..:SIN SENOS NO HAY PARAÍSO:..

GACETA, DULCE PARAÍSO
(Edición especial 5):



  • SINOPSIS: Revive la historia en la quinta edición especial que te ofrece la Revista "Gaceta, Dulce Paraíso".

  • ELENCO: con biografías y entrevistas a algunos de los actores de la telenovela, como a Carmen Villalobos, Catherine Siachoque, Fabián Ríos, María Fernanda Yepes, Juan Diego Sánchez, Carolina Sepúlveda, Alejandra Pinzón, Carolina Betancourt, Gregorio Pernía, Alí Humar, Aylín Mujica y Sofía Stamatiades.

  • RESUMEN: toda la historia escrita de cada uno de los episodios, en seis apartados, para que no te pierdas ni un detalle.

  • ANÉCDOTAS: todo lo que sucedió detrás de cámaras.

  • CUESTIONARIO: demuestra que no te has perdido ningún capítulo de 'Sin senos no hay paraíso' en este breve cuestionario.


VÍDEO DE 'SIN SENOS NO HAY PARAÍSO':



Encuesta: ¿Te ha gustado 'Sin senos no hay paraíso'?
  1. Sí (con el 78%).
  2. No (con el 22%).

..:ELENCO:..

EL MUNDO DE CATALINA

Carmen Villalobos es
Catalina Santana
Hija de Hilda, hermana de Bayron y novia de Albeiro. Bonita, ingenua y ambiciosa. Catalina va sumergiéndose cada vez más en el mundo de la prostitución y la mafia, al punto que se obsesiona con aumentarse el tamaño de los senos para parecerse más a sus amigas y ser más codiciada por sus poderosos amigos. Consigue operarse utilizando a Mauricio, un inescrupuloso cirujano que conoce en Bogotá, y que coincidencial y trágicamente termina siendo el mismo que trabaja para Martínez y Lorena en la implantación de droga en las prótesis de silicona de las chicas que sueñan con viajar y ser famosas, y a quienes engañan usando como mulas. Se debate entre el amor por Albeiro y el poder de Titi.

Catherine Siachoque es
Doña Hilda Santana

Madre de Catalina y Bayron. Mujer humilde, trabajadora y sufrida. Vive muy preocupada por sus hijos y ve con gran dolor cómo estos se distancian de su hogar y dejan sus estudios, insistiendo ambos en tomar caminos peligrosos como rechazo a la pobreza en la que viven. Se enamora de Albeiro, el novio de su hija, y sufre una nueva desilusión al saber que éste sigue amando profundamente a Catalina.

Juan Diego Sánchez es
Bayron Santana

Hermano de Catalina. Cansado de la pobreza, y del miserable sueldo de su amada madre se convierte en sicario de las bandas del Hombre Oscuro y de La Liebre. También lo empuja a ese mundo bajo el amor a Ximena, amiga de Catalina, pues sabe que sólo podrá tenerla si a punta de bala se convierte en alguien importante, alguien como Titi, un mafioso de los grandes. La bendición de su madre es la guardiana de su suerte, y sufre mucho al ver que Hilda no acepta los pasos que él ha decidido tomar.

Fabián Ríos es
Albeiro Manrique
Novio de Catalina. Buen muchacho, trabajador pero un poco ingenuo. Sufre bastante por los desplantes de Catalina, quien lo ama de verdad, pero lo engaña por su gran ambición. En ausencia de Catalina se acerca cada vez más a Doña Hilda, con quien termina teniendo un apasionado romance que le crea un conflicto amoroso entre madre e hija. Le costará mucho decidir a quien entregarle su corazón, si a la mujer mayor que sabe lo que quiere y lo ama y respeta, ó a la joven que él ama, pero que lo ignora, lo aleja y lo hace sufrir todo el tiempo.

María Fernanda Yepes es
Yésica, ‘La Diabla’

La mejor amiga de Catalina. Adolescente y astuta proxeneta. Conoce el bajo mundo de los mafiosos como la palma de su mano, pues les ha servido de Celestina desde muy joven. No tiene moral que le impida robar ó mentir, pero le queda algo de fidelidad para sus amigas, sobre todo para Catalina.

Alejandra Pinzón es
Paola

La más aventada amiga de Catalina, después de Yésica. Es la que convence a Vanessa y Ximena de entrar al burdel como única alternativa para conseguir dinero luego de la huída de los narcos. Al igual que todas su amigas, con excepción de Catalina, Paola tiene una madre que la presiona por dinero y que la obliga a priorizar el trabajo por encima del estudio.

Carolina Betancourt es
Vanesa

Amiga de Yésica y Catalina. Es una chica “Prepago”. Es la más frágil de las amigas del barrio, temerosa, y delicada. Es la que más sufre en el prostíbulo al que decide entrar a trabajar con sus amigas Paola y Ximena. Al igual que sus amigas ha sido expulsada del colegio, y ha escogido el oficio del sexo pensando que no sirve para nada más en la vida.

Carolina Sepúlveda es
Ximena

Amiga de Yésica y Catalina. Es una chica “Prepago”. Está enamorada de Bayron, el hermano de Catalina, pero es demasiado ambiciosa para estar con un hombre que no puede darle los lujos que desea en la vida. Cuando los mafiosos huyen del país perseguidos por las autoridades, consigue trabajo en un burdel junto a Vanessa y Paola, y sufre de lleno el duro mundo de la prostitución.


EL MUNDO DE LA MAFIA

Gregorio Pernía es
Aurelio Jaramillo, ‘El Titi’

Hombre joven, elegante y ambicioso, mano derecha de Cardona y Morón. Se enamora de Catalina, vecina de su barrio en la infancia, y ahora una bella adolescente a punto de convertirse en una voluptuosa y deseada mujer, por la cual tendrá problemas con Cardona, quien también se encapricha con ella. Es el encargado de abonar terreno con el Cartel de Tijuana, haciéndose amigo de José Miguel Cárdenas, con quien envían al extranjero varios cargamentos de droga ingeniosamente camuflados. Luego del operativo que los obligara a él y a sus jefes a huir del país bajo la protección de Cárdenas, decide regresar a Colombia para tantear sus negocios y buscar a Catalina.

Danilo Santos es
Cardona

Hombre maduro, socio de Morón y patrón de Titi. Hombre muy calculador quien da la orden de matar a Martínez, pues empieza a convertirse en un estorbo y podría delatarlos con las autoridades y la DEA. Obsesionado con Catalina, al igual que Titi, entrará en discordia con su amigo y hombre de confianza. Hasta entonces, se esconde en México junto a su socio Morón, protegidos por su poderoso aliado del Cartel de Tijuana, José Miguel Cárdenas.

Alí Humar es
Pablo Morón

Veterano capo colombiano, socio de Cardona, y aliado con el Cartel de Tijuana. Pendenciero y gatillo alegre, amante de las morenas. Ostentoso y astuto, le agradece a José Miguel Cárdenas por su protección en México, obsequiándole 20 kilos de coca pura.

César Mora es
Marcial Barrera
Amigo de Yésica en Bogotá, es un narco retirado, veterano y astuto, con momentos de nobleza, que lava su dinero de las drogas en negocios legales. Sofisticado, entretenido y amable, es el último de una larga lista de amigos (que resultan muy abusivos) a los que Yésica y Catalina recurren en su viaje a Bogotá. En él depositan sus esperanzas de abrirse camino nuevamente, al ofrecerle los encantos de Catalina, y Marcial termina perdidamente enamorado de ella. Tan ciego de amor que le toma mucho tiempo, dinero y molestias darse cuenta de lo superficial e interesada que es la muchacha, incluso después de haber conseguido hacerla su esposa y su trofeo.

Aylín Mujica es
Lorena Magallanes
Bella proxeneta mexicana que no trabaja ni para Dios ni para el Diablo, ofreciendo servicios sexuales a cualquiera de los bandos narcotraficantes. Madre de Julieta, a quien le ha prometido toda la vida que se irán lejos a vivir juntas una vida mejor, pero sufre cuando su hija se escapa, cansada de esperar.

Sofía Stamatiades es
Julieta Magallanes

Hija de Lorena. Adolescente mexicana muy bella. Cansada de la indiferencia y las eternas promesas de su madre de una vida mejor, se lanza a la aventura con Natalia y Lina, sus nuevas amigas colombianas. Se marcha hacia Juárez, territorio del cartel de Fernando Rey, dispuesta a comprobar que el capo es su padre, quien violó a su madre cuando eran jóvenes.

Gabriel Porras es
Fernando Rey

Jefe del Cartel de Juárez. Hombre muy poderoso y escurridizo a quien las autoridades mexicanas y extranjeras no han podido atrapar nunca. Tiene una conexión norteamericana con Robert, un narco gringo, y está ligado al pasado de Lorena, por haberla violado con otros amigos cuando era un joven pandillero y ella una chica inocente. Es enemigo acérrimo del Cartel de Tijuana, y de sus aliados, los capos colombianos Cardona, Morón y Titi.

Guillermo Quintanilla es
Martínez

Ex socio de Cardona y Morón, ahora aliado con el Cartel de Juárez. Hombre feo, rudo y ordinario. Se asocia con Jorge, su ex escolta, y con Lorena, para enviar una gran cantidad de droga a México, camuflada al interior de las prótesis de silicona que logran implantar a un gran número de niñas a quienes engañan proponiéndoles trabajar como modelos en México. No tiene escrúpulos y es capaz de entregar a su propia esposa en garantía por el dinero que los capos mexicanos le confían para comprar la droga en Colombia.

Víctor Rodríguez es
Jorge

Escolta y socio de Martínez. Junto a su nuevo jefe se pone en contra Cardona y Morón, quienes eran sus antiguos patrones. Es el único sobreviviente de la venganza de Catalina contra sus violadores, luego de que su compañero Caballo fuera apuñalado por su otro compañero Orlando. Sin embargo cae preso de los encantos de Catalina y Yésica, quienes lo engañan para llevarlo a un motel, donde lo torturarán de muchas formas.

Juan Pablo Shuk es
Mauricio Contento
Cirujano estético sin ninguna ética, ambicioso y mujeriego, contratado por Lorena y Martínez para operar a un grupo de niñas que llevaran droga a México sin saberlo en sus prótesis de silicona. Por pura coincidencia termina conociendo a Catalina, quien quiere operarse, y a quien Yésica ha tratado de salvar precisamente de las garras de Lorena y Martínez. No sabe que ha estado a punto de ser víctima de las balas de Bayron y Balín, por orden del mismo Martínez, quien quiere cubrir sus huellas silenciando al médico. Una vez descubierto por Catalina y Marcial, trata de escapar y desmantela su clínica, pero es hallado por los hombres del mafioso, quien ordena una terrible venganza, dándole a probar su propia medicina con un cirujano aún peor.

