..:DOÑA BÁRBARA:..

GACETA, DULCE PARAÍSO
(Edición especial 4):

  • SINOPSIS: Revive la historia en la cuarta edición especial que te ofrece la Revista "Gaceta, Dulce Paraíso".

  • ELENCO: con biografías y entrevistas a algunos de los actores de la telenovela, como a Edith González, Christian Meier, Génesis Rodríguez, Arap Bethke, Katie Barberi, Roberto Mateos, Maritza Rodríguez, Paulo Quevedo, Jimmie Bernal, Daniela Tapia y Juan Pablo Shuk.

  • RESUMEN: toda la historia escrita de cada uno de los episodios, en seis apartados, para que no te pierdas ni un detalle.

  • ANÉCDOTAS: todo lo que sucedió detrás de cámaras.

  • CUESTIONARIO: demuestra que no te has perdido ningún capítulo de 'Doña Bárbara' en este breve cuestionario.


VÍDEO DE 'DOÑA BÁRBARA':



Encuesta: ¿Te ha gustado 'Doña Bárbara'?
  1. Sí (con el 84%).
  2. No (con el 16%).

..:SINOPSIS:..


‘Doña Bárbara’ llegó a Telemundo el pasado 4 de agosto de 2008 y estuvo en la pantalla de Telemundo hasta el 21 de mayo de 2009. La temida y legendaria Doña Bárbara, “La Devoradora de Hombres”, como la llaman en sus tierras, se tuvo que enfrentar al único que no se arrodilló ante ella, interpretada por la gran Edith González y con un elenco de primera que incluye a Christian Meier y Génesis Rodríguez. Esta apasionante historia inmortalizada en un libro y consagrada en una película, llegó por primera vez a la televisión hispana de los Estados Unidos.

Esta telenovela es una co-producción de Telemundo con Sony Pictures Television Internacional, con la realización de RTI Colombia. La novela cuenta con un elenco de primera que incluye a Edith González, Christian Meier, Génesis Rodríguez, Roberto Mateos, Paulo Quevedo, Arap Bethke, Luis Fernando Velazco, Andrés Ogilvie, y Jimmie Bernal, entre otros, y con las participaciones especiales de Maritza Rodríguez y Jencarlos Canela. La producción se realizó en los estudios de RTI en Bogotá (Colombia), con un alto desarrollo en locaciones exteriores en Honda, uno de los pueblos más antiguos de Colombia ubicado a las afueras de la capital. Con hermosos paisajes naturales, construcciones antiguas y haciendas de ganado y caballos, este municipio se distingue por sus atractivos arquitectónicos de la época colonial. Está basada en la obra literaria de Rómulo Gallegos, cual fue inmortalizada en el cine por la legendaria María Felix en 1945. La versión libre de ‘Doña Bárbara’ por Telemundo está a cargo de Valentina Párraga, con libretos de Consuelo Garrido y Roberto Stopello. Y es dirigida por Mauricio Cruz y Agustín Restrepo, con la producción ejecutiva de Hugo León Ferrer.

Con un total de 191 capítulos, de 45 minutos cada uno aproximadamente, esta historia de Telemundo tan sorprendente llega a la Revista “Gaceta, Dulce Paraíso”, en el cuarto especial que lanza nuestra publicación para que podáis disfrutar y revivir los momentos de cada episodio, con entrevistas y biografías a los actores y actrices, perfiles de cada personaje, resumen detallado de cada uno de los episodios (dividido en seis partes), pósters y un cuestionario para que demuestres que no te has perdido ni un solo capítulo.


SINOPSIS:

Barbarita Guaimarán era una bella, feliz y salvaje mujer quien creció a orillas del gran río. Su padre poseía un viejo barco que transportaba mercancía a los pueblos mineros de la rivera y por esta razón, se acostumbró a los tratos bruscos de los hombres. Sin embargo, Asdrúbal, un joven educado y aventurero que llega a trabajar al servicio de su padre, es el único que logra robarse su corazón.

El flechazo fue inmediato pues con un sólo piropo logró conquistar el corazón de la esquiva Barbarita, causando odio entre los hombres del barco, quienes una noche se amotinaron matando al viejo capitán, a Asdrúbal, y violaron brutalmente a la mujer. Desde ese día ella no volvió a ser la misma.

Los indios la encontraron y la salvaron del ataque, y junto a ellos, con el tiempo, aprendió a hacer conjuros y brujerías en las que cree firmemente. Pasados los años, Bárbara conoció y sedujo al rico hacendado Lorenzo Barquero, y según dicen las malas lenguas, lo embrujó hasta terminar quedándose con la hacienda ‘La Barquereña’ y que se acabó conociendo como ‘El Miedo’. Desde ese entonces la llaman "Doña Bárbara", una mujer indomable, terrible y legendaria cuyo único objetivo es ser la dueña del llano.

