Parte III

Los hermanos Galeano
quieren conquistar a Lola

Lola se va a trabajar con Doña Regina

Aprovechándose de que Marcelo y Angelina se quedaron dormidos en la misma cama, Priscila desabrocha la camisa de Marcelo y, poco después, avisa a Lola de que suba al cuarto de Marcelo y, allí, Lola cree que Marcelo la traicionó con Angelina. Y Lola va hasta la casa de Don Pablo para pedirle consejo y, tras esto, Lola recuerda el ofrecimiento de Doña Regina para ir a trabajar a su hacienda y lo acepta, ya que no quiere sufrir al lado de Marcelo, creyendo que él la engañó. Con lágrimas en los ojos, Lola le dice a Lorenza que no puede explicarle por qué decidió irse. Y como Lorenza sospecha que Lola se va por algo relacionado con Marcelo; Lorenza va a preguntarle a su hijo, pero él dice que no hizo nada para incomodar a Lola. Y Marcelo va a hablar con Lola y, allí, Marcelo la besa apasionadamente, pero Lola le rechaza y le dice que no puede soportar que la haya cambiado por otra mujer, diciéndole que le vio acostado con Angelina en su habitación y, aunque Marcelo la dice que malinterpretó la situación, Lola decide irse porque no cree a Marcelo, que está furioso creyendo que Lola es una mujer muy celosa e ingrata por irse después de todo lo que hizo él y su madre por ella. Por su parte, Regina le advierte a su empleada Nicolasa que no debe de sentirse celosa de Lola porque ella vendrá para ayudarla en los quehaceres de la casa, además, avisa a sus hijos de que a partir de ahora cada uno de ellos tendrá un cuarto diferente. Y para evitar que Regina se aproveche de Lola; Lorenza realiza un contrato de trabajo para Lola, exigiéndola unas horas de trabajo, otras horas de descanso, un sueldo digno y el respeto de ella y sus hijos; y Regina tiene que firmarlo para poder contratarla. Al llegar a la casa de Regina; Lola les deja muy claro a Romano, Renato, Ricardo y René de que ella les tratará con respecto, siempre y cuando ellos lo hagan igualmente. Y Lorenza y Marcelo están muy decaídos por la marcha de Lola; todo lo contrario de Silvana, Priscila y Juana, quienes festejan que se hayan librado de Lola.

Romano intenta seducir a Lola
Como cree que Lola no confía en él; Marcelo piensa que lo mejor ha sido que Lola se distancie de él para puedan olvidar el uno del otro, mientras Lorenza se pregunta qué le llevó a Lola ir hasta el cuarto de Marcelo, sin imaginarse que fue Priscila quien la llevó hasta allí. En la casa de Regina; Lola tiene muy buena acogida, y Regina y sus hijos están encantados con su nueva empleada, aunque Nicolasa comienza a tenerla celos, al igual que lo estuvo Juana cuando Lola trabajaba para su madrina Lorenza. Por la noche, Romano va al cuarto de Lola e intenta seducirla, pero por primera vez una mujer rechaza a Romano. Al día siguiente, Doña Regina decide hacer una fiesta por su cumpleaños después de que sus hijos así se lo propusieran, ya que ella no hacía fiestas desde que murió su marido, invitando a los habitantes del pueblo de Horneros, excepto a Lorenza y sus familiares. Mientras tanto, Marcelo sigue recordando a Lola. En el cumpleaños de Regina; ella recibe un colgante que la hace emocionarse y, aunque eso se lo regaló el cura del pueblo (el Padre Cayetano), Regina está convencida de que se lo debió regalar Lorenza, y así es, pero Lorenza le pidió al Padre que no le dijera a Regina que ella se lo regaló.

Regina le cuenta a Lola por qué se distanció de Lorenza
A pesar de llevar poco tiempo sirviéndola, Lola consiguió ganarse la confianza de Regina; y ésta le explica a Lola que, hace muchos años, ella y Lorenza dejaron de hablarse después de que hicieran un viaje juntas con sus maridos y, poco después, éstos tuvieron un accidente de coche y murieron. Y Regina recuerda que ese colgante la gustó a ella cuando viajaron juntos. Más tarde, Romano intenta besar a la fuerza a Lola, pero ella le rechaza, además, Renato descubre a su hermano acosando a Lola, por lo que Renato se pone furioso con su hermano mayor, ya que a ambos les gusta Lola. Después de que Ricardo le cantará una canción a su madre Regina en su cumpleaños; los invitados se burlan de Lola riéndose de ella nuevamente porque la siguen considerando el “alma en pena” del cementerio. Poco después, todos lo invitados de Doña Regina se van aterrados de la casa de ésta, al ver que René le regaló a su madre un ratón que se salió de la caja de regalo. Acto seguido, Romano comienza a besarse apasionadamente con Virginia en el jardín de la casa de Doña Regina, sin importarles que la madre de éste pueda descubrirle besándose con una mujer mucho mayor que él, hasta que Lola les descubre. Y Romano amenaza a Lola diciéndola que no le chismosee a su mamá Regina. Por la noche, Romano visita a Doña Virginia para hacer el amor. Al día siguiente, Romano le confiesa a su hermano Renato que está cansado de la vieja Virginia que se pasa la vida pidiéndole y exigiéndole, pero él teme dejar a la primera mujer con la que hizo el amor, ya que ella es muy absorbente y podría delatar su relación si él la deja. Al haber recibido el collar el día de su cumpleaños; Doña Regina manda a un niño que le entregue una caja con orquídeas a Doña Lorenza y, aunque no dice quién es el emisario, Lorenza sabe que Regina fue quién se las envío. Por su parte, Marcelo se pone furioso con Priscila y Silvana cuando insinúan que Lola es una coqueta que anda detrás de cualquier hombre, diciendo que ahora debe de estar detrás de los Galeano.