Emerson Yañes es
Balín

Sicario compañero y amigo fiel de Bayron. Es el conductor de la motos que usan en sus trabajos, y tiene más experiencia que Bayron como ladrón, pues lo fue antes de dedicarse a matar gente.

Jhon Alexander Ortiz Páez es
La Liebre

Segundo jefe de Bayron y Balín. Joven en silla de ruedas, astuto y temerario jefe de sicarios. Perdona a Bayron cuando éste lo amenaza con su arma al descubrir que lo han enviado a matar a su propia madre, pues se sorprende igual que él y se solidariza.

Francisco Bolívar es
Jota

Es un joven tartamudo que comienza a trabajar con Bayron y La Liebre, protegiéndoles de la policía, avisándoles de lo que pasa a su alrededor cuando El Hombre Oscuro o La Liebre les mandan matar a alguien. A pesar de sus miedos, es un muchacho generoso y enamoradizo que se enamorará al mismo tiempo de Vanesa y de la mexicana Julieta.


EL BARRIO

Edmundo Troya es
Don Antonio
Dueño de la fábrica confecciones donde busca trabajo Doña Hilda. Al descubrir el talento de su nueva empleada, la corteja para robarle sus diseños y venderlos a grandes textileras. Su malicia sólo se compara a la tensión que le ocasiona pensar en que Doña Hilda descubra sus planes antes que la producción llegue a los almacenes.

Laura Londoño es
Lina

Compañera de colegio de Catalina y sus amigas. Es enredada por Yésica para unirse a su negocio de “Prepagos”, y tiene sus primeros pasos en este mundo en la finca de Morón, el día del cumpleaños del capo, siendo una de sus favoritas. Termina atrapada en la red de prostitución y droga de Lorena y Martínez, pero se aventura con Natalia y Julieta, la hija de Lorena, hacia el norte de México para contactar al cartel de Juárez.

Linda Baldrich es
Natalia
Natalia es la hija del Rector del colegio, joven obediente y buena estudiante, hasta que se cansa del maltrato y la presión de su padre, y conoce a Yésica y sus amigas, dando un giro a su vida y huyendo de su casa. Termina atrapada en la red de prostitución y droga de Lorena y Martínez, pero se aventura con Lina y Julieta, la hija de Lorena, hacia el norte de México para contactar al cartel de Juárez.

Carmen Villalobos


La actriz colombiana puso sus condiciones de no desnudarse en ninguna escena. Pese a llevar la responsabilidad de un papel protagónico que involucra temas candentes como la prostitución, los implantes de senos y el narcotráfico, la actriz colombiana de 25 años, Carmen Villalobos puso sus condiciones de no desnudarse en ninguna escena.

Comenzó con el Canal Caracol en el programa infantil ‘Club 10’. Hizo teatro en su país (‘Taxi 2’) y pasó a las telenovelas en Colombia con ‘Amor a la plancha’ y ‘Dora la celadora’. En Estados Unidos se dio a conocer con su papel de Trinidad Ayala, la hija ciega de Bernarda en ‘La tormenta’ y de Betty Gutiérrez en ‘Amores de mercado’.

Ella es Carmen Villalobos, la actriz que le da vida a Catalina, una joven que pasa de ser inocente a llevar la carga de su ignorancia y ambición en la novela de la cadena Telemundo, basada en hechos reales, ‘Sin senos no hay paraíso’. Y este primer protagónico le dejó contrato de exclusividad con Telemundo durante dos años.

-¿Qué tal la experiencia de protagonizar esta telenovela?
Ha sido una gran responsabilidad, pero cuando la historia está tan bien escrita, con un elenco de lujo y una dirección fina, realmente lo que sólo tienes que hacer es dar lo mejor de ti.

-Antes de llegar al papel protagónico de esta serie, ¿habías leído la obra de Gustavo Bolívar, ‘Sin tetas no hay paraíso’?
No, antes no. Sí había visto la serie del Canal Caracol, pero el libro sólo lo leí para protagonizar la versión de Telemundo.

-¿Cómo llegaste a protagonizar ‘Sin senos no hay paraíso’?
Me llamaron de RTI, con quienes había realizado ‘La Tormenta’, entonces me dijeron que me querían ver en el personaje de Catalina en audición.

-¿Cómo “sedujiste” al director para ganarte el personaje de Catalina?
Fue casi un mes de trabajo, pero lo único que hice fue meterle la ficha. Supongo que fue la parte actoral la que los sedujo, pero creería que la escena que marcó el punto final fue la de la violación.

-Un personaje completamente diferente a lo que ha realizado...
Todos mis personajes han sido muy diferentes entre sí. El de ‘Amor a la plancha’ era una caleña súper coqueta, luego hice de invidente en ‘La Tormenta’ y recientemente una mujer maltratada por su esposo en ‘Nadie es eterno en el mundo’.

-¿Incidió la serie original a la hora de interpretar a Catalina?
No, nada. Yo vi la versión que se hizo en Colombia y me gusto mucho, pero fue un mes largo de ensayos con el director (Miguel Varoni) y ahí fui creando el personaje, hasta que le di mi toque personal.

-¿Ha sido difícil este personaje de Catalina?
Catalina es un personaje que tiene muchos matices, que inicia de una forma y termina de otra completamente distinta. Habitualmente en la televisión los personajes son buenos o son malos, pero en este caso, pueden estar andando por ambos lugares. Estos son personajes reales, grises, y como actor puedes hacer muchas cosas con ellos. Para mí es una bendición hacer un personaje tan bonito.

-¿Te hubiese gustado interpretar a otro personaje de la telenovela?
No. Desde que me llamaron y me dijeron que era para Catalina, quedé conectadísima. Es de esos personajes que quieren hacer muchas actrices porque da la oportunidad de mostrar varios matices.

-¿En qué te sientes identificada con tu personaje de Catalina?
Independientemente de que Cata sea una niña ambiciosa y desubicada, “con cucarachas en la cabeza”, también es una niña con mucho corazón. Ella siempre piensa en su familia. Y Carmen Villalobos es así. Pongo a mi familia por encima de cualquier cosa. Es algo que hay que cuidar y en eso me parezco al personaje.


-¿Alguna vez imaginaste que serías la protagonista de una historia tan exitosa como ‘Sin senos no hay paraíso’?
Vi la serie original de principio a fin, pero nunca se me pasó por la cabeza terminar encarnando a la protagonista.

-¿Cómo te sientes al haber trabajado con grandes actores, como Catherine Siachoque, tu madre en la ficción?
Lastimosamente en este último alargue no he podido grabar más escenas con Catherine, pero cuando nos toca hacerlo, el diálogo fluía de una manera increíble.

-¿Qué mensaje tiene esta historia?
Que el diálogo es esencial en cualquier familia. Los papás deben saber en qué andan sus hijos. Muchas niñas se convierten en ‘prepagos' o se involucran con el mundo del narcotráfico y en sus casas no tienen ni la menor idea.

-Si una de las exigencias hubiera sido hacerse la cirugía en vivo y en directo, ¿lo habría aceptado?
No, realmente no. Además no hago desnudos. Eso lo tengo claro en mi carrera.

-¿Y para las escenas atrevidas hay algún tipo de restricción en el contrato?
Sí, claro, eso lo hablé desde el principio. Además, en Telemundo no pueden mostrar mucho, ni senos, ni colas.

-¿Carmen, cómo se manejaron tus escenas de desnudos?
Tenemos un director magnífico que es Miguel Varoni y él es una persona cuidadosa. Las primeras escenas que fueron de una violación se manejaron como cine, plano por plano. Las escenas que son fuertes me he sentido cómoda haciéndolas y nunca me he sentido agredida ni manoseada ni que me estuvieran mirando. Me han protegido mucho, por ejemplo, todos se salen del set y se quedan sólo los camarógrafos. Además, yo siempre me protejo los senos en la parte de adelante, nunca estoy descubierta porque no me gusta que mis compañeros me vean.

-¿Te desnudarías si el guión lo requiere?
Nunca haría desnudos. Mucha gente me dice que deje que pase un tiempo y que cambiaré de pensar, pero esas son de las cosas que tengo muy claras en la vida. El desnudo no es mi estilo y siento que no se necesita. Eso sí, respeto a las que los hacen. Lo que sí haría es algo en vestido de baño y algo que se insinúe más, pero no que se muestre.

-¿Cómo han sido las escenas de besos?
A pesar del tema de la novela no me han tocado escenas de besos fuertes. Con Danilo Santos me tocó hacerle un striptease, pero Miguel Varoni es genial: todo lo maneja plano por plano como te mencioné. Me dice, por ejemplo aquí lo vas a besar, cortamos y retomamos más adelante, nos demoramos más pero todo queda mas bonito.

-¿Eres de familia conservadora?
Sí, soy de Barranquilla, mi papá (Pedro Villalobos) era policía y antes estábamos todo el tiempo de traslado en traslado. Mi mamá (Betty Barrios) es ama de casa y tengo un medio hermano mayor, José Conrado y el menor Robert Villalobos.

-¿Es difícil hacer el balance entre tu vida personal y profesional?
Mi viaje a Durango, México, donde se grabaron algunas escenas de la novela fue de hecho mi primer viaje sola. La experiencia de viajar sola por primera vez fue horrible y los más complicado es el tiempo, porque a mí me gusta dedicarle tiempo a mi familia, me gusta los domingos estar con mi mamá y salir a almorzar. Yo soy mujer de estar en la casa más no de los oficios de la casa, no ama de casa.

-¿Cómo te describes en tu casa?
Soy una mujer moderna, de trabajar fuera de casa, pero que me consientan en la casa. No cocino, pero lavo platos y yo organizo toda la cocina, pero cocinar es lo más aburrido del mundo.

-¿Te ha pasado cómo a tu personaje Catalina, que algún narcotraficante te haya invitado a salir?
Yo nunca he tenido contacto con esta clase de temas y permanecí muy alejada de eso hasta que comencé a hacer esta novela. Yo comencé a ser actriz hace seis años y cuando me cuentan historias de chicas que salen con narcos me sorprendo y me preguntó si eso de verdad pasó. Hasta ahorita estoy viviendo este tema.

-¿Qué piensas de las actrices y modelos "prepago" que se venden a estos personajes por dinero?
Yo respeto mucho a las personas y aplico la expresión que dice “juntos pero no revueltos”. Cada quien hace con su vida lo que quiere y yo lo respeto, pero no lo comparto.

