Segundo Cernadas




Segundo Cernadas protagoniza la telenovela ‘Bella Calamidades’, quien en el 2009 debutó en México con la telenovela ‘Pasión Morena’ (de TV Azteca); sin dejar de mencionar a lo largo de su trayectoria artística sus protagónicos en exitosas telenovelas como ‘Bésame Tonto’ y ‘Todo Sobre Camila’, entre otras; así como su inolvidable participación estelar en la telenovela ‘Muñeca Brava’, al lado de Natalia Oreiro.

El destacado actor argentino Segundo Cernadas debutó con gran éxito en la cadena Telemundo, gracias al estreno internacional de la telenovela ‘Bella Calamidades’, que fue un éxito internacional.

Cernadas está casado con la actriz peruana Gianella Neyra, con quien tiene al pequeño Salvador. Los actores se conocieron en Argentina cuando Neyra trabajaba en ‘Yago, pasión morena’. Dos años después, protagonizaron ‘Bésame tonto’ en Perú, la telenovela que le brindó el reconocimiento fuera de su país y por supuesto el amor de su esposa.

Segundo Cernadas interpreta a Marcelo Machado en ‘Bella Calamidades’, el príncipe ideal, un hombre atlético y apuesto. Todas las niñas del pueblo sueñan con él. Es consiente de sus atributos, pero jamás los usa para su beneficio. Le encanta estudiar, tocar el piano y vivir sonriéndole a la vida. Jamás le ha hecho falta nada, y a pesar de que al principio tiene una novia en la capital, caerá rendido a los pies de Lola (Danna García).

Aunque la novela no se ha estrenado en Estados Unidos, ya está destacando la presencia de este talentoso actor y Segundo Cernadas desarrollará otros proyectos con Telemundo y ya comenzó las grabaciones de ‘El Fantasma de Elena’, que se graba en Miami y que protagoniza junto a Elizabeth Gutiérrez.

-Segundo, ¿cómo es tu personaje Marcelo, de ‘Bella Calamidades’?
Mi personaje es muy, muy correcto. De esos caballeros de la época antigua que tratan de hacer las cosas muy bien. Él se va a enamorar de Lola, a quien al principio de la historia parece que todo le sale mal en la vida. Danna García hizo de una chica a la que le pasó de todo. La vida la llevó a vivir en un pueblo con una tía terrible. Mi personaje, que vivía en un campo de la zona, de alguna forma la rescató.

-¿Cómo te sentías en la piel de Marcelo Machado?
Un poco antiguo, porque es demasiado caballeroso. Es un tipo muy tranquilo, estudioso, correcto y serio. Me habría gustado que hiciera maldades, como en la vida real. Aun así, me encantó interpretarlo, me lo pasé muy bien, sobre todo gracias a mis compañeros.

-¿Y cómo te sentiste protagonizando al lado de Danna García?
Danna García es muy buena onda. No la conocía antes, es una actriz maravillosa. Me encantaría volver a trabajar con ella. Y si no es así, me gustaría mantener el contacto.

-¿Qué significó esta novela en tu carrera artística?
Como una gran oportunidad y hace rato la esperaba. La historia es como la de una Cenicienta moderna y está dirigida a un público más joven.

-¿Cómo te llegó la propuesta?
No tuve que hacer casting porque ya me conocían, pero sí viajé una vez de México a Colombia para hacer las pruebas de cámara pertinentes. Estaba feliz, pero reconozco que al principio lo dudé porque me tocaba acompañar a mi mujer a Perú, donde estaba haciendo la versión local de ‘Los exitosos Pells’. Y estaba el tema de que tenemos un hijo (Salvador), muy chiquito. Pero después de hablarlo decidimos hacer el sacrificio y vivir cada uno en cada país. Eso sí, cada quince días viajaba a verles y Gianella se venía a Colombia cada vez que podía. Nos veíamos a diario por skype.

-¿Tenías prevista la paternidad en un momento profesional tan bueno para ti?
Sí, estaba muy planeado. No quería que siguiera pasando el tiempo sin tener al menos un hijo, para que esa experiencia no me pillara mayor. Además, queremos tres.

-¿Cómo te va con tu esposa?
Excelente, muy bien. Tenemos un hijo, ella estuvo al principio de las grabaciones en Perú pero cuando terminó sus compromisos profesionales vino a Estados Unidos para estar otra vez juntos. Por suerte ya todo volvió a la normalidad y la felicidad. Gianella y Salvador están en Miami, descansando y disfrutando de esta maravillosa ciudad.

