..:EL ROSTRO DE ANALÍA:..

GACETA, DULCE PARAÍSO
(Edición especial 6):


  • SINOPSIS: Revive la historia en la sexta edición especial que te ofrece la Revista "Gaceta, Dulce Paraíso".

  • ELENCO: con biografías y entrevistas a algunos de los actores de la telenovela, como a Elizabeth Gutiérrez, Martín Karpan, Maritza Rodríguez, Gabriel Porras, Karla Monroig, Daniel Lugo, Zully Montero, Pedro Moreno, Ximena Duque, Alejandro Chaban, Elluz Peraza, Flavio Caballero, Flor Núñez, José Guillermo Cortines y Jacqueline Márquez.

  • RESUMEN: toda la historia escrita de cada uno de los episodios, en cinco apartados, para que no te pierdas ni un detalle.

  • ANÉCDOTAS: todo lo que sucedió detrás de cámaras.

  • CUESTIONARIO: demuestra que no te has perdido ningún capítulo de 'El Rostro de Analía' en este breve cuestionario.


VÍDEO DE 'EL ROSTRO DE ANALÍA':



Encuesta: ¿Te ha gustado 'El Rostro de Analía'?
  1. Sí (con el 82%).
  2. No (con el 18%).

..:SINOPSIS:..


Las noches de Telemundo se llenaron de misterio e intriga cuando se estrenó el pasado 20 de octubre de 2008, a las 9pm/8c, la producción original ‘El Rostro de Analía’, que estuvo en su pantalla hasta el 16 de julio de 2009. Una impactante historia de una mujer que por accidente es reconstruida con el rostro de su “asesina” y regresa de la muerte para recuperar lo que le pertenece. Es una novela original del reconocido escritor Humberto "Kico" Olivieri, responsable de éxitos como ‘El Zorro: La Espada y la Rosa’ y ‘La Tormenta’. La gran producción cuenta con la dirección de David Posada y Danny Gaviria; producción general de Jairo Arcila y producción ejecutiva de Aurelio Valcárcel Carrol.

Esta gran producción grabada en Telemundo Estudios Miami es protagonizada por Elizabeth Gutiérrez y Martín Karpan, junto a Maritza Rodríguez, Gabriel Porras, Karla Monroig, Zully Montero, Elluz Peraza, Flor Núñez, Flavio Caballero y Daniel Lugo. Elenco juvenil: Alejandro Chabán, Ximena Duque, Jacqueline Márquez y Angie Russian. Con la participación de: Jorge Consejo, Andrés García Jr., Pedro Moreno, José Guillermo Cortines, Chela Arias, Álvaro Ruiz, Víctor Corona, Gustavo Franco, Germán Barrios, Ana Gabriela Barboza; actuación infantil de Daniela Nieves y la participación especial de Gaby Espino.

Con un total de 178 capítulos, esta impactante historia de Telemundo llega a la Revista “Gaceta, Dulce Paraíso”, en la sexta edición especial que lanza nuestra publicación para que podáis disfrutar y revivir los momentos de cada episodio, con entrevistas y biografías a los actores y actrices, perfiles de cada personaje, resumen detallado de cada uno de los episodios (dividido en cinco partes), pósters y un cuestionario para que demuestres que no te has perdido ni un solo capítulo.


SINOPSIS:

Mariana Andrade, una mujer que por accidente transforma su rostro en el de su asesina y vuelve a la vida para recuperar la familia que por traición quisieron arrebatarle. Ella está dispuesta a pelear por lo que le pertenece aunque eso signifique vengar un amor que cree perdido.

Mariana Montiel es una joven y hermosa ejecutiva a la cabeza de Angel’s, la aerolínea para ejecutivos fundada por su padre. Ella ha sido hábil y muy sagaz en los negocios aunque en su vida sentimental, la historia es completamente diferente, pues no ha sabido proteger lo que más quiere: su propio matrimonio.

Desde que conoció a Daniel Montiel se enamoró perdidamente del apuesto y brillante arquitecto, con quien sostuvo un apasionado romance que dio como resultado a la hermosa Adriana, una bebé que ninguno de los dos esperaba y la razón para acelerar un matrimonio que salvaguardara el apellido de la familia Andrade.

El matrimonio en su primera etapa fue feliz, Mariana, le entregó toda la confianza a su esposo, ayudándolo a crecer dentro de la Compañía, pero Daniel aprovechó el ascenso de su carrera para continuar con su vida de soltero cotizado. Esta oportunidad la aprovechó Sara, la bella y sexy prima de Mariana, una envidiosa por naturaleza que siempre le tuvo celos por ser el centro de atención de la familia. Daniel se convirtió en un delicioso capricho para demostrarle como ella podía arrebatarle lo que más amaba, una tentación que poco a poco se le convirtió en obsesión, hasta que logra meterse en su cama y convertirse en su amante.

Para Sara tener a Daniel de su parte, es una estrategia perfecta que la llevará a conseguir el objetivo de su vida, asumir el cargo de Mariana en Angel´s y así manejar las cosas a su antojo. Detrás de su sofisticada apariencia, se esconde una mujer sin escrúpulos, quien en su afán de conseguir dinero y poder, se enreda en los negocios de la mafia y la droga de Ricky Montana, con quien busca usar la imagen de la Aerolínea para lavar dinero.

Como la ambición de Sara no tiene límites, siente que Mariana es un estorbo para ella y toma la decisión de sacarla de su camino, con la ayuda de su peligroso socio.

Montana, como una manera de probar la lealtad de su sexy amante y bailarina erótica de quien ahora desconfía, le asigna la misión a Analía Moncada, ella debe borrar del mapa a Mariana. La mujer se ve en la obligación de aceptar la misión pues debe eliminar cualquier pista que acerque al capo a la verdad de la infiltración en su organización, él ignora que ella es policía encubierta que ha entrado a su negocio para entregarlo con las autoridades, en busca de vengar la muerte de su ex novio a manos de este mafioso.

Ese día Mariana descubre la infidelidad de su marido y en un arrebato de locura y dolor, deja la fiesta de aniversario de matrimonio para encontrarse con su verdugo y de cara a la muerte, Analía sube a su carro para supuestamente asesinarla pero el estado de Mariana las lleva a ser víctimas de un accidente donde Analía muere.

Cuando todos creen que Mariana ya no existe, es el doctor Armando Rivera quien la encuentra quemada y decide reconstruir su rostro, usando un procedimiento experimental de clonación; sin embargo, el problema viene cuando sin saber, la foto y la identidad que le da guiado por elementos que encontró cerca del accidente, no son los de Mariana sino de Analía. Es entonces cuando Rivera le regala una segunda oportunidad de vivir bajo la identidad de otra mujer, la condena a vivir con el rostro de Analía.

Pasado el tiempo, Mariana ve que los esfuerzos por recuperar la memoria son en vano y decide salir al mundo para recuperar su vida. Allí va a dejarse llevar por el instinto y se arriesgará a salvar una niña que se ahoga en el mar, sin saber que el destino le tiene preparada una sorpresa, enfrentarla de nuevo con su hija y su esposo.

Es aquí donde empieza una historia de amor, pasión y acción que se vive intensamente, pues en Analía se despierta el mismo amor que la enloqueció en el pasado por Daniel, mientras él se hipnotiza con el misterio de sus ojos y poco a poco descubre en ella una nueva oportunidad de amar… Dos extraños que comenzarán a enamorarse. Mariana regresa a la casa Montiel como la niñera de su hija pero el historial criminal de la verdadera “Analía” no le permitirá ser feliz. Ella debe vivir cargando con la vida y los delitos de la mujer que le regaló su rostro, mientras silenciosamente se debate entre el peligro, la muerte y el amor…

..:ELENCO:..

Gaby Espino y Elizabeth Gutiérrez son
Mariana Andrade

Mariana es una mujer joven de 27 años, hermosa, inteligente y seria. Una profesional responsable y bien instruida. Mariana es una mezcla de nobleza, sensibilidad, fortaleza y audacia. Es la presidenta de la compañía aérea Angel’s. Físicamente, Mariana es la mujer que cualquier hombre sueña: bella y sensual, aunque ella misma no se perciba así, ya que se muestra seria y recatada. Mariana quedó embarazada antes de casarse con Daniel, ese fue el motivo de su apresurada boda. Sin embargo, es una buena madre, para su hijita Adriana, a la que adora con toda su alma, y le dedica el poco tiempo libre que tiene, haciendo de cada instante un momento maravilloso. Mariana no ha sabido balancear sus roles como empresaria, esposa y madre. Por lo que su matrimonio con Daniel está en crisis. Aquel hermoso hogar que Mariana se imaginaba, ahora es solo desconcierto, en su vida no hay amor. Mariana siempre está dedicada por completo a su empresa, pero esta cualidad, se convierte en un terrible defecto al interior de su matrimonio con Daniel Montiel, quien se aprovecha de su confianza y de su ausencia para serle infiel las veces que le provoque, además, él la es infiel con su prima Sara, de la que Mariana siempre pensó que ella era inofensiva y, en ese momento, el mundo de ilusiones de Mariana se vendrá al suelo, huyendo desesperada sufrirá un terrible accidente donde todos la creerán muerta. Pero en realidad, la vida y el científico Armando Rivera, le darán una segunda oportunidad. Al recuperar la memoria, Mariana se enterará que la han reconstruido con el rostro de Analía.

Martín Karpan es
Daniel Montiel

Daniel es un hombre atractivo de 30 años, con una personalidad arrolladora que encanta a las mujeres. Es un conquistador innato, un mujeriego incorregible, aunque no por esto, deja de ser un buen hombre, generoso, cálido y amable con las personas. Él es un brillante profesional de la arquitectura, que se desempeñaba como ejecutivo de la Compañía Angel´s cuando Mariana le conoció. De allí en adelante, ella hizo que su carrera subiera, lo que a él le benefició en su vida personal, pues ahora ocupaba un cargo más atractivo para las mujeres. Un embarazo no planeado aceleró un matrimonio que no había sido propuesto. Mariana y Daniel tuvieron que casarse para guardar las apariencias del apellido Andrade. Meses después nació su hijita Adriana. Los primeros meses fueron aparentemente felices, luego Mariana retomó los negocios y dejó a su hija al cuidado de su madre. Daniel, por su parte, empezó a dedicar su tiempo libre a nuevas aventuras amorosas, donde cometió el peor error, dejarse seducir por la prima de su esposa, Sara, quien siempre quiso convertirse en su amante y lo logró. A la muerte de Mariana, Daniel, empieza a cambiar, se siente culpable por aquel terrible accidente. A pesar de todo, Daniel quería a la madre de su hija, aunque ya no la deseara como mujer. Pero la vida le dará una segunda oportunidad de amar a su esposa, cuando se cruce por su camino Analía. Se enamorará de ella ignorando que es Mariana con el rostro de otra mujer. Pero, cuando Mariana recupere la memoria, le cobrará muy caro su traición con Sara. Analía se comprometerá en matrimonio con su hermano Mauricio Andrade. Daniel se sentirá engañado y se desatará una rivalidad entre hermanos.