Virginia le dice a Romano que la dejó embarazada
Cuando Aquiles Barraza va a recoger la sobras de la comida para sus cerdos; Regina se disculpa con Aquiles por sus hijos Romano y Renato, al enterarse de que fueron a la casa del viejo avaro para quitarle su fortuna, sin saber que Aquiles les tuvo encerrados en su sótano y les golpeó advirtiéndoles que no volvieran a su casa. Como vio a Lola pensativa en el cuarto de Ricardo y René; Nicolasa cree que Lola estaba haciendo un hechizo en su contra, ya que Juana la advirtió de que Lola tenía un pacto con los muertos del cementerio para realizar hechizos, pero ellos no creen en Nicolasa y, poco después, Doña Regina le deja muy claro a Nicolasa que debe de llevarse bien con Lola, olvidando los chismes que le cuente Juana. Visitando nuevamente a Doña Virginia; ella le dice a Romano que él tiene la obligación de casarse con ella. Llena de lágrimas, Priscila le dice a su primo Marcelo que está enamorada de él y que la molesta que él no haya podido congeniar con ella. Y Silvana le aconseja a su hija Priscila que se fije en un hombre que la aprecie y por supuesto que tenga dinero, diciéndola que ella jamás estuvo enamorada de su padre, pero se casó con él por su billetera. En el taller donde realiza sus experimentos, René le pide a Lola que le deje besarla para saber cómo es, pero ella no le deja, aconsejándole que él debe de besarse con una muchacha a la que quiera y que sea su novia. Tras otro nuevo rechazo de Lola; Romano coge fuertemente a Lola por la cintura, y ésta le aparta dándole un puñetazo en el estómago. Al día siguiente, Lola visita la tumba de su padre y, en el cementerio, ella le cuenta a Pablo que no se ha podido olvidar de Marcelo y, además de pensar en él continuamente, ella se pone muy celosa cuando le ve cerca de su prima Priscila. Debido a que Romano no pudo ir por la noche a visitarla, Virginia Vidal va a la casa de Doña Regina para enfrentar a Romano y, aunque favorablemente Regina no está en la casa; Virginia encuentra Romano, que la dice que no pudo ir a su casa porque está enfermo y, en ese momento, Virginia le dice a Romano que está esperando un hijo suyo.

Lola descubre que Virginia no puede estar embarazada
Virginia Vidal le exige a Romano que se case con ella, después de enterarse que ella está embarazada. Y Romano estuvo a punto de agredir a Lola porque pensaba que él le iba a delatar con su madre, ya que le vio con Doña Virginia. Y poco después, Romano le confiesa a su hermano Renato que dejó en estado a Virginia Vidal, a lo que Renato le aconseja que huya para que no sea infeliz al lado de esa vieja. Cuando Marcelo estaba haciendo deporte por el campo; Aquiles apunta con su pistola a Marcelo, advirtiéndole que no vuelva a gulusmear por los previos de su hacienda. Más tarde, Doña Regina tiene un mareo y, por eso, Lola la aconseja que visite a un doctor para que la revise y, a escondidas de sus hijos, Regina va al hospital acompañada por Lola. Mientras que, Ricardo y René se pelean porque René le quita todos sus aparatos para sus experimentos y acaba rompiéndolos. Y Nicolasa les advierte a los hijos de Doña Regina (Romano, Renato, Ricardo y René) que Lola atrae a las calamidades y, por eso, ellos se están peleando tanto últimamente. Y mientras el Doctor Mujica está atendiendo a Doña Regina, que logra recuperarse; la esposa del Doctor, chismoseando, le confiesa a Lola que Virginia Vidal abortó en una ocasión y, desde ese momento, ella no puede tener más hijos, dándose cuenta de que la viuda Virginia quiere hacerle creer a Romano que la dejó embarazada, para poderle atrapar. Cansada de amargarse la vida estando vigilando en todo momento a sus hijos como si fueran unos niños; Doña Regina les dice a sus dos hijos mayores Romano y Renato que pueden responder por sus actos y que pueden hacer lo que quieran, aconsejándoles que sepan cuidarse ellos solos para no decepcionarla. Como tiene miedo a defraudar a su madre y hermanos; Romano les dice que les quiere y que está muy agradecido de tenerles a su lado. En honor a Marcelo porque él quiere volver a la capital; Priscila y Silvana preparan una comida en el jardín, al estilo de los años 20. Y aunque Silvana sigue con sus ínfulas contando con el lujo que vivían en París; Priscila cuenta la realidad y la pide a su madre que sea sincera porque ellas eran unas simples empleadas del servicio.

Romano se da cuenta de la bondad de Lola
Lola le advierte a Romano que Virginia le está engañando y lo único que quiere es atraparle porque Doña Virginia no está en condiciones de tener hijos, pero Romano no la cree demasiado. Y Romano va a enfrentar a Virginia para saber si Lola tiene razón. Y Romano se va con la maleta para quedarse a vivir con Doña Virginia, aunque lo hizo para sonsacarla la verdad. En ese instante, Romano se da cuenta de que Virginia lo que quería es ser una mantenida de Doña Regina viviendo en su hacienda. Además, Romano obliga a Virginia a que vayan al médico para que se haga una prueba de embarazo y, por eso, Virginia le acaba afirmando a Romano que ella no está embarazada, y Romano se alegra muchísimo de que Lola le haya avisado de que Virginia era una farsante, además, él la dice que no quiere volver a verla. En la hacienda Machado, Silvana y Priscila preparan una comida en el patio al estilo francés. Y desde la nueva hacienda donde trabaja, Lola se pone nostálgica al ver a Lorenza y Marcelo celebrando una fiesta extravagante con Silvana y Priscila. Y Romano, al llegar a su casa, se lanza a lo brazos de Lola, agradeciéndola que le haya avisado y, como Marcelo les ve y se pone celoso, él intenta dar celos a Lola bailando muy acaramelado con su prima Priscila. A modo de agradecimiento, Romano invita a comer a Lola a la mesa, diciéndola que él y su familia quieren llenar el vacío que Lorenza y Marcelo la hayan dejado, además, al día siguiente, él la pide disculpas por haberse comportado mal con ella en este tiempo atrás. Mientras tanto, Juana le chismosea a Nicolasa que Marcelo está entristecido desde que Lola se marchó. Poco después, Aquiles le cuenta a Juana que recuerda a Lola como una mujer muy especial y muy hermosa, que murió al nacer Lolita, por lo que Juana sigue pensando que Lola atrae a la mala suerte. Además, Aquiles le dice a Juana que Dolores (la madre de Lola) era la mujer más hermosa de la región y que todos los hombres más importantes de Horneros la pretendían, pero se enamoró de José Carrero, un minero pobretón, con el que tuvieron a Lola trayendo la calamidad nada más nacer, ya que se murió su madre al traerla al mundo. Y Aquiles cree que Lola Carrero debería llamarse “Lola Calamidades”.

