘Pecados Ajenos’, ‘Tierra de Pasiones’, ‘La Venganza’, ‘Te voy a enseñar a querer’ y ‘Amantes del Desierto’, de Telemundo. ‘La Guerra de las Rosas’, ‘La Sombra del Deseo’, ‘Sobrevivir’ y ‘Las Juanas’ fueron otras telenovelas que realizó en su natal Colombia.

Aunque Siachoque sea la mejor malvada en la historia de las telenovelas, en la vida real, es un ser humano con un gran corazón y muy sensible. Nadie se imaginaría que alguien tan malvado en la pantalla chica, sea una de las personas más solidarias en el ambiente artístico, por eso ella es muy querida entre sus colegas y siempre termina siendo la preferida entre sus compañeros cada vez que realiza una novela.

La bella y querida actriz comenzó su carrera hace más de 20 años, aunque no como actriz, sino como bailarina solista con la Compañía Colombiana de Ballet. Más tarde, incursionó en la actuación, destacándose no solamente en la televisión, sino también sobre las tablas. Siachoque es una consumada actriz de teatro, que tiene en su haber obras como ‘La Casita del Placer’, ‘La increíble Molly Brown’ y ‘La Jaula de las Locas’, entre otras.

Casada desde hace trece años con el actor Miguel Varoni, conocido internacionalmente por su genial interpretación del ingenuo y romántico Pedro Coral en la telenovela ‘Pedro, El Escamoso’, Siachoque no está de acuerdo con las personas que dicen que los matrimonios entre actores están destinados al fracaso.

-Catherine, ¿cómo definirías a Cecilia, tu personaje?
Ella usa su apellido siempre de soltera antes que el de casada, Altamira, para ellos, es como ser una Kennedy. Cecilia es un personaje que hace de todo, es impredecible, tu nunca sabes que va a pasar con ella, arranca muy tranquila, pero hay que tenerle un poquito de cuidado. Cuando estoy haciendo una novela la estudio tanto, estoy todo el tiempo viendo como es el personaje, lo analizo, pienso, vuelvo y leo, soy apasionada con todos mis personajes y eso finalmente lo acaba sintiendo el público a quien no se puede engañar. Esta novela es muy buena, ágil y diferente. Mantiene a todos con el ojo abierto todo el tiempo y así son todos los capítulos.

-¿Cómo te sentiste con tu rol actoral de Cecilia Altamira?
Estoy muy feliz con mi personaje, creo que ha sido una bendición y me lo he gozado y siento que lo he aprovechado.

-Antes de dar vida a Cecilia, ¿viste la versión chilena de la novela?
Quiero poder estar en neutro con lo que estamos haciendo, me encantó la historia por sí sola y cuando me dijeron del elenco, pensé que definitivamente es de esos proyectos que uno como actor quiere estar porque es una apuesta diferente.

-Esta vez no das vida a la típica villana...
Yo diría que Cecilia es humana. Para mí, Cecilia es uno de los mejores personajes que me han tocado hasta el momento, porque es matizado al extremo.

-¿Qué experiencia te dejó ‘Dónde está Elisa’?

Estoy muy agradecida con toda la gente y el apoyo que le han dado a la novela, con la aceptación de un proyecto diferente, con una historia distinta, y que lo hayan aceptado y acogido de esa manera, me tiene muy feliz.

-¿En qué crees que radica el éxito de esta telenovela?
Hemos tenido un grupo de actores reconocidos por su trabajo por su talento más que por cualquier escándalo. Esto ha hecho que todos estemos comprometidos con la novela con la escenas con los tiempos de grabación y que el ambiente sea espectacular donde lo más importante no es si te hicieron cinco planos o con quién terminó el plano cerrado; todas esas cosas que se dan en telenovelas acá. Todos nos apoyamos los unos a los otros es un ambiente de grabación difícilmente igualable a cualquier otra novela.

-¿Qué ha significado en tu profesión ‘Dónde está Elisa’?
Con todo el amor y el respeto que me merecen todas las novelas que he hecho como actriz y como persona, esta novela para mí ha sido de lo mejor. Me ha enriquecido de todas formas, a nivel personal y artístico y me siento una bendecida.

-¿Te asustó aparecer sin un ápice de glamour en algunas escenas de esta novela?
Para nada. En esta novela mi personaje a veces sale con ojeras, con sombras en la cara o manchitas en la piel. A mí no me importa. Lo importante es el resultado; transmitir la esencia del personaje al público.