-¿Cómo te sentiste con la gran acogida del público cuando hicisteis la gira promocional por varias ciudades de Estados Unidos para promocionar la novela ‘Sin senos no hay paraíso’?
Fue la primera vez que fui a los Estados Unidos y me sentí muy emocionada, pero sobre todo impresionada con la aceptación tuvimos.

-La telenovela trata los temas del narcotráfico, la prostitución y el tráfico ilegal de personas en Colombia...
Son temas que nunca se habían tocado en televisión y que hay que tocar. Es como cuando tu hijo quiere hablarte de sexo y no te atreves. Pero nos afectan a toda la juventud de hoy en día y por eso es importante tratarlos.

-¿Qué opinas de las cirugías estéticas de niñas a una temprana edad, como se cuenta en la historia?
Me parece terrible que las niñas de 15 años pidan como regalo una mamoplastia, pero es más preocupante que los padres accedan a cumplir estos caprichos, cuando sus hijas no tienen conciencia de lo que hacen. Aunque pienso que las cirugías no son malas, lo malo es hacérselas antes de tiempo o en el lugar equivocado. Hay que buscar buenos cirujanos y esperar a que el cuerpo termine de crecer.

-¿Ahora te llama la atención hacerte una cirugía y aumentarte los senos?
No, estoy en desacuerdo con las cirugías, el día que tenga que hacérmela me la hago. No me obsesiono con el físico, creo que combinado a eso debe haber talento.

-¿Por qué crees que muchas jóvenes están tan obsesionadas con que tienen que tener un físico de determinada manera?
Porque es lo que se vende, es lo que tú ves en los comerciales, en la televisión. Desafortunadamente, la parte visual, lo que es prensa, televisión, los medios, tienen mucho poder en la mente de las personas. Para promocionar algo, muestran a una mujer desnuda; entonces cuando tú estás viendo eso desde niño te obsesionas y, cuando tienes más personalidad, pero que no está tan bien definida. Cuando no tienes una personalidad fuerte, te dejas influir mucho por lo que ves, entonces terminas siendo como una ola que va y viene. La gente que está un poco desubicada, comienza a obsesionarse con la parte física. No estoy diciendo que la parte física no sea importante; es bonito sentirse bien y que las otras personas te vean bien, pero que eso no se convierta en una obsesión. Cuando la parte física se convierte en obsesión, ahí comienzan los problemas.

-¿Cómo te sentiste después de haber acabado las grabaciones de la versión estadounidense de ‘Sin tetas no hay paraíso?
Tengo la satisfacción del deber cumplido, porque hice cada escena con el corazón y el alma, y creo que eso se ve reflejado en la pantalla. Es una historia que está muy bien escrita y eso muy raramente se ve. Y creo que sin senos sí hay paraíso.

-Debido a tu relación con el también actor Juan Sebastián Caicedo, has recibido criticas de la prensa colombiana y te han llegado a decir que eras “una quitamaridos”, ¿cómo te sentiste al escuchar esto?
Me parece que los periodistas utilizan muchas veces la información que uno les da en contra de uno y es súper triste. La verdad es que con Sebas (Juan Sebastián Caicedo) estoy súper bien. Él había terminado su relación y yo hacía mucho rato también. Nos conocimos grabando la telenovela ‘Nadie es eterno en el mundo’ (del Canal Caracol) y fuimos muy buenos compañeros de trabajo, pero dos años después nos volvimos a encontrar y surgió todo. “El que nada debe, nada teme”. Es algo que realmente no me afecta.

-Entonces, ¿estás súper enamorada?
Mucho, no puedo creer que haya encontrado una persona tan maravillosa. Nos hemos conectado muchísimo y nos la llevamos muy bien. Y estamos muy enamorados.

-¿Qué nuevos proyectos tienes después de esta gran historia?
Por ahora, tengo contrato con Telemundo y cuando uno está bien casado y feliz, toca quedarse ahí. Ahora estoy en plenas grabaciones de la telenovela ‘Niños ricos, pobres padres’, que prepara RTI para Telemundo.

Catherine Siachoque


Catherine Siachoque, nacida el 21 de enero de 1972, una gran actriz colombiana. Está casada desde hace 10 años con el también actor Miguel Varoni, con quien además a compartido varios escenarios en las telenovelas ‘Las Juanas’, ‘La sombra del arco iris’ y en ‘Te voy a enseñar a querer’.

Inició su carrera en comedias musicales: ‘La casita del placer’, ‘Peter Pan’, ‘La Invencible Molly’, ‘La Jaula de las locas’ y ‘Sugar’. Su participación en televisión empezó con ‘Sobrevivir’ (en 1995). Y acto seguido, ha tenido papeles muy importantes como en las telenovelas ‘La sombra del deseo’ (1995/96), ‘Higuita: Sangre, sudor y lágrimas’ (1996), ‘Hechizo’ (1997), ‘Las Juanas’ (1997), ‘Tan cerca y tan lejos’ (1998/99), ‘La sombra del arco iris’ (1999), ‘La Guerra de las Rosas’ (1999/2000) ‘Amantes del desierto’ (2001), ‘La Venganza’ (2002/03), ‘Te voy a enseñar a querer’ (2004/05), ‘Tierra de Pasiones’ (2006) y ‘Pecados Ajenos’ (2007/08). Cuando concluyeron las grabaciones de la telenovela ‘Pecados Ajenos’, en Miami, Catherine Siachoque iba rumbo a su natal Colombia, pero no de vacaciones; sino para integrarse a un nuevo proyecto, ‘Sin senos no hay paraíso’, asumiendo la caracterización de Doña Hilda, madre de dos adolescentes quien termina enamorada del novio de su hija menor.

Después de casi 10 años de interpretar solamente a villanas, Catherine Siachoque dejó atrás la maldad, el glamour y la frivolidad para encarnar a Hilda, una madre que sufre por sus hijos en la nueva telenovela ‘ Sin senos no hay paraíso’, bajo la dirección de su esposo, Miguel Varoni, protagonista de la telenovela ‘Pedro el escamoso’.

-¿Cómo lograste pasar de ser la perversa a ser la buena de la telenovela?
Pienso que todos los personajes hay que darles esa credibilidad para que la gente se identifique y en este particularmente, como Doña Hilda, fue mucho mayor. Esto porque llevaba tantos años haciendo de villana y era todo lo opuesto, pero cuando buscas esa parte de uno que puede ser dulce, tierna o maternal, se logra dar vida a ese papel. Doña Hilda es tan bonita, le pasan tantas cosas, ella es tan económica hasta en sus sentimientos. Cada vez que me llega un libreto, me sorprendo.

-¿Por qué decidiste cambiar tu rol de villana, personificando a la buena de Doña Hilda?
Yo había hecho de buena al principio de mi carrera, pero me di a conocer internacionalmente por mis villanas. Ahora me pareció un buen momento para hacer una pausa, cambiar un poco y volver a ser una buena. Los libretos y la historia son tan reales y tan verdaderos, que con un buen libreto y una buena dirección uno no necesita gran preparación, sólo se deja sentir y llevar, así funciona más que cualquier otro método. Para mí era un reto este personaje después de tener tantas villanas exitosas, considerando que mi imagen estaba tan fuerte en la mente de muchas personas en las demás telenovelas. Era bien difícil que la gente lo creyera. Sobre todo, porque Doña Hilda no es una buena normal. Es una mujer humilde, de clase baja, pero que trata de estar lo mejor que puede. Es una mujer muy ingenua. Le cree todo a los hijos. Sabe pero no quiere ver la realidad y todo eso lo hace un personaje bastante complejo.

-Háblanos de tu personaje en ‘Sin senos no hay paraíso’...
Doña Hilda es la mamá de la protagonista. Es una mujer buena. La novela es basada en el mismo libro con puntos de unión con ‘Sin tetas no hay paraíso’. Es escrito por el mismo libretista pero cuenta con más capítulos. Cada uno de los personajes cuenta con un universo y cuenta con una historia.

-¿Cómo ha sido la experiencia de estar en esta novela?
La verdad todo ha sido muy rico porque la historia es espectacular y cuando uno tiene una buena historia, el resto viene por añadidura. Grabamos entre las ciudades de Bogotá y Girardot, y para mí, siendo colombiana, es muy rico volver otra vez a grabar en mi país un tema que es bien fuerte y controversial.

-¿Y qué fue lo más difícil de ‘Sin senos no hay paraíso’?
Bueno, nosotros hicimos una versión para que fuese entendida en cualquier país de Latinoamérica y por cualquiera que hable español, por eso, hemos tenido que quitar una cantidad de modismos y quizá acostumbrarnos a eso ha sido un poquito complicado, pues por ejemplo, en vez decir 'hey, pase pues el billete', como diríamos los colombianos, y como se manejaba el lenguaje en la historia original, tenemos que decir 'entrégueme el dinero'.

-¿Qué piensas de la historia que se cuenta en ‘Sin senos no hay paraíso’?
Es un tema polémico y no es la historia de una heroína típica. Hay gente que le molesta, pero son cosas que pasan. Los italianos hicieron el padrino y no se sienten menos. Soy colombiana y soy mujer y no creo que me agreda. Lo que pasa es que tenemos una cultura de narcotráfico, de muchos años que ha afectado el prototipo de la mujer y nos ha marcado durante muchos años. Es la adaptación de un libro basado en hechos de la vida real y están contados de forma tan buena que me conmueve. Me ha pasado en un par de escenas algo que pocas veces me pasa. Terminando de grabar momentos de llanto, no paro de llorar porque me llega hasta lo más profundo de mi alma. Es un drama y una problemática que duele y que existe.

-¿Está conciente que la gente, en especial las mujeres, hacen lo que sea por ponerse tetas?
Tristemente, como que todos los medios y lo que nos rodea, lleva a creer que la belleza está en los senos. Como cuando venden gaseosas con chicas y sus grandes senos.

-¿Y qué piensas de las cirugías plásticas?
No estoy en desacuerdo de que se realicen, pero sólo cuando se requieran y que no sean en contra de la salud. Lo estético no cuenta, la verdad es que sin alma no hay paraíso. La belleza es pasajera, lo que llevas dentro es lo que cuenta.

-¿Es difícil eso en la sociedad colombiana?
Eso es cierto, es muy difícil.

-¿Te sirvió de algo la interpretación original que hicieron en Colombia sobre Hilda?
Bendito sea Dios que no la había visto. Los CD's llegaron a mis manos y gracias a Dios no los pude ver, no porque me parezca mala o buena sino porque a veces cuando uno mira algo se condiciona a hacer lo mismo y yo quería hacer algo mío, algo propio. El trabajo que tuvieron los directores con algunos de los actores fue que, como habían visto la novela tendían un poco a imitar, eso es algo muy natural en los humanos. Pero yo no vi la novela porque estaba trabajando.

