Pablo Azar


El actor mexicano Pablo Azar viajó a Colombia por primera vez para dar vida a uno de los hijos de Doña Regina en ‘Bella Calamidades’, interpretando a Renato.

Fue cantante hasta que debutó en la novela ‘El amor no es como lo pintan’. Gracias a su talento y carisma, Azar ha desarrollado una exitosa carrera entre las que se destacan sus actuaciones en las obras de teatro ‘El Protagonista’ y ‘Don Juan Tenorio’; y los cortometrajes ‘Inocentes o Culpables’ y ‘Tres’.

Aunque sigue teniendo cara de niño, ya ha crecido tanto profesional como personalmente. A punto de cumplir 28 años, ha dejado huella en las telenovelas ‘Bajo las riendas del amor’, ‘El Cuerpo del Deseo’, ‘Marina’, ‘El Juramento’, ‘Bella Calamidades’ y ‘Sacrificio de mujer’.

Pablo Azar ha encontrado el amor, al lado de su mujer Claudia Caicedo, también actriz. Y fuera de las pantallas, sueña con formar una familia junto a su mujer.

-Pablo, ¿qué te atrajo de Renato, tu personaje en ‘Bella Calamidades’?
Sobre todo lo divertido que es; y también soñador, el que más de los cuatro hermanos Galeano. Aunque trata de actuar con juicio, siempre se deja llevar por la ilusión.

-¿Te ocurre a ti lo mismo que tu personaje?
Sí, soy más pasional que racional, me encanta entregarme en todo lo que hago. Muchas veces me he creado expectativas con algo y con el tiempo me he dado cuenta de que se trataba de una obsesión.

-¿Te ha pasado?
Sí. Eso pasa con el amor; cuando te llega el verdadero, como a mí, te das cuenta de que lo anterior era irreal. El amor sólo llega una vez.

-¿Quién es la afortunada?
Claudia, la conocí hace algo más de dos años cuando grababa ‘El Juramento’. Ella también trabajaba para Telemundo en un programa. Coincidimos en la fiesta de Fin de Año que organizó la cadena y nos sentimos atraídos.

-¿Perdonarías una infidelidad?
Tal vez antes no me hubiera importado porque nunca me había preocupado por una relación en serio hasta que me enamoré por primera vez, entonces me di cuenta de la gravedad de una infidelidad y de que no lo perdonaría.

-¿Qué haces en tu tiempo libre?
He descubierto en los lienzos otra faceta profesional. Pinto en mi tiempo libre. Mis cuadros están entre el Pop Art y el Surrealismo. Admiro a Dalí y a Picasso.

-A pesar de tu juventud, llevas una carrera bastante prolífica en el terreno de las telenovelas, ¿cómo surgió la idea de ser actor: vocación o casualidad?
Pues realmente yo siempre quise ser futbolista; y mi meta era jugar fútbol profesional. Por medio de un muy buen amigo me introduje en el mundo del modelaje y pasando por la escuela de actuación de TV Azteca decidí entregar mi material; y no fue sino hasta que me aceptaron y comencé a conocer a fondo lo que era la actuación que decidí que quería actuar para toda la vida.

-¿Fue complicado ingresar en el medio de la televisión?
La verdad para mí fue menos complicado que para muchos actores que incluso quieren entrar y todavía no han podido. Tengo que reconocer que tuve mucha suerte porque el primer casting para el que me llamaron fue para la novela ‘El Amor no es como lo Pintan’, de Antulio Jimenz Pons, me quedé y de ahí gracias a Dios no me ha faltado trabajo en la televisión.

-¿Cómo surge la oportunidad de trabajar en la cadena Telemundo?
Por medio de mi manager Gabriel Blanco. Se preparó un casting en México que fue mandado a Miami para la novela ‘El Cuerpo del Deseo’. La gente de Telemundo vio el casting y la única objeción que hubo fue que necesitaba subir la masa muscular, entonces me puse a trabajar en eso y cuando llegué al peso que ellos deseaban se me tramito la Visa de trabajo norteamericana y un mes después comenzamos a grabar la novela.

-¿Cuál crees que es la importancia del manager para un actor?
Para mí el manager es la persona más cercana que va a acompañar la carrera del actor. Creo que es como un mentor que va a mostrar al actor, el mejor camino hacia una carrera productiva, sana y sobre todo duradera; lo cual obviamente va a ser en beneficio tanto del actor, como del manager.

-¿Cómo te has sentido en Telemundo?
Yo siempre he estado muy agradecido con Telemundo porque me da la oportunidad de explorar y hacer personajes bastante diferentes.

-Has trabajado en muchos episodios de ‘Decisiones’, ¿es muy diferente el trabajo en una serie semanal a los ritmos de trabajo de una telenovela?
Es muy diferente; en los programas unitarios uno tiene toda la historia en la mano y hay oportunidad de construir un personaje (aunque con poco tiempo también) más o menos como se hace en cine o en teatro; de principio a fin. En cambio en una novela, uno muchas veces no sabe que va a seguir en la historia; es más difícil programar. Sin embargo, en la novela después de hacer tantos meses el mismo personaje se vuelve mucho más orgánico que en un unitario que se graba en dos días.