Priscila estuvo a punto de acostarse con Marcelo
En el bar Los Gozosos; Fabián Poncela organiza un concurso para saber si alguien puede ganarle echándole un pulso y, aunque Romano y Renato no pueden superar la fuerza a Fabián; Marcelo se alza con la victoria del concurso, que se hizo para recolectar dinero para el puesto de salud y la escuela del pueblo de Horneros. Como Marcelo demostró que tiene más fuerza que Fabián, Romano y Renato; los hijos de Regina se sienten humillados por Marcelo. Y Lola sigue admirada de amor y admiración por Marcelo. Además, por la fuerza que tuvo que hacer para competir con Marcelo; Fabián Poncela se lastimó la muñeca y tuvo que ser vendado. Por la noche, Marcelo se queda festejando en el bar y acaba emborrachándose, y Nacho y Priscila tienen que cargar a Marcelo hasta su casa y, aprovechándose que Marcelo está ebrio y que está pensando en su amada Lola; Priscila consigue acostarse con su primo Marcelo. Y como escuchan ruidos extraños, Lorenza y Silvana entran en el cuarto de Marcelo y descubren a él y Priscila haciendo el amor. A la mañana siguiente, Lorenza reprocha a Marcelo que se haya acostado con Priscila, pero él dice que no pasó nada entre ellos porque no lo recuerda por su borrachera. Y Silvana también regaña a su hija Priscila, a la que dice que quedó como una mujerzuela frente a su tía Lorenza; pero Priscila la confiesa que entre ella y Marcelo no pasó nada, sólo se besaron apasionadamente. Furioso con todo lo ocurrido, Marcelo toma la decisión de irse de Horneros y volver a la capital. Y Marcelo le deja muy claro a Priscila que él no la quiere y que no quiere tener nada serio con ella, y Lorenza apoya a su hijo en la decisión. Mientras que, René entra al sótano y espía a Lola como se viste desde su cuarto, descubriendo allí un tesoro con joyas. Por su parte, Ricardo y René le advierten a Nicolasa que tenga cuidado con Nacho, ya que le vieron en el bar de Los Gozosos bailando con unas mujeres. Y Nacho la explica a Nicolasa que él sólo bailó en una ocasión y qué no le fue infiel con ninguna mujer. Al ver como se miraban en el bar de Los Gozosos; Romano comienza a sospechar que Lola y Marcelo estuvieron enredados, mientras ella estuvo trabajando en la hacienda Machado; pero Lola le dice a Romano que no tiene por qué pensar eso.

Doña Lorenza se pone enferma
Cuando Marcelo estaba a punto de irse a la ciudad, Lola corre detrás del coche de él para detenerlo, pero ella no lo consigue. Y llorando, Lola pide consejo a Pablo (el sepulturero), que la aconseja que debe de enterrar sus sentimientos hacía Marcelo para que deje de sufrir. Cansada de sus extravagancias y después de que éstas intentaran obligar a Marcelo que se casara con Priscila; Lorenza se pone furiosa y echa de su casa a su cuñada Silvana y a su sobrina Priscila y, después de este sobresalto, Lorenza se desmaya. Tras la marcha de Marcelo; Lola y Priscila, cada una por su parte, están muy dolidas porque se enamoraron de él. Y Romano se da cuenta de que Lola intenta ocultar que está muy triste después de la marcha de Marcelo, además, Romano quiere ocupar ese vacío en Lola, que Marcelo la dejó. Después de enterarse de que su hermano René le pidió un beso a Lola; Ricardo también se lo pide a Lola, y ésta también le rechaza el beso al jovencito, al igual que lo hizo con su hermano. Como Doña Lorenza está enferma desde el desmayo, Silvana aprovecha para investigar la casa, buscando en la oficina de Lorenza algún documento en el que pueda comprobar si a su difunto esposo Jacinto le pertenece algo de la hacienda o el dinero de Lorenza (que era la hermana de Jacinto).

Silvana y Priscila impiden que Lola vea a su madrina
Al enterarse de que su madrina Lorenza está enferma; Lola tiene que enfrentarse a Silvana, Priscila y Juana para poder verla; pero éstas tres logran impedírselo golpeándola y echándola a empujones. Como creen que Nacho le contó a Lola que Lorenza estaba enferma y que no querían llamar al doctor; Silvana despide de la hacienda a Nacho, pero él no la hace caso porque sólo obedece las órdenes de Lorenza, quien sigue muy enferma y sin poderse mover de su cama. Como sus tres hermanos, Renato también le propone a Lola que tengan un romance, pero ella vuelve a oponerse. Aprovechando que Lorenza está muy enferma; Silvana sigue esculcando las cosas de Lorenza y encuentra un cofre con dinero y joyas y, llevándose eso, Silvana y Priscila pretenden huir de la hacienda. Y más tarde, Lola y Renato van a buscar al Doctor Mujica para que vaya a revisar a Lorenza, contándole que está enferma y que su cuñada y su sobrina se oponen a llevarla a que sea revisada por un doctor. Y revisándola, el Doctor Mujica descubre que Lorenza está así porque Silvana y Priscila la dieron varios calmantes. Por eso, el Doctor les pide a Nacho y Juana que ellos dos sean los únicos que de ahora en adelante cuiden de Doña Lorenza.

