Karina Mora


Karina Mora se ha convertido en una gran actriz, como lo ha demostrado en ‘¿Dónde está Elisa?’, donde ha dado vida a la detective Gisela Cruz, quien vivió un triángulo amoroso con los personajes Cristóbal Rivas (Jorge Luis Pila) y Briceño (Carlos Augusto Maldonado). La actriz mexicana tomó clases de ballet clásico, jazz y danzas regionales, así como talleres de piano, solfeo y guitarra. En 1998 se convirtió en Miss México.

A los 19 años comenzó a hacer castings y participó en telenovelas como ‘Clase 406’, ‘Velo de novia’, ‘Heridas de amor’, ‘Las vías del amor’, ‘Gitanas’, ‘Corazón partido’, ‘Marina’, ‘Alma indomable’, ‘Pecadora’ y, por último, ‘¿Dónde está Elisa?’.

También ha hecho teatro y ha estado en obras como ‘Cita con la muerte’ y ‘La mujer no hace milagros’. Y ha participado en dos películas: ‘Entre sábanas’ y ‘Un tigre en la cama’.

Una de las razones de tanta felicidad de la actriz es su novio, David Sugarman, un exitoso agente deportivo estadounidense, con quien lleva más de un año de relación. Pero, aunque dice sentirse muy enamorada, todavía no piensa en casarse.

-Karina, ¿cómo definirías a tu personaje de ‘Dónde está Elisa’?
Gisela pasó por varios procesos. Tiene un empezar fuerte, frío, un poco como sin emoción. Quería manejarla así porque es una agente dedicada al trabajo. Ella estaba enamorada de Cristóbal desde el principio. De hecho, hubo una relación anterior que no llegó a concretarse de la manera que ella quería. Este personaje es muy diferente a todos los personajes que he realizado antes. Gisela siempre está pensando en resolver el caso de Elisa, de descubrir dónde está. Está constantemente estresada, preocupada, pero a la misma vez tiene que tener calma para resolverlo. Siempre está pensando, pero sin emoción alguna, sólo enfocada en trabajar.

-¿Viste la primera versión de ‘Dónde está Elisa’?
No, simplemente para evitar vicios y recurrí más bien a una preparación física y emocional, cimentada en la observación.

-¿Cómo preparaste el personaje?
Iba al supermercado y veía cómo las mujeres policías iban a comprar una torta, por ejemplo. Ver que la autoridad acaba de llegar, por su forma de caminar, los gestos de la cara, a veces agresivos, casi siempre muy serias. También, tomé clases de kick boxing como parte de la preparación.

-¿Te costó trabajo dar vida a Gisela Cruz?
Me costó trabajo, la verdad, porque es una chica fuerte, con una personalidad fuerte, con características que no tengo como persona, no se parece en nada a mí. Pero, hice este papel para explorar, para crecer como actriz.

-¿Nos podrías contar alguna anécdota que viviste en las grabaciones?
Tuve que grabar durante un par de semanas con un yeso, producto de un accidente en mi casa y no de una secuencia de acción de la trama. Me protegieron y la cámara sólo me tomaba de la rodilla para arriba. Estuvo chistoso.

-Has comentado que admiras a Catherine Siachoque por su profesionalismo, ¿cómo es ella ahora que has trabajado a su lado?
Catherine es súper linda. Yo veía su forma de actuar tan profesional, llegaba con las líneas aprendidas. Ella tiene una cantidad de escenas impresionantes. Es muy buena en la actuación, y como persona, lo mismo, muy dulce.

-¿Hace cuánto nace esa pasión por las artes escénicas?
Desde muy pequeña, puesto que con apenas tres años mi madre me inscribió en una escuela de Danza Clásica, a la cual le siguieron otros cursos, tales como guitarra, piano y solfeo. Pero, la verdad, no fue sino hasta los doce años cuando tuve la seguridad plena de saber hacia donde se dirigía mi vocación, que indudablemente era la actuación.

