Sebastián Caicedo


Sebastián Caicedo nació en Cali (Colombia). Sus primeros trabajos en televisión fueron ‘Solterita y a la orden’, ‘Historias de Hombres sólo para mujeres’, ‘Historias Familiares’, ‘Padres e Hijos’ y ‘Así es la Vida’. El gran sueño del actor colombiano es poder llegar a ser valorado por su trabajo.

Ha saboreado las amargas y las dulces pruebas de la actuación. Cuando terminó su bachillerato en Bogotá, tenía muy claro que quería seguir la carrera de actor. Pero la presión familiar lo llevó a decidirse por la ingeniería ambiental. No duró ni tres meses asistiendo a la Universidad de la Salle. Sabiendo todo lo que se le venía encima, habló con sus padres de sus intenciones de estudiar arte dramático. En un principio, su papá le quitó el apoyo económico, pero su mamá lo respaldó.

No sabía por dónde empezar a concretar sus ideales, hasta que el destino le lanzó una señal. Era 1999, caminaba pensativo, cuando vio que en plena calle estaban grabando una novela. Se dirigió hasta donde estaba el director, Jaime Escallón, y sin más, le preguntó cómo hacía para ser actor profesional. La respuesta de aquel hombre lo llevó directamente a la academia de actuación de Alfonso Ortiz. Se matriculó y apenas tres meses después, se ganó un casting para ‘Se armó la gorda’. No lo podía creer. A simple vista, esto de la actuación parecía fácil y se ganaba bien. Pero no todo fue color de rosa.

Las siguientes producciones en las que participó, fracasaron. La serie ‘Los otros y nosotros’ y la telenovela ‘Salomé’ no tuvieron el éxito esperado. "Me deprimí mucho". Después, una mala decisión le bajó aún más los ánimos cuando abandonó ‘Pandillas, guerra y paz’ por actuar en ‘AMA, la academia’, de RCN, que tampoco prosperó.

Su paso por ‘Padres e hijos’ y ‘Francisco, el matemático’ le devolvió las esperanzas, y ya para entonces contaba con el apoyo de su manager. Aunque el modelaje lo tentó en varias ocasiones, pues no se puede negar que tiene un físico muy atractivo, nunca pensó en escoger esa rama. Ni siquiera cuando le dijeron que su personaje en ‘Francisco’ no podía continuar porque Mónica Lopera, con quien tendría una historia de amor en la serie, había renunciado.

En fin, cuando permanecer en la televisión se veía casi imposible, surgió el casting de ‘Todos quieren con Marilyn’. El día en que llegó a la audición y se vio rodeado de actores mexicanos con pinta de galanes y pensó que no lo lograría. Sin embargo, sus estudios con Julio César Luna, John Bolívar y Alfonso Ortiz no fueron en vano, y su interpretación fue la que más gustó. Así se convirtió en Beto, ese joven de 17 años, millonario y solitario, que no estaba de acuerdo con la forma de pensar de su familia. "Alfonso Ortiz me ayudó mucho a construir el personaje y me fijé también en los gemelos que se la pasaban en la calle 93 de Bogotá".

Siguió su trabajo en telenovelas de RCN, en la exitosa producción ‘Los Reyes’. Más tarde, el actor fue contratado por el Canal Caracol donde participó en ‘El Baile de la vida’, ‘Amores Cruzados’, ‘Nadie es eterno en el mundo’ y ‘La quiero a morir’.

En el 2008, el actor quiso probar suerte y comenzar una carrera internacional, consiguiendo un papel pequeño en la producción de Telemundo-RTI, ‘Sin senos no hay paraíso’, consiguiendo poco después protagonizar la telenovela ‘Niños ricos, pobres padres’, junto a su novia Carmen Villalobos.

También ha trabajó en teatro en la obra ‘Estados del Alma’ y en cine le hemos podido ver en la película ‘La Captura’.

Juan Sebastián Caicedo Londoño afirma que llegó a la pantalla chica con disciplina y perseverancia. Este colombiano de 28 años de edad, confesó que desde que estaba en el colegio empezó su carrera como actor.

-Háblanos de tu personaje en ‘Niños ricos, pobres padres’...
Esteban es un personaje que su único fin en la vida es el estatus, el dinero, criado donde sus principio es el dinero porque sus padres siempre le han dejado solo.

-¿Cómo preparaste el personaje?
A mi me gusta hacer el trabajo de campo y copiar los personajes por la calle. Y en Colombia fui a varios sitios para ver este tipo de personajes de clase alta.

