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Esta impactante historia de suspenso e intriga trata sobre la desaparición de una adolescente, perteneciente a una adinerada familia aparentemente perfecta, que a raíz de este desafortunado incidente enfrentará muchas verdades escondidas. ‘¿Dónde está Elisa?’ se estrenó el lunes 8 de marzo a las 10pm/9c. Y terminó el 10 de agosto de 2010.

La desaparición de una adolescente es el detonante. Con el lanzamiento de esta nueva producción, Telemundo se convierte en la primera cadena de habla hispana en Estados Unidos en transmitir completamente en Alta Definición en el horario estelar.

‘¿Dónde está Elisa?’ es una producción original de Telemundo Estudios en Miami, cuenta con un elenco estelar compuesto por: Catherine Siachoque, Gabriel Porras, Sonya Smith, Jorge Luis Pila, Roberto Mateos, Omar Germenos, Ivelin Giro, Ismael La Rosa, Melvin Cabrera, Karina Mora, Vanessa Pose, Claudia Moreno, Jason Canela, Mauricio Henao y Carmen Aub, entre otros. La adaptación de esta historia está a cargo de la escritora Perla Farías (‘Dame Chocolate’); la novela es producida por Martha Godoy, dirigida por Leonardo Galavis y Nicolás Diblasi, bajo la producción ejecutiva de Aurelio Valcárcel.

Con un total de 101 capítulos, esta historia de suspenso e intriga de Telemundo llega a la Revista “Gaceta, Dulce Paraíso”, en la décima edición especial que lanza nuestra publicación para que podáis disfrutar y revivir los momentos de cada episodio, con entrevistas a los actores y actrices, perfiles de cada personaje, resumen detallado de cada uno de los episodios (dividido en cuatro partes), pósters, anécdotas y un cuestionario para que demuestres que no te has perdido ni un solo capítulo.


SINOPSIS:

Los protagonistas de esta historia son un matrimonio de clase alta: Mariano Altamira (43 años) y su mujer, Dana Riggs (40 años). Ambos llevan diecisiete años de feliz matrimonio, se aman y son inmensamente felices.

La acción se inicia en una casa vacacional en Malibú, durante la celebración del cumpleaños de Mariano. Hasta la casa de la playa donde han compartido tantos veranos juntos se ha trasladado el clan completo, compuesto por el mencionado Mariano, y sus muy disímiles hermanas, Cecilia (41 años) y Viviana (37 años), además de sus respectivos hijos y cónyuges.

Mariano Altamira es un hombre de leyes devenido en empresario brillante, carismático y de un innegable atractivo físico. Vergonzosamente millonario gracias a un holding de empresas donde se incluyen una viña, una constructora, una cadena de supermercados y un periódico, cada paso que Mariano ha dado en la vida lo ha dado con seguridad. Este rasgo de su personalidad lo ha llevado a ocupar el rol de gerente general de la empresa familiar, negocio que inició su abuelo hace años atrás con un solo negocio: la tradicional Viña Domínguez, la misma que hoy logra el éxito internacional gracias a las gestiones de Mariano y de Dana, su mujer, la reputada enóloga y gerente de producción de la misma Viña. Gran parte de la felicidad del matrimonio se debe a sus respectivas carreras exitosas, sus estándares de vida, sus proyectos en común, pero muy especialmente a las tres hijas que tienen, Elisa (17 años), Cristina (14 años) y Olga (10 años). La felicidad en la que viven Mariano y Dana está a punto de esfumarse.

Los festejos del cumpleaños de Mariano prosiguen sin sobresaltos. Luego de apagar las velas y pasar el día en familia, los primos mayores, Santiago Rincón y Eduardo Cáceres, piden permiso para ir a una fiesta en un club local de teenagers, “Over the Moon”. Elisa y su otra prima, Flor Cáceres, hermana de Eduardo, también quieren ir. Luego de una discusión al respecto, Mariano accede al permiso, con la condición de que a las tres en punto de la madrugada, los jóvenes estén esperándolo. Los primos salen, entusiasmados, mientras los adultos se quedan celebrando en la casa. Mariano ha bebido un poco, de manera que Dana le propone que se vaya a la cama: ella y Cecilia irán a buscar a los niños. Las cuñadas salen en coche en busca de los jóvenes. Llegan hasta el Club. Otros padres también esperan a sus niños. Los jóvenes comienzan a abandonar la fiesta, aparecen Santiago y Eduardo, quienes dicen que no han visto a Elisa. Elisa no aparece ni contesta su celular. Dana interroga a los primos, pero ellos aseguran no saber dónde puede estar Elisa. Pasan las horas y Elisa no llama ni regresa a su casa.