-¿Es un problema la separación con tu esposa por cuestiones de trabajo?
Yo viajo de vez en cuando y además, no es que estemos constantemente separados. Esta novela empezó hace poquito, y ella se quedará todo el tiempo que dure el resto de la novela. Tratamos de hacer uno a uno. Ahora ya a Gianela, mi esposa, le han hecho varias propuestas de trabajo pero ha rechazado para estar conmigo.
-¿Crees que ‘Bella Calamidades’ va a marcar tu carrera?
No lo sé, pero ya no miro las cosas así, me relajo. Al principio de mi carrera estaba pendiente de si funcionaba la telenovela en la que participaba y me imaginaba lo que haría si ocurría. Ahora me lo tomo como un trabajo más, trato de disfrutar. Si va bien, perfecto; si no, ya vendrá otra.

-¿Te asusta la popularidad?
No, sé lo que quiero, me vaya bien o mal. Deseo hacer esto unos cuantos años fuera de mi país y luego regresar a Argentina, no volverme loco con la actuación. No planeo tener una carrera internacional, ni mucho menos. Estaré en esto mientras me divierta.

-¿Y cómo te sentiste protagonizando ‘Bella Calamidades’ en Colombia?
Estoy muy contento con el proyecto, ‘Bella Calamidades’ fue una historia que disfruté al máximo, el equipo de trabajo fue maravilloso, me sentí como en casa; hubo una excelente química entre todos los actores, técnicos y equipo de producción, me han recibieron con los brazos abiertos. Es una gran satisfacción para mí ser parte de la familia Telemundo, y haber protagonizado la primera telenovela de esta cadena que se estrenó en Latinoamérica, antes que en Estados Unidos.

-En ‘Pasión Morena’ diste vida a Óscar Salomón, un diseñador de Nueva York que estaba enamorado de Morena, (Paola Núñez) y que durante la historia tuvo que disputar su amor con Leo (Víctor González), ¿qué recuerdas de este primer trabajo en México?
El personaje era muy divertido y defiendo que sea un refrito especialmente si son historias de mi país (Argentina) como ‘Yago, pasión morena’ porque los argentinos tenemos un problema con los acentos y los modismos que no permiten que nuestras historias sean vistas en otros países. Se vuelven a hacer con la idiosincrasia de cada país. Las escenas de contacto, de beso se evitaron por la gripe porcina, se usaban tapabocas y nos lavábamos las manos constantemente.

-¿Qué tal te sientes trabajando en ‘El Fantasma de Elena’?
Para mí es algo muy importante y nuevo en todo sentido. Es la primera vez que trabajo en Estados Unidos, gente nueva en general. Para mí ‘El Fantasma de Elena’ es una novela diferente y nueva porque es distinta a todas las que he realizado, tiene mucho misterio y suspenso. La verdad es que nunca había participado antes en un proyecto como este.

-¿El cambio debe de ser muy grande?
Sí, realmente, aunque antes ya había estado en otros países como Colombia y Perú, pero en Miami es la primera vez que trabajo.

-¿Cómo eres un día lejos de los sets de televisión?
Soy muy inquieto, me gusta estar haciendo cosas constantemente. Hago cosas relacionadas con el campo, agricultura, forestación, etc. Tomo clases de guitarra, canto. Hago mucho deporte, sobre todo de agua. Invento viajes los fines de semana, leo y escribo. Me encanta estar en el campo. Mi casa de Buenos Aires está cerca de un lago y voy mucho por allí.

-¿Tienes alguna afición?
Sí, la pesca.

-¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de ti mismo?
Lo que más me gusta de mi es que le escapo a lo cotidiano, que me gusta la aventura. Lo que menos me gusta de mi es que me cuesta mucho relajarme.

-¿Eres celoso?
Un poco, supongo que lo normal.

-¿A tu esposa la incomoda verte en escenas de besos?
En realidad no creo que a ella le moleste. Los dos lo manejamos muy tranquilamente.

-¿Es cierto que podrías protagonizar con Gianella, tu esposa, la obra de teatro ‘La tía de Carlos’ en Perú?
Me encantaría volver a trabajar con Gianella en Perú, que es como mi segunda casa, y con Margarita Morales, que más que una productora es una gran amiga.