Elizabeth Gutiérrez es
Ana Lucía Moncada , ‘Analía’
Una mujer muy sensual y hermosa de 26 años. En apariencia es una prostituta, delincuente y asesina a sueldo de Montana. Pero la verdadera Ana Moncada es una muchacha simple y tranquila, que conoció a Johny Lobo, su gran amor. Para todos él era un integrante de las Maras, pero en realidad era un policía encubierto. Analía y él vivieron un romance secreto que terminó cuando Montana le asesinó de manera macabra. Desde entonces Ana se convirtió en Analía y decidió vengar la muerte de su novio, convirtiéndose en agente encubierta de la policía, con la misión de entregar al capo más peligroso de la ciudad. Para esto, la policía se encargó de crear un prontuario criminal que la respaldara. Montana se encaprichó con ella y la convirtió en su amante. Sin embargo, su trabajo le ha traído enormes problemas con su familia. Su madre, inmigrante mexicana, piensan con dolor que su hija al ser una pandillera, ha salido una mala semilla, igual que su padre Hilario, un narcotraficante que esta preso en México. Analía no puede sacarla de su error, pues esto pondría en peligro la vida de su madre y de su hermana Camila. Montana comienza a sospechar de Analía. Él le da la orden de asesinar a Mariana como muestra de lealtad. Analía debe llevar la farsa hasta sus últimas consecuencias. Por eso, sube al auto de Mariana aquella noche en que terminan las dos en un terrible accidente, donde muere Analía. Sin embargo Mariana será reconstruida con el rostro de la mujer que cree su asesina.

Maritza Rodríguez es
Sara Andrade

Es una muchacha preciosa, sensual e inquietante, de 25 años. Siempre bien vestida y con mucha clase. Se muestra alegre y llena de vida. Para ella, lo esencial es el dinero, la libertad y la diversión. Quiere manejarlo todo, saberlo todo y adueñarse de todo. Sarita, es manipuladora, egoísta y lentamente se convertirá en una mujer peligrosa y desmedida. En su primera infancia, Sara fue la causante de la muerte de su hermana menor. Esto la marcó para toda la vida, ya que en el fondo de su alma se siente una asesina. Después de aquella tragedia, no fue la misma niña dulce que era, aunque sus padres jamás la culparon, ella sintió que la habían dejado de querer y hasta le temían. Lo que contribuyó a hacer de ella una adolescente rebelde. Aun así, Sara se esforzó para ganarse meritos y alcanzar su objetivo de ser la cabeza de las Aerolíneas Angel´s, pero este puesto lo ocupó su prima Mariana, en la que sus tíos y sus propios padres confiaban más. Para Sara este fue un golpe bajo, siempre ha visto que Mariana le ha robado la atención de su familia, pero se esmeró en disimularlo porque es mejor ganarse a su prima que confrontarla. Pero, Sara busca su propia forma de desquitarse, ofreciéndosele abiertamente a Daniel, el marido de su prima, un hombre que siempre ha querido y que le facilitará el camino para sus planes ilícitos en la Compañía. Sara maneja la división de Relaciones Públicas de Angel´s, departamento que usa para lavar activos de la mafia, negocio con el que ha hecho una modesta fortuna de la cual nadie sospecha y se irá envolviendo en negocios cada vez más difíciles de manejar y, junto con Montana, avanzará hacia terrenos desconocidos de los que ya nunca podrá escapar.

Gabriel Porras es
Ricardo Rivera, ‘Ricky Montana’
Bien parecido, apuesto, corpulento y con un rostro cínico, Montana, de 38 años, es uno de los jefes de la mafia de Los Ángeles. De sangre fría, posee un carácter fuerte y estudiado, aunque a primera vista parezca simpático y amable. Montana sabe estudiar la personalidad de quienes se le acercan. Las dos Maras más peligrosas de los barrios latinos recurren a él. Astuto las patrocina, enfrentándolas entre si para su beneficio. Las utiliza para continuar con su negocio de drogas y prostitución. Montana cayó sin saberlo en la trampa de Analía, una policía encubierta que quiso vengarse de él por el asesinato de su novio, el Teniente Jhony Lobo. Ricky Montana es el rey del dinero, compra conciencias a su paso, soborna a quienes no le sirven y elimina a los que le estorban. Al conocer a Sara la convertirá inmediatamente en su socia. Montana maneja un tentador negocio para la ambiciosa ejecutiva, Sara, quien posee el control de una Aerolínea respetada, que le servirá de fachada el lavado de dinero. Lentamente los dos se irán relacionando en una alianza sellada por completo con el asesinato de Mariana. Montana no descansará hasta encontrar a Analía, desaparecida después de cumplir una orden suya, asesinar a Mariana Montiel.

Daniel Lugo es
El Doctor Armando Rivera

Es un hombre bien parecido, de 52 años. Un gran hombre de la medicina y un insuperable ser humano. Compasivo, afectuoso y respetuoso de su profesión. Armando Rivera es toda una eminencia en el área de la medicina científica y reconstructiva. Es experto en la clonación de tejidos, algo que aun no se contemplado en la ley, por lo cual podría ser culpado si llegará a realizar algún procedimiento sin los permisos requeridos. Armando reconstruye a Mariana pensando que es otra mujer, por eso es el principal causante de que Mariana despierte con el rostro de Analía. Es el mecenas de Ana, el principal soporte que tiene en lo largo de la historia. El Doctor Armando se apegará mucho a su obra, protegiéndola del que cree su oscuro pasado, la acompañara en la travesía de descubrir quien es ella en realidad. Él es el padre de Ricky Montana, aunque éste no quiere saber nada de su padre desde que dejó morir a su madre cuando éste la estaba operando.

Zully Montero es
Carmen Reyes De Andrade

Es una mujer fuerte de 55 años, de carácter firme. Una mujer leal de buenos sentimientos y grandes principios morales. Es una gran abuela con Adriana, su única nieta, a la que ama profundamente. Carmen se esmera en cuidar de la salud de su marido, del que sigue enamorada como el primer día y al que tiene en un pedestal de honestidad y rectitud. Carmen no sospecha que Ernesto le oculta un gran secreto: tiene un hijo (Miguel Andrade) por fuera del matrimonio, nacido de un arrebato de pasión que tuvo su marido en uno de sus viajes. Carmen sufre como cualquier madre, ante la pérdida de su hija y se convierte en la guardiana de la memoria de Mariana en la casa, siendo la principal enemiga de Analía.

Germán Barrios es
Ernesto Andrade

Ha sido siempre un hombre de familia, un marido ejemplar para Carmen, ella nunca ha tenido quejas de él, quien tiene ahora 58 años. Es un padre amoroso con su hija Mariana, siempre le ha apoyado en todo. Con su mujer es un hombre serio, pero amable aunque le oculta un gran secreto a su esposa: en el pasado, en uno de sus viajes de negocios, se enredó con una mujer y tuvo un hijo por fuera de su matrimonio. Nunca se lo confesó a Carmen porque temía perderla, pero ahora sintiéndose tan enfermo y para calmar un poco su conciencia por no haber respondido como padre, Ernesto le confiesa a su hija que tiene un hermano menor y le encomienda la tarea de velar por él, ya que siempre estuvo al pendiente, pero nunca se involucró con él joven, para no sentir que seguía irrespetando a Carmen. Ernesto se retiró de sus negocios y los dejó a cargo de su hija Mariana, ahora sólo se dedica a jugar al golf, que por prescripción médica es el único deporte que puede hacer sin afectar su salud. Su relación con su yerno Daniel es amistosa y tranquila, lo trata como si fuese su propio hijo. Con su sobrina Sara, la relación es lejana, pero buena, aunque es una muchacha que siempre le ha preocupado.

Adriana Cristina es
Adriana Montiel Andrade
Es una niña preciosa de 10 años, desborda ternura y alegría en toda la casa. En el fondo es muy parecida a Mariana, su madre, ingenua e inocente y, al mismo tiempo, picara y vivaz. Adriana adoraba a su madre y la disculpa por su falta en casa, pues sabe que era porque trabaja duro. A pesar de su corta edad se percata de los desmanes de la prima Sara con su padre. Le fastidia que le robe la atención de Daniel cada vez que se le antoje, llevándoselo de su lado. Adriana será el punto clave por el que Daniel y su madre, volverán a reunirse, aunque Mariana tenga el rostro de Analía, el corazón de Adriana sabrá que ella es su madre.

Karla Monroig es
Isabel Martínez

Isabel es una mujer de 25 años, empleada y al mismo tiempo la mejor amiga de Mariana. Es una persona alegre y divertida, desordenada y volátil que rompe con los esquemas de su amiga Mariana, que por el contrario es controlada y seria. Desde que se conocieron han sido inseparables. Ella es la madrina de bautismo de Adriana, a la que quiere y la consiente como si fuera su propia tía. Siempre está tratando de arrancarle una sonrisa a su amiga, dándole una voz de aliento en las desesperanzas de Mariana, llorando con ella y siendo su más fiel apoyo. Isabel es una persona desenfadada, sin pelos en la lengua. Es simpática, amable y eficiente. Es prácticamente el alma de la compañía. Se pasa los días advirtiéndole a Mariana que se cuide de su prima, pero Mariana la ignora, piensa que son tonterías de Isabel. Pero de ella tendrá la prueba más grande de amistad, cuando le crea que es Mariana con el rostro de Analía. Isabel siempre ha estado secretamente enamorada de Mauricio, que a su vez ama a Mariana, lo que hace imposible este amor. Isabel piensa que no volverá a enamorarse, siempre fiel a su amiga, se le enfrenta a Sara, logrando quedarse en la empresa para controlar lo que hace ésta.

José Guillermo Cortines es
Mauricio Montiel

Mauricio es un hombre de 35 años, sincero, frontal, honesto, amable y responsable, lo que contrasta con su carisma y buen sentido del humor. Ante todo un caballero, un hombre de familia, a pesar de que nunca se ha casado. Su sobrina Adriana, la hija de su hermano, es el amor de su vida, la quiere y consiente como si fuera su propia hija. Mauricio es un gran hombre, un ser especial del que cualquier mujer se enamoraría, pero que sólo ama a una mujer: su cuñada Mariana. Es la mano derecha de Mariana en las Aerolíneas Angel´s, para las que trabaja como vicepresidente financiero, ya que es un genio de las finanzas. Este puesto se lo ha ganado a pulso, no sólo por su experiencia sino por la lealtad y el aprecio que le tiene a su cuñada, a la que ama en total secreto desde el día en que la conoció. Mauricio Montiel será el bastión principal para la venganza de Mariana que retornará a su vida con otro rostro.

Alejandro Chaban es
Miguel Andrade Palacios
Es un jovencito de 20 años, muy atractivo y de rasgos latinos. Es un muchacho bueno, que ama a su madre, Olga, por sobre todas las cosas, porque gracias al trabajo de ella él ha salido adelante en sus estudios básicos, pero no puede evitar sentirse resentido con la vida y sobre todo con Ernesto Andrade, su padre, por no haberlo hecho parte de su familia y por haberle negado el cariño que necesitaba para crecer. Miguel encontrará el amor en Chanicua, una joven rebelde y peligrosa de la Mara contraria, que jugará con él y lo hará sufrir al meterse en un mundo demasiado agresivo para su nobleza. Pero el amor de otra mujer lo rescatará del infierno. Camila Moncada se irá metiendo en sus sentimientos, haciéndolo dudar sobre su relación con Chanicua y sobre los actos delictivos de la “Mara 13”. Camila hará que Miguel retome el camino indicado y se reconcilie con la vida.