Entre la desesperación y la incertidumbre, Mariano y Dana intentan enfrentar los acontecimientos tratando de guardar la calma y, especialmente, la esperanza. Pero, con el transcurso del tiempo, la paciencia comienza a agotarse, en especial al no recibir llamadas telefónicas ni advertencias de ningún tipo. Lo que se perfilaba como un secuestro parece desconcertar a todo el mundo debido a la falta de testigos. Nadie parece haber visto absolutamente nada.

Dispuestos a todo con tal de encontrar a su hija, los Altamira Riggs se obsesionan con una investigación donde no hay muchas pistas, sólo el rostro de una joven que de la noche a la mañana desapareció sin dejar huellas. Pronto surgen distintas teorías sobre la desaparición, una de las cuales indica que Elisa no desapareció, sino que escapó de sus padres debido a experiencias de abuso y maltrato.

El comisario de la Policía de Investigaciones a cargo del caso, Cristóbal Rivas, entra en acción con el objetivo de encontrar pistas. Para ello, establece una relación muy cercana con los Altamira, interrogando no sólo a los adultos, sino también a los primos de Elisa, que también se encontraban en el lugar de la desaparición.

Acosados por la policía y la prensa, para lograr su gran propósito Mariano y Dana deben establecer un plan de acción que a menudo debe actuar fuera de los márgenes de la legalidad. Olvidando sus correctos métodos y desesperado por la lentitud con la que avanza el caso, Mariano logra elucubrar una teoría acerca de la desaparición de su hija: alguien muy cercano a su núcleo familiar sabe más de la cuenta. Enfrascado en la tarea de desenmascarar al posible responsable, Mariano se enfrenta con rudeza al comisario Rivas, oposición que se verá complicada cuando el policía comience a sentirse fuertemente atraído por Dana.

Durante el inicio de la investigación, tres teorías se manejan en torno a la desaparición de Elisa. La primera tiene relación con un secuestro planificado y que, considerando la posición de Mariano, podría tener características de vendetta. Cristóbal sospecha que Mariano le oculta algo. La segunda teoría surge a partir de la evidencia en torno a una relación sexual entre Elisa y su primo Santiago, secreto en el que también podrían estar involucrados sus otros primos, Eduardo y Flor. El comisario Rivas intuye que algo ocurrió en el Club “Over the Moon” y que los jóvenes ocultan algo. Una tercera teoría apunta hacia el plano del abuso sexual: alguien se llevó a Elisa quien sabe con qué intenciones de satisfacción personal o comercial. El comisario Rivas intenta ser muy cauto en este aspecto, evitando que los padres de Elisa y, además, la prensa, elucubren hipótesis erradas.

Mariano y Dana se ven enfrentados a una serie de obstáculos que van desde la burocracia judicial hasta la suspicacia de la policía sobre su propia responsabilidad en la desaparición de Elisa. Convertidos en investigadores y, al mismo tiempo, en sospechosos, Mariano y Dana lo sacrificarán todo con tal de llegar a la verdad, incluyendo la confianza que se tienen el uno al otro, la estabilidad de su propio matrimonio y todos los valores en los que tanto creyeron. Juntos tendrán que llegar al origen de los hechos, aunque es probable que la verdad sea mil veces más cruda de lo que imaginaban.

Avanzada la historia, Mariano y Dana descubrirán que sus peores miedos eran reales. Ni en sus pesadillas más macabras imaginaron que algo así podía ocurrirles a ellos. Tras el hallazgo de una pista clave, Elisa aparece viva, pero muy mal herida.