Silvana y Priscila intentaron robarle a Lorenza
A pesar de que los hijos de Regina de Galeano (Romano, Renato, Ricardo y René) siguen intentando conquistar a Lola; ella sólo tiene pensamientos para Marcelo. Cuando Silvana y Priscila pretendían largarse de la casa de Lorenza, con las joyas y el dinero de ésta; Marcelo regresa al pueblo de Horneros y, esa misma noche tormentosa, él las descubre y tienen que quedarse en la hacienda, ya que no pudieron llevarse el maletín con el dinero y las joyas, por eso, Priscila devuelve ese maletín al lugar donde Lorenza lo tenía escondido para que nadie descubra que ellas intentaron robar a Lorenza. Al día siguiente, Romano besa a la fuerza a Lola e intenta abusar sexualmente de ella, pero logra defenderse y, luego, él se arrepiente y la pide disculpas. Gracias al cuidado de Juana y Marcelo; Lorenza se recupera favorablemente. Entre cerca y cerca; Lola ve a Marcelo y ambos se quedan hipnotizados mirándose porque no pueden evitar que se aman el uno al otro. Muy dramática para que no la eche Lorenza de su casa; Silvana se pone de rodillas y la pida que la deje quedarse en su casa. Y Lorenza, por lástima, deja a su cuñada y a su sobrina que sigan viviendo en su casa.

Romano, Renato, Ricardo y René quieren conquistar a Lola
Con la intención de desilusionar a Lola; Priscila se encuentra con Lola en el supermercado y la hace creer que Marcelo regresó por ella (por Priscila). Como los cuatro hermanos están interesados en Lola; Romano, Renato, Ricardo y René hacen una apuesta para luchar por Lola y, al conseguirla uno de ellos, los demás se retiraran; además, quieren hacer todo lo posible para separar a Lola definitivamente de Marcelo. Y Romano empieza su conquista regalándola a Lola unos pendientes. Mientras que, Renato le regala a Lola un ramo de rosas. Más tarde, Nicolasa le chismosea a Doña Regina que Renato le regaló unas flores a Lola. Totalmente recuperada, Doña Lorenza vuelve a trabajar en su hacienda como anteriormente lo hacía y, aunque intenta ocultarlo, Doña Regina se alegra mucho por la mejoría de Lorenza. Y una vez más, Lorenza y Regina comienzan a discutir y se insultan, además, Lorenza se pone furiosa cuando Regina la dice que ella explotó a Lola cuando trabajaba para ella. Para ganar algo de dinero, Silvana y Priscila quieren dar clases de francés y glamour a las personas que lo deseen del pueblo de Horneros. Por esto, Doña Regina contrata a Silvana y Priscila para que den clases de francés a sus dos hijos menores (Ricardo y René). En un encuentro amoroso por la noche, Nacho visita a Nicolasa a la casa de Regina, pero ellos no pueden hacer el amor porque tienen que esconderse para que Doña Regina no les descubra, además, Nacho se encuentra allí con Marcelo, que se atrevió a ir hasta allí para ver a Lola, aunque no pudo verla finalmente. Por su parte, Ricardo invita a Lola a cantar con él para así conseguir un acercamiento con ella, pero Nicolasa les interrumpe y no pueden cantar. Y Lola siente celos al ver como Marcelo lleva a su prima Priscila en su moto, ya que él lo hizo precisamente para despertar esos celos en Lola. Como ve algo extraño en sus hijos, Regina visita a sus hijos Ricardo y René al colegio y se pone furiosa al darse cuenta de que ellos dos no se ponen los uniformes que les exigen en el colegio, por esto, Regina les castiga a sus dos hijos menores dejándoles desnudos en su cuarto por no obedecerla, al oponerse a llevar sus uniformes.

Marcelo siente celos al ver a Lola con Romano
Cuando Silvana y Priscila van a la casa de Doña Regina para darles clases de francés a sus hijos menores (Ricardo y René); Silvana le aconseja a su hija Priscila que podría conquistar a Romano o Renato para casarse y salir de la pobreza, pero Priscila sólo tiene ojos para Marcelo. Mientras que, Marcelo le escribe una carta de amor a Lola, pero él se arrepiente y no se la entrega, ya que cree que Lola está coqueteando con Romano. Y una vez más, Romano besa a la fuerza a Lola, y ésta enfurecida le da una bofetada, exigiéndole que la respete. Más tarde, Silvana y Priscila van chismoseando a la casa de Lorenza que vieron a Lola coqueteando con los hijos de Doña Regina y, por eso, Marcelo se pone furioso con Silvana y Priscila, exigiéndolas que no vuelvan a hablar mal de Lola. Por defender a una mujer que estaba siendo humillada por un hombre; Marcelo se pelea con éste en el bar de “Los Gozosos”, donde Marcelo ahoga sus penas en el alcohol. En la iglesia donde Ricardo canta con sus compañeros del coro; los Machado se encuentran los Galeano, y Lola y Marcelo no pueden parar de mirarse. Y después del concierto, Ricardo la dice a Lola que la cantó en todo momento a ella porque quiere que sea su novia, pero ella le explica que le quiere como a un amigo o un hermano. Mientras que, Nicolasa llora desconsolada porque se siente desplazada por sus patrones y está furiosa porque Lola es más hermosa que ella. Después de que Nicolasa alborotara la habitación de Lola; Nicolasa se atreve a decirla a Lola que lo único que hace es traer la desgracia, ya que está volviendo locos a los hijos de Regina, al igual que lo hizo con Marcelo Machado y, por eso, Lola le da una bofetada a Nicolasa. Al día siguiente, Lola tiene que soportar el enfado de René, que está celoso porque la vio hablando con Ricardo. Más tarde, Renato le declara a Lola el amor que siente por ella y, esta vez, Lola le dice que muy pronto le dará una respuesta definitiva, al igual que se lo dice a sus otros tres hermanos. Además, por la noche, Romano le regala un collar a Lola, que ella rechaza para no darle falsas esperanzas. Por su parte, Silvana y Priscila dan sus clases de glamour en la casa de Doña Lorenza. A las seis de la tarde, en su cuarto, Lola reúne a los hermanos Galeano. Y Romano, Renato, Ricardo y René se pelean allí por Lola, que les deja muy claro a los cuatro que no quiere mantener ninguna relación amorosa con ninguna de ellos.