-¿Qué haces para ser considerada una de las actrices más sexys?
Eso depende de los ojos con lo que lo miren a uno (risas). La verdad que no hago mucho (risas). No soy de mantenerme en un gimnasio, tengo la ventaja que tengo muy buena genética, y obviamente que es porque yo bailaba desde que era niña, entonces mi cuerpo aparte de la genética, tiene una información muscular, y como que eso se mantiene a través de los años, cuando tengo tiempo, voy al gimnasio. Trato de comer bien, pero normal, no me mato haciendo dieta porque ya sufrí mucho con las dietas cuando era bailarina, no me interesa tener una delgadez muy natural en mi, porque soy una mujer latina, soy voluptuosa, yo lo asumo y ya (risas).

-¿Le gusta a tu esposo qué vistas provocativa?
Pero claro. A él le gusta que muestre más, a mí me gusta mostrar de menos. A él le gustan los vestidos apretados, más cortos, más escotados, pero yo soy menos de eso, y él dice: “muestra, muestra, que me encanta”.

-¿Cómo manejas con Miguel las escenas fuertes de cama?
Como nosotros hacemos exactamente lo mismo, sabemos cómo se manejan esas escenas, sabemos como son, es más casi que ni hablamos del tema, lo hablamos alguna vez hace 10 años, cuando hice mi primera novela con Telemundo, que me tocó empezar a tener escenas fuertes, con diferentes personajes en la misma novela, yo estaba un poco indignada con el tema, y Miguel me dijo: “tienes que hacerlo, tú no le puedes crear la moral a tu personaje”, y lo asumí, y las hago como toca, y que la gente crea porque, si no, me dedico a otra cosa.

-¿Os intercambias consejos en vuestra profesión?
Nos respetamos mucho la carrera. Cuando alguno tiene duda sobre alguna escena, sobre algo del personaje o vamos a arrancar un proyecto sí lo comentamos con el otro a ver si nos parece conveniente o no; pero en el desarrollo de los personajes realmente no. Tal vez yo me meto un poco más en sus decisiones, que él en las mías, pero nos manejamos como independientes.

-¿Cómo vas a celebrar con tu esposo vuestro 14 aniversario de casados?
Todavía no sabemos cómo vamos a celebrar, pero para mí lo más importante no es el lugar sino saber que estamos juntos. Quizá tendremos una cena romántica. El mejor regalo es estar a su lado.

-En la misma profesión que tu esposo, ¿chocan vuestros egos?
No entiendo las guerras de egos. Cuando Miguel triunfó con ‘Pedro, El Escamoso’, yo me retiré un año, aunque tenía ofertas de trabajo, para apoyarlo a él. La persona que cele profesionalmente a su pareja, pues es mejor que se separe rápido, para que no sufra.

-¿Y qué consejos darías para tener una buena relación sentimental?
No dormir los problemas. Nunca acostarse enojados. Hablar las cosas. Otra cosa sabia de mi mamá: “no volverse la esposa, sino seguir siendo la novia”. No hay que desarreglarse; hay que estar siempre arregladita para él, como cuando eran novios.

-¿Ya has pensado en ser madre?
Ese es un tema que siempre hablamos y no sé cuando. Hasta ahora estamos tan felices y creo que somos bastante egoístas con eso, pero sabemos que ya tenemos que pensar en serio si queremos o no tener hijos porque no somos tan jóvenes, pero podemos esperar todavía un par de añitos más.

-¿Para ti es importante la familia?
Para mí la familia es muy importante. No importa qué hagamos; estar juntos es lo principal. Mis hermanos, mis papás, mi esposo. Son todo para mí.

-¿Cómo recuerdas a tu suegra, Teresa Gutiérrez, toda una institución de la actuación colombiana que falleció recientemente?
Teresa Gutiérrez es un icono para tantas generaciones en Colombia, toda su tenacidad, la seriedad con su trabajo, hasta el último momento siempre se sabia su letra, estudiaba perfectamente, llegaba temprano, esa disciplina, como hay gente que está empezando en televisión ahora no tiene, la actuación va mas allá que salir en televisión, es dedicarse a eso, y cumplir con una cantidad de cosas, entre ellas la más importante, la disciplina y el respeto por lo que se está haciendo y por la gente con la que uno comparte el día a día, Tere con eso era muy disciplinada, no te aceptaba que llegaras ni un minuto tarde y no te aceptaba que no te supieras la letra, actoralmente me dejó eso cuando trabaje con ella en ‘La Guerra de las Rosas’. Y como persona me dejó todo.

-¿Cómo fueron tus inicios en la actuación?
Empecé bailando, luego vino el teatro, me vieron allí y me llamaron para hacer casting para televisión, y me fue bien, arranque y aquí estoy (risas).