-En este nuevo rol de Doña Hilda, no ha podido mantener el personaje de villana al que nos tienes acostumbrados...
Este es más dramático, menos glamoroso, mucho más denso; pero me gusta. Tal vez esta historia tiene menos diversión pues hay escenas tan cargadas que a veces salgo muy afectada, pero las malas se divierten más.

-Muchas escenas de ‘Sin senos no hay paraíso’ se han grabado en Girardot (Colombia), ¿como se ha comportado la gente con vosotros?
Grabamos en un barrio llamado ‘Las Quintas’. La gente es espectacular, son tan amables, colaboradores y nos dan mucho cariño, todos nos saludan con mucha emoción.

-En ‘Pecados ajenos’ como en ‘Sin senos no hay paraíso’, los papeles que encarna terminan iniciando una relación sentimental con hombres menores que usted...
Para mí, la gente puede estar con quien quiera, siempre y cuando estén felices. El libreto de ‘Sin senos no hay paraíso’ está tan bien hecho, tan bien escrito y además como los personajes están basados en la vida real y están tan bien delineados, no necesitas de grandes cosas.

-¿Y fue difícil pasar de la despiadada Inés de ‘Pecados Ajenos’ a personificar a Doña Hilda?
Fue más difícil para los otros pensar que iba a poder hacer ese cambio tan rápido, pero como los libretos son tan claros y tan diferentes, no hubo problema. Fue dejar de lado el glamour, los tacones y el cabello rubio de Inés para ponerme el delantal y agarrar la escoba con Hilda. A las dos mujeres las mueven cosas muy distintas, pero ha sido muy rico diferenciarlas. Lo único que sí es evidente es que las malas se divierten más, mientras que las madres sufren, pero con Hilda saqué una parte de mi que tenía guardada actoralmente. Tengo otra forma de moverme, lavo la ropa, trapeo, y ya tenía como diez años que no interpretaba a ninguna buena. Lo mejor de las villanas es que no hacen oficio (risas).

-¿Cómo has conseguido ganarte el cariño de los medios de comunicación y del público, a pesar de ser una gran villana de telenovela?
Es mi manera de ser, esa Catherine que conocen, que no le niega un autógrafo ni una foto a nadie o a los periodistas, a quienes les debo que mi trabajo sea reconocido y que pueda llegarle a la gente de otra forma diferente, a la que llevo con mis personajes. Entonces como no voy a ser amable, si lo único que me dan son cosas bonitas y esto me hace feliz y más comprometida a hacer las cosas bien. Pienso que ser humilde te hace mas grande.

-¿Qué personaje te gusta interpretar más de los que ha personificado?
Soy actriz y me gusta contar historias. Me gusta hacer personajes de buena o mala, lo importante es que sean historias con peso o muy divertidas de hacer como ‘Tierra de pasiones’ o ‘Pecados ajenos’.

-Y en la vida real, ¿eres un poquito mala como Inés o tan buena como Hilda?
No, para suerte de los que me rodean, yo no soy así de mala, pero de ellas se me ha pegado por ejemplo el gusto por los zapatos, por las pulseras y esas cosas de vanidad que tienen, y de Hilda tengo más cosas, pues el personaje se parece más a mí en la forma de ser, especialmente en el amor que siente por su familia. Yo siempre trato a mis hermanos como si fueran mis hijos.

-Miguel Varoni, tu esposo, es el director de ‘Sin senos no hay paraíso’, ¿cómo ha sido la experiencia de trabajar a sus órdenes?
Es muy exigente, más exigente y más fuerte conmigo que con los demás. Al principio fue fuerte, pero me acabe acostumbrando. El asunto fue más complicado al principio porque es una línea más fina. Al ser más estricto conmigo que con otra gente, quizá, en algún momento me afectó un poquito porque normalmente tengo una relación excelente con mis directores y soy como la favorita, pero con Miguel yo sentía que hacía algo y no me tomaba en cuenta y a las otras sí y mi ego se sentía lastimado, pero esa fue una pataleta de niña que ya se me pasó y ahora todo es perfecto.

-¿Cuál es tu secreto y el de Miguel para mantener un matrimonio tan estable en un medio tan difícil como es el del espectáculo?
Creo que encomendarse a mi Dios y ser honesto con los sentimientos. Yo con mi marido nunca trato de parecer algo que no está pasando, ni aparento que algo no me moleste, ni menos hago esos juego de decir, “me voy a quedar callada a ver si Migue se acuerda de tal cosa”. Como para probar si a uno lo quieren, no lo hago pues si no se acuerda eso no quiere decir que no me quiera. Trato de ser consecuente, decirle lo que pienso y lo que hago, y no solamente es para el amor, lo aplico también en mi trabajo y con mis amigos. Migue es la persona que necesitaba en mi vida, por eso siempre he puesto nuestra relación por encima de todo.

-¿Y es verdad que eres buena cocinera?
Muy buena. Amo cocinar, no tengo el tiempo que quisiera pero si busco ese momento y a Migue le encanta todo lo que hago. Mi Bandeja Paisa es maravillosa, me queda deliciosa, con los frijoles, el chicharrón, yo cocino la carne con sus adobos, la corto y luego la muelo en la maquina, es que todo lo hago con amor.

-¿Qué haces para mantenerte tan guapa y con ese gran cuerpo?
Yo no hago nada. Creo que la genética y haber bailado desde niña ballet. Eso hace que uno tenga una forma de cuerpo bonito. No soy adicta al gimnasio, yo pasé la lucha por la comida cuando era bailarina. Era muy voluptuosa para bailar y me maté tantos años de mi vida para tener una delgadez latina. Mi físico es de una mujer totalmente latina.

-¿Qué nuevos proyectos te esperan?
Quiero tomarme ocho meses por lo menos de vacaciones para tener vida, tomar clases para renovarme y empezar otro proyecto. Quiero irme de luna de miel con mi marido, irme a mi casa en Miami con mis perros y hacer lo que hace una típica mujer de la casa. Fue tan duro pegar dos telenovelas a la vez. Terminé 'Pecados Ajenos' un mes antes que todo el elenco porque me tenían que llevar a Colombia y llegué un mes después de que se había empezado la filmación. O sea que estaba atrasado mi trabajo. No tuve ni 24 horas para ir de un personaje al otro.

Fabián Ríos


Cuando se enteró que Telemundo estaba haciendo casting para la telenovela ‘Sin senos no hay paraíso’, Fabián Ríos llegó con la mentalidad de quedarse con el personaje que le dieran. Con la premisa de la euforia que había tenido en Colombia, Ríos quería ser parte del elenco y le hicieron la prueba con el personaje de Albeiro. Ríos dice que hacer un personaje de la vida real es el papel que todo actor desea. El actor colombiano dice que a él también lo ha marcado el personaje de Albeiro y que ahora sus próximos proyectos deberán ser seleccionados con cuidado para no bajar la calidad y reconocimiento que se ha logrado en esta telenovela.

Este colombiano pasa por uno de los mejores momentos en su carrera, ya entró al mercado internacional con 'Sin senos no hay paraíso', está protagonizando 'Doña Bella' y cuando terminen las grabaciones viajará a México a estelarizar una novela para TV Azteca.

Si Albeiro en ‘Sin senos no hay paraíso’ es un desafortunado en el amor al que su novia le es infiel con cualquier mafioso y tiene que luchar contra su atracción por su suegra, a Fabián Ríos, el actor que le da vida, le va bastante bien sentimentalmente. Reveló que nunca vivió una situación de infidelidad y que, al contrario de lo que la gente pueda pensar, es hombre de una sola mujer, Yuly Ferreira (Yorley en ‘El último matrimonio feliz’),, con quien lleva doce años y ambos acaban de ser padres de una hermosa niña. Les presentó un amigo común en Bucaramanga y aún no empezaban su carrera en televisión. Durante este tiempo, el actor asegura que ha conocido a una mujer ejemplar con quien va a pasar el resto de su vida, afirmaciones que poco se escuchan entre artistas. Sobre la llegada de su hija Lucía, a la que llamaron así porque significa alumbrada y gracia de Dios, confesó que no la estaban buscando, de hecho tenían un método de planificación muy seguro, pero creen que los designios de Dios prefirieron otra cosa y lo han tomado como un milagro y una gran bendición.

-¿Dónde nació el amor por la actuación?
De siempre, desde pequeño cuando estaba en el colegio decidí que quería trabajar en esto, quise hacer teatro y televisión, por eso me fui a Bogotá (Colombia) a prepararme.

-¿Cuál fue tu primer trabajo en televisión?
Como muchos otros actores lo han hecho porque es una gran escuela de la actuación, empecé en la serie ‘Padres e hijos’ (del Canal Caracol), interpretando al personaje de Antonio.

-¿Qué has aprendido de los actores de trayectoria con los que has trabajado?
Ante todo, la disciplina y constancia que se debe tener en esta profesión.

-¿Y qué actores son un ejemplo para ti a seguir?
Admiro a Vicky Hernández, una mujer con gran trayectoria, me inspira mucho respeto, y Consuelo Luzardo porque es una actriz chévere y muy capaz.

-¿Por qué te presentaste al casting de ‘Sin senos no hay paraíso’?
Yo siempre me dije: “vivo o muero”. Me lo gane o no siempre tengo que demostrar lo que es Fabián Ríos, y bueno abordé el personaje y lo gané.

-¿Te gustó personificar a un personaje de la vida real?
Sí. Vivimos en espera de esa oportunidad porque es un reto caracterizar a alguien que surge de la sociedad y en donde hay un nivel de comparación todo el tiempo.

-¿Y cómo ha sido tu estreno como padre?
Es la felicidad más grande de mi vida, y más porque voy a ser papá por primera vez.

-¿Qué ha significado tu hija Lucía en vuestra vida?
Creemos que ella vino a unirnos más. La gente dice que los bebés vienen como el pan debajo del brazo, ¡pero ella ha llegado con una panadería!

-¿Y eres un papá permisivo o disciplinado?
Le voy a enseñar los valores con los que me formaron a mí, esos son los que me han enseñado a salir adelante en la vida.

-¿Cómo te enteraste que ibas a ser padre?
Estaba en Girardot con 'Sin senos no hay paraíso' y Yuli estaba en Bogotá grabando 'El último matrimonio feliz'. Me llamó a la hora del almuerzo, me dio la noticia, le colgué y empecé a saltar de la alegría. Es lo que siempre soñé y más si se trataba de una niña. La volví a llamar, le pregunté que sí me estaba diciendo la verdad, cuando llegué a Bogotá la abracé y le di besos, estaba feliz de la vida.