Nicolasa está embarazada, y Nacho se opone a casarse con ella
Lola les pregunta a los hermanos Galeano que si jugaron con ella, ya que no entiende porque cada uno de ellos la propuso que fueran novios, pero ellos lo niegan, ya que creen que los cuatro se enamoraron de ella. Después de dar una clases de francés a los dos hijos menores de Regina; Silvana y Priscila se quedan a cenar en casa de Doña Regina, tras recibir una invitación de Regina. Y Silvana y Priscila se inventan que se quedaron en casa de Lorenza y Marcelo para hacerles compañía y porque las pidieron que se quedaran a su lado, aunque sucedió todo lo contrario. Y por la noche; Romano, Renato, Ricardo y René le prometen a Lola que ya no volverán a molestarla con acosos, pidiéndola que no se vaya de la casa. Y Lola acepta quedarse y, por eso, los Galeano le hacen una fiesta. Al ver a Lola bailando con éstos; Marcelo se pone muy furioso. Y Doña Regina se pone furiosa con sus hijos por hacer una fiesta a las afueras de su casa, pero ella les deja que sigan celebrando al enterarse de que sus hijos están festejando la llegada de Lola a su casa. Al día siguiente, Silvana y Priscila tienen una pequeña discusión con Regina por dejar hacer una fiesta a sus hijos con Lola. Y Regina las responde a Silvana y Priscila que se dediquen exclusivamente a dar las clases de francés a sus hijos, sin inmiscuirse en sus vidas. Discutiendo Nicolasa con Lola porque no soporta que sus patrones la tengan a ella más en cuenta; Nicolasa se desmaya y, cuando el Doctor Mujica la revisa, él la comunica que ella está embarazada. Y Nicolasa le confiesa a su patrona Doña Regina que ella está esperando un hijo de Nacho (el empleado de confianza de Doña Lorenza). Poco después, Regina va a comunicarle a Nacho que dejó preñada a Nicolasa. Y Nacho está decidido a responder por ese hijo, pero se opone a casarse con ella porque dice que aún no está preparado para ello. Mientras que, los hermanos Galeano se burlan de Nicolasa por dejarse embarazar; Lola es la única que la presta su ayuda a Nicolasa, pero ella vuelve a enfrentar a Lola, ya que la ilusa de Nicolasa cree que Lola la maldijo para traerla la desgracia. Para recolectar fondos para ayudar a los gastos de la clínica y la escuela de Horneros, Fabián Poncela decide organizar un certamen de belleza. Después de que Romano, Renato y Ricardo buscaran a Nacho para exigirle que responda por el hijo de Nicolasa; Nacho decide ir hasta la casa de Doña Regina para hablar con ella y Nicolasa, dejándolas muy claro que él se va a ocupar de ese niño, pero no está dispuesto a casarse. Por eso, Nicolasa se pone furiosa y amenaza con suicidarse tirándose por el balcón, pero Lola se lo impide.

Lola consigue volar con un aparato que inventó René
Silvana y Priscila se ponen de acuerdo con Fabián Poncela para organizar el certamen de belleza y las primeras candidatas en apuntarse son Esperanza Capurro y Virginia Vidal; aunque la cuñada y la sobrina de Doña Lorenza lo único que quieren es conseguir dinero dando clases a las mujeres que se inscriban en el concurso. Al pasar enfrente de la casa de Lorenza; Lola se ve con las aspirantes al reinado de belleza; y Virginia y Esperanza comienzan a insultarla y acaban golpeándose, hasta que Marcelo llega para separarlas y defender a Lola. Y como Lorenza y Marcelo se oponen a que Silvana y Priscila den las clases a “sus modelos” en su casa; Silvana y Priscila tienen que dar las clases en el potrero, a lado de las vacas de la hacienda. Por su parte, René inventa un aparato volador al que llamó “Súper Ícaro” y le pide a Lola que se monté en su experimento. Aunque al principio no funcionaba, Lola consigue volar en ese aparato y acaba cayendo al pajar. Y como Juana sigue con sus chismes de que Lola tiene poderes; Silvana, Priscila, Virginia, Esperanza y las demás concursantes al reinado de belleza se quedan aterradas pensando que Lola es una bruja voladora. Y Regina y sus hijos rescatan a Lola, que cuando despierta comienza a gritar desesperadamente, muy asustada por lo ocurrido. Después, René intenta volar también en su “Súper Ícaro”, pero el aparato no vuelve a funcionar y acaba estallando, como sus experimentos anteriores. Inmediatamente, Regina lleva a su hijo René al hospital, ya que después de la caída, él se desmayó, pero René se recupera favorablemente en el hospital de Santelo, ya que le tuvieron que operar porque se rompió varios huesos. Y Doña Regina le pide a Lola que no le secunda más a sus hijos en sus locuras. Mientras que, Nicolasa culpa de lo ocurrido a Lola. Al día siguiente, Doña Regina le manda a Nicolasa que se deshaga de todos los experimentos del laboratorio de René, a pesar de que Lola se opone a que hagan eso porque sabe lo importante que es ese lugar para René.