-¿Fue difícil entrar a la televisión?
Jamás me interesó entrar a la televisión, nunca fue mi sueño, era bailarina desde que fui niña y después que probé, haciendo teatro en comedia musical, nunca me imaginé trabajando en la televisión ni lo visualicé, las cosas se le van dando a uno, y era una experiencia más, una herramienta más, lo acepté y empecé a encontrarle el gusto, y a la gente le gustó lo que yo hacía, y todo se dio para que yo siguiera actuando, era algo diferente, bailar es actuar sin hablar, y en los musicales era actuar bailando y cantando, todo era relacionado.

-¿En qué se diferencia trabajar en Colombia a Miami?
Estuve en la primera telenovela que hizo Telemundo, con RTI en Colombia, y así lo hice con todas las telenovelas que se hicieron en Colombia para Telemundo, tengo 10 años trabajando con Telemundo, soy actriz exclusiva de esta empresa, y me necesitaban para trabajar en una telenovela en Miami, fue muy rico, conocer otro tipo de personas, era trabajar con camarógrafos, con otro tipo de nacionalidades, y eso crea otro tipo de lenguaje actoral diferente, entonces yo digo que esto es las naciones unidas, ha sido muy enriquecedor para mi, aunque Telemundo tiene muy claro el género de sus telenovelas, como el estilo.

-¿Utilizas el apuntador para tus escenas?
No uso apuntador, lo aprendí a manejar, pero no me gusta. No digo que sea mejor o peor, pero a mi no me gusta usarlo, no lo utilizo, me quita mucho tiempo, porque tengo que memorizar cuarenta o cincuenta escenas de un día para otro, escenas complejas que requieren más dedicación, pero la sensación que tengo cuando hago mis escenas, de memoria no las siento cuando tengo un apuntador, y respeto las personas que lo usan, pero yo no.

-¿Qué herramientas utilizas para preparar tus personajes?
Soy amante de los libretos. Me pongo en neutro para que el libreto me llegue fácil, creo que si uno se deja guiar por lo que uno tenga en la mano, como que el instinto lo va sacando a uno. Obviamente a mi me gusta hacer talleres de actuación, porque son elementos que uno va metiendo en una caja, y a la hora de crear un personaje te salen los que sean que hayas dejado en esa caja, que es el cerebro.

-¿Qué te exiges como actriz?
A mí me importa hacer historias buenas, más allá de que el personaje sea villana o sea buena, eso no me inquieta. Si tengo que hacer de mala de aquí hasta que me muera, lo seguiré haciendo, si es de buena también, mientras sean buenos proyectos, bien realizados, con un elenco bueno. Eso es lo que más me interesa a mí.

-¿De dónde sale esa intensidad al momento de actuar?
¡Ay, no sé! (risas). Mi papá también me decía la vez pasada: “¿Cómo puedes hacer esa escena? A veces siento que no es como mi hija, ¡qué cosa tan rara!”.

-Ahora que tienes un reconocimiento en Estados Unidos con las telenovelas latinas, ¿no has pensado en hacer una carrera en el cine de Hollywood?
No lo tengo pensado, he tenido un acercamiento por cuestiones de suerte, pero no se han concretado, no es algo que me desvele, me interesa más hacer películas en español, vamos a ver cuando se me da la oportunidad, hasta ahora he hecho telenovelas, vamos a ver cuando el universo se confabula por lo menos para que yo haga una película.

-¿Y qué ha pasado con el teatro?
Es lo que más me gusta, me fascina, tiene que ser una producción que me guste mucho, me gustaría hacer algo que fuese musical, tal vez podría hacer un alto en las novelas, tendría que ser algo que me aporte más, que no sea volver a lo que hacía antes, puede ser si se me dan los tiempos y es una buena producción, puede ser que haga teatro.

-¿Qué piensas sobre las adaptaciones de otras telenovelas (también conocidos como remakes)?
A mi me parece bien las adaptaciones. Hay adaptaciones que han funcionado en algunos países de excelentes telenovelas, y es la posibilidad de contar la misma historia, con otra estética y otra manera, es muy válido y buenísimo, obviamente el país donde se produzca, como se cuente, hacia que público va dirigido, una cantidad de cosas que hacen que tenga éxito. Aunque ningún remake de ‘Las Juanas’ ha funcionado, bueno ‘Las Juanas’ que yo hice, tenía una energía muy especial, tenía magia, era un gran libreto, y no entiendo por qué no ha funcionado los remakes, por ejemplo ‘Yo soy Betty la Fea’ ha funcionado en todas las partes que la han hecho, ‘Café con aroma de mujer’ la hicieron en México y les funcionó muy bien, es dependiendo.