-¿Fue difícil entrar al mundo de la televisión?
Realmente fue difícil, pues yo empecé mi carrera en Televisa, que es una cadena donde muchos actores compiten por el mejor personaje, sin embargo, fue con Telemundo donde logré mi gran oportunidad. ‘Gitanas’ fue una de las novelas donde interpreté a una de las tres protagonistas y que además fue un éxito total

-¿Qué puertas te abrió el personaje de María Magdalena en tu vida profesional?
El mercado internacional y la credibilidad como actriz. Sin duda alguna, María Magdalena fue el personaje que me marcó definitivamente, tanto para seguir creciendo en esta carrera como para buscar nuevos retos como actriz de carácter.

-¿Qué herramientas utilizas para la preparación de tus personajes?
Me gusta sentir cada palabra que pronuncio, efectivamente estar en la situación del personaje es la mejor herramienta para interpretarlos.

-Después de la televisión, llegó el cine a tu carrera, ¿cómo fue la experiencia de trabajar para el séptimo arte en ‘Entre sábanas’?
La telenovela y el cine son dos lenguajes totalmente distintos, es mucho más ardua y exigente la preparación en cine, pero indudablemente me encantó la experiencia.

-¿Y cómo llega la propuesta de trabajar en el largometraje ‘Un tigre en la cama’?
La verdad fue algo simple, ya que el productor de la película me había visto en una telenovela en la cual participé en México, entonces me buscó para interpretar el personaje de Mariana.

-¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Me gusta la tranquilidad de mi casa. Disfruto estar con mis amigos y con mi novio.

-¿Planeas casarte con tu novio David Sugarman, con el que llevas más de un año?
No me gusta hablar mucho del futuro, estamos en una edad en que podemos tener una familia, pero sólo hemos andado por un año y creo que necesitamos conocernos un poquito más. Sí, hemos platicado, pero ahorita no hay planes de boda.

-Resides desde hace dos años en Estados Unidos, ¿extrañas México?
Extraño a la familia y a las amistades que dejé en México, pero vivir en Miami es similar a una vacación permanente.

-¿Pretendes regresar a México?
Por ahora no. Ya tengo como dos años aquí en Miami, y me encantaría quedarme aquí. Me gustaría centrarme más aquí. Yo ahorita estoy feliz en Miami.


Karina Mora fue Gisela Cruz en ‘¿Dónde está Elisa?’:

La oficial es aguerrida, obsesivamente profesional y muy exigente con sus colaboradores, la subcomisario Gisela Cruz es una mujer independiente. No cree en nada ni en nadie que no sea ella misma. Esta personalidad férrea y muy segura de sí misma la ha llevado lejos en su carrera policíaca. Hoy en día, con 34 años, ocupa un puesto importante y está orgullosa de sus logros.

Como parte de la Sección Antisecuestros de la Policía de Investigaciones, Gisela está a cargo de casos importantes. Su vida se desarrolla casi totalmente en la unidad, donde se caracteriza por su don de mando y por unas piernas que vuelven locos a sus colaboradores, todos varones. Soltera empedernida, hasta ahora jamás ha tenido intenciones de casarse, ni siquiera ha sido capaz de entablar un compromiso serio. Según ella, no lo necesita. Sin embargo, en el fondo de su corazón algo dice otra cosa.

Gisela ha trabajado siempre bajo la tutela del comisario Rivas, un hombre al que admira, pero por quien tiene sentimientos encontrados. Gisela sabe que Cristóbal es un excelente policía, un verdadero sabueso que posee un olfato agudo para rastrear cada caso, pero también sabe que puede convertirse en un energúmeno capaz de las peores humillaciones. Pese a todo, Gisela está profundamente enamorada de su jefe, pero preferiría morir de la manera más dolorosa posible antes de confesárselo a alguien. En su afán por bloquear sus verdaderos sentimientos, Gisela se relaciona con Cristóbal de manera turbulenta. Ambos tienen personalidades complicadas y Gisela, a diferencia de muchos, nunca da su brazo a torcer.

La desaparición de Elisa Altamira, al igual que a los demás, le cambia la vida a Gisela. Trabajando codo a codo con Cristóbal, comenzará a dedicarse obsesivamente al caso y, al mismo tiempo, descubrirá que sus intentos por bloquear lo que siente por el comisario Rivas se hacen inútiles. Enamorada del hombre que ella cree equivocado, tendrá que reunir la fuerza para confesar su amor o simplemente abandonar para siempre la compañía y las intensas jornadas con el comisario de la Brigada.