Fabián, Silvana y Priscila organizan el concurso de belleza del pueblo
Casi recuperado, René regresa en una silla de ruedas y escayolado. Al enterarse de que su madre Regina le quitó su laboratorio para evitar que vuelva a accidentarse; él no está dispuesto a renunciar a sus experimentos y quiere inventar nuevamente. Por su parte, Fabián Poncela sigue organizando el concurso de belleza y, como lo hacen para recaudar dinero para el puesto de salud de Horneros, Regina y Lorenza deciden participar como jurado del evento. Una vez más, Aquiles Barraza ataca a Lola, diciéndola que debería de apuntarse al concurso de belleza como las demás indeseables de ese pueblo, por eso, ella por la noche tiene pesadillas con el viejo Barraza, al que teme desde pequeña. A la mañana siguiente, en la iglesia, Lola y Marcelo se encuentran y no paran de mirarse el uno al otro, hasta que Romano les ve y se pone delante de Lola, para que Marcelo no la siga mirando. Más tarde, Romano le pregunta a Marcelo si alguna vez estuvo con Lola y, por eso, Marcelo estuvo a punto de enzarzarse con él en una pelea, pero Lorenza logró interrumpirles para que no sucediera una tragedia entre ellos. Y al ver a su hijo tan triste por Lola; Lorenza prefiere que Marcelo regrese a la capital para seguir con su vida y, así, que pueda olvidarse de Lola. Finalmente, empieza el concurso de belleza y como jurado; Silvana, Priscila, Lorenza, Marcelo, Regina y Romano tienen que acudir a su primera reunión para ver a las candidatas. Y en el concurso, Virginia Vidal se pelea con otra de las aspirantes, ya que se insultan la una a la otra. Aprovechando que Regina no está en su casa, Nicolasa se prueba la ropa de Doña Regina y, al verla, Lola y Nicolasa tienen otra discusión. Para ganar el concurso, Agapita va con su hija Ubalda a casa de Regina para sobornarla para que gane su hija, pero ella se opone y se pone furiosa. Pero, más tarde, Agapita chantajea a Silvana y Priscila ofreciéndolas telas para sus vestidos, que confecciona su esposo Teodoro, pero Silvana y Priscila las piden dinero, que Doña Agapita se los da encantada para que su hija se haga con el reinado. Además, Doña Gertrudis y su esposo también sobornan a Doña Lorenza y Marcelo para que gane su hija Lucerito y, aunque éstos no aceptan, Silvana y Priscila sí lo aceptan.

Silvana, Priscila y también Lola son atacadas en el reinado de belleza
Para que ayude a René, que sigue en silla de ruedas; Regina decide que Lola les acompañe como espectadores al reinado de belleza. Aprovechando que los Galeano no están en su casa, Nacho decide colarse en esa casa para hablar con Nicolasa, que está furiosa por sus desprecios y echa a Nacho a golpes de sartén. En el concurso, Marcelo y Lola no pueden dejar de mirarse. Aunque Silvana y Priscila intentan convencer a los demás miembros del jurado para que voten por Lucero Charri o Ubalda Parrado (ya que fueron extorsionadas por los padres de éstas); Regina, Romano, Lorenza y Marcelo se oponen a votar a esas dos jovencitas. Y Virginia y Esperanza no pueden alzarse con la victoria del reinado de belleza, porque Silvana, Priscila, Marcelo, Lorenza, Regina y Romano no consiguen ponerse de acuerdo porque ninguna de las aspirantes les parece hermosa. Y gana una mujer llamada Yolanda, por esto, Silvana y Priscila temen que los padres de Ubalda y Lucero las enfrenten porque las pagaron para que ganaran sus hijas y no consiguieron alzarse con la corona, y éstas se justifican diciendo que era un error. Y Esperanza y Virginia culpan a Lola de que no hayan podido ser las reinas del concurso porque ella atrae a la mala suerte y a las calamidades. Y por defender a Lola; Regina y sus hijos insultan a Virginia, diciendo que es una vieja que finge tener 23 años. Y Virginia manda a sus dos matones que les propinen una paliza a los hijos de Regina, provocando una gran pelea en el bar. Y finalmente, el Comisario Romero detiene esa pelea, amenazándoles con meterles en un calabozo si siguen golpeándose. Mientras, los padres de Ubalda y Lucero también atacan a Silvana y Priscila, pero Fabián Poncela las defiende. Cuando se iban a ir del bar de Los Gozosos (donde se organizó el concurso de belleza); Lorenza encuentra a Silvana y Priscila, aterradas de miedo escondidas debajo de una mesa, ya que temían que los padres de las participantes las golpearan. Después de acusarla de ser Lola Calamidades, ella corre por el campo, y Marcelo va detrás de ella para consolarla. Y Marcelo se lleva a Lola y, en un descampado, él comienza a besarla apasionadamente, pero ella le rechaza. Mientras, Aquiles Barraza les observa. Y Marcelo le aclara a Lola que él no se acostó ni con Angelina ni con Priscila y, después, él le pide explicaciones a Lola sobre los Galeano, pero esta pregunta le incomoda a Lola y huye del lado de Marcelo.