-¿Qué sueño te falta por cumplir?
Sueño con seguir teniendo la bendición de hacer proyectos que me gustan, de seguir haciendo mi trabajo, no soy de grandes sueños, voy el día a día, más que soñar, disfruto cada día lo que estoy haciendo, y me gozo cada segundo de día de grabación, cada escena, me divierto con el momento, más con lo que pueda llegar hacer, porque no sé si me muera esta noche (risas), para que soñar si lo que está pasando, está pasando ya y ahora.

-Amas tu profesión, pero, ¿te imaginas haciendo otra cosa?
La verdad, no creo. Me encanta lo que hago. Lo disfruto tanto que realmente no creo. Si tuviera que hacer otra cosa, si tuviera que volver a empezar me hubiera gustado ser como arquitecto, pero en este momento de mi vida no quisiera hacer una cosa diferente.

-¿Y qué planes tienes ahora que has terminado las grabaciones de ‘Dónde está Elisa’?
Me mudé a Colombia con Miguel. Él va a dirigir una nueva serie de Telemundo (‘La Diosa Coronada’) y va a protagonizar una telenovela (‘Ojo por Ojo’) que él ya después les estará contando. Y por ahora yo voy a estar como digo yo: “llenando la canasta nuevamente” porque ‘Dónde está Elisa’ fue un proyecto muy intenso en cuanto a trabajo, ya que éramos pocos personajes y eso hacía que trabajáramos mucho y mi personaje cada día que iba cobraba más fuerza. Quiero tomarme unos mesecitos para mí, quiero tomar algunos talleres de actuación para empezar a abordar nuevos personajes y sé que voy a estar aquí en Colombia algunos meses hasta que mi marido termine su novela. Esto es muy rico para mí porque desde que me fui de Colombia hace ya cinco años, es la primera vez que vengo con tiempo.


Catherine Siachoque fue Cecilia Altamira en ‘¿Dónde está Elisa?’:

Casada con Bruno Cáceres, madre de Eduardo y Flor, hermana de Mariano y Ana. La tía de Elisa. La mayor de los Altamira (que ya tiene 40 años) fue criada para el éxito. Entró a estudiar ingeniería comercial y obtuvo excelentes puntajes. Su padre dio una fiesta el día en que se graduó y, en un emocionado discurso, elogió su inteligencia y fortaleza de carácter, también dijo que Cecilia era su sucesora natural. Cecilia admiraba a su padre por sobre todas las cosas y desde ese día creyó firmemente que algún día se haría cargo de las empresas familiares con gran éxito.

Tenía planeada su vida desde los 16 años: quería casarse con un hombre serio, tener hijos y criarlos igual como la habían criado a ella, con todas las comodidades, pero con un alto sentido de responsabilidad y respeto a la familia.

La vida la sorprendió cuando puso en su camino a Bruno Cáceres, un talentoso arquitecto de personalidad explosiva y encantadora. Intelectual, intenso y muy inteligente, fascinó a Cecilia con su ingenio y el prestigio que gozaba a pesar de su juventud. Su padre no lo vio con buenos ojos, pero Cecilia estaba enamorada, sentía que junto a Bruno le esperaba un futuro brillante y exitoso, incluso mejor que el destino que ella misma había imaginado. Con mucho más glamour y chispa, eso era seguro. En 1995, cuando Cecilia tenía 25 años, se casaron con una gran fiesta. Ella estaba radiante, no le importó que una semana antes Bruno se había besado con una de sus mejores amigas en una fiesta. Ella los descubrió en el baño y, a pesar de la rabia que sentía, pudo entender que se trataba de un desliz de borrachos, aceptó las disculpas desesperadas de Bruno y su amiga y les hizo jurar que jamás le contarían esto a nadie. Siete días después, se presentó de blanco y con un ramo de claveles blancos en la iglesia, segura de que Bruno la amaba, a pesar de todo. La fiesta se comentó durante meses en los círculos sociales y la familia Altamira comenzó a aceptar al cuñado algo loco, pero encantador. Después vinieron los hijos, los grandes éxitos en la carrera de Bruno y también en la de Cecilia. Los Cáceres Altamira se transformaron en una familia exitosa, entretenida e ideal, el orgullo máximo de Cecilia.

