Karla Monroig


Karla Monroig hace el papel de una drogadicta en la telenovela ‘Más sabe El Diablo’, metiéndose en la piel de Virginia. La actriz puertorriqueña aseguró que Virginia, el papel de drogadicta que interpreta en el nuevo culebrón de Telemundo. Y confiesa que es una gran reto en su carrera.

La hermosa actriz, que en 2008 se casó con el cantautor puertorriqueño Tommy Torres, comentó que, además que su nueva caracterización, es totalmente diferente al de la abogada Isabel Martínez que encarna en ‘El Rostro de Analía’, que igualmente transmite Telemundo.

Monroig fue la personalidad televisiva que más puntos recibió para ocupar el lugar de las mujeres más bellas de la farándula, lo que prueba que su trabajo en las producciones de Telemundo: ‘Dame chocolate’ y ‘El Rostro de Analía’. Ahora, la actriz regresa transformada físicamente, con pelo corto y un look un tanto masculino, interpreta a una mujer fuerte que sonríe muy poco en ‘Más sabe El Diablo’.

Karla Monroig terminó las grabaciones de la exitosa telenovela ‘Más sabe el Diablo’ y, actualmente, Karla se encuentra evaluando diferentes proyectos para decidir cuál será su próximo reto, que seguramente gozará del mismo éxito que todos los anteriores.

-¿Cómo es tu personaje de ‘Más sabe El Diablo’?
Es un personaje muy real, que lamentablemente lo vemos en la sociedad de hoy día. Estoy haciendo un personaje que tiene problemas de autoestima, una mujer muy segura frente a los demás, pero cuando se encierra en la soledad de su hogar tiene muchísimas inseguridades y busca un falso refugio en las drogas. Ella siempre ha buscado la atención de su padre, quien tiene como favorita a su hermana, Manuela (interpretada por Gaby Espino). Se muestra muy segura, muy valiente y muy recta frente a todos, pero cuando llega a su casa se siente muy sola. El consumo de drogas se convierte en el escape de Virginia.

-¿Y cómo te has sentido en las escenas en las que simulas inhalar droga?
Ha sido bien impactante para mí.

-¿Qué representa el papel de Virginia en tu carrera artística?
Es un papel sumamente fuerte, creo que el más 'retante' de toda mi carrera porque nunca había tenido la oportunidad de tocar el tema de las drogas. Es un papel muy importante y el más difícil que he hecho hasta ahora.

-Tras finalizar las grabaciones de ‘El Rostro de Analía’, comenzaste ‘Más sabe el Diablo’, ¿en qué se diferencian los personajes que interpretaste?
En el personaje de ‘El Rostro de Analía’ es una mujer más femenina, aunque de carácter fuerte, y el de Virginia un poquito más práctica, no es una mujer que use maquillaje, que viste de forma masculina y que lo único que quiere es el éxito profesional y así acaparar la atención de su padre.

-¿Cómo preparaste a este personaje?
He tenido que buscar mucha información sobre el personaje porque no tengo nadie en mi entorno que haya tenido este problema. También me he puesto en las manos de mi estilista Wanda Montes, para cortar mi larga melena oscura que llevaba, fue muy fácil. Y doné el cabello cortado a la organización ‘Locks of Love’ sin fines de lucro, que se encarga de hacer pelucas para niños pacientes de cáncer que pierden el pelo a consecuencia de la quimioterapia, pues como madrina de la fundación de cáncer de seno en Puerto Rico, sé lo importante que es ese proceso y he invitado a todas las personas a que donen el cabello. Montes también cambió el marco de las cejas para darle dureza al rostro y se me ha hecho difícil llevar la dieta requerida para poder dar la delgadez a Virginia. Soy muy comelona y pasamos muchas horas en el estudio.

-Durante las grabaciones, en Miami, estuviste alejada de tu esposo, el cantautor Tommy Torres, que radicaba en Puerto Rico, ¿cómo hacías para verle?
Mientras trabajaba en la telenovela, viajaba entre Puerto Rico y Miami para poder reunirme con mi esposo.

-¿Cómo conociste a Tommy?
Nos conocimos en el 2001; él promocionaba su primer disco y yo lo entrevisté para la radio y me impresionó con su preparación académica.

-¿Y tienes planes de quedar embarazada?
Por ahora no tengo planes inmediatos de tener hijos porque ambos estamos enfocados en nuestra carrera. Siempre he tenido la idea de adoptar, y no descarto la posibilidad de hacerlo, porque me gustaría criar a una persona que ya está en la tierra y lo necesita.

-¿Cómo utilizas tu tiempo libre?
El domingo es mi único día libre y lo uso para compartir con mi esposo. Me gusta leer temas espirituales, me encanta repasar la historia.


Karla Monroig fue Virginia Dávila en ‘Más sabe el Diablo’:

La hermana mayor de Manuela tiene 35 años, es una mujer un tanto masculina y recia, de las que no se maquillan sino lo mínimo, no usan joyas llamativas y a quienes rara vez se les ve luciendo un vestido o siquiera una falda. Virginia no es tan bonita como su hermana, ni tan divertida y locuaz y, desde que era niña, luchó por llamar la atención de su padre, lo cual logró convirtiéndose de cierta manera en el hijo varón que Aníbal nunca tuvo. Se interesó por sus negocios desde que era adolescente, estudió Administración de Negocios y, por eso, en cuanto se graduó de la Universidad, entró a trabajar a una de las empresas de Dávila Enterprises, en un puesto de menor importancia, por expresa exigencia de Aníbal, que considera que todo debe ganarse a punta de esfuerzo.

En su afán por demostrarle a su padre de lo que era capaz, se concentró por completo en su trabajo y lentamente escaló posiciones, hasta convertirse hoy en día en la Gerente de esa compañía. Sin embargo su desmedido empeño por destacarse profesionalmente han hecho que su vida personal haya sufrido en el proceso y por eso Virginia es una mujer sola, sin amor y sin ninguna motivación distinta a su trabajo, al cual le dedica todo el tiempo que puede para no tener que pensar demasiado en su soledad.

Cuando Aníbal les confiesa a sus hijas que está enfermo y que morirá pronto, Virginia se queda convencida de que su padre la nombrará Gerente de Dávila Enterprises, pero su sorpresa y desilusión son grandes cuando Aníbal anuncia que la Gerencia quedará en manos de quien demuestre mayor crecimiento y rentabilidad en su compañía, de entre los gerente del conglomerado de empresas del que es dueño. Uno de esos gerentes, por supuesto, es Martín, del que Virginia desconfía, pues intuye que algo oscuro se esconde detrás de él y, a diferencia de Aníbal, el rápido crecimiento de la empresa de Martín le causa más sospechas que admiración.

Su relación con Manuela es un tanto fría, aunque son en cierta manera amigas y se ven constantemente, gracias a que viven en el mismo edificio de apartamentos.

Encontrará el amor cuando menos lo espera y en el hombre que menos se habría imaginado: Jimmy Cardona, el detective que está investigando el robo de la subasta. Gracias a él, su vida, su corazón y hasta su apariencia física darán un giro de 180 grados.