-¿Planeasteis el embarazo?
Era algo que anhelaba hace tiempo, pero todavía no lo habíamos planeado, entonces Lucía se vino, con toda la rebeldía del caso y eso nos da más alegría porque sabemos que viene con un propósito bien bonito.

-¿Qué no le faltará nunca a Lucía?
Una buena educación porque siempre le enseñaremos los mejores valores de la vida.

-¿Cómo te sientes ahora que eres padre de una hermosa niña?
Me siento más tranquilo, más relajado; esa niña es la luz de mis ojos. Me la paso esperando la salida del trabajo para llegar al apartamento y agarrarla a besos. La abrazo y a veces salimos a un parque, juego con unas maraquitas que tiene (sus preferidas) y estoy empezando a jugar con muñecas. Nunca pensé que fuera tan 'bacano'. Aunque también me considero sobreprotector y es algo que no puedo dominar.

-¿Y cómo es tu mujer, Yuly Ferreira?
Ella me ha demostrado que el dinero no la importa y ahora que estamos bien, puedo decir que puedo dejarle todo a ella. Y Yuly piensa igual que yo, porque lo más importante es el amor que nos tenemos, eso es más valioso que cualquier fortuna. Nosotros hemos tratado de mantenernos unidos desde que nos conocimos, que fue antes de iniciar esta carrera en televisión y hemos estado apegados a Dios, tenemos fe absoluta, aunque no somos para nada intensos, ni fanáticos.

-¿Y cómo hacéis para mantener vuestra vida privada alejada del medio?
Nunca vamos a eventos ni a rumbas, ninguno de los dos toma ni fuma, tenemos relaciones de amistad con gente que se parece a nosotros y tal vez por ello no tenemos criticas y tampoco nos parece difícil.

-¿Qué fue lo más difícil a la hora de comenzar tu carrera artística?
Lo más difícil fue empezar absolutamente sin nada económicamente.

-¿Y qué proyectos te esperan después de dar vida a Albeiro, en ‘Sin senos no hay paraíso’?
Viene mucho trabajo, precisamente estoy en un nuevo proyecto bien bonito con el Canal RCN, para la cadena estadounidense de habla hispana Univisión, y la historia se llama ‘Doña Bella’, que protagonizo con Zharick León.

María Fernanda Yepes


María Fernanda Yepes no teme ponerle el pecho a la vida y reconoce que con la actuación ha reforzado esa virtud. Gracias a ella, perdió el miedo a hacer el ridículo. De curvas impresionantes, esta colombiana, de mirada felina y sin cortapisas al hablar, se puso de moda por una palabra antes que por su figura impactante.

Bastó que ella dijera "espectacular" en alguna propaganda cervecera para quedarse en la memoria auditiva del público colombiano. Tenía que decir "rica", pero a María Fernanda no le pareció y lanzó en un marcado acento paisa la palabrita que la popularizó. Gustó tanto, que la firma cervecera la institucionalizó y esta modelo, que se sale del molde de las espigadas maniquíes, en pocos años ascendió a la cresta de la ola hasta convertirse en actriz, como la vemos ahora en 'Sin senos no hay paraíso'.

La joven de ojos claros y cabellera rojiza, vivió en carne propia la época difícil del narcotráfico en su país, como se cuenta en la historia de ‘Sin senos no hay paraíso’, pero esto nunca contagió los principios que le inculcaron sus padres. En confesión, María Fernanda nos revela lo que fue su vida en medio de ese flagelo que atemorizaba a su país, además de contarnos que pese a estar en contra de las cirugías, alguna vez tuvo que someterse a una.

Para la actriz colombiana el tema del narcotráfico no se le hizo ajeno cuando le pidieron interpretar a Yésica, en la versión estadounidense de la serie ‘Sin tetas no hay paraíso’; aunque ella asegura que, para conocer el paraíso, no es imperativo tener senos colosales.

-Mafe, ¿cómo fueron tus inicios en el mundo artístico?
Ha sido un proceso de mucho tiempo, yo llevo trabajando para los medios de comunicación por 15 años, primero comencé modelando en mi ciudad para campañas locales, luego pase a hacer comerciales de televisión para los canales nacionales, luego me fui dando a conocer poco a poco como modelo en todo el país representando marcas reconocidas que demandan prensa y, de allí, surgieron algunas portadas de revistas es por esto que fui elegida para participar en un reality (‘La isla de los famosos’) y es allí cuando decido dejar el modelaje para entrar a otra etapa en mi vida profesional y empezar a forjarme poco a poco una carrera como actriz y, como ya tenía algo de reconocimiento en los medios, toque puertas y me presente algunos castings para televisión y es allí como nace todo esto. Dos años llevo en la actuación y he tenido una carrera muy bonita. Los dos proyectos que he hecho han sido muy exitosos (Venus, en la novela 'Pura sangre', para el Canal RCN, y ‘Sin senos no hay paraíso’, de Telemundo-RTI).

-Eres una mujer exuberante y rompiste el molde de las modelos delgadas, y has tenido éxito con su físico, ¿crees que las mujeres sin senos no conocen el paraíso?
No. Ese culto exagerado al cuerpo es una secuela que tenemos del narcotráfico. No sé en qué momento tomaron fuerza las siliconas y las mujeres se empezaron a preocupar tanto por ser aceptadas físicamente por los hombres. La belleza sí ayuda a conseguir empleo, pero debe tener trasfondo. Bonitas hay muchas, pero no hay que ser del montón. Ahora, lo bello tampoco debe ser nocivo, por eso no estoy de acuerdo con sacrificar la salud y los principios morales para serlo.

-Aunque no quisiste ser actriz, en menos de dos años has alcanzado el reconocimiento como actriz, ¿cuáles eran tus aspiraciones?
Yo era una niña de campo a la que siempre le gustaron los animales, por eso creí que sería bióloga o psicóloga, porque en el colegio fui un desastre con las matemáticas pero me iba bien con las humanidades.

-Cuando intentaste incursionar en el periodismo, ¿cómo te veías en ese trabajo?

Iba a entrar por la fácil: ser presentadora de farándula. Creía que por mi prototipo sería fácil encontrar trabajo en esa sección, pero a mí me gusta la política y también el periodismo de opinión.

-Entonces no sería raro verla como política o periodista en algunos años...
Pues me gusta poner a pensar a la gente. Me gustaría hacer periodismo de opinión como Claudia Gurisatti, generar ideas y cuestionar qué está haciendo cada quien para cambiar el mundo.

-¿Y María Fernanda qué está haciendo para cambiar el mundo?
Tristemente uno se sumerge tanto en el trabajo que se le olvida que puede darle la mano al de al lado. Caridad no es hacer grandes obras sociales. Algunas personas me criticaron lo que hice con una revista para hombres, me desnudé para conseguir dinero a beneficio de una fundación de mujeres maltratadas, y no me arrepiento.

-¿Y volverías a desnudarte?
No, no me quiero repetir porque la vida es muy cortica para hacer lo mismo.

-Te iba muy bien en el modelaje, ¿por qué decidiste dar el giro a la actuación?

Sentía la necesidad de expresarme diferente, no ser solo la niña bonita en una carátula y ya. Me dije: “o me dedico a mi carrera, el periodismo, y a generar opinión, porque tengo cosas para decir, o qué”. Busqué trabajos en esa área y me salían propuestas en la actuación.

-Has tenido una larga e importante carrera como modelo, ahora te vemos actuando en producciones de alto nivel, ¿qué labor te gusta más?
No podría decir que la una o la otra, cualquiera en su momento ha sido gratificante para mi, el modelaje en su momento fue mi oficio durante un largo trayecto, pero luego decidí tener una carrera mas sólida y que perdurara más tiempo, también en la cual yo me pudiera expresar como ser humano donde mis emociones estuvieran más involucradas, pero de igual manera creo que la una va ligada con la otra, por ahora he decidido probarme y aprender de esta profesión y la verdad me siento satisfecha, es algo que realmente me apasiona.

-¿Cuál es tu mayor defecto?
Soy muy crítica y un poquito sindicalista, que en este trabajo eso es muy fuerte, porque a la gente a veces no le gusta que le digan la verdad. Si hubiera ejercido el periodismo, hubiera corrido peligro porque no me temblaría la mano ni la voz para expresarme.

-¿En tu tiempo libre, qué te gusta hacer?
La verdad, descansar y descansar. Este trabajo demanda mucho tiempo y desgaste físico, es por esto que cuando tengo un tiempo libre amo estar en mi casa, alquilar películas, leer, cocinar, estar con mi familia, ya que la veo poco, y hacer ejercicio que más que un pasatiempo es un deber. Soy bastante tranquila, me gusta disfrutar mi soledad, mis amigos y mi pareja.

-¿Hace cuánto te fuiste de tu casa a perseguir tu sueño de ser actriz?
Yo soy de Medellín, Colombia, y yo me fui a la capital (Bogotá) porque ahí están los canales de televisión y los medios de comunicación. En Bogotá solamente vive mi hermana y es como mi polo a tierra, es mi mejor amiga y mi soporte en todo momento. A mis padres los extraño mucho y voy y los visito mucho.

-¿Eres buena amiga en la vida real?
Sí, soy muy leal, creo en la amistad y nunca he traicionado una amiga mía. Cuando me interesa un chico que está comprometido me deja de interesar, porque simplemente yo no le quiero hacer a alguien lo que no quiero que me hagan a mí y no me gustaría que una amiga me traicionara.

-¿Y te ha ocurrido que tus amigas te hayan traicionado a ti?
Sí, me ha pasado, me han traicionado, me pasó siendo más pequeña, en la época de la adolescencia. Tuve una amiga que me quitó el novio y me dolió muchísimo y, por eso, dije que no quiero estar nunca involucrada en una situación de esas.

-¿Cómo viviste tu adolescencia en Medellín (Colombia)?
Yo soy de la tierra de Pablo Escobar, me crié en la época de los ochenta, una etapa muy dura en mi ciudad por el narcotráfico. Entonces me tocó ver matanzas, tener amigos que secuestraron y vivir la violencia casi que en carne propia. Sin embargo y, gracias a la educación que me dieron mis padres, nunca me interesó salir con una persona así. Lo que sí de pronto alguna vez fue que tuve amigos que estaban involucrados con eso porque era algo muy fácil por vivir en una ciudad en que el narcotráfico era algo cotidiano. Creo que si de repente alguna vez por mi físico me hubiera gustado llegar a triunfar por la vida fácil o tener comodidades materiales lo hubiera podido hacer, pero nunca lo hice.

-Tu carrera en la actuación apenas comienza, ¿no temes que te encasillen en el mismo rol?