Ximena Duque es
Camila Moncada
Es una bella jovencita de 18 años, muy parecida a su hermana Analía, pero en la versión adolescente, tierna y delicada. Ella es la hija de Hilario y Agustina. Camila tiene todas sus fuerzas encaminadas en sacar adelante sus estudios de medicina. Ella es una muchacha noble y buena, con un corazón ingenuo que todavía cree en la bondad humana. Adora a su madre y sobre todo a su hermana Ana Lucía, con quien tiene una relación fuerte, a pesar del tiempo que llevan separadas. Camila confía en su hermana, siente que por algún motivo Ana Lucia cambió, pero ella descubrirá lo que pasó, pasará las pruebas que sean necesarias para encontrar a su hermana. Camila es la única norteamericana de la familia, por eso, quiere encontrar la manera de legalizar a su madre como ciudadana. Camila, siendo fanática del equipo de basketball de la universidad, conoce a Miguel. Se enamora por primera vez de este simpático, pero extraño muchacho, que a su vez está enredado con Chanicua. Y Camila conocerá al Teniente Cristóbal, y ambos se sienten atraídos desde el primer momento, y trabajarán juntos en la búsqueda de Analía, que desapareció misteriosamente, por eso, ella comienza a trabajar en el Nigh Club de Montana, como bailarina erótica, aunque tenga que ocultárselo a su madre.

Pedro Moreno es
Cristóbal Colón

Es un hombre atractivo, de 33 años, teniente de la policía de Los Ángeles, de rasgos morenos, ojos claros y un cuerpo fuerte. Es un hombre de leyes, apegado a la justicia pero al mismo tiempo humano y compresivo en lo que tiene que ver con las Maras o Pandillas. Tiene bien identificada la problemática social que las origina, es casi un antropólogo de esa división de la policía, comprende que todo se origina en la pobreza y la marginación a la que están sometidos estos muchachos desde la infancia. Cristóbal es un hombre apuesto, masculino y leal. Aunque no le presta atención a su apariencia, siempre está bien vestido, y no le teme a la soledad porque dedica su vida por completo al trabajo. Cristóbal se envolverá amorosamente con Camila, la hermana de Analía. El detective será la pieza clave en la unión de los dos mundos de Mariana, pues él era el contacto más importante que tenía Analía antes de su muerte y después se convertirá en colaborador de Mariana. Cristóbal ayudará a resolver el conflicto de la verdadera identidad de Mariana Montiel.

Elizabeth Gutiérrez


La actriz mexicana Elizabeth Gutiérrez triunfa con su destacada participación en la telenovela ‘El Rostro de Analía’, de Telemundo, su segundo papel protagónico que le da un gran empuje a su carrera. Antes ya había protagonizado ‘Amor Comprado’, de Venevisión Internacional.

Elizabeth era más conocida simplemente como la pareja del actor cubano William Levy, al que conoció en el 2003 en el reality show ‘Protagonistas de Novela’ y con quien tiene un hijo, Christopher Alexander (de tres años), y ha vivido todo el año 2008 en la palestra pública por los constantes rumores de que éste la es infiel. Finalmente, la actriz confirmó que su relación con el actor terminó.

En el melodrama, Gutiérrez da vida a una mujer policía que, en el cumplimiento de una misión, tiene un accidente en el que pierde la memoria. Es sometida a una cirugía plástica que le cambia el rostro, y, toma una nueva identidad, como Analía, una bailarina exótica. Para dar vida a este personaje, la actriz ha tenido que aprender nuevas habilidades, dentro del baile erótico.

-¿Cómo es tu personaje en ‘El Rostro de Analía’?
Mi personaje son dos en lo que te puedo hablar, primero es Analía, que es la agente encubierta que esta detrás del malo que en este caso es Gabriel Porras, tratando de vengarse y, por cosas del destino, tiene un accidente y a partir del segundo capitulo, ella empieza una nueva vida.

-¿Y con quién te quedas con Martín Karpan, el protagonista, o con Gabriel Porras, el villano de la historia?
Los dos son muy profesionales, unos grandes actores y para mi la verdad fue un lujo trabajar con ellos.

-¿Cómo te enfrentaste al reto de protagonizar esta novela?
Fue un reto desde el primer día. Tuve una coreógrafa que me montó todos los bailes, entrené con ella. Creo que no lo hubiera podido hacer tan creíble si no me hubieran apoyado tanto en los ensayos previos para cada escena.

-¿Y cómo te enfrentaste a la hora de hacer dos personajes al mismo tiempo?
Con paciencia, saber bien definir a los personajes, saber qué cualidades tiene un personaje y otro. Y con la ayuda de los directores de la novela he podido encaminar estos personajes.

-¿Con quién te identificas más, con tu personaje de Analía o con tu personaje de Mariana?

Es complicado, porque Analía es fuerte y atrevida, de carácter totalmente diferente a mi; pero disfruté mucho el papel. En cambio, Mariana se parece más a mi, porque es más tranquila, más suave, ...

-Y si tuvieses que regresar a la vida, como tu personaje de Mariana, ¿en la piel de que personaje te hubiese gustado regresar?
En La Princesa Diana, que tenía tanta clase y era muy fina, en definitiva, era una gran señora, a pesar de que tuvo un final trágico.

-Si no hubieses sido la protagonista de ‘El Rostro de Analía’, ¿en qué otro papel te hubiese gustado estar en la novela?
Yo creo que me hubiese gustado interpretar a Isabel (Karla Monroig), además, me llevo muy bien con Karla.

-Cuando tuviste que grabar escenas de llanto en la novela, ¿cómo te preparaste?
Las lágrimas son de verdad. Y pienso en la situación que estoy viviendo en ese momento, como si en realidad me pasara a mi.

-Comenzaste en el reality show ‘Protagonistas de novela’, donde conociste a tu esposo William, ¿cómo viviste esta experiencia?
Fue una experiencia hermosa porque conocí a William y, aunque al principio sólo sentíamos atracción, acabamos juntos y tuvimos un hermoso hijo.

-En México eras conocida por ser la esposa de William Levy, pero ahora conocen tu trabajo como actriz, gracias a ‘El Rostro de Analía’...
Me alegra que esta telenovela se pase por México, para que me conozcan. No soy una persona a la que le guste estar involucrada en chismes, quiero que se enfoquen más en mi carrera.

-¿Y cómo te enfrentas a los chismes que afirman que William te es infiel?
Trato de no leer las revistas, no meterme más en esas cosas, sino estar enfocada y darle mi energía a lo que es importante, que es mi familia y mi carrera.

-William ha confirmado que habéis acabado la relación, ¿esto es cierto?
Cada etapa es una prueba que te hace más fuerte en la vida. No me gusta hablar de mi vida privada, sólo te puedo decir que estoy tranquila, en paz y sí él ha declarado algo abiertamente, mejor pregúntele a William; yo estoy bien y le deseo la mejor de las suertes.

-¿Te gustaría tener otro hijo?
No estoy planeándolo, pero me encantaría tener más hijos.

-¿Y qué planes futuros tienes después de haber acabado con la grabaciones de la telenovela?
Estoy viviendo en Miami con mi hijo, descansando de tanto trabajo en esta novela. Me gustaría hacer televisión en inglés, porque mi primera lengua es el inglés y tuve que aprender español como mi segundo idioma, aunque mis padres son mexicanos, mi padre es de Jalisco y mi madre de Durango.

Martín Karpan


Martín Karpan es un argentino que comenzó su carrera en la publicidad y en el teatro, en comedias infantiles de baja repercusión, pero que le fueron dando tablas. Comenzó a ser conocido tras protagonizar la telenovela colombiana ‘El auténtico Rodrigo Leal’, donde conoció a la que fue su novia por varios años, Carolina Gómez.

Tras el rotundo éxito de esta serie, Martín (que en realidad es su primer apellido, él se llama Carlos) recibió importantes ofertas. Finalmente se decidió por dar vida al malvado Luis Carlos, en ‘Te voy a enseñar a querer’. Más tarde, encarnó al despiadado Andrés Corona en la telenovela ‘El cuerpo del deseo’. Y también hizo de villano en ‘La Viuda de Blanco’, donde conoció a la mujer con la que tuvo un hijo, la actriz Zharick León, quienes recientemente han terminado su relación.

Después de realizar varios papeles antagónicos, él volvió a Colombia para protagonizar la exitosa serie ‘Nuevo rico, nuevo pobre’, donde dio vida a Andrés. Y al finalizar este proyecto, Martín se fue a Miami para protagonizar la telenovela ‘El Rostro de Analía’, su más reciente éxito.

El argentino ha tenido también suerte en el cine, con películas como ‘Flores amarillas sobre la ventana’, por la que recibió el premio al mejor actor revelación en su país.

-Haciendo un balance por tu carrera artística, en ‘Te voy a enseñar a querer’ diste vida al infame Luis Carlos y también te vimos en el papel de villano en ‘El Cuerpo del Deseo’...
Sí, pero eran dos malos muy distintos. Luis Carlos era víctima de las circunstancias, estaba enamorado de Déborah (Catherine Siachoque) y ésta era la que le malmetía para que cometiera las fechorías. Sin embargo, Andrés era el que tramaba todo. Era un tipo frío, calculador, muy cínico y ambicioso, que se aprovechaba de lo que le rodeaba para lograr sus objetivos.

-¿Te gustó dar vida a Luis Carlos y a Andrés?
Sí, claro, y me divertí muchísimo. En las telenovelas estos personaje suelen ser un tanto cómicos, porque el cinismo con el que hacen las cosas te hacen vivir escenas muy divertidas. Son como las películas de Quentin Tarantino, en la que los malos son tan perfectos e invulnerables, que te hacen reír.

-¿Temías convertirte en el eterno malo de las telenovelas?
No, porque me gusta la variedad. De todas formas, no creo que se me encasille en este registro, ya que también he hecho otro tipo de personajes. Un ejemplo claro es ‘El auténtico Rodrigo Leal’, la primera telenovela que protagonicé en Colombia y de la que luego se hizo una versión en España.

-Aún así, ¿no eres de esos actores que sueñan con dar el salto a Hollywood y triunfar en la gran pantalla?
Tuve una propuesta para entrar en ese mercado, pero no me interesó aceptarla. La imagen del latino en Estados Unidos todavía está en pleno proceso y nos suelen ofrecer papeles de narcotraficantes, delincuentes y mayordomos al lado de figuras como Sylvester Stallone; esto no es lo mío. Prefiero seguir en las telenovelas o probar suerte en el cine español, que es muchísimo más rico, interesante y profundo.

-¿Qué tipo de personaje te gustaría hacer?
Me encantan las películas de época, pues me resulta gracioso y me interesa todo lo que tiene que ver con los disfraces. De hecho, en Buenos Aires tuve la oportunidad de rodar una película que transcurría en la Patagonia de 1910 y me resultó muy interesante.

-¿Cómo aceptaste la propuesta para protagonizar de nuevo en Colombia una novela, ‘Nuevo rico, nuevo pobre’ y que ha sido todo un éxito?
Me dijeron: "Martín hay un papel protagónico en Colombia y parece hecho para ti", fue esa la frase mágica que le dio un giro a mis planes, a la cual respondí: "¿Cuándo tengo que viajar?".