-¿Imaginaste cuando conociste a tu actual esposa que te casarías con ella?
De a poco me fui dando cuenta que era la persona con la que quería estar toda mi vida.

-¿Cómo has cambiado tu vida desde que te casaste?
El cambio más grande es que ya no estoy tan conflictuado por saber si voy a ser feliz. Ahora se que voy a ser una persona muy feliz.

-¿Quién manda en la relación: Gianella o tú?
Creo que no manda nadie. Es algo que cuesta aceptar, pero hay que aprender a ceder.

-¿Es cierto que tuviste una crisis con tu esposa por la distancia cuando grababas ‘Bella Calamidades’?
No lo llamaría crisis, pero fue difícil, especialmente porque a mi hijo le veía sólo cada veinte días.

-¿Te consideras guapo?
(Risas) Depende del día, de como me levante.

-¿Qué es lo que más te gusta de tu cuerpo?
Los brazos.

-¿Crees en el amor a primera vista?
Sí, creo que puede existir, pero creo que son muy pocos los casos que lo viven de verdad. El gran amor, el que es para toda la vida, se construye día a día.

-¿Eso te sucedió con Gianella?
No, fue algo que fue creciendo desde el primer día.

-¿Perdonarías una infidelidad?
La verdad que no lo se. Me costaría mucho.

-¿Qué ocurrió cuando te vincularon sentimentalmente con tus compañeras de trabajo Danna García y Mimi Morales?
Me vincularon con ellas y con cualquier otras con las que he trabajado (risas) porque pasamos muchas horas juntos. Con Mimi y Danna tengo una gran amistas y nos llevamos muy, pero muy bien. Pero, nada más allá.

-De niño, ¿qué soñabas ser?
El Zorro.

-¿En qué te reencarnarías?
En un caballo.


Segundo Cernadas fue Marcelo Machado en ‘Bella Calamidades’:

25 años, de buena estatura, atlético, muy bien parecido y varonil, reúne todas las condiciones para representar al “príncipe azul”, aunque es un muchacho sencillo, enemigo de las complicaciones, muy libre y desenfadado, capaz de medirse a todas las situaciones. No por eso es perfecto, ni mucho menos. Se equivoca con frecuencia, se disgusta y pierde el control cuando siente que sus derechos son atacados. No por eso es un buscapleitos. Él solo arremete cuando la ocasión lo amerita y lo hace con todas las de la ley, pues cuenta con fuerza y buenos puños.

Marcelo es un muchacho privilegiado. Hijo único de Lorenza. Su padre murió en un accidente. Ha sido muy bien educado y ha crecido sin ninguna carencia. Se puede decir que lo ha tenido todo. En su infancia fue gordito y tímido, situación que lo hizo víctima de algunos compañeros “malitos” del colegio donde estudiaba, como Los Galeano, quienes le pegaban.

Él sabe que es guapo, pero no emplea esta ventaja para obtener favores de las mujeres, que a veces le persiguen con mucha insistencia, como el caso de su prima Priscila, quien se obsesiona con él. Tampoco es un santo de palo, ni mucho menos. Se enamora como todos y tiene sus aventuras, sus romances y su quebradero de cabeza, como el que le da Lola, ya que por ella cae rendido en la trampa del amor.

Es un muchacho de buenos sentimientos. No guarda rencores con nadie. Es comprensivo y tolerante, hasta cierto punto. Hay cosas que no soporta. Es alegre y, sin ser extrovertido, no tiene timidez. Canta, toca la guitarra y el piano, pero no es músico, el hombre decidió estudiar filosofía, aunque más parece un atleta que otra cosa. Es inteligente, de buen ánimo, quiere mucho a su mamá, a los trabajadores, a sus amigos y aún a aquellos que le demuestran antipatía como los Galeano. Hasta cierto punto, el tipo no tiene de qué quejarse, pero su gran problema lo constituye la profunda pasión que siente por Lola, de quien se enamora perdidamente. En su lucha por ganarse su amor y convencerse a sí mismo que es la mujer que le conviene, se ve envuelto en mil situaciones disparatadas, que a veces no puede sortear con facilidad.

De carácter fuerte, seductor, atractivo, amoroso y apasionado, Marcelo es el galán por excelencia, capaz de robarle el corazón a cualquier mujer, aún a Lola, aunque ella lo disimule y le haga pasar las duras y las maduras hasta caer en sus brazos definitivamente.