Santos Luzardo es un guapísimo y brillante abogado de origen llanero, que llega a su tierra con el firme objetivo de vender la hacienda ‘Altamira’, y así poder irse a vivir a Francia con su futura esposa, la bella y frívola Luisana Requena. Con lo que nunca contó es que su propiedad, el único patrimonio que le ha dejado su familia, está casi destruida y ruinosa gracias a los robos de ganado, de tierras y de que el actual caporal de la hacienda, el rudo Balbino Paiva, es el amante de la popular y temible Doña Bárbara.

Bárbara, por su parte, vio llegar al "vecino" desde las barrancas del río y encantada de su apostura, prohíbe a sus secuaces que le hagan daño para tomar la decisión de conquistarlo, como lo hiciera años atrás con su primo Lorenzo Barquero. Lorenzo ahora vive en condiciones muy precarias con la joven Marisela, la hija abandonada de Bárbara, a quien Santos conoce y se conmueve por la visión de una salvajita sucia, desgreñada y huraña.

Santos descubre las malas intenciones que Mr. Guillermo Danger tiene con Marisela, un extraño personaje de origen norteamericano, que llegó a los llanos como cazador y se estableció bajo la protección de su aliada Doña Bárbara. Para defenderla, él muda a los Barquero para ‘Altamira’ y comienza una labor civilizadora con su propia prima, hasta lograr que Marisela florezca de amor mientras aprende a leer y a escribir.
Por su parte, Santos enterado de las tropelías de Bárbara y sus cómplices, le reclama por unas reses que desaparecieron de sus tierras. Ella lo desestima en su intento de enfrentarla pero se intriga por este hombre que no cede ante su abierto juego de seducción. Tiempo después, Bárbara se entera de las intenciones de Santos de vender la hacienda a un vecino y, al hacerle una oferta para apoderarse de ella, se encuentra con que su odiada hija está viviendo en la casa del hombre que ama. Ese hecho desencadena una guerra de celos de Bárbara con su propia hija, dándose cuenta de que Santos ya no es un capricho para ella sino se ha convertido en su único y verdadero amor.

..:ELENCO:..

Edith González es
Doña Bárbara
Durante años ha sembrado el miedo en una región donde la justicia del hombre tiene su propia ley. Su ambición y sed de venganza no tiene límites aun tratándose de su propia hija. El hechizo de su belleza sobrenatural le ha servido para conquistar hombres y gobiernos. Para “la cacica del Arauca” no hay animal que escape a sus azotes, ni ser humano que huya a su crueldad. Lo que no consigue por la fuerza, lo logra por medio de su mejor aliada, la hechicería. Santos Luzardo será el único que tenga las armas para domar y doblegar a la “devoradora de hombres”, como la llaman en su tierra.

Christian Meier es
Santos Luzardo

Dejó la capital y un próspero futuro en leyes para encontrarse con un pasado que reclama justicia. La corrupción y maldad que lo rodean lo obligarán a luchar por recuperar la herencia de su familia. Con la cultura e inteligencia adquirida en la universidad, luchará en contra de la barbarie nacida de la ignorancia. Como todo hombre de hierro, Santos tiene su propio talón de Aquiles, y será esa debilidad la que descubra Doña Bárbara. Sus valores y principios le servirán de fuerza para enfrentar a sus peores enemigos. El noble corazón de una jovencita le dará su mejor lección de vida y a su vez, un nuevo porvenir.

Génesis Rodríguez es
Marisela Barquero

Ser la hija de Doña Bárbara y Lorenzo Barquero significó un castigo que jamás mereció, vivir en el abandono. Entre selva y humedales creció como un animal salvaje guardando la esperanza de algún día conocer un mundo diferente. Detrás de inmundos harapos y una descuidada apariencia, se esconde un cuerpo virgen y escultural asediado por algunas mentes malintencionadas. Su espíritu salvaje y la nobleza de su alma lograrán penetrar el corazón de Santos Luzardo, su primo. La lucha por el amor de su vida, la pondrá en la mira del odio de Doña Bárbara, su madre.

Katie Barberi es
Cecilia Vergel

En compañía de su hermana Asunción y su sobrino Santos Luzardo, Cecilia partió del Arauca con la esperanza de volver algún día. En este lugar dejó al único hombre que ha amado, Lorenzo Barquero. Tras la muerte de su hermana, se dedicó por completo a la crianza y cuidados de su sobrino Santos. Dos décadas después de haber abandonado ‘Altamira’, vuelve en busca de recuperar el amor que dejó años atrás. Regresar a estas tierras la enfrenta con una dura realidad, Lorenzo Barquero no es el mismo que algún día amó. En brazos de Antonio Sandoval, un hombre mucho menor que ella, tendrá una segunda oportunidad para amar.