-¿Qué te sedujo de Andrés, tu personaje en ‘Nuevo rico, nuevo pobre’?
Es un personaje con mucho humor, que está inmerso en un entorno donde todos los otros personajes tienen un costado muy gracioso. Es como si hubiera sido inspirado por algunos de los personajes de Woody Allen, porque la miseria que debe sufrir se convierte en generadora de un humor negro, intenso y bien pensado. Andrés es un hombre que ha vivido siempre entre ricos, es autosuficiente y no sabe vivir en comunidad, que por cosas que van a ver en la telenovela, termina en un lugar muy pobre y deberá aprender a vivir allí. Mi personaje empieza la historia perdiéndolo todo. Siempre estoy buscando personajes diferentes, que tengan cosas que se le puedan explorar. Aunque para muchos sea un problema, a mí lo que me gusta de los personajes de televisión es que no sabes a dónde van a ir, porque el final no está escrito.

-¿Y qué no te gusta de la actuación en televisión?
Que este tipo de personajes, como Andrés, son escasos. Es difícil encontrar personajes que no sean políticamente correctos, mientras que Andrés comienza como un hombre conservador, adicto al trabajo, que en cuestión de días tiene que volver acomodarse a la vida. Realmente estoy contento con Andrés.

-Has trabajado en Argentina, Colombia, México y Estados Unidos, ¿ya estás habituado a esa vida de nómada?
Me encanta viajar, pero también el hecho de dejar de ser turista para ser habitante de una ciudad que no es la mía, y luego cambiar. Creo que eso por un tiempo es bueno.

-Pero, antes de protagonizar ‘Nuevo rico, nuevo pobre’, te ofrecieron un nuevo papel en Buenos Aires (Argentina), donde regresaste al lado de tu familia...
Al terminar en Estados Unidos ‘La viuda de blanco’ y, aunque había propuestas para quedarme allí, actuar en México, Venezuela y Colombia, decidí que era el momento para volver a mi tierra, de donde había salido cuatro años atrás y realmente no había pasado una buena temporada allí. Fue fantástico porque era volver a casa, encontrarme con los amigos de la esquina, retornar a los viejos planes, a ir a cine, al teatro. Me retroalimenté completamente en Buenos Aires.

-¿Siempre quisiste ser actor?
No, la verdad es que de niño nunca tuve claro lo que quería hacer de mayor. De hecho, estudié muchas cosas, entre ellas Ingeniería de Sistemas. Por otro lado tenía a mis padres diciéndome que no podía ser actor, que esto era un hobby y no una profesión de verdad.

-¿Cómo fueron tus comienzos?
Empecé haciendo anuncios de televisión y de ahí pasé a presentarme a algunos cástings. Me tocaron con la varita mágica, porque al poco tiempo ya me ofrecieron mi primer protagonista en el cine.

-¿Crees que es difícil vivir de la interpretación?
Bueno, hay que estar muy pendiente, porque es un trabajo que puede ser muy agradecido en unos momentos, pero muy ingrato en otros. Hay parones profesionales que debes manejar bien, porque hay que saber administrarse el dinero y vivir con el ego de cada uno. Cuando estás protagonizando algo parece que tienes el mundo a tus pies, pero la gente se olvida de uno muy pronto.

-¿Y es difícil vivir con un actor?
Sí, mucho, porque nuestro ego es grande y muy sensible. Yo siempre decía que nunca me enamoraría de una actriz, porque dos egos de esos juntos son una bomba explosiva, pero no lo pude evitar. De hecho mi novia es una actriz.

-¿Cuál sería tu sueño para el futuro?
Estar rodeado de los míos y tener la sabiduría para seguir creciendo. Me gustaría mucho encontrar esa paz y tranquilidad que busco.

-¿Recuerdas tu primer beso?
Sí, con 13 años, en una fiesta. Fue un beso raro, baboso, porque uno cuando se inicia en esto es torpe.

-¿Has hecho alguna locura por amor?
Muchas, todo el tiempo. Eso es lo bonito de estar enamorado, que uno se vuelve loco. Es lo mejor, porque la monotonía aburre.

-¿En qué te reencarnarías?
En una hormiga o en una bacteria para ver el Universo desde otro punto de vista.

-Ahora eres el protagonista de una telenovela de Telemundo, ¿cómo te sientes en este nuevo proyecto?
Me gusta el elenco con el que estoy trabajando, nos llevamos bien todos, aunque Telemundo tiene su código.

-¿Qué función tuvo tu personaje en la telenovela ‘El Rostro de Analía’?
Daniel Montiel pierde a su esposa Mariana, que le obligó a un cambio, pues se sintió culpable del terrible accidente que sufrió una vez descubre la verdad de su romance, y se consagra como un padre ejemplar para su única hija. La vida le dio una segunda oportunidad de amar a su esposa, cuando se cruzó por su camino Analía, de quien se enamora locamente, ignorando que es Mariana con el rostro de otra mujer. Es un personaje más centrado, más maduro y serio. A ratos los televidentes podrían llegar a odiarme, pero luego me acaban amando al conocer mis nobles sentimientos y mi amor sincero por Analía, que en el fondo es mi esposa Mariana ocupando otro rostro, luego del accidente.

-En las telenovelas te quitas con facilidad la ropa, ¿posarías desnudo en una revista?
No me gustaría posar desnudo para ninguna revista, ya que es sólo para vender, pero en la novelas lo hago porque es parte del guión. No me gusta venderme como un pedazo de carne. Yo vendo mi talento como actor.

-¿A qué personaje te gustaría dar vida y que aún no has podido interpretar?
A mi me gustaría participar en una producción ambientada entre 1915 y 1930. Me considero un actor versátil, sin puntos débiles, ni fuertes. Me interesa abordar distintas situaciones y personajes porque si no me aburro. Hay papeles donde se necesita un poco más de concentración, preparación y desarrollo actoral y semiótico.

-¿Y qué trato tienes con tus fans?
Me gusta que me reconozcan, me gustan los gritos, la historia y si se me acerca alguien la atiendo de buena manera.

-Hace unos meses fuiste papá por primera vez, ¿a quién se parece el niño?
No se parece a nadie de la familia. Sus ojos son de color café muy claritos y no son, ni los de Zharick León ni los míos. Tampoco se parece a mí, ni a mi mujer.

-¿Estuviste presente cuando dio a luz Zharick?
Sí. El parto fue normal y no lloré. El Doctor lo agarró como si fuese un trapo. Le revolcó, le pegó y no sabes si agarrar al Doctor, al hijo o salir corriendo. Uno no sabe qué hacer. Lágrimas hubo después, cuando todo se relajó un poco.

-Después de haber finalizado con las grabaciones de la novela a finales de marzo, ¿qué proyectos te esperan?
Volví a Bogotá, Colombia, para estar con mi hijo Luciano, que ya tiene ocho meses. Quiero descansar un poco y disfrutar de mi hijo, verlo crecer, reír, jugar con él, entre otras cosas, que son parte de ese proceso importante y espectacular para un padre.

-¿Y te gustaría tener más hijos?
Por lo pronto no pienso en tener un segundo bebé. Quiero disfrutarlo primero a Luciano.

Maritza Rodríguez


La actriz y cantante colombiana, ha interpretado numerosos personajes en telenovelas. Ahora, Maritza Rodríguez interpreta a la malvada Sara, en ‘El rostro de Analía’, novela de Telemundo.

Su primera telenovela fue ‘La Mujer en el espejo’ en 1997, interpretando un papel secundario. En el año 2000 participó en ‘La Revancha’ en el papel de Mercedes Riverol. En ‘Amantes del Desierto’ (2001) tuvo un papel protagonista (Bárbara de Santana) junto a Francisco Gattorno; en el 2002 fue protagonista de la telenovela ‘Milagros de Amor’ donde interpretaba a Milagros. En 2004 participó en ‘Ángel Rebelde’ en el papel de Cristal, y en 2006: ‘Olvidarte jamás’ y ‘Amor sin condiciones’. Y en el 2008 dejó a las villanas a un lado y entró a la etapa final de ‘Pecados Ajenos’.

Actualmente, Maritza se convirtió en madrastra de Daniela y Álex, hijos de su esposo Joshua Mintz. Maritza Rodríguez, la misma mujer de cara angelical que hace más de una década saltó de las pasarelas a la televisión, hoy vive su mejor faceta: está casada con el amor de su vida, comparte el trabajo con el cuidado de sus hijastros y trabaja en Telemundo, dando vida a la antagonista de la exitosa telenovela ‘El rostro de Analía’.

La condición de casada no ha sido un cambio extremo para ella. Al contrario, siente que su vida ahora cuenta con ese apoyo moral que le hacía falta y, aunque su esposo, Joshua Mintz, VP de Estrategia de Talento de la cadena Telemundo, viaja bastante, entre ambos han creado un 'amoroso complot' que viven día a día. "Entre nosotros existe una confianza en extremo, nunca hay una mentira, por pequeña que sea. Compartimos las responsabilidades de la casa y trabajamos para sorprendernos diariamente".

Primero nos cautivo con su imagen como modelo, luego cuando se enamoró de la actuación no pudimos separarnos más de ella, auténtica, divertida y talentosa conversamos de todo un poco con la hermosa Maritza Rodríguez, quien nos cuenta como fue ese paso de modelo actriz, como se ha sentido trabajando tan lejos de su natal Colombia.

-¿Como empezaste a darte conocer en televisión?
Empiezo a trabajar en Producciones Jes, presentando ‘Panorama’. En esa época deciden hacer una telenovela llamada ‘Mascarada’ y Julio Sánchez Cristo quería involucrar a muchas niñas lindas, así que ingresé allí a través de un casting. Eso me hizo despertar, fue algo que me hizo sentir poco cómoda, porque no era lo que yo siempre había soñado, pero siempre he sido una mujer que piensa que cuando uno hace algo uno lo tiene que hacer bien, así que me arriesgué porque ya había modelado y presentado y no era extraño para mi el estar allí. Por ello, tomé clases de actuación que me permitieran preparar el personaje, aunque era muy pequeño, sin embargo a partir de allí, empezaron a salir muchas otras ofertas, casting para series, casting para comedias, para telenovelas, y yo quería hacerlo bien, con bases sólidas en estudios de actuación, así que empecé a hacer carrera estudiando, practicando en el ruedo. La actuación me llamo a mí, y me tocó asumirlo con el respeto que se merece.

-Pero, el mundo del espectáculo no es fácil...
Sí, pero he crecido espiritualmente. El trabajo te sube, te baja, te quita el piso, te lo vuelve a poner y hay un juego muy agresivo contra ti. Pasé por una etapa triste, pero quería ser feliz y lo conseguí.

-Después de incursionar en el modelaje, la presentación y la actuación, ¿qué te falta por lograr?
Muchos sueños. En la medida que uno va avanzando y va adquiriendo experiencia tanto laboral como personal, cada vez quieres madurar mucho más en la actuación, lo cual es precisamente lo que sueño, el simple hecho de estar en diferentes plazas. Me gusta mucho hacer producciones tanto colombianas como extranjeras, aunque siento que me falta mucho por hacer, sobre todo en cine y teatro. He estado envuelta mucho en la televisión, cosa que me gusta, y me agrada mucho, pero siento que me falta un poco más de cine, y dejé eso en manos de Dios, de modo que se me presente la oportunidad en el camino. Siempre busco madurar en el trabajo.