-¿Qué mensaje tiene esta novela?
A mi me parece que esta novela va a hacer que la gente de clase alta se va a dar cuenta en el mundo que viven sus hijos porque creen que si los dan dinero a sus hijos, ellos piensan que eso es criarlos bien, pero en realmente lo que están haciendo es perderles, mandándoles directos al abismo de las drogas, las fiestas, lujuria y desenfreno. Creo que un joven de quince años no debería de tomar ni un solo trago. Es un producto que está hecho para tocar conciencias y ojala los papás se sienten con sus hijos para analizar la vida, y no comentan los jóvenes todos los errores de los personajes de ‘Niños ricos, pobres padres’.

-¿Cómo iniciaste tu carrera?

Empecé a los 14 años en un grupo de teatro, luego profesionalmente en la Academia de Alfonso Ortiz.

-¿Y cómo llegaste a la televisión?
Realmente después de haberme preparado, me llegó la oportunidad de ingresar a este medio a través de seriados como: ‘Solterita y a la Orden’, ‘Nosotros y Vosotros’, este seriado buscaba rescatar el canal uno, ‘Historia de Hombres’, ‘Así es la Vida’; luego ingresé al elenco de ‘Padres e Hijos’, donde solo estuve 6 meses de ahí a la Academia, fui llamado a ‘Francisco el Matemático’, allí duré un año y ‘Pandillas Guerra y Paz’, estos dieron mi paso a las novelas, una de ellas ‘No Renuncies Salomé’, ‘Todos Quieren con Marylin’, en esta yo era el hermano del protagonista y buscaba perder la virginidad en un burdel. De ahí pasé al Canal Caracol en la novela ‘El Baile de la Vida’, ‘Nadie es Eterno en el Mundo’ y ‘La quiero a morir’, de ahí empecé a ver la televisión de otra forma.

-¿Cómo te gusta ser visto en la pantalla chica: de galán o de malvado?
La verdad no quiero ser un galán de televisión reconocido por mi cara bonita, no niego que ayuda mucho; pero la verdad lo que me interesa es imponer mi estilo que todos me conozcan porque soy capaz de interpretar al niño mas bueno, o a un villano, ya que he estudiado para ello.

-¿Qué le agradeces a la vida?
La vida. Le agradezco las cosas que me ha dado, la oportunidad de llegar a este medio y a mi familia que siempre me apoyo y estuvo ahí.

-¿Qué tal la fusión de los actores extranjeros habiendo tanto talento colombiano?
En todos los países ocurre lo mismo, todos los actores viajan a buscar nuevas oportunidades; por ejemplo a Miami llegan mexicanos, venezolanos, españoles, en fin latinoamericanos. Aquí en Colombia se ve el fenómeno del buen talento, se ve también que producir es muy barato, se ve que la calidad humana y laboral es muy buena. A nosotros como actores colombianos nos cobija una ley, la cual dice que las producciones nacionales actualmente deben llevar el setenta por ciento de actores colombianos; de ahí que no me incomoda compartir set con otros actores, así como ellos aprenden de nosotros, nosotros también aprendemos de ellos, aún quiero prepararme para irme al extranjero.

-En la novela ‘Niños ricos, pobres padres’ compartes set con tu novia, Carmen Villalobos, ¿cómo es vuestra relación?
Antes de ser pareja, somos muy amigos. Nosotros hace dos años compartimos set en una novela en Colombia. Yo a Carmen la admiro mucho profesionalmente, es una gran actriz y, a pesar de su talento, es una persona muy profesional, y creo que en eso nos identificamos mucho porque respetamos esta profesión, nos gusta lo que hacemos y lo hacemos a conciencia. Compartir el trabajo con ella es lo mejor que me podría haber pasado. Carmen es un ser humano divino, además, tiene una familia muy unida, al igual que yo.

-¿Y te gustaría casarte con Carmen?
Me encantaría, pero creo que no es el momento todavía. Estamos jóvenes y ambos queremos concentrarnos en el trabajo. Aunque a lo mejor, dentro de de seis meses cambio de opinión.


Sebastián Caicedo fue Esteban Sanmiguel en ‘Niños ricos, pobres padres’:

El primer nombre que aprendió Esteban en su vida fue el de su nana, Josefina, la mujer que lo crió. Fue ella quien le cambió pañales por primera vez, calentó sus teteros y estuvo presente cuando el pequeño Esteban comenzó a hablar. Mientras la infancia del heredero Sanmiguel transcurría en soledad, sus padres dedicaban la mayoría de su tiempo al trabajo y a las numerosas reuniones sociales a las que eran invitados y a las que, por supuesto, les encantaba asistir. Sólo al día siguiente se acordaban de preguntar con quién había quedado Esteban y si había comido o no.