A los cuarenta años, Cecilia se considera una mujer de éxito. Su carácter fuerte y gran capacidad de mando, sin dejar de lado su elegancia natural, la llevaron lejos en los negocios. Cecilia comenzó a trabajar con su padre desde muy joven y, desde su muerte, se dedicó completamente a la empresa emblemática de la familia, la Viña Altamira. Cecilia es la gerente de marketing y junto a su hermano han logrado elevar la calidad y el prestigio de la Viña a nivel internacional. Cecilia quiere mucho a su hermano Mariano, pero siempre está compitiendo con él en los negocios y en la vida familiar. La competencia es algo natural entre los hermanos Altamira. Con su hermana menor Viviana, la relación es diferente, Cecilia nunca soportó que su padre malcriara a Viviana y no fuera estricto y exigente como lo era con ella. Siempre la está cuestionando y juzgando su frivolidad y falta de ambición.

Cecilia dirige a su familia con la misma gracia y firmeza que utiliza en los negocios, es una madre contenedora y controladora, siempre preocupada de la estabilidad de la familia. Con su hijo Eduardo; Cecilia tiene una relación muy cercana, pero a menudo lo sobreprotege. Cecilia advierte que su hijo no es como los demás, que tiene una personalidad marcadamente retraída que podría traerle problemas en el futuro. Cecilia intenta ayudarlo con todas las herramientas posibles sin que Eduardo se dé cuenta. Madre e hijo tienen un mundo muy propio y hoy, en plena adolescencia, Eduardo está abandonando.

La casa ideal de Cecilia Altamira es algo que le ha costado esfuerzo, pero la tiene absolutamente satisfecha y no está dispuesta a arriesgarla por nada. Cecilia ha sabido adaptarse a la cada vez más ególatra personalidad de su marido, incluso ha ignorado muchas de sus aventuras, a cambio de una familia estable, con hijos ejemplares y quince años de matrimonio con un marido exitoso al que aún ama como el primer día en que lo conoció.

La fortaleza de Cecilia será un pilar fundamental para mantener unidos a los Altamira después de la desaparición de Elisa. Ella hará todo lo posible para que su familia no se desmorone.

Roberto Mateos


Roberto Mateos, establecido hace tres años en Miami con su esposa, ha grabado una veintena de series en siete países diferentes. En los primeros capítulos, Roberto Mateos era el único que podía responder a la pregunta de: “¿dónde está Elisa?”, Bruno Cáceres, el personaje que interpreta el actor mexicano en la telenovela, era el secuestrador de la joven Elisa, cuya desaparición desata un entramado de mentiras, hipocresías y doble vida en la familia Altamira.

Estudió Contabilidad, pero Roberto descubrió que su verdadera vocación estaba en la actuación, por lo que decidió dejar atrás los números y mudarse a Los Ángeles para convertirse en actor. Una de las ventajas que el actor mexicano destaca de su profesión como actor es la posibilidad que tiene para vivir experiencias extremas. Primeramente, fue modelo y después comenzó su carrera en las telenovelas, como ‘Al norte del corazón’, ‘Escándalo’, ‘Amantes del Desierto’, ‘Vale Todo’, ‘Ladrón de Corazones’, ‘Amarte Así, Frijolito’, ‘Sin Senos no hay paraíso’, ‘Doña Bárbara’ y ‘Más sabe el Diablo’.

-Roberto, ¿en qué te pareces a Bruno, tu personaje de ‘Dónde está Elisa’?
Cada personaje tiene un poco de uno, con Bruno quizás comparto el mal genio. Soy muy tranquilo, pero, como buen Tauro, aguanto y aguanto y cuando exploto, lo hago muy fuerte.

-¿Cómo definirías la historia de ‘Dónde está Elisa’?
Es una historia diferente, en un formato de miniserie, que contiene además muchos misterios. No es la típica novela de cuerpos bonitos en bikini, en la playa. Incluye actores de trayectoria, que somos aún jóvenes, pero no muchachos. En esta telenovela todos los personajes son protagonistas, cada uno tiene su historia y un peso muy fuerte.

-¿Cómo recuerdas tu trabajo en ‘Más sabe el Diablo’?
León me permitió ser completamente opuesto a quien es Roberto en la vida real. Me puse a ver las películas de ‘El Padrino’ y otras sobre gánsters, de las cuales conseguí captar las actitudes de algunos de sus personajes. Es así que encontré el tono de León, un maloso que maltrata a su hijo, dueño de un cabaret, lugar que usa como fachada para esconder sus negocios turbios.

-¿Qué aspectos negativos te ha causado tu profesión de actor?
Estar brincando de país en país me generó inestabilidad, lo que me costó un matrimonio. Ni modo. Uno tiene que seguir adelante. Afortunadamente, la gente le presta atención al trabajo que realizo y algunos buscan, incluso, aprender un poco de esa experiencia. Eso es gratificante.