No, porque son distintas. Aunque, Natalia y Venus, en 'Pura Sangre', tenían carácter y veneno, como Yésica, en 'Sin senos no hay paraíso'. Pero esta serie no se desarrolla en un punto fijo del globo terráqueo y se habla neutro.

-Hiciste el casting para interpretar a ‘La Diabla’ en la serie del Canal Caracol y, aunque no conseguiste el papel, después lo conseguiste en la versión estadounidense de Telemundo...
Antes no había hecho un casting y entonces entendí cómo era prepararse, porque en esa ocasión no quedé. Me dolió un poco por el éxito que tuvo después la serie en Colombia. Por eso, cuando me llamaron para hacer el casting para ese mismo personaje en Telemundo, no lo podía creer. Entonces supe que era para mí.

-¿Cómo fue ese casting en el que obtuviste el personaje de Yésica, ‘La Diabla’?
Fue un casting difícil, con muchos actores porque la serie había tenido mucho éxito. Creo que conozco muchas diablas, al ser de Medellín (Colombia), además, me tocó vivir la época del narcotráfico pesado de Colombia a finales de la década de los 80 y 90, la época de Pablo Escobar y los carteles. Crecí con toda esa información en mi disco duro. Simplemente me volví a leer el libro porque no quise basarme en la serie.

-¿Y cómo ha sido esa experiencia de trabajar en la telenovela ‘Sin senos no hay paraíso’?
La verdad ha sido una experiencia inolvidable, cuando estuvimos de gira por Estados Unidos, la aceptación del público fue increíble, la verdad estoy asombrada y muy feliz, ‘La Diabla’ tiene mucha recordación porque es malvada.

-¿Cómo definirías a tu personaje de ‘Sin senos no hay paraíso’?
Es un personaje muy dual, una mujer muy inteligente, la cabeza de la organización y de sus amigas, muy líder, súper viva que las coge en el aire y es muy perspicaz. Es un personaje bellísimo, tiene su lado oscuro de la ambición pero, en el momento que ve a Catalina (Carmen Villalobos), muestra su debilidad de ser humano. La madre de Yésica la prostituyó de muy pequeña, está así por lo que ella le enseñó y llega el momento que quiere velar por su bienestar.

-¿Qué tienes de ‘La Diabla’ en la vida real?
Que yo soy una mujer de carácter, soy decidida, soy como guerrera, muy independiente de todo, en especial para tomar mis decisiones. Me fui como muy pequeña de mi casa y en eso creo que me parezco mucho a ‘La Diabla’, porque no se asusta por nada ni de ningún problema de la vida.

-¿Y eres ambiciosa, como tu personaje?
Yo tengo ambiciones en la vida, pero no soy supremamente ambiciosa hasta el punto de sacrificar mi moral o de pisotear a las personas.

-El personaje de ‘La Diabla’ crea en el público cierta rabia por todas las cosas malas que hace, ¿has sido víctima de alguna agresión por esto?
Por el contrario, el personaje ha sido muy agradecido por todo lo que hace, pero la gente ha sabido separar lo que es el personaje y mi talento y eso me tiene muy contenta, la verdad estoy muy feliz, tiene una proyección internacional increíble.

-¿Pero, de vez en cuando haces tus diabluritas?
(Risas) Claro que sí, pero la verdad, soy una diabla con alma de pollo. Soy diabla cuando me pongo a hacer chistes con la gente. Me encanta hacerles bromas y maldades, pero maldades buenas. Mi personalidad es así, pues soy cero seria y soy medio alocada un poquito. Me gusta tomarle el pelo a la vida y reírme todo el tiempo y soy muy noble, muy sencilla y muy tranquila. Soy una diabla bacana.

-¿Qué significa el personaje de Yésica en tu carrera artística como actriz?
Estoy inmensamente agradecida con la vida por haberme puesto en este proyecto. Es mi primer antagónico, el que más éxito ha tenido y qué rico que me esté dando a conocer en el extranjero. Para mí, como actriz, es más fuerte porque la televisión es una lotería. Eso me da un poco de temor porque será un reto lo que viene, porque ahora hay que ser muy certeros con los próximos proyectos.

-¿Por qué decir “senos” en esta versión estadounidense y no “tetas”, como en la versión original?
Porque estamos trabajando para latinos en Estados Unidos, un mercado internacional y que también atrae audiencia americana. Y la diferencia de términos creería que se debe a que a veces los norteamericanos manejan una doble moral y muchas reglas, entonces como la serie es fuerte y con tintes violentos, se prohíbe usar palabras que podrían sonarles obscenas.

-¿En qué más se diferencia la telenovela de la versión colombiana?
La historia es la misma, pero puesta en un contexto internacional. En su realización nos exigen vocalizar muy bien y no usar modismos colombianos, para que cualquier latino la entienda. También ha cambiado es que hay otras historias paralelas al libro, que se hizo como en 30 capítulos, como la del narcotráfico en México, pero el final puede ser muy parecido al de la serie porque es la esencia del libro.

-La telenovela antes de llegar a la pantalla chica tuvo varios altibajos, por el título de la misma y el tema social que trataba...
Creo que fue un proyecto difícil de sacar adelante, porque un día nos decían será de 120 capítulos y luego se redujo a la mitad y después quedó como en un principio, pero hubo mucho expectativa. Y finalmente, se alargó a 30 capítulos más.

-Eres una mujer hermosa, ¿cómo te mantienes en forma?
En esta profesión es un poco difícil, no tenemos tiempo para nada, se llama novela, porque no ve la familia, no ve la casa, no ve el gimnasio y no tenemos mucho tiempo. Llevo poco tiempo en esto y en este momento no me he podido poner en forma porque no tengo tiempo, pero sí me gusta hacer ejercicio, he sido siempre como una mujer muy sana y me gusta el ejercicio y me hace falta. Me gusta ir al gimnasio, caminar por las montañas, me gusta escalar y soy bien deportista.

-¿Qué piensas de las cirugías?
Creo que una cirugía se debe hacer cuando es estrictamente necesario, sin embargo, no estoy de acuerdo con las cirugías estéticas, ni con las mujeres que se llenan de cirugías estéticas y esconden su belleza natural detrás de siliconas, o de un montón de cosas que ha creado hoy en día la estética moderna.

-¿Crees que en verdad sin senos no hay paraíso?
No, para nada. Es una tristeza que se tenga esa idea. Cuando las mujeres se las agrandan por ocio, sin necesidad y solo por el afán de seguir un estándar de mujer perfecta y deforman su cuerpo y su cara, ahí no estoy de acuerdo.

-¿Pero, alguna vez te has hecho una cirugía?
Sí yo tengo la cirugía de los senos, pero en realidad no me la hice por tamaño si no por levantamiento de busto porque siempre tuve, la naturaleza me dotó. Nunca me he visto en la necesidad de hacerme más operaciones porque me parece que la belleza natural es más bonita y uno debe aceptarse como es. Pero, antes tenía mucho busto y me acomplejaba, pues por el peso, la gravedad hizo algo en ellas y me la hice, sí, lo acepto y lo hice porque me dije a mí misma que no era justo que a los 20 años tuviera las tetas afectadas por el efecto de la gravedad. Pero ahora me parecería buenísimo tener menos busto. Me parece más elegante y más natural y te voy a contar algo: me quiero hacer una reducción de senos. Me gustaría hacérmela por comodidad, me sentiría más libre, podría usar un tipo de prendas diferentes y me parecería chévere poder interpretar personajes donde no prime la sensualidad. Cuando no las tenga te llamo y te cuento si estoy o no en el paraíso, pero lo que si creo con seguridad en este momento, es que definitivamente sin senos también hay paraíso.

-¿Qué te falta para sentirte realizada?
Quiero ser mamá. ¿Cuándo? Se lo dejo a la vida. Yo antes pensaba: quiero ser no sé quién o dedicarme a tal oficio. Ahora tengo la maternidad a flor de piel porque estoy llegando a los 30, estoy envejeciendo.

-¿Eres complicada para elegir pareja?
Sí, bastante. Cuantos más años tienes, más mañosa eres, porque te vuelves más importante para ti misma.

-¿Y cómo les prefieres: como Marcial o como El Titi?
Como ninguno de los que están en la novela. No tengo prototipo de hombre, pero yo necesito un hombre inteligente que tenga sentido del humor. Me conquistan con eso y con la sencillez. No me gustan ni los vulgares ni los ordinarios, pero tampoco los pretenciosos que se ven ahí. Prefiero a los que usan el humor como su mayor arma de seducción (suspira).

-Con esos suspiros cualquiera diría que Cupido te tiene enamorada…
Completamente. Estoy súper enamorada. Él tiene todo eso, es mi otro yo en versión hombre. Es mexicano, es el complemento perfecto, es mi mejor amigo y ustedes lo conocen, es Arap Bethke, el actor de Telemundo que trabaja en la telenovela ‘Doña Bárbara’. Ya tenemos como un año larguito y desde que nos conocimos el flechazo fue inmediato. Me cautivó su sencillez y su sonrisa.

-¿Qué harás después de haber acabado las grabaciones de ‘Sin senos no hay paraíso’?
Cuando termine de grabar descansé un tiempito porque no he parado y necesitaba unas vacaciones, quiero ir al mar y quiero estar con mi familia. Luego salí seleccionada para protagonizar la serie ‘Rosario Tijeras’, además, hay muchos proyectos sobre la mesa, ahorita en Colombia se están haciendo muchas series, cine y hay mucho trabajo. Seguiré estudiando y preparándome porque esta es una carrera que uno no termina de conocer y aprender.

Juan Diego Sánchez


El actor colombiano que interpretó a un sicario en ‘Sin senos no hay paraíso’, vive ahora en la Florida (Estados Unidos), donde disfruta del éxito de la novela. Y además de ser actor, es diseñador de joyas, en especial de Rosarios Fashion y también le fascina la música.

Nacido en Armenia Quindio (Colombia), estudió Publicidad y Mercadeo. Después de haber participado en series de televisión como ‘Así es la vida’ e ‘Historia para contar’, como en telenovelas como ‘Por amor’ y ‘Novia para dos’, el actor llega con fuerza al público estadounidense. En Cine, en el 2004, participó con el Cortometraje ‘Punto Final’, dirigido por Andrés Triana. También ha realizado campañas publicitarias para las marcas: Chicles Adams, Movistar, Yogurth Alpina y Olímpica Estereo / Afrodita.

Comenzó haciendo cursos de actuación en Colombia actuó en varias novelas y seriados. Ya son cinco años cuando él decidió dedicarse a la actuación. En ‘Sin senos no hay paraíso’ dio vida al hermano de Catalina, la protagonista. Su situación económica lo lleva a convertirse en sicario de las bandas de ‘El Hombre Oscuro’ y de ‘La Liebre’. De esa manera piensa lograr salir de la pobreza, ayudar a su familia y conquistar el corazón de una mujer, pero se encuentra con la desaprobación de su madre, lo cual lo hace sufrir.