-¿Qué beneficio le sacas a trabajar en el género de las telenovelas que es tan seguido en Latinoamérica?
Bueno, hay muchos; uno tiene trabajo seguro por varios meses, se disfruta mucho la convivencia con la gente involucrada en la novela; y creo que la más importante de todas: que me da la oportunidad de llegar a todo el mundo. Incluso a países que muchas veces ni siquiera sabia que existían en el mapa.

-¿Con qué personaje has disfrutado más trabajando?
Siempre trato de disfrutar todos los personajes que hago, porque creo que actor que no disfruta de actuar pues sencillamente no es actor.

-¿Y qué personaje te resultó más complicado de construir?
Pues yo diría que por la cantidad de cambios que tuve que hacer tanto físicos como en carácter es Juan Pablo de ‘El Juramento’.

-¿Qué personajes que nunca te han ofrecido te gustaría interpretar?
Me encantaría hacer un villano o a un loco.

-¿Has rechazado un papel en algún momento?
Sí, obviamente uno tiene que leer lo que va a hacer antes de aceptarlo y en una ocasión me ofrecieron un papel en una obra de teatro donde yo tenía que salir desnudo, no tanto por eso, pienso que debe haber una justificación real y actoral de porque quieren que lo hagas, además no era el momento y lo rechacé. En esta novela cuando me di cuenta de la clase de proyecto que era, que venia de una novela que se hizo en Colombia y fue un éxito por lo diferente, que toca un tema que pocas veces sucede, lo de la reencarnación, el ocupar el cuerpo de otro, no es común y eso te da la oportunidad de explorar un mundo diferente. Tiene doce personajes principales y eso hace que cada uno tenga su importancia, en mi caso siempre había hecho papeles de chavito bueno, enamorado y en este soy rebelde, digo las cosas de frente, no tengo miedos para enfrentarme a nadie, soy sincero, entonces me di cuenta que podía sacarle muchísimo jugo. Un reto al que me he enfrentado porque tiene dos caminos, o voy para arriba y pego, o no pasa nada. Yo estoy apostando por sacar las cosas bien y enriquecer mi papel con todos los elementos actorales que yo pueda y tenga a mi alcance.

-¿Qué herramientas utilizas para la preparación de tus personajes?
Generalmente confío mucho en la intuición; esa primera impresión que nos da cuando leemos por primera vez un libreto o guión, y a partir de eso comienzo a definir la relación el personaje con los otros personajes, sus circunstancias de vida, su forma de reaccionar, su carácter. Siempre un día antes de cada llamado organizo mis escenas y las separo; divido cada escena en momentos y subrayo los importantes, así como defino las emociones que maneja el personaje en cada momento de la escena.

-¿Cómo es Pablo Azar como ser humano?
Es un poco difícil describirse a uno mismo porque a veces no podemos ser sinceros del todo (es difícil apreciarse uno mismo mejor de lo que los demás nos aprecian a nosotros), siempre queremos dar la mejor impresión. Pero te puedo decir que soy alguien muy dedicado a sus cosas y que generalmente me cuesta expresar mis emociones (fuera del escenario claro está). Difícilmente pierdo la paciencia o me enojo; aunque cuando me enojo, me enojo muy fuerte.

-¿Cuál es tu mayor virtud?
Creo que es el hecho de que lucho por conseguir lo que quiero hasta lo último; nunca me doy por vencido, y siempre lo hago sin pasar por encima de los demás (o al menos trato de no hacerlo).

-¿Y cuál es tu defecto?
Que me cuesta expresar mis sentimientos y abrirme con la gente que no es de mi entera confianza y a veces soy algo tímido.

-Eres el mayor de cuatro hermanos y sabemos que tuviste que asumir en una ocasión el papel de jefe de familia a corta edad, ¿qué nos puedes contar de esto?
Hubo un momento en que me tocó hacerme cargo de todo y con lo que me ganaba en la novela ‘Como en el cine’, mantenía mi familia y pagaba los gastos de la casa, porque mi mamá no trabajaba y ahora ayudo en lo que me nazca, pero también estoy disfrutando de lo que gano.


Pablo Azar fue Renato Galeano en ‘Bella Calamidades’:

23 años. El segundo de los hijos de Regina. Casi siempre anda con Romano, su hermano mayor al que acompaña en sus aventuras amorosas, parrandas y travesuras juveniles. Es apuesto, pero menos atlético que Romano, como también menos presumido. Tiene cierto éxito con las muchachas, pero tampoco es tan lanzado ni tan engreído. Quiere sentirse importante y se da su tono. Es un buen muchacho, trabajador, cumplidor de sus deberes, amante de su familia, algo romántico y muy soñador. Eso es algo que mantiene en secreto, aunque a veces se le escapa.

Como todos los jóvenes tiene altercados con su mamá y sus hermanos, a veces tiene mal carácter, pero en términos generales es un joven pacífico, aunque en ocasiones aparente ser el “matasiete” para ponerse al nivel de su hermano mayor. También tiene mucho humor. Es un tipo simpático, y como casi todos los que tratan a Lola, termina interesándose por ella.