Roberto Mateos es
Lorenzo Barquero
Tuvo el mundo a sus pies, pero caer en manos de Doña Bárbara fue su desgracia. Después de ser un estudiante idóneo y un joven universitario con ideas brillantes, Lorenzo lo pierde todo por una botella de alcohol. No sólo le entrega su alma a una mujer sino también sus tierras y lo único que le quedó de esa relación fue su hija, Marisela. Santos Luzardo, su primo, significará su última esperanza de vida.

Paulo Quevedo es
Balbino Paiba

Balbino Paiba es un hombre que le sirve al Diablo, a Doña Bárbara y a su propia ambición. No le importa traicionar la mano que le da de comer, su único fin es enriquecer la suya. Gracias a los artilugios de su amante, se convierte en el capataz de la hacienda de Santos Luzardo. Mientras imparte sus reglas en una tierra ajena, aprovecha para robarse las reces y venderlas al mejor postor. La misma codicia con la que comete sus fechorías, será la trampa mortal que le tienda el destino.

Arap Bethke es
Antonio Sandoval
Nació y se educó en las tierras de los Luzardo siendo el hijo de Melesio, el antiguo capataz de la hacienda. Profundo conocedor de las labores de la vaquería, una herramienta que lo convertirá en la mano derecha de Santos Luzardo. Ha defendido los intereses de sus patrones enfrentándose a las canalladas de Balbino Paiba, el encargado actual de ‘Altamira’. A pesar de contar con juventud y gallardía para conquistar a cualquier jovencita, Antonio termina profundamente enamorado de una mujer mayor, Cecilia Vergel, la tía materna de Santos Luzardo. Su ingenuidad en el tema de las mujeres lo hará caer en la trampa de Federica Pernalete, una mujer caprichosa y sin escrúpulos que se ha obsesionado por casarse con él.

Lucy Martínez es
Eustaquia

Desde que recibió en brazos a Barbarita Guaimarán, la ha criado como la hija que nunca tuvo. No le tiembla la mano para dejarle saber con qué látigo se imparte el respeto y tampoco esconde su lengua para decirle las verdades más duras. Con una sabiduría milenaria, Eustaquia ha sabido adiestrar el corazón indómito de Doña Bárbara. Sus conocimientos en la hechicería son parte del legado intangible que le ha heredado a “La Cacica del Arauca”. Guiada por el instinto indígena es capaz de vislumbrar el peligro y las intenciones escondidas en las demás personas.

Paula Barreto es
Luisana Requena
Elegante, ejecutiva y cautivadora, Luisana ha conquistado el corazón de Santos Luzardo. Tendrá que elegir entre su destino en la capital y el nuevo camino que ha tomado el hombre de su vida. Jamás imaginará el grave peligro que enfrentará al cruzarse en el camino de Doña Bárbara, “La cacica del Arauca”. Librará una batalla campal contra una cruel enemiga y una bondadosa jovencita, con tal de recuperar lo que alguna vez perdió.

Lucho Velasco es
Melquíades Gamarra

Le dicen el “Brujeador” y es el más fiel guardaespaldas de Doña Bárbara. Como una hiena que se mueve entre sus presas, Melquíades sigue con puño y letra las órdenes de su patrona. Solapado y cauteloso, comete sus fechorías y mide cada uno de sus movimientos sin dejar huella de su maldad. No hay miedo que lo someta, pues sembrar el terror es su mejor arma.

Jimmie Bernal es
Mr. Guillermo Danger

Este americano arrogante llegó del Norte y quedó fascinado con la región salvaje que encontró en su camino. Con rifle en mano y chinchorro al hombro se adueñó de un pedazo de tierra olvidado por los Barquero y los Luzardo. Aliarse con Doña Bárbara, ocultando algunos de sus macabros secretos, le sirvió para ganarse el respeto de los habitantes del lugar. Caza caimanes cuyas pieles las exporta y hurta ganado en los terrenos de “Altamira” para negociar la carne en los pueblos aledaños. A pesar de despilfarrar su riqueza en mujeres y licor sólo hay un tesoro que no ha podido obtener, la virginidad de Marisela. Asedia a la jovencita como bestia en celo y le suministra a su padre, Lorenzo Barquero, el licor con el que poco a poco está destruyendo su vida. Santos Luzardo será el único que lo ponga en su lugar demostrándole que si existe la justicia humana.

Pedro Rendón, Tiberio Cruz y Roberto Manrique son
Carmelito, Pajarote y Maria Nieves

Jóvenes, alegres, apuestos y amigos inseparables. Conocen la vasta llanura como la palma de sus manos. No le tienen miedo al trabajo duro y mucho menos a los atropellos de Balbino Paiba, capataz de ‘Altamira’. Siempre dispuestos a luchar en contra de los planes siniestros de Doña Bárbara y sus secuaces.