Marcelo se pelea con los Galeano por Lola
Lola le acaba diciendo a Marcelo que ella no puede olvidarle en ningún momento y, acto seguido, ambos comienzan a besarse apasionadamente y, cuando éste intenta hacer el amor con ella; Lola le rechaza y para quitársele de encima, le tiene que dar un golpe con una piedra. Y después, Marcelo le dice a Lola que él tampoco puede dormir pensando en ella, pero ella siente que él sigue desconfiando de ella. Por el camino, cuando Romano, Renato y Ricardo van a buscar a Lola; Aquiles les chismosea por donde vio a Lola con Marcelo. Y Romano, Renato y Ricardo les encuentran y comienzan insultar a Marcelo, acusándole de haberse robado a Lola para abusar sexualmente de Lola, aunque ella niega que él la haya hecho daño. Pero, por esas infamias, Marcelo comienza a pelearse con Romano, Renato y Ricardo y, después de que estos tres recibieran varios golpes de Marcelo, los hermanos acorralan a Marcelo y, sujetándole entre los tres, le dan una paliza. Tras estos golpes; Romano, Renato, Ricardo y también Marcelo tienen que ir hasta el hospital de Santelo para curarse las heridas. Luego de la insistencia de Silvana y Priscila para que se vayan a la capital a vivir; Doña Lorenza decide que sería lo mejor para alejar a su hijo Marcelo de Horneros, pero Marcelo la dice a su madre que él no quiere irse porque él quiere a Lola y también sabe que ella siente lo mismo por él. Al día siguiente, después de la trifulca entre Marcelo y los Galeano; Lorenza y Regina se insultan duramente y estuvieron a punto de golpearse por defender a sus respectivos hijos. Para dañar a Lola; Priscila va hasta la casa de Doña Regina para decirla que Lola tiene la culpa de todas las desgracias que pasan a su alrededor. Mientras que, Silvana también culpa de todo a Lola, diciéndoselo a su cuñada, aunque Lorenza sabe que Lola es una víctima de las circunstancias, al igual que su hijo Marcelo. Por todos los problemas, Regina acaba echando a Lola de su casa, pero Lorenza en estos momentos no es capaz de recibirla nuevamente en su casa. Antes de que Regina se lo comunicara, Nicolasa le advierte a Lola que como ella atrae a la calamidad no la quieren tener a su lado ni Regina, ni Lorenza. Diciéndola que sus hijos enloquecieron con ella por culpa de la atracción que sienten hacia ella y que por eso están fracturados los cuatro; Regina despide a Lola y, aunque la dice que la buscará otro trabajo, Lola está furiosa y la deja muy claro a Doña Regina que ella es libre y que sabrá como cuidarse porque no le pertenece a nadie. Llorando desconsoladamente porque vuelve a estar sola, Lola se va de la casa de Regina, que también llora porque no soporta la ida de su mejor empleada, pero sabe que es lo mejor para sus hijos. Al irse, Lola va al cementerio para visitar la tumba de su padre y, hablando con Don Pablo, él la aconseja que se quede en Horneros esperando a Marcelo y, mientras él regresa, Pablo le ofrece a Lola que trabaje como niñera cuidando a sus nietos, en la casa de su hija Mónica, que está casada con un minero.

Fabián Poncela evita que violen a Lola, que comienza a trabajar en su bar
Gracias a Pablo, Lola empieza a trabajar en casa de Mónica, su hija mayor, para ayudarla a limpiar y a cuidar a sus hijos. Y los niños enseguida conectan con ella, igual que Mónica, a la que Lola nota un poco triste, confesándola que no soporta a su esposo Gerardo porque es muy machista y severo. Y Gerardo, el marido de Mónica, no quería acoger a nadie en casa, pero cambia de opinión en cuanto conoce a la hermosa Lola. La primera noche en su nuevo hogar, Lola no puede evitar pensar en su adorado Marcelo, convencida que en su último encuentro él la demostró que la amaba. Y Lorenza se pone furiosa con Regina por haber despedido a Lola y no saber para dónde fue, ya que está preocupada por su paradero y le pide a su empleado Nacho qué averigüe sobre ella, pero nadie sabe nada de ella, además, Don Pablo también les hace creer que no sabe nada de Lolita. Aprovechando que Lola se fue al parque con los niños y Don Pablo; Gerardo se cuela en el cuarto de Lola y como un poseso empieza a oler su ropa interior. Más tarde, Lola se da cuenta de que Gerardo maltrata físicamente a su esposa Mónica, que le recriminó que estuviera en el bar de Los Gozosos, en lugar de estar trabajando en la mina. Sus bajos instintos se desatan una mañana en que está solo con Lola en casa. Y Gerardo agarra con fuerza a Lola la tumba sobre la mesa e intenta violarla. Y cuando parece que ya nadie puede impedirlo, llega Fabián Poncela y se lo quita de encima. Antes de irse, Fabián le deja a Gerardo la cuenta con el dinero que él le debe, ya que lleva mucho tiempo sin pagarle las copas que se toma en su bar. Luego Fabián tranquiliza a Lola asegurándole que a su lado no le pasará nada y le propone vivir y trabajar en Los Gozosos, y ella acepta agradecida.

Marcelo cree que Lola pudo irse a la ciudad y quiere ir a buscarla
El joven Machado sale del hospital y va a casa de los Galeano a preguntar por Lola, pero se va sin respuesta. Además; Romano, Renato, Ricardo y René están entristecidos desde que su madre Regina despidió a Lola. Mientras que, Lola comienza a trabajar en el bar de Los Gozosos limpiando la casa de Fabián Poncela y el bar y, por las noches, ella es incapaz de dormir por el ruido que hay en el bar. Al no encontrarla en el pueblo, Marcelo cree que Lola viajaría a la ciudad y está dispuesto a irse a buscarla. Por esto, Silvana y Priscila encuentran la oportunidad perfecta para convencer a Lorenza de que venda su hacienda y que ellas también viajen y se hospeden en la capital. Juana se entera de la decisión de su patrón y cree que Lorenza se irá con él, y enseguida se inquieta por su futuro y el de los demás criados. A oídos de Regina también llega el rumor de que Lorenza se va y se queda muy triste.

Marcelo cancela su viaje al encontrar a Lola en el bar de Los Gozosos
Cuando Lola empieza a trabajar de camarera en el bar de Los Gozosos, uno de los clientes intenta propasarse con ella, pero ella se defiende dándole una bofetada que le derriba al suelo, además, las camareras insultan a Lola porque Fabián se trata mejor a ella que a las demás. Mientras tanto, Regina se enfrenta a Lorenza por intentar irse de su hacienda y ambas comienzan a llorar, y Regina la advierte que sería capaz de comprarse una casa a su lado de la ciudad para molestarla, por esto, Lorenza desiste de irse con su hijo a la ciudad. Y Priscila y Silvana se resignan a tener que quedarse en el pueblucho de Horneros. Por la noche, Nacho y Venancio (los empleados de Lorenza) se quedan impactados cuando descubren a Lola trabajando en el bar Los Gozosos. Y enseguida se lo dicen a su patrón. Marcelo se encuentra con Ricardo y Renato en frente de Los Gozosos, donde Marcelo quiere entrar para ver a Lola. Pero, Romero (el comisario de la policía) impide que lleguen de nuevo a las manos. Y después de que Marcelo cancelara su viaje a la capital, se presenta de inmediato en el bar para hablar con su amada. En la charla, Fabián se pone en medio, pero no puede impedir que Machado cargue a hombros a Lola y se la lleve por mucho que ella se resiste. Ante la insistencia de ella, la baja al suelo y le pide que deje su nuevo empleo y que respete sus propias decisiones, y ella se niega irse y Fabián, feliz, se la lleva. Y Lola llora desconsolada por el enfrentamiento que tuvo con Marcelo. Acto seguido, Nicolasa les cuenta a Regina y a sus hijos que Marcelo encontró a Lola en el bar de Los Gozosos. En el bar, Lola se encuentra con Gerardo Ibáñez (el esposo de Mónica), que comienza a molestarla nuevamente, pero Fabián le echa de allí a golpes.

