Jason Canela


Jason Canela, con tan solo 18 años de edad, está demostrando que su indiscutible talento y carisma han llegado para quedarse. Y es que este joven actor debutó exitosamente en la televisión con un personaje estelar, en la producción de la cadena Telemundo: ‘¿Dónde está Elisa?’. El joven actor cubano-americano interpretó a Santiago.

Para Jason, ‘¿Dónde está Elisa?’ es una gran oportunidad que le permite desarrollar una de sus más grandes pasiones: la actuación. Razón por la cual desde hace algunos años y casi silenciosamente, este nuevo rostro de la televisión, ha venido preparándose a través de diversos cursos de actuación que hoy en día le han permitido estar listo para asumir este gran reto.

Mientras cumple con su actuación en ‘¿Dónde está Elisa?’, Jason se encuentra terminando el High School en la ciudad de Miami, con uno de los promedios más altos de su clase, demostrando con ello que su disciplina, constancia y talento lo convertirán en una de las jóvenes figuras más destacadas del mundo del entretenimiento internacional.

Jason Canela asegura trabajar para imprimirle un sabor especial a sus actuaciones. Aunque es consciente de la penetración mediática que ha tenido su hermano Jencarlos Canela, el artista de 18 años se abre paso en el mundo de las telenovelas con su vocación como bandera, ya que lleva cuatro años estudiando actuación en el taller de actuación de Sebastián Ligarde, donde empezó a los 14 años, escuela de la que también se graduó su famoso hermano, Jencarlos Canela, protagonista de la exitosa telenovela ‘Más sabe el Diablo’. Aunque cabe aclarar que los Canela, cuyo parecido físico habla por sí solo, quieren desarrollar cada uno su propia carrera.

-Jason, ¿cómo era tu personaje de ‘Dónde está Elisa’?
Santiago era un chico de 17 años que se siente solo, no tiene atención de sus padres, de sus primos y eso lo lleva a hacer muchas cosas. Es muy rebelde, no les respeta y, si le dicen que no salga, sale porque “le pega” la gana, ahí es cuando ellos le dan atención y eso le funciona. No es malo y era el más interesado en que Elisa apareciera. Empieza con las drogas, pero no es un chico malo y muchos lo hacen por eso mismo, para llamar la atención de sus padres. Yo amo la actuación, llevo siete años estudiándola y vivo lo que hago.

-¿En qué te pareces a Santiago, tu personaje?
No tenemos nada en común. Es un chico rebelde, de un carácter muy explosivo y que, a pesar de ser tan joven, se siente que es su dueño y que nadie lo manda.

-¿Qué significa ‘Dónde está Elisa’ en tu carrera artística?
Sin lugar a dudas ‘¿Dónde está Elisa?’ es un gran reto para mi, ya que Santiago es un personaje muy complejo que me está permitiendo experimentar diversos matices actoralmente hablando; jamás me imaginé que en mi debut como actor iba a tener la oportunidad de desarrollar un personaje tan importante como este, estoy muy feliz por eso. Además el hecho de trabajar al lado de actores a los que siempre he admirado, es una gran enseñanza y un aprendizaje constante que estoy aprovechando al máximo.

-¿Cómo pudiste hacerte con un papel tan importante?
Yo todavía no lo creo, o sea, me despierto y pienso ¿es en serio o estoy soñando? El poder decir que estás trabajando con tan buenos actores es increíble y me siento privilegiado. Cuando me dijeron que había obtenido el papel de Santiago en la telenovela ‘¿Dónde está Elisa?’, no me lo podía creer. Me quedé en shock. Brincaba, saltaba. Mi mamá estaba tan emocionada como yo. Imagínate éste ha sido mi sueño toda la vida.

-¿Qué hiciste antes de comenzar este proyecto internacional?
Antes de que me aceptaran en esta telenovela, me presenté en muchos castings. Aquí mismo en Telemundo, hice varios. Audicioné para ‘Perro Amor’. Cada vez que me decían que no me pegaba mucho, pero a la vez sabía que llegaría una oportunidad para mí. Yo amo las telenovelas. Amo actuar. Me decía a mí mismo: “yo quiero estar en el cine. Quiero estar en las telenovelas”. Hasta que se dio.

-¿Cuándo decidiste que querías ser actor?
Desde los diez años estoy haciendo obras en la escuela y siempre me ha gustado la actuación.

-¿Cuáles fueron tus primeros pasos en la actuación?
Me puse a estudiar con Sebastián Ligarde y, desde el primer día en su clase, me enamoré y dije: “quiero ser actor”.

-¿Cómo has conseguido trabajar en un set de grabación mientras continúas tus estudios?
Estoy en la escuela desde las 7:30 a.m. hasta las 11:00 ó 12:00, cuando normalmente acababa a las 3:00 p.m. Lo que falta, lo hago en el estudio. Mientras no estoy grabando me pongo a hacer la tarea y termino las grabaciones a las 10 de la noche para llegar a mi casa y repasar líneas.

-¿Qué consejos has recibido de tu hermano mayor, Jencarlos Canela (Ángel en ‘Más sabe el Diablo’)?
Me habla sobre todo de enfocarme totalmente, de olvidarme de la cámara y de todas las personas que estén allí.