Andrés Ogilvie-Browne es
Juan Primito

Su retardo mental ha sido blanco de burlas y discriminaciones, siendo su único escudo, su gran corazón. Junto a la india Eustaquia vio nacer a Marisela y desde entonces sólo tiene ojos para ella. Además de las tareas simples impuestas por Doña Bárbara, Juan Primito se ha dedicado a velar por el bienestar de Marisela. No sabe montar un caballo, ni dominar bestia alguna, pero a pie recorre el llano entero para estar siempre enterado de todo lo que sucede en las tierras del Arauca.

Jeancarlos Canela es
Asdrúbal

Gracias a su empuje y ganas de trabajar, se ganó un cupo en la tripulación del barco que lideraba el padre de Bárbara. En medio de agotadoras jornadas en el río, junto a los demás jornaleros, el joven despertó el espíritu soñador de la muchacha. Asdrúbal significó el único amor puro para Doña Bárbara hasta el día que conoce a Santos Luzardo. La gracia con que llamó la atención de la joven también despertó el odio de los hombres que acabarían con su vida.

Maritza Rodríguez es
Asunción Luzardo

Una mujer cuya juventud fue marchitada por el sufrimiento ocasionado por el carácter de un esposo violento e intransigente. Con fortaleza sobrevivió a la muerte de su hijo Félix cuyo verdugo fue su propio progenitor, José Luzardo. Tras la muerte de su hijo y su esposo, emigró a la capital en compañía de su segundo hijo, Santos. Siempre quiso que Santos olvidara la dureza de su tierra y se educara como un hombre fino y civilizado. A pesar de todo, jamás olvidó su lugar de origen, y aferrada a sus costumbres nunca quiso vender su hacienda, “Altamira”. Inculca en su hijo su pasión y entrega por ésta región haciéndole prometer que va a mantener en pie el lugar donde nació.

Edith González


Desde muy pequeña tuvo contacto con el espectáculo, actuando en obras escolares y actos infantiles. Durante una visita al programa ‘Siempre en Domingo’ fue elegida entre el público para interpretar un papel junto al actor Rafael Baledón. A partir de entonces destacó como actriz infantil en películas de los años 70 como ‘El Rey de los Gorilas’ (1976), ‘Cyclone’ (1977), ‘Fabricantes de Pánico’ (1980), ‘Adiós Lagunilla’, ‘Adiós’ (1984), ‘Pero Sigo Siendo el Rey’ (1988), ‘Central Camionera’ (1988), ‘Trampa Infernal’ (1989), ‘Sentencia de Muerte’ (1990), ‘Atrapados’ (1990), ‘El Jugador’ (1991), ‘El Descuartizador’ (1991), ‘Los Cómplices del Infierno’ (1994) y ‘Salón México’ (1996), entre otras.

También ha participado en varias telenovelas, entre ellas: ‘Los Ricos También Lloran’ (1979), ‘Soledad’ (1981), ‘Bianca Vidal’ (1982), ‘Sí, Mi Amor’ (1984), ‘Rosa Salvaje’ (1987), ‘Monte Calvario’ (1988), ‘Flor y Canela’, (1989), ‘En Carne Propia’ (1991), ‘Corazón Salvaje’ (1993), ‘La Sombra del Otro’ (1996), ‘La Jaula de Oro’ (1997), ‘Las Noches de Aventurera’ (1998) y ‘Nunca te Olvidaré’ (1999), sólo por mencionar algunas.

Durante su juventud se dedicó a prepararse en cuerpo y alma a la actuación. Afirma que en su vida sólo existe amor tanto para su familia como para la vida. Dice que en ella han influido cuatro realidades y gusta de autores como Dostoyevski, León Tolstoi y Anton Chejov.

Reconoce que se le han cerrado algunas puertas en el extranjero, ya que la imagen de la mujer latina no corresponde a su físico, pero acepta que sí ha tenido algunas propuestas de trabajo para filmar películas en inglés.

Fue la primera Aventurera, de la producción que encabezó Carmen Salinas durante 1998, donde interpretó a una mujer de la vida fácil, seductora y posesiva. Participó como protagonista de la telenovela del productor Juan Osorio, ‘Salomé’, en 2001. En 2004 protagoniza el melodrama ‘Mujer de Madera’, del productor Emilio Larrosa, pero dejó las grabaciones debido a su embarazo, siendo sustituida por Ana Patricia Rojo. En agosto de ese mismo año dio a luz a su primogénita, Constanza, negándose a revelar el nombre del padre de la pequeña. El 26 de mayo de 2005 regresa a la obra ‘Aventurera’ con un éxito rotundo y es llamada para participar como miembro del jurado en el programa ‘Bailando por un Sueño’.

En 2006 tiene lugar su primer antagónico en la telenovela ‘Mundo de Fieras’, del productor Salvador Mejía, donde comparte créditos con César Évora. En 2007 protagoniza la telenovela ‘Palabra de mujer’, bajo la producción de José Alberto Castro.