Todos se oponen a que Lola siga trabajando en Los Gozosos
Aunque los Galeano querían ir al bar de Fabián Poncela para visitar a Lola; Doña Regina se lo prohíbe a sus cuatro hijos. Mientras que, Marcelo tiene una pesadilla, viendo a Lola bailando en el bar para Fabián y los hermanos Galeano. A la mañana siguiente, Doña Regina va a hablar con Lola y decirla que ella no merece ese trabajo, pero Lola sigue su labor en el bar de Los Gozosos. Y Silvana y Priscila critican a Lola diciendo que se estará vendiendo en ese bar. Y Marcelo defiende a Lola, sonsacándolas a Silvana y Priscila que ellas también trabajaron en una pequeña cafetería de París, aunque Silvana no quería reconocerlo porque quiere presumir que ella vivía en París en la alta sociedad. Más tarde; Lorenza, su cuñada y su sobrina se encuentran con Fabián Poncela en la gasolinera, que acusa a Silvana y Priscila de dejarse chantajear por dos familias para que hicieran ganar a sus hijas en el certamen de belleza. Acto seguido, Lorenza va a ver a su ahijada para convencerla de que deje el trabajo y se vaya con ella. Y Lola rechaza la oferta, no sin antes confesarle que ama a Marcelo, contándola que no se fue con Marcelo por intentar sacarla a la fuerza del bar. Por la noche; Romano, Renato y Ricardo visitan a Lola en el bar de Los Gozosos para hacerla recapacitar para que deje de trabajar allí, pero ésta vuelve a oponerse. Y antes de irse, Los Galeano le advierten a Fabián Poncela que no se atreva a aprovecharse de Lola. Mientras Lola lamenta lo ocurrido porque todos quieren sacarla de allí, una de sus compañeras la envidia por la muestra de amor de Marcelo y los Galeano. Entre tanto, Fabián disfruta de una noche de pasión con una de sus chicas. Esa noche, mientras Lola duerme profundamente, Fabián se mete en su cuarto y empieza a acariciarla. Y Lola se despierta sobresaltada y lo echa sin contemplaciones, dándole una gran bofetada y rasguñándole la cara. Aun así, Lola acepta salir con Fabián y pasa una agradable velada en una casa de campo. A la mañana siguiente, Nicolasa vuelve a quemar el desayuno en la cocina, y Nicolasa culpa a Lola creyendo que ella la embrujó. Poco después, todas las chicas de Los Gozosos se tiran de los pelos cuando ven a su jefe entregar regalos a la nueva (Lola). Y Priscila se cuela en la ducha de Marcelo, pensando que está él, pero a quien se encuentra es a Nacho. Primero se avergüenza, pero luego le acusa de atrevido y se enfrenta a él. Y el capataz no sabe qué hacer, pero Priscila le advierte que no se atreve a acusarla frente a los demás. La velada de Fabián y Lola llega hasta la noche y todo va bien hasta que, sentados en una terraza, Lola se da cuenta de que en una mesa próxima está Marcelo con Priscila, Lorenza y Silvana. Y a Lola le invade la pena. Fabián se da cuenta de por qué el rostro de Lola ha cambiado y le aconseja olvidar a Marcelo.

Silvana y Priscila exigen a Lola que se vaya de Horneros
Priscila intenta convencer a Marcelo de que Lola no le merece por rechazarle cuando intentó llevársela del bar de Los Gozosos, pero él hace caso omiso a su prima. Al día siguiente, Lola recibe la visita en el bar de Aquiles Barraza, que la molesta diciéndola que ella es la culpable de las cosas malas que pasan a su alrededor. Y al enterarse de que Aquiles estuvo en su bar y que pagó lo que consumió, Fabián felicita a Lola porque es la primera vez que Aquiles paga sus consumiciones. Aunque Nicolasa le exige a Nacho que se haga cargo de su hijo y de ella, él no está dispuesto a casarse con Nicolasa, como ya la dijo desde el principio. Y a pesar de que Nacho le jura a su patrona (Lorenza) que no está involucrado con otra mujer; Nacho tiene una amante en el bar de Los Gozosos, se trata de la bailarina a la que llaman La Marquesa. Una vez más, Gerardo (el marido de Mónica) intenta abusar sexualmente de Lola, pero favorablemente Fabián Poncela llega para salvarla, dándole una gran paliza a Gerardo y, además, el Comisario Romero mete en el calabozo a Gerardo Ibáñez por intentar violar a Lola. Y en ese instante, comienzan una pelea en el bar. Y las camareras de Fabián insultan a Lola, diciendo que es la culpable de todos sus problemas, pero Fabián vuelve a defenderla. Por la mañana, Silvana y Priscila se encuentran con Lola, que la molestan exigiéndola que salga de allí para no seguir molestando a la gente de Horneros. Y Lola se enfrenta a Silvana y Priscila echándolas un cubo de agua, que era con el que estaba limpiando el suelo. Acto seguido, Silvana y Priscila encuentran a Don Teodoro y Doña Agapita, acusándolas de ser unas estafadoras, que las engañaron pidiéndolas dinero a cambio de que ganara su hija el concurso de belleza. Y después de esta humillación, Silvana denuncia ante la policía a Teodoro y Agapita de ser unos contrabandistas de objetos y telas. Al anochecer; Romano, Renato y Ricardo van a ver a Lola al bar de Los Gozosos, al igual que Marcelo.