Mientras fue un niño, Esteban se vio afectado por el comportamiento errático y distante de sus padres. Fue malcriado, rebelde, caprichoso y sus síntomas disfuncionales se dispararon el día que Josefina se vio obligada a abandonarlo. La mujer recibió una llamada en la que un familiar le anunció que su mamá había sufrido una severa trombosis y que de ahora en adelante no podría vivir sola. Josefina, con lágrimas en los ojos se despidió de Esteban mientras éste lloraba a gritos y decía que la odiaba por dejarla. Este episodio cambió por completo la vida de Esteban, quien aprendió a ocultar sus sentimientos y a mostrar siempre una actitud agresiva y cínica hacia la vida.

Después de la partida de Josefina, su adolescencia siguió sin cambios por parte de sus padres. Ellos, ausentes aún de la vida de su hijo, ignoraban que los peores hábitos y vicios rondaban el entorno del joven y gracias a ese vacío afectivo, Esteban no demoró en comenzar a vivir experiencias poco sanas y que, a toda vista, un joven de su edad no debería vivir. Primero fue el licor, en abundancia y de todas las clases, sabores y marcas. Luego las drogas, desde las más “suaves” ó “inofensivas” hasta las más duras y peligrosas.

Y como si les estuviera cobrando a todos el abandono de Josefina, la única mujer que se ha preocupado por él, se vuelve en la pesadilla de Alejandra y de David. Alejandra se convierte para Esteban en una especie de obsesión. A pesar de que, después de una fallida relación con ella, continúa en su relación sentimental con Isabela Domínguez, Alejandra se transforma en el objetivo que debe y tiene que alcanzar, el rechazo de la joven y la dificultad para conquistarla lo irrita y se lo tiene que cobrar de alguna forma. Esta venganza crece cuando Alejandra se hace novia del pobretón y “don nadie” de la clase: David Castro.

Esteban no está dispuesto que una persona tan insignificante como David lo supere de alguna forma y opta por hacerle la vida imposible a la pareja, haciéndoles toda clase de desplantes, agresiones y ofensas. Esto, sin dejar que su relación con Isabela se afecte, pues a él lo que le interesa es que la joven más bonita y deseada del colegio siga a su lado, así se niegue a acostarse con él. Eso, sin embargo, no es problema para Esteban quien tiene a sus pies, gracias a su gran atractivo y a su dinero, a más de una jovencita del colegio que se derrite por complacerlo y que daría lo que fuera por llevarlo a su cama.

Él y su mejor amigo dominan a sus compañeros de la escuela y, para algunos de ellos, su palabra es ley y sus órdenes se deben cumplir a como dé lugar. Sus padres se encargan de ocultar los desmanes de Esteban, quien casi siempre se sale con la suya y quien, al igual que su mamá, logra obtener lo que quiere con dinero. Sus deseos están al alcance del billete que muestre. Con lo que no cuenta es que ese mismo dinero no va a ser suficiente cuando descubra que lo que más quiere no tiene precio.

Esteban posee una inteligencia aguda y al parecer destinada a crear problemas y dañar a los demás, con tan solo 17 años. Es extremadamente cruel pero puede fingir la mejor sonrisa de “yo no fui” con tal de convencer a sus víctimas de sus buenas intenciones. Es extremadamente apuesto y, a pesar de cometer toda suerte de excesos, se mantiene en buena forma gracias a su obsesión por el gimnasio y algunos deportes extremos. Adora los automóviles deportivos y costosos de los cuales tiene una muy completa colección. Ha corrido algunas veces en el autódromo, pero su falta de interés por todo echa por la borda sus innegables talentos. Juega golf, tenis y polo, pero a pesar de descollar en todo lo que hace, es poco interés que le pone a desarrollar alguna de sus habilidades en especial. Odia a sus padres casi tanto como a sí mismo. Los desprecia y los trata de una manera que solamente la culpabilidad que sienten hacia él les permite soportarlo.

Esteban es vanidoso y cruel, incapaz de amar a nadie que no sea el mismo, pero detrás de todo esto se esconde la impotencia no sólo emocional, sino física que gracias a sus excesos ha desarrollado a muy temprana edad.