-¿Cómo nació la oportunidad de trabajar en Miami y comenzar a vivir allí?
Nace la oportunidad cuando hice ‘Marido y Mujer’, una novela que protagonice para Caracol con Robinson Díaz, la cual tuvo buena acogida en el exterior. Estuvimos promocionándola en Venezuela, lugar donde Venevisión decide hacer una novela en Miami, para la que me solicitan en un casting, y pues esa fue mi primera experiencia en Miami haciendo telenovelas, a partir de la cual quedé muy conectada con Fonovideo, empresa que producía novelas para Univisión, y en la cual terminé haciendo tres telenovelas. Luego estuve en Telemundo, después en Colombia y así empieza la conexión con el mercado exterior, la cual más que todo fue profesional. Nunca tuve ganas de irme de Colombia, solo hubo una oportunidad que supe aprovechar, que me permitió ver y conocer como se hacían las producciones en Miami, que herramientas utilizan para hacer carrera en este lugar. También vi la posibilidad de arreglar mi residencia, en cuanto a documentos, cosa que podía resolver con mi visa de trabajo, para posteriormente obtener la residencia permanente. Para entonces, ya mi vida personal arropa la profesional, así que terminé quedándome definitivamente en Miami.

-¿Cómo ves tu evolución como actriz?
Es una evolución de mucho peso, gratificante, porque empecé desde cero, en cuanto a conocimientos, y fui creciendo, absorbiendo la manera cómo se trabaja esto. En el camino hubo mucha gente madura y veterana que me ayudó muchísimo, tales como mis profesores Alfonso Ortiz y John Alex Toro, cuyas clases me sirvieron muchísimo para enfrentarme a la caracterización de personajes tan lejanos a mí, algo que me gusta mucho, razón por la cual me he preocupado mucho porque la gente vea en cada uno de mis personajes la gran diferencia, tanto en ellos mismos como en mí al ver el resultado final. A veces me siento y veo videos de telenovelas viejas donde he participado, y me siento muy contenta que obtuve lo que yo quería lograr en cada uno de mis personajes, que lo hiciera tan distintos cada uno, con la mano de Dios que me ha regalado ese talento. Ójala pudiera hacer estas cosas en Colombia, pero así ha sido el destino.

-Cuando un actor empieza casi siempre suelen ser criticados por sus interpretaciones, ¿este fue tu caso?
Uno siempre es criticado por todos, aunque en mis comienzos no fue tan fuerte, creo que la crítica más fuerte fue conmigo misma, porque yo quería romper con la sombra de la modelo a la actriz, yo quería que cuando se nombrara a Maritza Rodríguez se dijera “la actriz”, y eso lo logré, eso fue un propósito muy personal. En lo que reconozco que me sentí muy criticada y en el fondo tachada por Colombia, es en el hecho de que hice mi primera novela fuera de sus fronteras. Tenía que hablar diferente, y no porque no me sintiera colombiana, sino porque debía hacerlo, pues necesariamente requería un acento neutro, lo cual me obliga a hablar de una forma muy distinta, debido a que es la forma como se trabaja en Miami. Con la promoción de la telenovela ‘Amantes del Desierto’, recibí críticas fuertes que redundaban la idea de que yo me creía mexicana. Cuando pasaron de nuevo la telenovela en Miami, pude notar que no hablo como mexicana, sino que no saco los dichos colombianos, y esto lógicamente sucede porque el mercado inicial no era Colombia. Y cuando regresé a Colombia para realizar una telenovela para RCN llamada ‘Milagros De Amor’, obviamente volví a hablar con mi acento colombiano, a retomar el lenguaje corporal adecuado. Me siento más barranquillera que nunca, mi casa es costeña, sin embargo a la hora de trabajar tengo que sacar las herramientas necesarias.

-¿Y cómo te enfrentas al agitado mundo de los chismes del mercado latino?
Nunca he estado en chismes ni en Colombia ni aquí. Desde que dejé de modelar y de presentar 'Panorama' y me dediqué a convertirme en actriz, quería que la gente me creyera y me preocupé de que solo hablaran de mi trabajo. Los escándalos que suben rating no me interesan.

-¿Como ha sido explorar este personaje de malvada?
Como actriz ha sido una madurez. Se trata de una mala que tiene unos componentes brillantes porque es una mujer de extremos, cínica, ambiciosa; sabe que es sexy, bella y que puede lograr lo que quiera con las armas que posee. Pero aun así tiene muchos miedos. Cuando ella se encuentra consigo misma, se da cuenta de que nadie la quiere, que no tiene al lado al hombre que desea.

-¿Es agotador interpretar a un personaje tan fuerte?
Me gustó jugar con este personaje porque tenía variantes, picos, y hacer una villana que fuera divertida, que no resultara monótona sino que tuviera su parte entretenida, de dolor, sus debilidades como cualquier ser humano. Me lo he gozado, aunque soy el opuesto a ella.

-¿Y en la intimidad de tu hogar la afecta esa de maldad?
No, como actriz no entro en ese tipo de conflictos. Tengo claro quién es el personaje y quién es la actriz. Los sentimientos del personaje no me afectan. Es un ejercicio que siempre procuro hacer. Por salud, me puse los zapatos de Sara solo cuando iba a hacer de ella.

-¿Has experimentado un amor tan enfermizo como el de Sara?
No, nunca, pero lo que le pasa a ella les puede ocurrir a muchas. El único hombre que ella quiere es Daniel, un amor caprichoso que le roba la astucia, lo calculadora que es, la embrutece porque pierde todo cálculo.

-Los televidentes se divierten con las borracheras de Sara, ¿cómo le sale tan real?
Hacer de borracha es muy complicado. Estar en el punto exacto que de verdad se sienta que no estás imitándola no es sencillo; vi varias películas de mujeres alcoholizadas. La semana antes de empezar a grabar me fui a diferentes fiestas y encontré a una cubana, la analicé muy bien. Borracha, Sara, se vuelve ridícula, se desnuda cuando está alcoholizada.
Nunca tomo, pero la debilidad de Sara es la bebida y cuando se siente derrotada, perdida, recurre al alcohol.

-Ahora que firmaste un contrato de exclusividad con Telemundo, ¿cuéntanos cómo llegaste a ingresar a esta cadena?
Ya llevaba cuatro novelas con Univisión y recibí la oferta de Telemundo. Llegué a la etapa final de 'Pecados Ajenos' y allí hice el papel de la hermana de Catherine Siachoque. Entré para hacer de buena y me emocionó, porque ya llevaba tres villanas seguidas. Y firmé contrato de exclusividad con Telemundo, por tres proyectos, el primero de ellos fue ‘El rostro de Analía’, en el cual estoy actualmente en desarrollo y vuelvo a hacer de villana.

-Ahora eres parte del canal en el que tu esposo tiene un cargo directivo y hay rumores malintencionados frente a tu ingreso...
Yo me hago la loca con ese tema, no me dicen nada, pero me imagino que el rumor debe existir. La realidad es que antes de ser la esposa de Joshua, soy Maritza Rodríguez. Nadie me está haciendo un favor, sé quién soy yo y mi trabajo habla por mí...

-¿Qué tanto influye él en tu carrera?
Mucho, porque es mi esposo y quiere lo mejor para mí, pero hay decisiones que sólo tomo yo.

-Casi siempre te vimos de rubia, ¿cómo te ha ido de pelirroja?
Desde que me ofrecieron el papel se habló de un cambio de look. Decidieron que iba a ser rubio platinado, precioso, y quedé contenta; lo hicimos una semana antes de empezar a grabar, pero el día anterior de iniciar me dijeron que no, que me veía demasiado angelical en comparación con la protagonista. Pelee y lloré muchísimo porque ya me habían decolorado el pelo y me daba miedo quedarme calva, por el primer proceso químico fuerte y porque el rojo es un color que no a todo el mundo le queda bien. Al final recuerdo que me fui del estudio, agarré mi carro y me fui. Al final me dijeron: "listo, Maritza, mañana ven a grabar como tú quieras". Fui a la peluquería de Germán Flórez, quien me hizo la tintura rubia y ya. Cuando llegué a grabar al otro día, me recibieron con un aplauso y todo el mundo feliz.

-¿Y tu marido Joshua Mintz qué dijo?
Cuando me vio, comentó: “Maritza, el personaje va a salir súper chévere, pero en las noches cuando llegues a la casa mi güerita (monita) no va a estar, después de ocho meses la volveré a tener”. Ha sido fabuloso el corte. Hoy día no me hubiera imaginado a Sara rubia.

-Ya llevas tres villanas casi seguidas...
Me gusta interpretar personajes así, pero también me interesa un protagónico con carácter. Vamos a ver qué dice Telemundo porque todavía tenemos dos proyectos pendientes. Mientras pueda hacer personajes distintos, eso me gratifica mucho más.

-¿Cómo manejas la relación con tu esposo, él siendo directivo del canal, existen celos de parte de los otros?

Eso hay que manejarlo como debe ser, cada cosa en su lugar. Él está en su oficina, toma sus decisiones, muy prudente cuando se refiere a mí, y yo a actuar como profesional que soy. Por mi propio trabajo y por como lo he llevado, me he ganado este lugar, al igual que él. Y en la casa somos esposos, no es ni productor ni ejecutivo y yo no soy actriz. Y si la gente lo ve de esa manera, que piensen lo que ellos quieran, nosotros lo mantenemos claro como profesionales.

-El apuntador es una herramienta que se usa en algunos países, como en México, ¿qué piensas de esta herramienta que utilizan algunos actores?
En conclusión, pienso que el apuntador es una herramienta importante siempre y cuando el actor sepa como manejarla, pero si el actor se va de vago es muy perjudicial. Yo venía de trabajar sin apuntador, puesto que en Colombia no se usa, llegó un momento en la telenovela ‘Ángel Rebelde’ y tenía 20 escenas diarias, y allí la manera de trabajar consiste en obtener la pauta o el plan de trabajo cerca de las ocho de la noche del día anterior. Entonces tienes que trabajar así, a un punto en que ya no puedes, tanto así que el día que me tocó usar el apuntador, lloré y lloré muchísimo. Fue entonces cuando uno de los actores me dice: “Maritza, no te vas a sentir menos actriz, apréndelo a usar y verás que va a ser beneficioso para ti”, así que lo asumí y ahora soy una experta al usarlo. Ahora que estuve de los dos lados, lo que puedo decir, que el apuntador me parece una herramienta muy necesaria dependiendo del estilo de trabajo que lleves. Cuando te avisan un día antes, no tienes forma de programar, de estudiar, por lo que constituye una muy buena herramienta, ya que no te desgastas tanto. El apuntador es un apoyo, con el cual te equivocas menos, sin embargo, con él lo único que puede perjudicar a un actor es acostumbrarse, volverse vago, no estudiar, no leer, llegar a estar pendiente que te digan la letra. Entonces empieza a ser falso, a sonar recitado y por consiguiente la memoria se altera.