-¿Qué extrañas de tu país natal (México)?
Extraño la auténtica comida mexicana, con verdadero picante. Pero, mi esposa es chef y me cocina.

-¿Por qué decidiste radicarte en Estados Unidos?
Estados Unidos es el séptimo país en el que trabajo. En México las condiciones de trabajo son más difíciles que en Estados Unidos, en Miami en dónde estoy radicado actualmente hay más trabajo, pagan mejor, además la inseguridad en México es bastante alta y es algo que no tengo en donde vivo y me genera tranquilidad.

-Eres mexicano, pero también tienes sangre árabe, ¿de dónde provienen estas raíces?
Mi abuelo paterno llegó a México desde Damasco, Siria, y mi abuela, desde Jerusalén. Así que tengo sangre árabe y judía, pero me crié como católico.

-¿Por qué no te dedicaste a ser contable, la carrera que estudiaste?
Porque, aunque soy bueno para los números, no para estar sentado en un escritorio. La vida me fue llevando a hacer lo que hago hoy. Conocí a personas que trabajaban en publicidad y comencé en ese mundo.

-¿Qué recuerdos tienes cuando comenzaste como un chofer en la telenovela ‘La pícara soñadora’?
Pienso que uno debe empezar desde abajo. Si subes muy rápido, después la caída es desastrosa. He podido mantenerme trabajando porque, al empezar desde abajo, aprendí de los que estaban arriba en ese momento.

-Una de tus actuaciones memorables fue como la de Lorenzo Barquero en ‘Doña Bárbara’, ¿cómo recuerdas esta experiencia?
Fue una novela que me llenó muchísimo, un clásico que me permitió ver las versiones filmadas en diferentes países y, sobre todo, la de María Félix (de 1943) y Andrés Soler como Barquero, en esa época la manera de actuar era más poética y textual.


Roberto Mateos fue Bruno Cáceres en ‘¿Dónde está Elisa?’:

Casada con Cecilia Altamira, padre de Eduardo y Flor. El tío de Elisa. A veces, cuando está en su taller a solas, dibujando algún bosquejo o simplemente observando la vista que tiene a través del ventanal, Bruno se atreve a pensar que es un genio. Recuerda los imponentes edificios que ha construido, los premios que ha recibido por ellos. Se siente orgulloso de sus logros y considera que su vida es perfecta.

Desde que estaba en la universidad sus novedosas ideas cobraron notoriedad. Pronto empezó a trabajar y tuvo la libertad para participar en proyectos importantes y prestigiosos. Los premios vinieron con los años y su nombre se consolidó hasta ser un referente en la arquitectura nacional. A los 42 años, le nombraron decano de una Universidad privada y se transformó en el profesor estrella. Le encanta relatar sus experiencias ante un montón de alumnos y alumnas impresionados con su éxito.

La verdad es que Bruno Cáceres tiene un ego del tamaño de los edificios que construye y necesita que se lo alimenten constantemente. Es encantador, sabe gozar de la vida y lo hace por todo lo alto. Lleva quince años casado con Cecilia Altamira, la hija mayor de una de las familias más poderosas del país, dueños de numerosas empresas y de una impresionante fortuna.

Bruno ha sabido ganarse un lugar en la familia Altamira, durante años luchó contra la oposición de su suegro, hasta que el éxito de su trabajo lo convenció. Para los Altamira, lo más importante era el éxito y estaban dispuestos a comprender las excentricidades de Bruno, si era considerado uno de los genios de la arquitectura nacional. Junto a Cecilia, han vivido un matrimonio de éxitos y lujo. Bruno durante los primeros años de matrimonio, viajaban a Europa tres veces por año, y las amantes de Bruno eran menos frecuentes que ahora.

En la casa Cáceres Altamira, Cecilia es la encargada de que todo funcione. Bruno aporta la alegría y las fiestas. Es el tío favorito de los primos, que lo consideran genial, especialmente cuando fuma marihuana en alguna fiesta familiar y se ríe ante los reproches de Cecilia o Mariano. Al único de los niños que no le causan gracia las locuras de Bruno es a Eduardo, su hijo, que lo considera un hombre egoísta, incapaz de oír a los demás.

Bruno tiene un estudio de arquitectura donde desarrolla sus proyectos más personales. Ahí trabaja junto a su cuñada Viviana y Ricardo de la Fuente, joven arquitecto, en cuyo talento Bruno descansa. Ambos fueron alumnos de Bruno en la universidad y lo idolatran, los tres salen mucho juntos e inventan nuevos proyectos en los bares de madrugada, o van a fiestas con los bohemios amigos de Bruno.

