Mauricio Henao


Mauricio Henao se convierte en uno de los nuevos rostros de la televisión internacional gracias a ‘¿Dónde está Elisa?’. El joven actor colombiano debutó estelarmente en la telenovela de la cadena Telemundo interpretando a Eduardo Cáceres.

El actor Mauricio Henao dio vida en la serie a un joven de 17 años, hijo de Cecilia Altamira (Catherine Siachoque) y Bruno Cáceres (Roberto Mateos), era estudioso, reservado y amante a todo lo que tuviese que ver con la tecnología, su prioridad en la vida es su hermana menor Flor (Carmen Aub), quien buscaba en Eduardo la figura paterna que siempre le hizo falta. Eduardo siempre sintió una gran atracción por su prima Elisa (Vanessa Pose), lo cual desató una fuerte rivalidad entre él y su primo Santiago (Jason Canela). A raíz de la desaparición de Elisa, se descubrieron varios secretos que dejaron al descubierto que su familia no era tan perfecta como parece.

Mauricio Henao, quien es de padres colombianos, vivió y estudió gran parte de su vida en la ciudad de New York, y se considera un joven que vive la vida de una forma muy tranquila, disfrutándola al máximo día a día y sin preocuparse en el mañana.

Aunque este es su primer trabajo en televisión, el talento de esta joven figura dará mucho de qué hablar, convirtiéndole así en uno de los actores de la nueva generación del mundo del entretenimiento a nivel internacional. Este joven de 23 años estudió actuación durante un año y medio. El asunto es el sacrificio que implicó llevar adelante sus estudios.

-Mauricio, ¿cómo definirías a tu personaje de ‘Dónde está Elisa’?
Eduardo siempre sintió una gran atracción por su prima Elisa, lo cual desató una fuerte rivalidad entre él y su primo Santiago. Eduardo era un muchacho muy serio, muy estudioso y que siente una gran atracción por la tecnología.

-¿En qué te pareces a Eduardo, tu personaje?
Creo que ambos nos parecemos en el gusto por la tecnología. Bueno, si yo tuviera una prima tan bonita como Elisa también me parecería a Eduardo en eso (risas).

-¿Y cómo te has sentido trabajando por primera vez al lado de grandes estrellas de la actuación?
Imagínate, a esta gente yo la veía en televisión y después compartía cada día con ellos, les veía de carne y hueso. Para mí fue algo increíble.

-¿Intentaste aprender de ellos?
Soy como una esponja. Trataba de aprender cada día de los consejos que me daban Catherine Siachoque y Gabriel Porras. De todos los miembros del equipo. Éramos como una gran familia.

-¿Había complicidad entre vosotros?
Por supuesto. Llegábamos y nos juntamos antes de empezar a grabar. Conversábamos no sólo de la telenovela, sino de nosotros, de nuestras vidas. Gabriel Porras siempre decía que la química que teníamos fuera de cámaras se reflejaba en nuestro trabajo.

-¿Cómo te definirías a ti mismo?
Soy un enamorado de la actuación. Siempre soñé con verme en la pantalla chica. Pero lo veía difícil. Ahora que se hizo realidad, todavía me cuesta creerlo. Te confieso que era algo que veía muy lejos, pero siempre tuve la confianza y la paciencia de saber que iba a lograrlo.

-¿Cuándo decidiste convertirte en actor?
Toda la vida soñé con ser actor, pero jamás imaginé que mi primer trabajo sería al lado de grandes figuras a las que siempre he admirado como Catherine Siachoque, una mujer hermosa quien siempre, antes de grabar una escena tenía algún consejo o alguna palabra bonita para conmigo, eso es algo que valoro mucho y que me hace cada día ser más responsable y cuidadoso con mi trabajo.

-¿Cómo fueron tus inicios en la actuación?
Yo vivía en Orlando y estudiaba en Miami. Mis clases eran dos veces a la semana. Tenía clases a la una de la tarde, así que salía de Orlando a las 6 de la mañana, tomaba mis lecciones y a las 7 de la noche me regresaba a Orlando manejando. A veces el tráfico era insoportable. Recuerdo que en una ocasión había un accidente en la autopista y llegué a Miami a las seis de la tarde, prácticamente a la hora en que debía estar saliendo de clases. A veces me sentía agotado porque tenía que preparar mis ejercicios para mis clases de arte dramático.

-¿A qué te dedicabas antes de ser actor?
Yo trabaja en un laboratorio oftalmológico y, a pesar de que mis compañeros me caían súper bien, nunca les conté de las clases de actuación. Tampoco lo hice con mis amigos. Creo que sí le conté a una sola persona, fue mucho. Ese era mi proyecto. Quería que la gente se enterara cuando me vieran trabajando.

-¿Cómo llegaste a esta producción de Telemundo?
Me enteré a través de mi profesor de actuación de que Telemundo estaba realizando audiciones para este proyecto. Me presenté. Algo en mi corazón me decía que había obtenido el papel, pero también estaba ansioso. Yo me sentía seguro de mis capacidades, porque además cada clase que avanzaba en mi curso me daba como más firmeza y me decía: “sigue, sigue”. Como al mes me llamaron y me dijeron que el papel era mío y la verdad me quería como morir, como desmayar. No sé. Creo que nunca había estado tan emocionado.

-Creciste prácticamente toda tu vida en Queens (Nueva York), ¿cuánto tiempo llevas ahí?
Llevo en este país doce años. Prácticamente me críe aquí, así que gracias a Dios soy totalmente bilingüe.

-¿Cuál es tu gran sueño?
Sueño con hacer cine. Me encantaría llegar a Hollywood, quién dice que no ¿verdad? Lo importante es soñar en grande.


Mauricio Henao fue Eduardo Cáceres en ‘¿Dónde está Elisa?’:

Hijo de Bruno y Cecilia, hermano mayor de Flor. Junto a Santiago y Elisa, tienen una especie de alianza entre primos que será clave para entender la personalidad de la joven desaparecida.

Eduardo, de 17 años, es el primo introvertido, callado, de una gran sensibilidad. Noble y leal, siempre ha estado enamorado de su prima Elisa. Por ella sería capaz de todo, aunque nunca se lo confesó. Eduardo está viviendo los efectos de su primer amor. Físicamente menos desarrollado que su primo Santiago, Eduardo todavía tiene rasgos de niño. De personalidad algo melancólica, contrasta radicalmente con su padre. El muchacho no entiende por qué las personas admiran tanto a su padre Bruno Cáceres. A él, definitivamente, le hubiera gustado tener un padre más convencional.

A Eduardo le gustan las películas y cuando salga del colegio quiere estudiar comunicación audiovisual. Con sus primos, ha grabado algunos cortos que lo ayudan a evadirse de la realidad. Uno de esos cortos está protagonizado por Elisa y será fundamental como parte de la investigación.

Con su primo Santiago, Eduardo tiene una competencia feroz. En el fondo, siente una profunda envidia por el desplante y el éxito que tiene Santiago con las mujeres, especialmente desde que descubrió que Santiago mantenía relaciones sexuales con Elisa. Esta revelación tiene a Eduardo furioso consigo mismo.

Su personalidad retraída, sumada a la desaparición de su prima Elisa, lo aísla de las actividades comunes, lo cual preocupa a su familia. En sus fantasías más pesimistas y en medio de largas noches de insomnio, Eduardo ha llegado a pensar que la desaparición de Elisa no es otra cosa que un suicidio.