-¿Y en la telenovela de ‘El Rostro de Analía’, como trabajáis?
El equipo de exteriores trabaja sin apuntador y, por el contrario, el equipo de estudio trabaja con apuntador, por lo que al grabar exteriores me cuesta un poco más memorizar, debido a la falta de práctica. Las producciones que he hecho en Miami han sido realizadas siempre con apuntador, de modo que cuando debo grabar exteriores me cuesta mucho, me toma más tiempo para estudiar de lo que me tomaba antes. Sin embargo, todo es un sistema, así, en Colombia se entrega una pauta quince días antes de la grabación, contaba con la suerte que siempre agarraba los domingos y estudiaba todo lo de la semana, y más o menos calculaba los tiempos, de forma que como la memoria está activa, entonces es más fácil memorizar el texto. Todo el equipo de producción sabe que el actor está trasnochado y tuvo que haber estudiado, pero aquí no ocurre eso, entonces todo se adapta dependiendo de los sistemas.

-‘Vuelo 1503’ fue el remake de una exitosa serie americana, y fue también tu más reciente personaje en Colombia, sin embargo, a pesar de que la serie tuvo todas las cartas a su favor, no le fue muy bien en audiencia, ¿por qué crees que no funcionó?
Como se dice en la industria, el éxito no se cuestiona, hice el trabajo que tenía que hacer. A mí me llamó mucho la atención el proyecto, por lo cual decidí irme, porque era otro cuento, era romper con el glamour, sin embargo pienso que no calcularon muy bien hasta qué punto la historia de la selva iba a saturar al espectador. Lamentablemente, llegó a ser empalagosa, aunque muy buena la historia, debió combinar un poco más la selva con la cotidianidad normal de una ciudad. La historia de la telenovela está clara, pero cuando quieren hacer algo riesgoso, las personas involucradas tienen que medir siempre que no pueden dejar de considerar la línea de la telenovela, porque o es serie o es novela. Esas fusiones tienen que cuidarse, creo que eso se le salió de las manos a Caracol, por eso, aunque pueda sonar acusativa mi opinión, pienso que no fue una producción fácil para uno como actor, pero definitivamente fue interesante.

-¿Qué herramientas utilizas para la memorización de textos en tus personajes?
Se hace fácil, cuando uno conoce la historia, nunca he dejado de leerme un sólo libreto de la telenovela en la que he trabajado, eso me ayuda mucho, porque así entiendo hacia dónde me dirijo, de donde viene mi compañero, me permite conocer bien al personaje, la razón de las escenas, el por qué y el para qué, luego es simplemente comprender la escena y en consecuencia la memorizas rápido, no es tan difícil.

-¿Y cuándo te volveremos a ver trabajando en tu natal Colombia?
Gracias a Dios siempre me han llamado para trabajar en Colombia, por eso, apenas pude, pues lo hice, en esa oportunidad con ‘Vuelo 1503’. Sin embargo, el año pasado firmé contrato de exclusividad con Telemundo, por tres proyectos, el primero de ellos fue ‘El rostro de Analía’, en el cual estoy actualmente en desarrollo, por lo que no puedo trabajar con nadie más en cuanto a televisión se refiere, pero sí puedo hacer teatro y cine en cualquier país que quiera. Si voy a Colombia hago las telenovelas que hace RTI para Telemundo, pero en un canal colombiano estaré cuando termine mi contrato, ya que en este momento no podría, pero obviamente me encanta, me gusta porque son otro tipo de historias, es la manera de actuar, yo soy colombiana, mi público es colombiano, además tengo la escuela de actuación en Colombia, la agencia de modelaje, mi familia, tengo mucha gente que me escribe pidiéndome que regrese a mi país, además, soy la primera en querer hacerlo.

-¿Cómo es un día normal en la vida de Maritza?

De paz. Cuando no trabajo, me levanto, hago el desayuno, montamos en bicicleta con mi marido (Joshua), vamos a la playa y compartimos con los niños. Somos un equipo, yo lo apoyo y él a mí. Me gusta cocinar en la casa y compartir momentos solo para nosotros.

-¿Y cómo te ha ido de madrastra de los hijos de Joshua?
Es un rol nuevo porque nunca antes lo viví, pero soy paciente y los niños también lo son conmigo. Compartimos tiempo, pero sin que ellos sientan que yo soy quien manda y la que impone las órdenes. Disfruto en extremo el día a día juntos. Hasta me dicen 'Madritza'.

-¿Tuviste miedo de jugar ese nuevo rol?
No puedo negar que al comienzo me entraron nervios, porque uno no sabe cómo entrar en una relación cuando hay hijos. No se sabe qué va a pasar, pero las cosas fueron fluyendo de una forma positiva. Es como si entrara a una novela, justo en la mitad de la historia, pero, entre nosotros, hay una conversación clara y limpia. Me quieren mucho y me respetan.

-No es fácil ganarse el cariño de los preadolescentes, ¿cómo lo lograste?
Les respeto la convivencia que tienen con su papá, pero le agradezco a Dios que son niños muy dedicados, cariñosos y cultos. Vamos a la piscina juntos, jugamos o los recojo en el colegio, vamos a cine y somos cómplices.

-¿Y te estás preparando para ser madre?
Lo deseo, lo quiero, lo deseamos, pero está en medio un contrato y uno debe responder. Me contrataron por tres proyectos, este es el primero; ya veremos, pero el bebé llegará. En ningún momento se me ha pasado por la cabeza que los niños son mi escuela. Voy a debutar cuando sea mamá. Me gustaría tener una nena en el 2010 y queremos que se llame Laura.

-¿Cómo logras mantener un matrimonio cuando los dos viajáis tanto?
El amor es un lazo fuerte, pero la base principal es preocuparse por fortalecer la confianza y trabajamos para eso. Quiero que él sienta que yo estoy aquí, sin estar acá. Nunca hay mentiras entre nosotros y nunca se me pasa por la cabeza que él me pueda mentir. No dudo.

-¿Pero a veces hay celos?
Si ficho a alguien que mira a mi marido con insistencia, es imposible no sentir cosquillitas porque lo amo, pero confío en lo que le estoy dando a él y no creo que él pueda quebrarse frente a alguien. Lo que uno decreta es lo que uno atrae y sé que en mi casa nunca va a llegar la infidelidad ni de parte mía, ni de la de él.

-Ahora estas más delgada, ¿cambió tu rutina de ejercicios?

Me estoy cuidando mucho porque desde que llegué a Estados Unidos me estresa un poco saber que todo tiene hormonas. Pensé que estaba enferma del colon, pero no, y terminé comiendo muchas cosas integrales, lácteos de soya, dejé el pollo y la carne roja. Hago ejercicio tres veces a la semana con una entrenadora argentina y no dejo mis masajes con Gloria Hincapié cada tres días.

-¿Y qué piensas de las cirugías plásticas?
En 1994, cuando participé en Miss Mundo, me hice la nariz y una liposucción, pero ya tengo varias cirugías reservadas para mi vejez y para cuando sea mamá, por si quedo gordita.

-¿Cuáles son tus planes para un futuro cercano?
Quiero descansar un poco, aunque como este trabajo fue tan rico, no sentí el peso de las jornadas. Pienso ir a Colombia en para arreglar unas cosas personales. Planeo lanzar una línea de productos, es algo grande. También nos hemos unido con algunos de los personajes de esta novela para hacer una historia de teatro. Además, grabamos un demo para el canal; se trata de una historia con tres mujeres protagonistas.

-¿Y el descanso?
Estoy esperando terminar e irme a Orlando para pasar un ratico y compartir con mi hermano Ramiro y luego voy para Israel con mis papás y mi hermana mayor. Siempre quise regalarles ese viaje.

Gabriel Porras


Carlos Gabriel Porras Flores, su verdadero nombre, nació el 13 de febrero de 1968 en la Ciudad de México. El actor mexicano comenzó su carrera de actuación en TV Azteca, en telenovelas como ‘Tres Veces Sofía’, con la diva mexicana Lucía Méndez y ‘Tío Alberto’. Su carrera artística se consolida con su primer papel de protagonista en ‘Alma Herida’, una telenovela producida por Telemundo y NBC Universal. En está novela compartió créditos con la actriz mexicana Itatí Cantoral, con quien mantuvo una relación.

Después de disfrutar de su brillante participación en ‘Madre Luna’, Gabriel Porras regresó a las pantallas de Telemundo para dar vida a Ricky Montana, su maquiavélico personaje en ‘El Rostro de Analía’. Haciendo un balance de su vida personal, Gabriel desde hace cuatro años comparte una relación sentimental con la también actriz Sonya Smith.

-De rico hacendado a cabecilla de una banda de mafiosos...
Un cambio radical, pero atractivo. He dejado los arrozales para tomar las armas. Llevaba tiempo haciendo de bueno, inmaculado, arrepentido y me sedujo variar de registro. Incluso me he quitado las canas de ‘Madre Luna’ para ofrecer un aspecto más joven.

-¿También has olvidado las diferencias que tuviste con Amparo Grisales, tu compañera?
Sí. No pudimos terminar como amigos, pero nos despedimos con cordialidad. De hecho, si me ofrecen otro proyecto en el que participe ella, no tendré inconveniente en aceptarlo. Eso sí, me esforzaría para conseguir que se sintiera más a gusto.

-Se comenta que Amparo va de diva por la vida, ¿y tú?
No, para nada. Creo en el trabajo en equipo y en que las producciones no son obra de uno, sino de un equipo. En muchas ocasiones he trabajado con actores que se consideraban superiores a los demás y no me he sentido cómodo. No me agrada en absoluto esta manera de ser.

-¿Eres una persona transparente?
Lo intento, pero también confieso que todos guardamos con celo parcelitas de nuestra vida. Tengo mis lados oscuros, pero procuro mostrar una actitud positiva.

-¿Gabriel Porras es capaz de perder los papeles en público?
No, tienen que llevarme al límite para conseguirlo.

-¿Qué te desquicia?
Los aires de grandeza de la gente y las leyes de algunos países, que me parecen demasiado estrictas.

-¿Tienes mucho carácter?
Sí, y muy fuerte. Trato de ser dócil, pero...

-¿Y alguna vez has sido infiel?
Sí, me han tenido que perdonar alguna cosita. Pero yo he hecho lo mismo cuando a mí me han engañado. Es muy difícil ser fiel y pienso que si no tuviéramos tanto empeño en serlo, lo llevaríamos mejor y lo conseguiríamos. Todos los seres humanos estamos expuestos a este tipo de situaciones complicadas.

-¿Se puede volver a confiar en una persona que te ha engañado?
Una vez lo conseguí, aunque reconozco que siempre estaba con la mosca detrás de la oreja. Al cabo de dos años la relación terminó, pero por otros motivos. Soy una persona muy bohemia e inquieta, me gusta viajar y no paro mucho tiempo en un sitio fijo, y ella no compartía conmigo esta forma de vida.

-¿Has vivido algún amor prohibido como te ocurre en la ficción?
Sí. Es un personaje público de México y es 23 años mayor que yo. No digo quién es porque no me quiero meter en problemas; siempre hay que quedar como un señor.

-Entonces, ¿eres de los que piensas que en el amor no hay edad?
Ni clases sociales, ni fronteras. Los seres humanos tenemos el derecho de enamorarnos de quién nos haga enamorar. El físico, las edades y este tipo de cosas son lo de menos. Yo me suelo fijar en el interior de las personas y en su carácter.