Cecilia tolera la vida desordenada de Bruno, porque le ama, ha logrado que su matrimonio alcance un estado de equilibrio y no lo quiere arriesgar. Bruno sabe que tiene sus licencias, pero también tiene claro que su vida no sería lo mismo sin Cecilia a su lado, ella le da estabilidad y Bruno la necesita.

El egoísmo de Bruno, le impedirá ser un verdadero apoyo para su familia después de la desaparición de Elisa. La relación con su hijo Eduardo hará crisis en medio de la tragedia.

Ismael La Rosa


Ismael La Rosa regresó por la puerta grande a la televisión internacional con la telenovela ‘¿Dónde está Elisa?’. El talentoso actor peruano interpretó a Nicolás Del Valle, un hombre que encierra grandes misterios. Una de las cosas que sin lugar a dudas dará mucho de que hablar en esta nueva telenovela de Telemundo, es la relación clandestina que Nicolás Del Valle sostuvo con Cecilia Altamira (Catherine Siachoque), la hermana de su mejor amigo (Mariano, papel interpretado por Gabriel Porras). La relación entre Nicolás y Cecilia se vio reflejada a través de intensas y candentes escenas de amor que pusieron al rojo vivo la trama y que dejó al descubierto más de un misterio dentro de la familia Altamira.

A lo largo de su impecable trayectoria artística, Ismael La Rosa ha estelarizado exitosas telenovelas, entre las cuales podemos mencionar: ‘La Traición’, ‘Las dos caras de Ana’, ‘El amor no tiene precio’, ‘Inocente de ti’, ‘Ángel Rebelde’ y ‘Gata Salvaje’, entre muchas otras. Sin dejar de mencionar que en su natal Perú, este apuesto galán ha protagonizado inolvidables historias como: ‘La Rica Vicky’, ‘Estrellita’, ‘Éxtasis’, ‘Amor Serrano’, ‘María Emilia, querida’, sólo por mencionar algunas.

Ismael La Rosa pasa por un gran momento profesional y personal porque acaba de formar una productora con su esposa, la también actriz Virna Flores, y ambos acaban de ser padres de un hermoso niño al que llamaron Varek La Rosa Flores.

-Ismael, ¿cómo definirías a tu personaje de ‘Dónde está Elisa’?
Nicolás es un mujeriego, como de 40 años, que viene de una familia muy adinerada. Él fue el mejor amigo y socio del protagonista Mariano (Gabriel Porras), el papá de la jovencita que desaparece y esposo de Dana (Sonya Smith). Nicolás era, además, el amante de la hermana de Mariano, Cecilia (Catherine Siachoque), quien estaba casada con Bruno (Roberto Mateos).

-¿En qué te pareces a Nicolás?
Coincidimos en lo apasionados. Nos parecemos en la pasión por la vida, en tratar de vivir intensamente, pero yo no soy mujeriego. Y no nos parecemos en nada en el hecho de que Nicolás es derrochador. Yo trato de ser muy cuidadoso con mis finanzas.

-¿Cómo te has sentido trabajando con grandes actores en esta producción?
Para mí es un honor y un placer haber trabajado con profesionales de tan alta talla como Catherine Siachoque, Gabriel Porras, Sonya Smith y los niños. Los muchachos tienen tanto potencial y tanto talento que da gusto trabajar al lado de gente tan joven y que te inyecta tanta energía. Pero, especialmente con Catherine, porque nos tocaron escenas bien fuertes, muy apasionadas. Para lograr que este tipo de escenas te salgan bien tienes que estar muy conectado. Debe haber mucha química. Creo que los dos somos muy profesionales y amamos lo que hacemos, además nos llevamos muy bien.

-¿Y estas escenas subidas de tono incomodaron a tu pareja, Virna Flores?
Pues no, para nada. Es muy divertido porque a veces me encuentraba con Miguel (el esposo de Catherine Siachoque) en Telemundo y me decía: “te vi ayer en la ducha con mi mujer”. También Virna bromea con eso. Cuando me viene a visitar le dice a Cathy: “¿cómo está la amante de mi marido?”. Somos muy amigos desde hace mucho tiempo y lo único que ha pasado con el hecho de que Catherine y yo estemos trabajando juntos es que nuestra amistad como parejas se ha solidificado.

-Tras terminar de grabar ‘La Traición’ (en 2008) te alejaste de las telenovelas, ¿por qué?