Para Juan Diego, esta oportunidad significa un gran escalón en su carrera profesional, y en lo personal, un reto más. Interpretar a Bayron Santana en ‘Sin senos no hay paraíso’ ha sido la oportunidad para que Juan Diego Sánchez se diese a conocer como actor en tierras lejanas a su natal Colombia. Este personaje que atrapó a todos los televidentes y dio mucho de qué hablar porque era un conquistador único por el amor más grande de su vida, su madre Doña Hilda, su hermana Catalina y su novia Ximena. Nadie estuvo conforme de que él muriera en la historia.

-¿Cómo fueron tus inicios en la actuación?
Empecé estudiando en la Academia Charlot, de ahí empecé a hacer cursos de actuación, con varios actores del medio y también hice mis primeros trabajos en cine, en cortometrajes y series.

-¿Fue difícil para ti entrar en la televisión?
Nada es fácil en la vida. Las buenas cosas se toman tiempo, hice muchos casting de los cuales nunca me llamaron, pero cada día trataba de hacerlo mejor. Realmente fue un proceso normal y de mucha dedicación, de mucha paciencia, pero en realidad ha sido un proceso normal.

-¿Qué herramientas utilizas para la preparación de tus personajes?
Realmente, veo muchas películas, dependiendo del perfil del personaje. Siempre escojo alguna película que me pueda abrir la mente para el personaje que valla a interpretar.

-¿Qué significó para ti interpretar al malvado personaje de ‘Sin senos nos hay paraíso’?
No era malo, en realidad todo lo que hacía era por necesidad, era buen corazón que luchó por su familia. Fue un personaje muy bonito y lo malo que llevaba fue por la vida que le toco vivir. Lo bueno que dejo Bayron es ese gran mensaje, que los sueños no se consiguen ni matando, ni robando. Solo se consiguen luchando con ganas y respetando a la gente. Ahí pudieron darse cuenta que lo que mal empieza, mal termina.

-Tuviste escenas muy cariñosas con Catherine Siachoque (que interpreta a tu madre en la novela)...
Haber trabajado con Catherine Siachoque fue todo un aprendizaje. Luz Amparo Murillo es mi madre. Ese amor que vieron en la novela por Doña Hilda, es el mismo que le profeso a ella, no tuve que actuar, ese amor se lo presté a Bayron. No omití detalle alguno, a mi mamá yo la apapacho mucho.

-¿Cómo ha sido el trabajo con el elenco de ‘Sin senos no hay paraíso’?
El trabajo fue increíble, nos prepararon un mes completo con el fin de neutralizar un poco el acento para tratar de vocalizar mejor. El elenco era extraordinario, muchos actores nuevos estábamos en búsqueda de algún proyecto grande. Nos entendimos todos muy bien.

-¿Qué piensas de la dirección de su personaje en esta producción?
La dirección fue excelente gracias a Miguel Varoni y a Ramiro Meneses, mis directores. Cada uno logró encontrarle el lado a su personaje, era bien complicado saber que la serie que ya se había hecho en Colombia había sido espectacular y que la responsabilidad de nosotros era hacer algo diferente. Fue un trabajo muy bueno de mis directores.

-¿Consideras que el personaje de Bayron te ha abierto puertas en la actuación?
Claro que sí. Me abrió una puerta bien complicada, que es el mercado de las novelas hispanas en los Estados Unidos, es una puerta bien grande gracias al éxito de la novelas y el buen trabajo de todos, que ya somos reconocidos en los Estados Unidos.

-¿Qué se intenta enseñar a los televidente con tu personaje?
Las cosas que se hacen mal siempre terminan mal, la historia de Bayron es una reflexión para que se hagan las cosas con amor, pero no haciéndole daño a los demás. Hay que luchar, hay que brillar con talento, con pasión, y nunca hacerle daño a alguien.

-¿Cómo realizaste la preparación de Bayron?
Para este personaje, me alimenté más del libro; no me enfoqué a fondo sobre el mundo de los sicarios porque Bayron era un niño bueno que, por cuestiones de la vida, cambia. Además, la novela, cuyo nombre original es ‘Sin tetas no hay paraíso’, no se hizo tan fuerte como el libro. Y también miré la serie sobre el libro que se transmitió en Colombia.

-¿Por qué decidiste mudarte a Florida (Estados Unidos)?
Es un lugar bastante alegre. Todo el mundo monta en patines o en bicicleta. Me gusta ir porque te contagias de esa motivación para hacer ejercicios.

-¿Qué nos puedes contar de la niñas “prepagos” que existen en Colombia?
Son niñas que se ponen superguapas, se “construyen” físicamente y sacan provecho de ello vendiendo su cuerpo, yo creo que la historia que cuenta la telenovela ya tiene sus años, que más bien representa la época de Pablo Escobar y los hermanos Ochoa.

-¿De qué parte de Colombia eres?
Nací en Armenia, ubicado a veinte minutos de Pereira, donde ocurrieron los hechos recreados por Bolívar. Armenia, en el departamento colombiano de Quindío, es una ciudad ''superlinda'', que en 1999 sufrió un terremoto de magnitud 6.9 en la escala de Richter. La llaman la “Ciudad Milagro”. La reconstruyeron tan bien que hoy es el segundo centro turístico de Colombia.

-¿Y cómo es tu familia, se parece algo a la de Bayron?
No se parece en lo absoluto a la de Bayron. Todos en mi casa son artistas: mi padre, profesor de Geografía; mi mamá, pintora, modista y diseñadora de muñecos; mi hermano, publicista y pintor, y mi hermana, odontóloga.

-¿Cómo comenzaste en el medio artístico?
Comencé en ‘El triángulo’, un reality de Caracol que se proponía que los concursantes encontraran pareja. También participe en ‘Padres e hijos’, una importante serie de Colombia, de la cual han surgido actores como Manolo Cardona y Siachoque. En ‘Por amor’, una producción de RCN-TeleColombia, fui El Mugre, un malo desalmado.

-Defínete en pocas palabras...
Tranquilo, humilde y soñador

-¿Cuál es tu hobbie favorito?
Tengo uno, que me ayuda a relajarme. En mis ratos libres diseño rosarios de plata y pedrería, semejantes a los que lleva Bayron en pantalla. Todo comenzó por un rosario ''clásico'' en plata que me regaló mi mamá. Aylín Mujica es una de mis clientes, y a María Celeste le hice uno especial cuando me entrevistó en ‘Al rojo vivo’. Quise hacer algo rojo para que lo guardara entre sus joyas y cuando lo viera se acordara de mí.

-¿Cuándo comenzaste a hacer los rosarios?
Desde niño manejaba las pinzas, los alambres y las piedras, entonces construía collares y armas.

-Aparte de ser diseñador de rosarios, ¿es cierto que te fascina cantar?
No soy cantante profesional pero canto a mi estilo a mi forma. Me considero muy romántico al punto de que si pude enamorar a todo un público con un personaje, sé que también lo haría con mi música.

-¿Qué nuevos proyectos te esperan?
Estoy en Miami haciendo un par de castings con Telemundo y con otra productora y, por supuesto, estaré al tanto de mis tiendas. También estaré pronto en Colombia, con el fin de hacer castings para nuevos proyectos. En Estados Unidos las producciones se están haciendo la mayor parte en Colombia, entonces allá estaré.

Carolina Sepúlveda


El día no le alcanza a la joven Carolina Sepúlveda. Se la pasa de lunes a sábado entre los estudios de RTI y el Canal Caracol. Y ahí no paran las buenas noticias para Carolina, quien luego de haber participado en producciones como ‘La séptima puerta’ y ‘La pasión según nuestros días’, regresa al Canal Caracol para interpretar a una perversa mujer en ‘Nadie rueda como Gabriela Rueda’.

Carolina acaba de terminar de grabar la serie ‘Sin senos no hay paraíso’, la exitosa producción de RTI-Telemundo, además de haber comenzado su rol como villana en la telenovela del Canal Caracol ‘Nadie rueda como Gabriela Rueda’.

En el mes de septiembre había terminado las grabaciones de la serie inspirada en la novela de Gustavo Bolívar, sin embargo, tal ha sido el éxito de esta producción en Estados Unidos, que Telemundo decidió extenderla por 40 capítulos más de una hora, los cuales empezaron a ser grabados desde inicios del mes de diciembre.

Así, la hermosa colombiana, reconocida por su paso por el mundo del modelaje, en las mañanas interpretaba a Ximena, una de las mujeres que se deja seducir por el dinero del narcotráfico, convirtiéndose en una “Prepago”. Y en la tardes era Ingrid, la antagonista de la nueva telenovela de Caracol.

Sin embargo, se siente feliz, pues tras siete años de lucha y perseverancia, está dedicando su vida a lo que más le gusta, la actuación.

-¿Cómo ha sido tu experiencia en la serie ‘Sin senos no hay paraíso’?
Ha sido muy interesante. Terminamos en septiembre, pero ha sido tal el éxito en Estados Unidos que se decidió extenderla por 40 capítulos más, de una hora, por lo que estuvimos grabando hasta febrero.

-Desde hace algunas semanas se emite en Colombia esta serie, ¿cómo ha sentido la aceptación de la serie en tu país natal?
Ha sido muy buena. No del impacto generado en Estados Unidos que es una locura, pero la gente la ha seguido con dedicación. Eso se siente cuando salgo a la calle y me reconocen como Ximena, mi personaje en ‘Sin senos no hay paraíso’.

-¿Cómo fue la construcción de Ximena, tu personaje?
Es una serie con una temática fuerte, pero creo que dejamos un mensaje bueno al mostrar una cruda realidad. En mi caso a través de Ximena, una mujer ambiciosa que le gusta la buena vida y en cierta medida es víctima de su entorno social.

-¿Y cómo fue el proceso para lograr la caracterización de Ximena, una de las amigas de Catalina en ‘Sin senos no hay paraíso’?

Hice siete castings diferentes antes de conseguir el papel. Fui La diabla, Paola y Vanessa, hasta que por fin me convertí en Ximena.

-¿Cómo has vivido el éxito que ha causado esta telenovela?

Hace poco fuimos invitados por Telemundo a Miami y fue increíble ver cómo nos recibieron a "las chicas del barrio", la gente estaba emocionada y no dejaron de aplaudirnos.