Y 2008 es un año muy polémico para ella, ya que declara en exclusiva para una revista que el padre de su hija es el político Santiago Creel, lo cual causa un gran alboroto en los medios de comunicación. Más tarde, en el mismo año, es invitada por Telemudo a grabar la telenovela ‘Doña Bárbara’ en Colombia, proyecto que acepta y por el cual tiene que dejar la obra ‘Aventurera’, luego de tres años consecutivos de protagonizarla.

-Háblanos de Doña Bárbara, tu personaje...
A Doña Bárbara los hombres le pagaron mal y, por ese odio, se venga de todos ellos. En el camino encuentra a Santos Luzardo (Christian Meier) y también lo quiere dominar, pero no podrá. Mi personaje no tiene nada que ver conmigo, yo soy una mujer totalmente distinta. El personaje va teniendo momentos de mucha furia, donde me toca sacar mucha amargura, coraje, dolor, es un como un volcán en erupción todo el tiempo. A pesar de ser muy mala, doña Bárbara se siente que está por encima de la ley. Le tengo un gran afecto al personaje porque vivió cosas terribles. Como ella dice; “soy todas las mujeres que me sucedieron” y en algún momento uno se encuentra con una mujer violada y humillada. No es una villana común, sino una mujer que se volvió mala por sus circunstancias. Tiene momentos de ternura, porque cuando te saltas etapas y te arrancan tu inocencia existen momentos en que vuelves a ellas y te haces frágil, esas son las escenas donde se le ve la niñez. Pienso que no me hubiera gustado hacer la escena de la violación. El amor entre Bárbara y Santos Luzardo fue como una atracción entre opuestos, lo civilizado contra lo incivilizado, el remanso contra lo intempestuoso e impulsivo.

-¿Cómo te preparaste para interpretar a Bárbara?
Fue un personaje que requirió una buena condición física, ya que he tenido que aprender a manejar armas de fuego, entre ellas rifles y revólvers, que pesan hasta dos kilos, además de galopar a caballo, lazar animales y marcarlos. Y en cuanto a la preparación emocional, fue necesario comprender la profundidad del personaje, puesto que la obra literaria de Rómulo Gallegos puede considerarse como una denuncia. El personaje de Bárbara habla sobre la barbarie, y su apellido Guaimarán significa perro. Bárbara no es un personaje de melodrama, más bien de una tragedia, esa es la importancia que tiene en mí, y por eso es el placer de interpretarla y el reto de hacer un papel que roce la tragedia y que al mismo tiempo pueda tener matices.

-¿Se podría definir a Bárbara como la villana del melodrama?
No, si tú ves a Doña Bárbara con todos los acontecimientos que ha pasado no es una mujer mala, digo, hace maldades pero no es una mujer mala, es una mujer que sabe que quiere cambiar, pero hay cosas que se lo van impidiendo, vive con una sed de venganza por los cinco hombres que la violaron, es mala por un destino trágico que la orilla, y cada vez que hace algo bueno el pasado no se lo permite.

-¿Y te ha gustado dar vida a Bárbara?
Por su puesto. Amo el personaje, amo como está escrita la novela, amo la pluma de Valentina, la adaptadora.

-¿Recuerdas alguna anécdota de las grabaciones de la novela?
Sí, casi me estrellé manejando un tractor en Bogotá para una de las escenas finales de la telenovela. No sabía frenar y me asusté muchísimo. Yo iba aplastando todo, y faltó en verdad muy poco para que me estrellara contra un árbol. Era una escena en la que, en un ataque de ira, Doña Bárbara se sube a un tractor para destruir todo lo que se le ponga en el camino, incluyendo a Santos (Christian Meier). A pesar del susto, afortunadamente salí ilesa de la situación y se realizó una muy buena escena.

-En México se trabaja con el apuntador, en Colombia con libretos memorizados, ¿cómo ha sido el cambio en ese sentido?
Eso ha causado aquí mucha curiosidad cómo maneja uno el apuntador, cómo manejas tú la memoria, si hay una diferencia de técnicas. Yo creo que es importante cuando trabajas con un apuntador porque debes hacerlo tuyo, y no que sea una parte externa a ti. No tengo nada en contra de los que usan apuntador, yo lo uso, no le veo nada de pecaminoso, ni de malo; y si va a ser con texto tiene que ser tan leído y estudiado que no estés pensando en lo que sigue.

-¿Qué herramientas utilizas para preparar tus personajes?
Básicamente es como cuando tomas clases de baile. Tomas una técnica A, B, C y después haces tu propia técnica. Es importante tomar bases y después de allí tú actúas y que eso fluya dentro de ti, no pensar al hacerlo sino que salga desde el instinto, confiar mucho en tu instinto.