-Montana está obsesionado por el dinero y por una mujer, Analía, ¿a ti te ocurre lo mismo?
No soy ambicioso. Sólo aspiro a tener dinero para comer y vivir. Respecto a lo de las mujeres, he de reconocer que sí me he obsesionado con dos o tres en mi vida. Pero, ahora que lo veo desde la distancia, no sé si fue amor o más bien una pasión insana.

-¿Prefieres amar o que te amen?
Debe existir reciprocidad. De lo contrario, alguien muere.

-¿Reside en ello el éxito de tu relación con Sonya Smith?
Sí, y en muchas cosas más. El amor que sentimos hoy no es el mismo que al conocernos; antes incluso llorábamos escuchando canciones. Ahora es más sólido.

-¿Cuánto tiempo lleváis juntos?
Cuatro años, nos casamos en Miami el 21 de febrero del 2008. Fue por lo civil, nos falta la ceremonia religiosa, pero tenemos que encontrar un hueco en la agenda. Me encantaría que fuera en México en el mes de junio y en la noche de San Juan, que es la más larga del año.

-¿Cuál es el secreto para conseguir mantener una estabilidad sentimental y no caer en los mismos errores que tu personaje?
Hay que ser cómplices todos los días y aceptar que el universo femenino y el masculino son diferentes, y por lo tanto tenemos que adaptarnos a las necesidades del otro para sorprenderle. Requiere mucho esfuerzo, pero se puede conseguir.

-¿Deseáis ser padres?
Nos gusta la idea, pero necesitamos madurarla. Eso sí, ensayamos todos los días que estamos juntos (risas).

-¿Y cuáles son tus próximos proyectos?
Estoy preparando una obra de teatro, ‘Todos los hombres son iguales y las mujeres también’.

Karla Monroig


Karla Monroig interpreta a Isabel, en la telenovela original de la cadena Telemundo, ‘El Rostro de Analía’. El rostro de Karla no es ajeno al público, pero tampoco al de China. Y es que la actriz puertorriqueña, quien disfruta de las mieles del matrimonio con Tommy Torres, se ve hasta en territorio asiático, donde al igual que Eslovenia, Panamá y República Dominicana, fue adquirida la telenovela ‘El Rostro de Analía’.

Nada más acabar de dar vida a Isabel en ‘El Rostro de Analía’, la actriz puertorriqueña se sumió al papel de una drogadicta en la telenovela ‘Más sabe El Diablo’, metiéndose en la piel de Virginia, una drogadicta.

-¿Cómo definirías tu personaje de Isabel?
Alegre, divertido, pero con mucho carácter y eso la lleva a ser maravillosa a nivel actoral. Soy la confidente y madrina de la hija de la protagonista. Es sumamente leal a sus amistades y a la Familia Montiel, dueña de una aerolínea privada. Isabel es quien fue descubriendo muchas cosas y guardando información, dándose cuenta de lo que los villanos quieren hacer en contra de su amiga y guardando evidencias para usarlas a favor de ella.

-¿Por qué tomaste la decisión de aceptar el papel que te ofrecieron en la telenovela ‘El Rostro de Analía’?
Tuve la oportunidad de tener de frente varios personajes, pero desde que leí este, fue un clic inmediato. Sentía que necesitaba algo como esto.

-¿Qué ha significado este último trabajo en tu carrera?
Cada proyecto para mí es como el primero. Le pongo las mismas ganas, el mismo respeto, dedicación y preparación, porque se empieza de cero a crear el personaje, a darle vida y es lo que amo de mi trabajo y del género de la telenovela.

-¿Y qué significa para ti tu país natal, Puerto Rico?
Cuando hago mis proyectos, los hago pensando en Puerto Rico y si se van a pasar en Puerto Rico. Todo lo hago pensando en mi país. Es algo más fuerte que yo.

-¿Y cómo te has sentido trabajando al lado de Daniel Lugo?
Es un maestro de la actuación. Son muchas las ocasiones en que me siento a escuchar sus historias. No me canso, porque siempre tiene algo que decir y yo algo que aprender.

-Recientemente te casaste con el cantautor Tommy Torres, ¿cómo te sientes ahora que eres una mujer casada?
Fascinada. Fue muy importante ese periodo de conocernos y estoy feliz, complacida y a gusto con mi rol de mujer casa. El matrimonio es una bendición bien grande. En momentos donde la gente ha perdido la fe en el matrimonio, es importante volver a retomar algo tan importante en la sociedad.

-¿Y te gustaría ser madre?
Por el momento no. Es bien importante para nosotros disfrutarnos el matrimonio, además que las agendas están bien cargadas y creo que un bebé es una responsabilidad bien grande y ojala llegue esa bendición, que es dar vida.

-¿Cómo te sientes cuando hay publicaciones que te ven como una de las mujeres más bellas del medio?
Más allá de la belleza física, destacan la labor filantrópica y los logros profesionales, pero yo me siento feliz, no porque el estar primera me haga sentir más bella, sino la más querida.

-Tras finalizar las grabaciones de ‘El Rostro de Analía’, comenzaste ‘Más sabe El Diablo’, ¿cómo es tu personaje en este último melodrama?
Es un personaje muy real, que lamentablemente lo vemos en la sociedad de hoy día. Estoy haciendo un personaje que tiene problemas de autoestima, una mujer muy segura frente a los demás, pero cuando se encierra en la soledad de su hogar tiene muchísimas inseguridades y busca un falso refugio en las drogas.

-¿Y cómo te has sentido en las escenas en las que simulas inhalar droga?
Ha sido bien impactante para mí.

-¿Qué representa el papel de Virginia en tu carrera artística?
Es un papel sumamente fuerte, creo que el más 'retante' de toda mi carrera porque nunca había tenido la oportunidad de tocar el tema de las drogas.

-¿En qué se diferencian los personajes de Isabel y Virginia?
En el personaje de ‘El Rostro de Analía’ es una mujer más femenina, aunque de carácter fuerte, y el de Virginia un poquito más práctica, no es una mujer que use maquillaje, que viste de forma masculina y que lo único que quiere es el éxito profesional y así acaparar la atención de su padre.

-Durante las grabaciones, en Miami, estarás alejada de tu esposo, el cantautor Tommy Torres, que radica en Puerto Rico, ¿cómo haces para verle?

Mientras continúo mi trabajo en la telenovela, seguiré viajando entre Puerto Rico y Miami para poder reunirme con mi esposo.

Daniel Lugo


Más de cuatro décadas dedicado al arte, le garantizan a Daniel Lugo su vigencia en esta y futuras generaciones. Como el Doctor Armando Rivera en la telenovela ‘El rostro de Analía’, el actor también acaricia la inmortalidad física, pero alejada del romanticismo del legado.

Como parte de la historia de Humberto "Kiko" Olivieri, su personaje es quien reconstruye, por equivocación, el rostro de la protagonista con el de “su asesina”, lo que sirve de detonante a la trama.

El actor puertorriqueño, quien recientemente ha tenido una participación especial en la novela ‘Pecados ajenos’, destacó el ambiente que domina en el set de grabación de la telenovela ‘El Rostro de Analía’, donde coincide con su compatriota Karla Monroig y con la venezolana Flor Núñez, con quien protagonizó tres telenovelas en Venezuela.

-¿Qué nos puedes contar de tu personaje en la telenovela ‘El rostro de Analía’?
Esta telenovela tiene muchos elementos que tienen que ver con experimentación genética humana, con cómo conservar las células humanas y hasta coquetear con la posibilidad de la inmortalidad. Todo sucede a partir de mi personaje y de las investigaciones que este profesor, de manera secreta en su laboratorio privado, pone en práctica con la protagonista (Elizabeth Gutiérrez).

-¿Cómo te sentiste al coincidir de nuevo con Karla Monroig y Flor Núñez en la telenovela?
Hicimos tres novelas corridas, de Kiko Olivieri por cierto, y entre ambos existe un cariño personal y una buena amistad. Siento una profunda admiración por Flor, aunque en esta novela no tenemos muchas escenas juntos. Con Karla, sin embargo, tengo gran cantidad de escenas. Me dio un gran placer compartir con ella. Siempre es agradable ver cómo surge una nueva generación y se impone por su talento.

-Has tenido en esta novela varias escenas con la protagonista Elizabeth Gutiérrez...
Es una actriz que tal vez no se sepa mucho de ella, sin embargo, su trabajo es impresionante, de una gran calidad. Tiene una fuerza y una dulzura, que nos ha hecho admirarla.

-¿Y qué piensas de las historias que escribe Kiko Olivieri?
Olivieri tiene una gran habilidad para la redacción de sus propuestas. Son muy dinámicas y suelen sorprender a todos, incluso a nosotros mismos, porque les da vueltas sorprendentes.

-Antes de radicarte en Miami para ‘El Rostro de Analía’, participaste en la telenovela colombiana ‘La hija del mariachi’ y en la serie ‘Mujeres asesinas’, ¿cómo fue la experiencia de trabajar en Colombia?
A ‘La hija del mariachi’ le tengo un cariño especial y me encantó el resultado final y, cuando hice la serie ‘Mujeres asesinas’, un proyecto muy fuerte, que en mi caso fue un reto, porque de 40 capítulos, teniendo siempre una protagonista mujer, fui el único varón, haciendo de transformista. Fue una experiencia única. Nunca imaginé hacer un papel como eso, pero el resultado fue excelente y me gustaría mucho que mi pueblo lo viera. Es algo que he lamentado en el pasado.

-Has participado en varias producciones fuera de tu país, ¿no has tenido aún la oportunidad de trabajar en Puerto Rico?
Es algo que escapa a las manos de los mismos puertorriqueños. No culpo a mi país por la falta de oportunidades que he padecido en mi país. Lo que lamento, es que trabajos de los que me siento orgulloso no se hayan visto.

-A pesar de ser un hombre maduro, estás en tu mejor momento en la actuación...
Hay mucha gente joven envuelta, pero siempre hace falta algún madurito (risas).

-¿Y qué proyectos nuevos te esperan después de acabar la grabaciones de ‘El Rostro de Analía’?
Concluidas las grabaciones de ‘El Rostro de Analía’, que se extendieron debido a la acogida en Estados Unidos, estoy radicado en Miami con mi familia y pienso que por algún tiempo lo mantendré como centro de operaciones y moverme a México, Colombia y Perú, además de mantenerme en comunicación con mi agente en Los Ángeles, donde es posible que vaya a varias audiciones.

Zully Montero


Zully Montero es una de las actrices más importantes y respetadas de la televisión hispana, siendo una pionera de las telenovelas en Estados Unidos.

Nació en la Habana, Cuba y desde niña quiso ser actriz. Su amplia trayectoria, de más de cuatro décadas, la han llevado a trabajar en diferentes mercados de los Estados Unidos y América Latina. Comenzó su carrera en su natal Cuba donde trabajó en radio, teatro y cine, incluyendo las películas ‘Memorias del Subdesarrollo’ y ‘Lucía’.

Su partida de Cuba la llevó hasta la ciudad de Nueva York y posteriormente a Miami, siempre acompañada de sus tres hijas Martha, Elaine y Jezabel.

Entre las producciones más importantes en las que ha participado, se encuentran: ‘Marianela’, ‘Guadalupe’, ‘El Magnate’, ‘Agua Marina’, ‘Alborada’, ‘Prisionera’, ‘La Viuda de Blanco’, ‘Amor Comprado’ y ‘El Rostro de Analía’, por mencionar algunas.