-En septiembre terminaron las grabaciones y las reiniciaron en diciembre, ¿fue difícil retomar el personaje?
Para nada. Éramos el mismo equipo de trabajo y pues teníamos claros los perfiles de los personajes. Lo difícil es que desde noviembre estoy trabajando en un nuevo personaje en la telenovela ‘Nadie rueda como Gabriela Rueda’ del Canal Caracol, entonces estar en dos producciones con largas jornadas de grabación al mismo tiempo, dejaba poco para el descanso.

-¿Es difícil diferenciar dos personajes al trabajarlos al mismo tiempo?
En un principio sí, porque estás haciendo uno mientras construyes otro, pero poco a poco, con paciencia y la ayuda de los colegas, puedes lograrlo.

-¿Hay muchas diferencias entre ambos personajes?
Sí, porque Ximena tiene muchos matices. Ella no está actuando bien al ser una “Prepago”, pero a la vez está completamente enamorada y está dispuesta a cualquier cosa por mantener el amor y sus comodidades. En ‘Nadie rueda como Gabriela Rueda’, mi personaje es la villana del paseo. Con ella no hay matices, es mala, sabe que lo es y actúa como tal.

-¿Y no has tenido vacaciones?
Sí, pero es una bendición tener tanto trabajo en un medio como la televisión, tan difícil y tan cerrado. Con ‘Sin senos no hay paraíso’ trabajamos hasta el 20 de diciembre y retomamos el 5 de enero. Con la nueva telenovela terminamos el 30 de diciembre y volvimos el 5 de enero. Me siento afortunada, porque desde que empecé hace cuatro años, no he parado de trabajar, tanto en pequeños papeles como ahora en actuaciones largas y que van de principio a fin en las series y telenovelas.

-¿Cuál ha sido tu mejor experiencia actoral?
Creo que todo papel tiene su aporte. En ‘La viuda de la mafia’ porque allí empecé, pero la mejor escuela fue ‘La Séptima Puerta’, pues grabábamos de lunes a sábado 45 escenas diarias, en una producción donde yo participaba en los papeles protagónicos. Una escuela genial. Ahora con ‘Sin senos no hay paraíso’ entiendo que es una serie de un nivel superior. Pero creo que cada proyecto trae consigo una gran cantidad de experiencias invaluables.

-Y la faceta de modelo, a través de la cual se dio a conocer, ¿quedará de lado con la actuación?
Fue una forma de incursionar en la televisión. En Cúcuta (Colombia), mi ciudad natal, modelé varios años, pero en Bogotá es otro nivel. He realizado muchos comerciales, campañas y catálogos, pero esa es una forma de darme a conocer y sostenerme en la ciudad.

-¿Llegaste a Bogotá para actuar?
Fui a estudiar y a darme a conocer. Yo estudié periodismo, aún me falta la tesis, pero es uno de los caminos que quiero desarrollar a la par con la actuación.

-Con tanto trabajo, ¿te queda tiempo libre?
Sólo los domingos, los cuales dedico a mi familia y al descanso, pues las grabaciones son arduas y extensas.

-¿Y tiempo para los admiradores?
No hay tiempo para ellos (risas). Estoy totalmente entregada a mi trabajo, eso por ahora me hace totalmente tranquila y feliz, no me hace falta nada más.

Alejandra Pinzón


Alejandra Pinzón Gaitán habla de su vida y de la obra de Gustavo Bolívar, donde la actriz le dio vida a Paola, la peor consejera de Catalina en ‘Sin senos no hay paraíso’.

Con tan solo cuatro años de experiencia logró trabajar junto a Carmen Villalobos y Ramiro Meneses, con los que ha compartido escenas en la novela colombiana basada en hechos reales y, aunque hacer cine era uno de sus sueños, ella ya lo cumplió. Además, ella asegura que también ha recibido propuestas para modelar, pero que las ha rechazado por la actuación.

-¿Cuándo comenzaste en el mundo de la actuación?
A los 16 años. Cambie la comodidad de mi casa, en Cali, para buscar su camino en Bogotá. Tan pronto me gradué del colegio, comencé a estudiar actuación con Victoria Hernández.

-¿Y cuáles fueron las primeras telenovelas en las que participaste con papeles importantes?
Estuve en ‘Decisiones’ y en ‘Madre Luna’. Estas producciones fueron mi escuela.

-También ya has hecho cine, ¿qué nos puedes contar de esta nueva experiencia?
Junto a Carolina Sepúlveda estuve trabajando en un filme colombiano que pronto causará polémica. La historia es muy fuerte.

-Y con tu cuerpo tan espectacular, ¿no has recibido propuestas para modelar?
Sí, me han dicho que haga modelaje, pero me siento feliz con la actuación.

-¿Qué te da la actuación para que no te interesen otros trabajos?
La actuación me permite darle vida a alguien que no se parece en nada a mí.

-¿Tienes algún ejemplo a seguir en la actuación?
Sí, Vicky Hernández y Alejandra Borrero son mis dos ejemplos a seguir.

-¿Cómo describirías al personaje que interpretas en ‘Sin senos no hay paraíso’?
Paola es mala, es la que vende a su amigas y las presiona para que se acuesten con los narcos.

-¿Qué escena no olvidaras de esta telenovela?
Es difícil olvidar una escena donde un hombre se aprovecha de mí y debo ceder a sus deseos.

-La historia de ‘Sin tetas no hay paraíso’ cuenta la obsesión que tienen algunas muchachas por operarse los senos y has reconocido que tu también estás operada, ¿por qué lo hiciste?
Hace dos años decidí aumentarme los senos, ya que por el grosor de mi cuerpo se me veía mucho menos. Y aunque no lo parezca, tengo un bebé de un año, además, no hago dietas ni tampoco ejercicios, sólo me gusta trotar y sólo lo hago cuando tengo tiempo.

Carolina Betancourt


La modelo y actriz colombiana es una mujer talentosa, espontánea, trabaja por lo que quiere, tiene carisma y belleza. Su carrera como modelo la ha llevado a ser la imagen de prestigiosas empresas y su trabajo como actriz a actuar en ‘Sin Senos no hay Paraíso’ ‘Amores de Mercado’, 'La Isla de los Famosos', ‘Decisiones’ y de amazona en ‘El Zorro’.

Desde que apareció en el reality ‘La Isla de los Famosos, una Aventura Pirata’, Carolina Betancort se volvió más popular. Ella dice que lo volvería a hacer, que la clave es tener una fuerza mental muy grande para saber que se enfrentará a situaciones muy adversas.

De niña, en el colegio, siempre fue muy activa, estaba involucrada mucho en el arte, el teatro, la danza y las clases de pintura. Su primer desfile lo realizo a la edad de 12 años.

En la telenovela ‘Sin senos no hay paraíso’, superproducción colombiana que tiene los niveles de audiencia más altos, lo que sin duda la ratifico como la novela más exitosa; Carolina quien es Vanesa, una de las chicas prepago, asegura que ha sido uno de los papeles más importantes en su carrera y sostuvo a la misma vez que está es una realidad que se vive, no sólo en Colombia sino en otros países. Y la actriz confesó que fue un reto para ella asumir el papel de Vanesa.

A Carolina Betancourt le fascinan los retos y se considera una mujer muy arriesgada. Para regresar como actriz a la televisión le encantaría que le dieran la oportunidad de ser una villana.

-Empezaste muy jovencita (con los 12 años) en el mundo artístico, modelando, ¿cómo fue esa experiencia?
Era una muy penosa, no me gustaba que me tomaran fotos, era demasiado tímida. Esto sucedió en un centro comercial muy conocido en Cali (Colombia), ‘Cosmocentro’. Salí en vestido de baño y no sabía qué hacer, pero esa experiencia me ayudó mucho, logré dejar mi timidez. Fui ‘Niña Valle’, una reina pequeña, luego empecé mi carrera de modelo y actriz, y aquí estamos contando la historia.

-¿Qué nos puedes contar de tu personaje en la telenovela ‘Sin senos no hay paraíso’?
Vanesa es una niña que nació en un barrio muy pobre y que no tuvo muchas oportunidades en la vida. Era una de las tres amigas de Catalina y la más ingenua, la más tierna y la que no quería meterse en un mundo tan desconocido para ella, pero la presión en su casa y la falta de dinero, la llevaron a entrar en ese ambiente.

-¿Cómo te preparaste el papel de Vanesa?
Antes de entrar en este personaje desconocía muchas facetas de esas niñas. Estudié mucho mi papel viendo películas, fui a muchos sitios a mirar el comportamiento de ellas. En el barrio que estábamos había una calle donde estaban estas jovencitas y créeme que ellas no son felices. Yo les veía la cara y se les notaba mucha tristeza, claro, todo lo que hacen es por necesidad y otras también porque les gusta. Lo que sí puedo decirte es que esto de tener todos los lujos y comodidades no es nada fácil, lo digo por lo que me tocó a mí como Vanesa y que, a la misma vez, fue muy importante para mi carrera.

-¿Y cómo fue la experiencia de ser dirigida por Miguel Varoni?
Siempre lo admiré desde que hizo su papel de ‘Pedro, El Escamoso’, un personaje que lo marcó no solo en Colombia sino en América Latina. Es un ser humano muy lindo y todo lo hace con disciplina. Como director es sencillamente genial, siempre estaba muy preocupado por todos, y nos dio libertad en nuestros personajes, algo bien importante para el elenco. Migue es muy profesional, un amigo incondicional, bella gente y ni que decir de Catherine, su esposa, son una linda pareja y desbordan amor por doquier. Trabajar con ella, que es una excelente actriz, ha sido de las cosas bonitas que me han podido pasar.

-¿Qué personaje te gustaría interpretar en próximos proyectos?
Me encantaría hacer un papel de mala, ya que un antagónico exige mucha preparación y sé que ahí, sacaría el tauro que llevo dentro.

-¿Cómo fue la experiencia de participar en el reality ‘La isla de los famosos’?
Es muy duro no comer, sentirse sucio, no cepillarse, pero el hombre es un animal de costumbres y, al final, uno se adapta a todo.

-¿Y de dónde sacó las fuerzas para competir en las pruebas que os mandaban en el reality?
Aunque no hayas comido o dormido bien, aunque sean pruebas muy duras, la adrenalina fluye y te hace sacar fuerzas de donde no hay para realizar bien la prueba y ganar.

-¿Cómo fue la experiencia de estar posando casi desnudas en varias revistas?
Fue una experiencia nueva para mi. Nunca había hecho un desnudo, pero cuando me comentaron la sesión de la Revista ‘Cambio’, que es una sesión por la cual han pasado muchas personalidades entre políticos, actores, escritores y me comentaron de lo que se trataba yo dije, bueno es algo serio, no es de chismes ni de farándula, pues trabajamos en eso. Los resultados fueron muy positivos. Y también estuve en Miami donde realicé una sesión fotográfica para la Revista ‘Maxim’.