-¿Es cierto que la primera vez que grabaste una escena con Christian Meier, en ‘Doña Bárbara’, era una escena de cama?
Sí, nunca nos habíamos visto antes. El productor nos presentó y sin mucho trámite nos dijo que teníamos que grabar una escena de amor con muy poca ropa. La verdad quedó muy bien, nunca me había pasado algo parecido.

-¿Cómo es Christian Meier como actor y como persona?
Es muy responsable a la hora del llamado (grabación), súper encantador, atento. No me cabe la menor duda que me tocó trabajar al lado de uno de los hombres más deseados del mundo. A mí me parece un buen actor y le admiro como profesional y como persona, es un ser humano muy bello. Además, Christian es como James Bond porque estabamos en el medio del llano, con un sol quemándonos y él no sudaba, no le picaban los mosquitos, no se despeinaba. Eso me daba mucha envidia. Es bastante humillante para mí como sexo femenino. Yo sí sudo y me despeino. Él siempre estaba impecable. Me desesperaba un poquito (risas).

-¿Y cómo te sientes del éxito de la telenovela en países como México, Puerto Rico, Estados Unidos y España, entre otros?
Pues muy contenta, que la estén viendo, con un personaje que es emblemático de la literatura latinoamericana, la verdad me tiene feliz, contentísima de poder hacer algo diferente, que no cuadra con el estereotipo de las telenovelas.

-¿Y has entablado una buena relación con los actores del melodrama?
Con todo lo que son los peones que son Gary, Andrés, el otro Andrés, Luchito, Paulo Quevedo y Lucy se ha logrado hacer una familia que para mi es muy importante, porque estar viviendo sola en un país extranjero, yo lo necesitaba porque el personaje necesita una demanda emocional.

-La mítica María Félix fue la primera que encarnó el papel de Doña Bárbara...
Así es, por eso para mí fue un reto haberlo asumido, es un personaje que marca; pero lo enfrenté con humildad y sinceridad. Vi la película en la que ella hizo el personaje, sólo para tener un marco de referencia. La Doña fue una actriz que nos marcó no sólo a los mexicanos, sino a todos los hispanoparlantes del mundo. Fue muy valiente porque desempeñó el estelar cuando era muy joven y casi de la misma edad que María Elena Marqués, quien realizó el papel de la hija en la historia.

-¿Temes que tu interpretación no supere a la de María Félix?
Estoy consciente de que soy una actriz que desde niña se ha preparado. Hice mi propia interpretación y estoy muy feliz porque es un personaje muy complejo psicológica y emocionalmente. Además físicamente también tiene exigencias. En cuanto al personaje en sí mismo y las comparaciones que pudieran surgir, entre esta nueva Doña Bárbara y la que inmortalizó María Félix, no tengo ningún tipo de temor porque vengo con la humildad y la seguridad de que soy una actriz muy capacitada.

-¿Tuviste la oportunidad de conocer a María Félix?
Sí. Conocí a María a través de unos amigos en común con los que me envió una nota una vez invitándome a almorzar. En aquel entonces protagonizaba la novela ‘Corazón salvaje’ (1993) y ella no se la perdía. Al principio pensé que me estaban gastando una broma. Cuando ‘La Doña’ me tuvo al frente me agarró el rostro con sus dos manos, y ella que tenía fama de no gustarle tocar a la gente, me dio un beso en la mejilla. Por eso estoy segura que de María Félix se viviera, me apoyaría. No pretendo ser como ella, una mujer que nos marcó a los hispanoparlantes, una mujer de una personalidad avasallante. Estoy consciente de que es un personaje que tengo que abrazar con amor, con sensibilidad, humildad y pasión.

-Sabemos que eres madre soltera, ¿cómo haces para balancear tu vida familiar y el trabajo?
No quiero ser descortés, pero de mi vida privada no hablo. Puedo decirte que soy feliz, tengo una hija bella y lo importante es que estoy contenta con los resultados de esta telenovela.

-Grabaste la telenovela en Colombia, ¿cómo llevaste la separación de tu hija Constanza, que se encontraba al principio en México, los primeros meses que te mudaste a Colombia?
Eso si me reventó el esquema, fue muy difícil, la verdad, aunque gracias a la tecnología hablábamos por skype y me mostraba algunos dibujos y chocábamos los cinco.

-¿Cómo cambia la vida de una niña cuando empieza a trabajar en el medio artístico, teniendo en cuenta que comenzaste cuando eras una niña?
Cambia y no. Cambia en el sentido que los niños de por sí son el centro de atención y un niño actor es un foco de atención, eso es un hecho. Te da ser un poquito más consentido, pero a la vez te da más obligaciones y eso siempre es duro; y al mismo tiempo es una vida muy interesante para cualquier niño porque si tienes muchas obligaciones todo el mundo te consiente aún más y de pronto tienes acceso a lecturas que como un niño normal no tendrías. Yo sé que era una niña actriz, una niña que trabajaba, esa era mi gran ventaja. Nunca fui famosa siendo niña, entonces digamos que tenía todas las ventajas y casi ninguna de las desventajas.