-También tienes aptitudes para el canto como tu hermano, ¿pretendes seguir sus pasos y sacar un disco al mercado?
Por ahora le voy a dejar eso a mi hermano. Mi prioridad es la actuación.

-¿Temes que te comparen con tu hermano?
Sé que las comparaciones son inevitables. Es normal. Lo importante es que somos diferentes. Cada uno tiene su propia personalidad. A nivel actoral ambos nos formamos bajo la técnica Meisner, que es la que se enseña en el taller de Ligarde. Consiste en que aprendas a actuar sin que parezca que lo estás haciendo. La naturalidad es la clave. En vez de ponerte máscaras tienes que quitártelas. Nos enseñaron que si alguien sobreactúa se nota porque la cámara lee pensamientos.

-¿Cómo te describirías a ti mismo?
Soy un chico que me gusta salir con amigos, compartir con mi familia. Y soy un adicto del gimnasio y los deportes.

-¿Nunca has sentido que las clases de arte dramático te restaron tiempo a tu niñez o a tu juventud?
Para nada. Esto es lo que amo, es mi pasión. Lo disfruto muchísimo. Para mí la actuación siempre fue una prioridad. Empecé haciendo teatro en la escuela. Creo que tenía como 10 ó 11 años. Era una obra que se llamaba ‘Los niños y la mata’ y a mí me tocó ser la mata. Yo invité a toda mi familia, a mis primos. Creo que hasta mis vecinos fueron. Después se reían y me decían: “oye, Jason pero por qué no nos dijiste que eras la mata”, pero yo estaba tan contento que para mí haber estado parado ahí como una hora con los brazos abiertos como que si fueran unas ramas, había sido suficiente.

-¿Quién ha sido tu gran apoyo para seguir adelante con la actuación?
Mis padres siempre me han apoyado. Nos han apoyado tanto a mí como a Jencarlos. Creo que mi mamá se emocionó más que yo cuando me dieron este papel. Mis otros hermanos sí no han tenido nunca muchas inclinaciones hacia la actuación. Anette, mi hermana mayor nada que ver y Erick, canta pero como un hobby.

-¿Cómo viviste la pérdida de tu primo Raúl Rodríguez, que recientemente falleció a los 25 años en un accidente automovilístico?
Mi familia está destrozada. Aunque todavía la policía está haciendo investigaciones, parece que Raúl venía texteando y sin el cinturón de seguridad puesto. Las personas tenemos que tomar conciencia. No te digo que yo no haya cometido el mismo tipo de errores, pero al darme cuenta que perdimos tan tontamente a mi primo que era un muchacho que lo tenía todo porque era joven, atleta, buena gente y buen hijo. Me quedé tan mal que ahora me monto en el carro y lo primero que hago es ponerme el cinturón y guardarme el teléfono en el bolsillo.

-¿Y cómo se encuentra tu corazón?
Mira muy pronto será mi fiesta de promoción en el high school y no tengo con quien ir, así que si ustedes conocen a alguna muchacha que quiera acompañarme díganle que me llame.

-¿Qué planes futuros tienes?
Cuando salga del high school, quiero estudiar producción musical o cinematografía. Aunque no voy a abandonar por nada mi carrera en la actuación.


Jason Canela fue Santiago Rincón en ‘¿Dónde está Elisa?’:

Hijo único de Viviana y José Ángel. Es un joven atormentado y de personalidad extrema. Junto a Eduardo y Elisa tienen una alianza común de juego y diversión, una particular complicidad entre primos. Sin embargo, la relación entre Santiago y Elisa ha ido un paso más allá: desde hace un tiempo los primos han tenido sus primeras experiencias sexuales, un secreto que ambos juraron llevarse a la tumba. Los dos ignoran que Eduardo lo sabe.

Provocador y a menudo muy insolente con los adultos, Santiago tiene la misión de molestar a todos aquellos que estén a su alrededor. Pero lo hace con gracia, suponiendo que todo el mundo está dispuesto a soportarlo. Esto origina frecuentes peleas familiares. Santiago odia el carácter de su padre y ha optado por faltarle el respeto como una forma de llamar su atención.

Con Viviana tiene una relación de frecuente manipulación. Básicamente, Santiago hace lo que quiere con su madre, que se dirige a él como una amiga, sin ninguna autoridad.

Aunque Santiago vive con sus padres, casi no les ve. Siempre están haciendo algo, trabajando o en eventos sociales. Por eso, Santiago ha optado por la independencia, a los 16 años se siente con el poder y la energía para vivir como si tuviera 30. Santiago Rincón no le tiene miedo a nada.

A pesar de su cercanía con Eduardo, le molesta que su primo sea tímido y que no tenga ganas de desafiar lo establecido. En medio de su conducta destructiva, Santiago sostiene que “no hay futuro” y que “un adolescente, por ser adolescente, no puede tener límites”. A lo largo de la historia, se revelará gracias a la investigación policial la soledad y la autodestrucción como sellos distintivos de Santiago, un joven abandonado en un mundo de lujos y comodidades.