Gary Forero


Gary Forero, después de dar vida al malvado León en ‘Doña Bárbara’, donde no entendía que vean sexy a un déspota y pésimo amante como lo era este personaje, ahora le toca ser el dueño de un bar en ‘Bella Calamidades’, que seduce a todas las mujeres, excepto a Lola (Danna García).

A pesar de tener una corta carrera como actor, Gary Forero ha conseguido participar en grandes producciones: ‘Juego limpio’, ‘Doña Bárbara’, ‘Victorinos’, ‘Bella Calamidades’ y ‘El Clon’.

-Gary, ¿cómo comenzaste en la actuación?
Mi formación como actor empieza, cuando termina mi formación profesional, esto ocurre en el 2002 cuando me graduo como zootecnista. En este momento empiezo a buscar en los periódicos la oportunidad de salir en televisión que siempre será nuestra primera referencia a lo que puede ser un actor. En esta búsqueda lo único que termino haciendo son mis primeros papeles como extra de comerciales, los cuales nunca me pagaron, y si tuve que esperar largas jornadas queriendo encontrar la persona que me pudiera ayudar en mi búsqueda de fama y reconocimiento, aquella para la que yo fuera perfecto para su novela. Obviamente nunca llegó, pero en esa búsqueda apareció mi primer maestro Rubén Di Pietro, quien pondría mis pies en la tierra y me haría entender lo que realmente significa ser actor.

-¿Qué te enseña tu primer maestro para que admires la actuación?
Gracias a Rubén, la actuación se me convierte en un reto, porque para poder ser actor, lo primero que tengo que hacer es conocerme a mi mismo y más difícil aún, aceptar lo que realmente soy que distaba de lo que yo creía ser. Una de las frases que más recuerdo de Di Pietro es: “no somos lo que creemos ser, sino lo que los demás ven en nosotros”. Cuando desarrollamos la sensibilidad de saber lo que irradiamos, y lo que los demás disfrutan de nuestra forma de ser y actuar, tenemos una ventaja considerable frente a los que no.

-¿Con quién más estudiaste actuación?
Después estudie con Victoria Hernández, quien es una excelente guía en la búsqueda de personajes, ella tiene un sentido del humor espectacular y además de la crudeza necesaria para decirte las cosas como son en la cara y los personajes que ayuda a crear a partir de tu realidad y tus capacidades son una maravilla, bien lo muestra en su personaje en ‘Paraíso Travel’.

-¿Cuándo te ofrecen tu primera oportunidad para actuar?
Tuve la oportunidad de hacer una obra de teatro con tres amigos que también estudiaron con Rubén Di Pietro, ellos son Aldemar Correa, Andrés Sandoval, y Eduardo Carrero, dirigidos por un gran amigo y gran profesor de actuación Tao Sierra, estuvimos cerca de un año presentando la obra ‘Severa Vigilancia’, aprendiendo de ella. De aquí salimos junto con Andrés Sandoval a protagonizar y antagonizar respectivamente ‘Juego limpio’. Actualmente estoy estudiando Dirección de Cine y ya he tenido la oportunidad de dirigir tres documentales. Además hay un proyecto de dirigir un corto y posiblemente un video musical. Esta corta carrera como actor y director, que apenas completa los ocho años de estudio y que dura toda la vida, me ha ayudado más que cualquier otra cosa a crecer como persona, a identificar mis armas, mis defensas y mis debilidades, a saber qué es lo que realmente quiero en la vida, a luchar por ese norte que me he trazado, y aquí seguiré dando la lucha, porque esto apenas comienza, falta mucho camino, y es un camino encantador, pero también lleno de detalles que hay que estar preparado para enfrentar.

-¿Cómo definirías la sensación de actuar?
La actuación es una carrera muy dual, por una parte disfrutas de la gente, tienes la oportunidad de vivir cosas diferentes a las que tú personalidad te plantea, de exorcizar sentimientos, pasiones escondidas, de crecer a cada instante, pero por otro lado te enfrenta a grandes presiones y soledades, porque de cierta forma mucha gente empieza a estar al lado del actor, pero se olvidan de la persona, y esto será siempre proporcional al grado de fama, a mayor fama, más difícil conseguir amigos sinceros, a menos que ellos estén desde tiempo atrás contigo. También te enfrentas a inestabilidades mucho más en esta época en que, a pesar que hay mucho trabajo, hay el doble de gente que quiere dedicarse a la actuación.

-¿Hasta dónde llegan los comentarios de tus admiradoras?
Me ha pasado de todo en el plano personal. Una chica incluso se enamoró de mi personaje.

-¿Te han dado tus admiradoras alguna sorpresa?
Sí. Ahora me escriben desde España y me dicen que me encuentran sexy.

-¿Cómo te definirías en el amor?
Soy muy apasionado. Cuando empiezo a salir con una chica, me gusta cocinar para ella, viajar y deleitarme con cosas simples, como una lluvia, una buena vista.

-Tu personaje en ‘Doña Bárbara’ era un maltratador, ¿te costó interpretarle?
No, porque lo construí con ciertos valores. Le tocó sobrevivir en un mundo de gañanes donde no se le permite tener buenos sentimientos.

-¿Qué ha significado para ti tener de jefa en la ficción a Edith González (que dio vida a Doña Bárbara)?
Una estupenda oportunidad. Es una gran persona, cariñosa, le encanta conversar, estar con sus amigos y agasajarlos.

-¿Qué sueles hacer en tus ratos libres?
Me apasiona la naturaleza. Últimamente me voy de acampada a conocer pueblos.


Gary Forero fue Fabián Poncela en ‘Bella Calamidades’:

De 28 años, podríamos decir que es el promotor de los escándalos de Horneros, pues es el dueño del bar Los Gozosos, lugar pecaminoso al que acuden no solamente los mineros y borrachines, sino también los señores importantes del pueblo, ya que prácticamente es el único sitio de esparcimiento. Fabián es extrovertido, alegre, un tipo sin complicaciones, dispuesto a convertir su negocio en algo realmente valioso. Es muy animoso, él mismo lo promueve anunciando sus espectáculos con un altoparlante por todas las calles del pueblo. Haciéndole honor al nombre de su bar, es un verdadero “gozador” de la vida. Disfruta su trabajo y de las mujeres que le complacen, pues es muy atractivo, el clásico galán de barrio que hace suspirar a las mujeres que caen en sus redes.

Además cultiva su físico con mucho esmero. Siempre hace gimnasia y tiene muy buen cuerpo y muy buenos músculos, de los que hace gala con la ropa que usa (casi siempre chalecos de cuero que dejan al descubierto su fuerte tórax y sus brazos hercúleos).

Es muy amigo del comisario, quien le colabora para que no le cierren el establecimiento, y por aquellas cosas del destino se ve enredado con Lola, quien llega a trabajar con él. A raíz de este suceso, Fabián sufrirá un fuerte cambio, pues como suele suceder con los que tratan a Lola, se enamora perdidamente de ella.