-¿Cómo empezaste tu carrera artística a tan corta edad?
Por casualidad estaba jugando con unas muñecas de una amiga de mamá y se le ocurrió que yo podía ser actriz, porque hacía tonos de voz distintos y decía cosas con cada una. Así que, una amiga de mi mamá decidió que a lo mejor yo podía ser actriz, porque hacía personajes y así fue como empecé.

-Estudiaste en la Escuela de Lee Strasberg y en el Actors Studio, ¿qué diferencia considera que hay entre estudiar en una academia común de cualquier ciudad y estudiar en estas escuelas?
Yo no encuentro gran diferencia. Creo que la escuela real es el empeño en el aparato interno del actor y la constancia que una persona, cualquier ser humano, en cualquier escuela del mundo, tenga por salir adelante. Por supuesto, hay mejores escuelas que otras, pero insisto la verdadera diferencia entre una academia y otra es el deseo verdadero de salir adelante, y la diferencia la hace cada individuo. Realmente, la gran ventaja con la actuación y otras disciplinas, es que todo te sirve, si vas al parque y te pones a observar niños, si te quedas en soledad y lloras, eso te sirve. Además, puedes ser actor a cualquier edad, en cualquier momento puedes hacer una buena carrera, a lo mejor nunca tuviste éxito y en el último instante de tu vida vas a tener un gran éxito. Esta es una carrera muy noble y demandante, pero retribuye cosas que otros oficios no. No puedes intentar ser bailarina a los 30 años porque ya se fue el tren. Sin embargo, como hombre o mujer, puedes empezar a actuar a los 60 años y lograrlo.

-Después de tener una carrera tan sólida como la que has tenido, ¿con qué sueñas ahora?
Profesionalmente sueño poder hacer más cine y bueno. No solo hacer cine, sino que sea de calidad; poder tener una carrera que empate lo comercial con lo artístico y eso es bien difícil. Tener una carrera con credibilidad, asertiva y con riesgos porque de pronto cuando te sientes cómodo en una situación ya no los tomas. Por eso quiero no perder esa parte de aventura dentro de mi profesión, jugármela. La idea es tener una carrera de joven, no de vieja. Cuando eres joven juegas, subes y bajas, y conforme vas teniendo cierto nombre con el público, pues es más difícil tomar riesgos.

-¿Cómo ha sido tu experiencia en Colombia?
Los colombianos son muy cariñosos con los mexicanos, aunque les digo que yo no me despego de mi país, de mi familia y de proyectos laborales como ‘Aventurera’, sino también de una compañía televisiva para la cual trabajo desde los cinco años, Televisa. Desde los técnicos, las maquilladoras, es duro. Es difícil de pronto encontrarte con nuevas personas a quienes realmente no conoces; de eso hay ejemplos tan simples como a lo que nosotros llamamos jefe de producción, y en Colombia le llaman productor de campo. Me ha tocado aprender todo el organigrama, no solo el nombre y el cargo, sino el equivalente a lo que esa persona haría en México. No ha sido fácil, pero cuento con la ventaja de que el colombiano de cierta forma es cercano al mexicano, se saben mejor las rancheras que nosotros, te abren las puertas, y yo en mi caso he tenido la oportunidad de encontrar gente como Luchito Velásquez, Andrés Martínez, que me han abierto el corazón. Y como trabajo con puros hombres es muy divertido, haciendo una novela de acción, me ayudan, y se divierten de alguna forma conmigo, ha sido lindo.

-¿Y por qué decidiste mudarte a Telemundo y dejar Televisa, empresa que te formó como actriz?
Fue una transición muy cordial. Mi contrato fue directamente negociado entre Televisa y Telemundo. Estoy fuera, pero no he dejado de tener la mano amiga de Televisa.

-Después de ‘Doña Bárbara’, ¿qué nuevos proyectos tienes?
Haré el papel de Clara, “Fantasiosa", en la serie ‘Mujeres asesinas’, de Televisa. Es una mujer enferma de celos. Es un trabajo muy intenso y ahora con Clara lo compruebo. Es para toda actriz que quiere vivir una historia intensa. Cada día el reto es hacer cosas que sorprendan, que sean diferentes y que enganchen a la gente. Es no repetir mi trabajo actoral, lo de ‘Aventurera’ ya quedó atrás, cada día el cambio debe ser más fuerte como lo que hice en ‘Doña Bárbara’, que me enseñó mucho.

-¿Cómo se presentó la idea de regresar a trabajar tan pronto en tu país?
Mi regreso a México se dio porque amo a mi país, además, quería vivir una historia intensa, laboralmente hablando. Estaba muy celosa con el productor Pedro Torres, porque ya había invitado a todas las actrices, menos a mí.