Me dediqué a ver algunos negocios, que me apasionan tanto como la actuación. En este tiempo, Telemundo me ofreció integrarme al elenco de ‘Más sabe el Diablo’, pero no llegamos a un acuerdo. Lo mismo sucedió con una telenovela de Venevisión. Ahora también iba a preferir darme un tiempo más antes de volver a la televisión, pero leí el guión de ‘Dónde está Elisa’ y me di cuenta de que era una historia muy buena, atípica. Además es una producción corta, de 90 capítulos, cada uno de una hora.

-Esta telenovela se enmarca dentro de un marco más realista, donde ya no hay ni buenos ni malos...
Estoy viendo que dentro de estos cambios mundiales que están ocurriendo con el ser humano, las telenovelas no se quedan atrás. Se están haciendo producciones que muestran a personas de carne y hueso. Me encanta el género de la telenovela tradicional, pero no podemos ignorar los cambios que están ocurriendo en el mundo y nosotros como artífices de las producciones dramáticas tenemos que alinearnos con esos cambios. Creo que Telemundo está respondiendo muy bien a estos cambios. Como bien dice el slogan ‘Atrévete a más’, creo que el canal lo está haciendo con la producción de telenovelas.

-¿Y qué ocurrió con el teatro?
Amo el teatro, por el hecho de que es algo que haces en directo, con el público allí, sintiendo todo lo que tú estás sintiendo.

-¿Y el cine?
Me encantaría hacer cine y sobre todo sueño con hacer algo a nivel cinematográfico en Perú, mi país. Es que las raíces llaman. Vivo en Estados Unidos desde hace 8 años y estoy muy agradecido y muy feliz con todas las oportunidades que me ha dado este país, pero uno siempre sueña con su tierra y Perú es un país riquísimo, con unas locaciones espectaculares. Acabo de crear una productora y si Dios quiere, haremos algo en nuestro país.

-Además de la actuación y los negocios, ¿tienes algún otro proyecto que te gustaría realizar en un corto plazo?
Junto con Virna hemos creado una productora en Estados Unidos, y después trasladaremos la empresa al Perú. Tengo algunos guiones guardados que me gustaría llevar a la televisión. He tenido algunas reuniones con Sony, Telemundo y otras productoras, que ya han mostrado su interés.

-¿Buscarás que la producción de tu natal Perú se vea en el extranjero?
Sí, la idea es recuperar el sitio que tuvimos en cuanto a producción de ficción. Debemos analizar lo que hace Colombia, donde ahora están instalados Televisa, Fox, HBO, y Disney. Es tiempo de incentivar la producción nacional.


Ismael La Rosa fue Nicolás Del Valle en ‘¿Dónde está Elisa?’:

Nicolás Del Valle es el hijo menor de una familia de diez hermanos, de vasta tradición nacional. Tipo inquieto, incapaz de permanecer en silencio o inmóvil, siempre fue la vergüenza de sus padres por su carácter voluble, inmaduro, aunque completamente encantador.

Cuando Nicolás estaba en cuarto año medio, dejó embarazada a su novia. No se casó con ella, pero reconoció al niño. El niño hoy tiene 23 años. Para apaciguar los ánimos de sus padres, Nicolás entró a estudiar leyes en la Universidad Católica, donde conoció al que, a la larga, se convertiría en su único amigo: Mariano Altamira. A pesar de sus notorias diferencias de personalidad, Mariano y Nicolás se adoran.

Luego de pasar no muy exitosamente por la Universidad, Nicolás se casó dos veces, con Karla y Betty, dos modelos más jóvenes que él con las que tiene, en total, cuatro niños. Separado de ambas, jamás tiene un centavo, es un derrochador por naturaleza lo que frecuentemente le obliga a asistir al tribunal por demanda de pensión de alimentos. Irresponsable, es el clásico ejemplo del "papá corazón". Esta situación suya, lejos de divertir a Mariano, lo irrita profundamente.

Cecilia Altamira lo conoce desde hace muchos años, pero nunca ha roto la distancia que existe entre los dos. Nicolás, de 40 años, siempre ha estado obsesionado con Cecilia, a pesar de que no corresponde al tipo físico que lo trastorna. Lo suyo son las rubias voluptuosas, no las recatadas con aspecto de estar al borde de una neurosis. En los años que se conocen, varias veces ha intentado seducirla, con conclusiones catastróficas. Sin embargo, tras la desilusión amorosa que sufre Cecilia; Nicolás aprovecha todas sus herramientas para conquistarla. Su misión será demostrarle que su mejor oportunidad de venganza puede estar más cerca de lo que cree.