En el teatro, se ha destacado en más de 40 puestas en escena incluyendo: ‘Aire Frío’, ‘Bodas de Sangre’, ‘La Casa de Bernarda Alba’ y ‘El Dulce Pájaro de la Juventud’.

Esta actriz cubana también ha dejado su huella en el cine con cu participación en películas como: ‘El Súper’, ‘Cabo de miedo’ y ‘Full Grown Men’.

-¿Cómo te sientes de trabajar en producciones de Miami?
Antes lo que nos llegaba eran productos muy enlatados y, aunque no es fácil filmar en Estados Unidos, en términos de costo, lo que se está haciendo en Miami es fantástico. Lo que se produce aquí tiene mucho alcance mundial. Pero después de más de 15 años de producciones, aún es un bebé en pañales en comparación con los demás países hispanos que son grandes productores hace décadas.

-¿Qué te ha aportado trabajar en la telenovela ‘El Rostro de Analía’?
Personalmente, la sabiduría de poder reconocer los errores, porque las personas somos tercas y nos cuesta reconocer que fallamos. Interpretar a Carmen me ha enseñado cómo lidiar con ciertas cosas que te suceden en la vida.

-Será difícil identificarse con una mujer así, como Carmen, tu personaje de ‘El Rostro de Analía’...
No, yo tengo un gran cariño por la familia, porque a mí me gusta estar con mis hijas y mis nietos. Y no me identifico con ella con la manera de actuar de Doña Carmen. Yo no soy tan posesiva.

-¿Y vistes como ella en la vida real?
Para nada, yo soy mucho más moderna y sexy que ella. Me gusta la moda e intento estar en la onda de lo que se lleva.

-En la pequeña pantalla vemos que eres una mujer de armas tomar, ¿y en la vida real?
Soy tímida, aunque la gente no se lo crea. Por ejemplo, en las cosas del amor, donde ahora las mujeres son más lanzadas, yo no, yo estoy chapada a la antigua. A mí me tienen que conquistar.

-Y al dar vida a tantas villanas, ¿cómo te acoge la gente en la calle?
En las calles de Miami ya no me pasa tanto porque la gente me conoce bien, pero cuando viajo a Latinoamérica, todavía la gente me grita cosas negativas. Me preguntan cómo es posible que sea así de mala. Que si no tengo corazón. Yo lo disfruto (risas).

-¿Cuál es tu mejor virtud y tu peor defecto?
Soy buena amiga y un defecto que no olvido fácilmente las cosas malas que me hacen.

-¿Eres maniática?
Mucho y muy meticulosa.

-¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu cuerpo?
Lo que más los ojos y lo que menos la celulitis.

-¿Qué te saca de quicio?
La gente mentirosa.

-¿Has hecho muchas locuras por amor cuando eras joven?
Sí, una vez me fui de casa, y pasé dos noches con mi novio. Y mi mamá... imagínate.

-Además de trabajar, ¿qué es lo que te gusta hacer?
Me encanta viajar y sueño con dar la vuelta al mundo. Me da mucha pena no conocer la idiosincrasia de cada pueblo, saber cómo piensan, cómo se expresan. Veremos si tengo la suficiente energía para hacerlo algún día.

-Si haces balance de tu carrera, ¿te consideras una privilegiada?
Totalmente, llevar viviendo 30 años de la interpretación es un privilegio, aunque he de decir que los comienzos no fueron nada fáciles.

-¿Qué consejos le darías a la gente joven que quiera dedicarse a esto?
Les diría que hay que estudiar mucho y que no todo es magia y ‘glamour’. Hay jóvenes que se piensa que tienen un guión delante y ya lo pueden hacer. No, eso requiere una preparación, incluso psicológica, para poder aceptar el rechazo del público, para admitir los errores, para ir mejorando y para ser autocrítico.

-¿Y cómo te sientes estando al lado de actores con diferentes nacionalidades y acentos?
Segura que el público no se da cuenta a menos de que sea un acento que no tiene nada que ver con el personaje. Este país es multicultural y así tienen que ser las novelas. Además así se vende mejor el producto internacionalmente. Somos los más importantes al ser quienes presentamos los conflictos que complican la trama y la hacen interesante.

-A nivel profesional, ¿qué sueño te queda por cumplir?
Me gustaría hacer cine de calidad, no comercial. He participado en películas como ‘El cabo del miedo’ con Robert de Niro, pero al final he acabado dedicándome más a las telenovelas, al teatro y a mi familia.

Pedro Moreno



El actor que brilla en la sorpresiva telenovela ‘El rostro de Analía’ nos confiesa sus sueños y lo que ha vivido para irlos alcanzando. En noviembre del año 2000, cansado de tanta pobreza y con ansias de libertad, Pedro Moreno tomó la decisión más importante de su vida: le dijo adiós a Cuba, mandó al traste sus estudios de ingeniería industrial y junto a su padre, se arriesgó a hacer realidad su sueño de llegar a Miami para poder progresar.

Han pasado ocho años desde aquel momento, y este cubano de 28 años, quien interpreta a Cristóbal en la telenovela ‘El rostro de Analía’ (de Telemundo), habló sobre su vida y su paso por la televisión. Con mucha sencillez y asegurando que tiene los pies bien puestos sobre la tierra, él tiene claro que más allá de ser una cara bonita en el mundo de las telenovelas, es un hombre con talento y perseverancia para hacer realidad su más grande sueño: protagonizar y dejar huella entre los hispanos.

-¿Cómo fue la travesía de salir de Cuba?
Yo tenía 17 años y estudiaba ingeniería industrial y entonces, antes de terminar el primer año, mi papá salió a Uruguay. Él trabajaba en la Escuela Internacional de Cine y vio que había cosas mejores por fuera. Yo quería estudiar drama y me habían citado para enero del 2001, pero me escapé en noviembre. Yo también trabajaba en el campo y me pagaban un dólar el día. Mi papá tuvo varios intentos de salir de Cuba pero nunca lo consiguió y al final, cuando volvió a intentarlo, me llevó con él porque ambos queríamos libertad. Salimos en el 2000 en un bote con 20 personas. El viaje duró 20 horas. Antes de llegar al mar estuvimos caminando dos días por el monte, ese es un plan que se traza cada cubano. En mi caso, gracias a Dios estuve con mi papá todo el tiempo de esa travesía, pero fue muy difícil, vomité mucho, perdí mucho peso, se me entumieron los brazos. Fueron pocas horas, pero me pareció un siglo para poder pisar tierra y dos días después ya estábamos en Miami.

-¿Cómo fueron tus inicios hasta lograr el éxito en tu carrera artística?
Mi verdadero comienzo surgió en 'Protagonistas de novela 1', que fue el primer reality show en español en los Estados Unidos y me atrevo a decir que fue mi trampolín al medio televisivo. No gané, pero ese programa me abrió mucho las puertas. Luego tomé clases y talleres de actuación, hice cursos en cursos en Miami y, cuando tengo tiempo, me arrimo a muchos maestros como Adriana Barraza, quien me ayudó muchísimo con el problema del acento y la dicción. Muchos creen que ha sido fácil escalar, pero no, esta carrera es de resistencia y perseverancia, de aprender a levantarse y lidiar con las críticas, con el ego que muchas veces nos seduce y conozco muchos artistas a los cuales el ego los aleja de la realidad y cuando eso pasa comienzas a mermar. Debemos aprender de los más humildes. Yo le agradezco a todos los técnicos y actores con los que he trabajado y con los que trabajo hoy día porque de cada uno voy aprendiendo algo que me ayuda a mejorar mi trabajo. Mi éxito en gran parte se lo debo a ellos.

-¿En qué momento decidiste que querías ser actor?
Desde que era joven me gustaban las películas de acción y sentía que quería ser el héroe al que todos admiraban, creo que a la par de mi vida fui albergando esa inquietud hasta que apareció mi oportunidad aquí en los Estados Unidos.

-En la telenovela 'El Rostro de Analía', tu personaje es el de un policía, ¿cómo te preparaste para hacerlo más real?
Cristóbal es un personaje que a diferencia de los otros que he tenido que interpretar es más maduro y certero en sus decisiones. Es un agente especial de antinarcóticos de la ciudad de Los Ángeles que se desarrolla de forma encubierta dentro de la organización de Montana con el objetivo de atraparlo y eliminar el narcotráfico. Cuando supe las exigencias que este personaje requería, comencé a prepararme físicamente tomando clases de ‘Mui Tai’ y ‘Kick Boxing’ en Miami, con Erick "El tigre" Castanos y Manolito, como entrenadores, y con Daniel Espinosa, a los que no puedo dejar de mencionar. Fui a tomar clases de tiro a un polígono en la ciudad de Doral, comencé un trabajo de investigación para conocer más el mundo de las pandillas en Los Ángeles, ya que la historia se desenvuelve allí. Además, renté la película 'Donnie Brasco' con Johnny Depp y Al Pacino y la serie '24' y observando los movimientos de Jack Bauer en las escenas de acción y el realismo que le aporta Depp a Donny Brasco, me dieron una idea en mis previos ensayos antes de romper a grabar.

-¿En qué se parecen Cristóbal y Pedro?
Somos muy similares en la manera de tomar las decisiones. Yo me considero una persona que piensa las cosas antes de hacerlas y, como todo el mundo, tenemos impulsos y nos lanzamos a veces a la aventura y nos estrellamos, pero este personaje marca un acento en cada decisión que toma. Se parece a mí en lo romántico, pero el romance que lleva es un romance más maduro y en lo que sí no nos parecemos en nada es que él es un hombre serio y yo soy muy divertido, allí hay una diferencia, pues Cristóbal es amargo.

-¿Crees que ser un hombre bien parecido te ha ayudado a llegar donde estás?
La verdad no me considero así, me considero una persona normal, siempre me ha gustado hacer ejercicio y mantenerme en forma porque eso me pone saludable, pero no soy vanidoso y tengo los pies sobre la tierra. Esta carrera es muy difícil, muy inestable y hay que trabajar fuertemente, seguir tocando la puerta y entender que no es una carrera de 100 metros sino una carrera de resistencia y yo me la he sabido ganar.

-Con las jornadas tan largas de trabajo, ¿cómo haces para mantenerte en forma?
Trato de ir al gimnasio en mis tiempos libres y comer sano bajo en carbohidratos y más proteínas y vegetales, trato de evitar descansar más de cuatro días así que mínimo, voy tres veces por semanas al gimnasio, además que me ayuda a liberar estrés.

-Y ahora, ¿cuál es tu gran sueño: quizá Hollywood?
Todo actor va a decir lo mismo: quiero la pantalla grande, Hollywood es la meta, pero la verdad no quiero soltar las cosas que estoy haciendo en televisión hasta que no marque un sello en la televisión hispana. Quiero protagonizar una telenovela y luego sí, hacer el crossover. No me importa la edad, ahora tengo 28 años y estoy disfrutando mi oportunidad paso a paso. No quiero correr antes de gatear. También me gustaría hacer un personaje de villano. Siempre en las telenovelas me ponen de bueno y me encantaría ser un malo. Me siento preparado para ese reto y también me gustaría hacer un personaje de acción que pueda mostrar mis habilidades.