-Háblanos de tu papel en ‘Mujeres Asesinas’...
Las fantasías de Clara tienen que ver con los aromas, con las sensaciones, con la vista y la imaginación, pero sobre todo con los presentimientos que la llevan a torturar a su marido por los celos enfermizos que padece. Todos somos celosos y todos tenemos un granito de inseguridad, yo tengo mis dosis de inseguridad, el problema es cuando se catapulta el desequilibrio y los químicos cerebrales no inhiben los impulsos; estamos entre la cordura y la locura.

-¿Cómo fue la preparación del personaje?
Para encontrar el equilibrio en esos casos de locura se necesita indagar en las raíces de cada quien y autoanalizarse para encontrar el punto medio. Además, buscar a la gente que te quiere para que te diga dónde estás mal y atreverte a ir al psiquiatra. Las épocas están cambiando, las mujeres están en otra realidad y la sumisión ya no forma parte de su vida, y ‘Mujeres asesinas’ está en ese camino de la libertad, pues se está reescribiendo la historia de géneros. La nueva mujer es arrojada, maneja motocicleta, lo que en algunos años era imposible pensar que lo hiciéramos. Antes era extraordinario que una mujer hiciera ejercicio fuerte, ahora es box, karate y otras artes violentas. Creo que llegaremos a un justo medio en el que se reacomoden los papeles femenino y masculino.

-¿Y volverías a integrarte en la obra ‘Aventurera’?
No. El público está contento de ver a Maribel Guardia en el papel principal. Y tengo ganas de ver el musical como espectadora. Fueron muchos años de mi vida que invertí en la obra, como para no ver lo que hacía yo, pero ahora lo haré con otra persona.

Christian Meier


Después de su sobresaliente actuación en el papel de Diego de la Vega en la co-produccion de Telemundo-Sony, ‘Zorro: La Espada y La Rosa’, Christian Meier regresó a la producción más esperada de todas, ‘Doña Bárbara’, representando a Santos Luzardo. El apuesto actor y cantante peruano desempeñó el papel de un joven abogado que regresa a la finca de su familia donde conoce a la “devoradora de hombres” y es embrujado por su belleza y pasión.

Christian inició su carrera artística en la escena musical a sus 17 años, cuando formó parte del grupo ‘Arena Hash’, una de las bandas de rock más populares de su tierra natal. Después de seis años de éxitos, decidió dejar la banda e iniciar una carrera como solista. Su primer álbum, ‘No Me Acuerdo Quien Fui’, escrito, compuesto y producido por él mismo, llegó a ser doble-platino.

En 1994, Meier ingresó al mundo de la actuación con su primera telenovela, ‘Gorrión’, receptora de una gran aceptación y críticas favorables, que lo llevaron a formar parte de producciones como ‘Malicia’, ‘Obsesión’, ‘La Noche’, ‘Escándalo’, ‘Luz María’ e ‘Isabella’, así como ‘Amores, Querer con Alevosía’, una producción de TV Azteca de México.

En Colombia, Christian ha protagonizado novelas como ‘Luna la heredera’ (de Caracol TV) junto a la bellísima actriz venezolana Gaby Espino y ‘La Tormenta’ al lado de Natalia Streignard, novela de Telemundo que logró posicionarse entre las favoritas de público en más de 60 países a nivel internacional.

Este conocido artista también ha trabajado en largometrajes, en proyectos tales como ‘No se lo Digas a Nadie’ y ‘La Mujer de mi Hermano’, ambos basados en libros escritos por el periodista y escritor Jaime Bayly. También ha trabajado en ‘Ciudad de M’ y ‘Un Marciano Llamado Deseo’. Christian, quien siempre ha alternado su carrera musical y actoral, ha logrado la aceptación del público en las dos facetas.

Meier, quien con este suma tres proyectos con la cadena Telemundo en Colombia, afirmó que se encuentra en su "mejor momento personal y profesional".

-¿Quién es Santos Luzardo, tu personaje en ‘Doña Bárbara’?
Fue un personaje maravilloso. Lleno de matices. Es un hombre muy culto, muy educado y además muy justo, pero una vez que regresa a su tierra y enfrenta a Doña Bárbara y a ese ambiente hostil descubre que él mismo tiene un lado salvaje; es decir, se da cuenta que él forma parte del paisaje.

-¿Cómo te sentiste interpretando a Santos?
Muy bien, muy contento. Es una gran historia y además el reparto es excepcional. A Santos había que darle personalidad, carácter, porque es la única persona que se enfrenta a Doña Bárbara, que es un personaje muy fuerte; se necesitaba que la contraparte fuera un hombre bien plantado, que no le tuviera miedo y estuviera muy firme frente a ella.

-¿Qué diferencia tiene este Santos al Santos que encarnaste en ‘La Tormenta’?
Este es un hombre instruido, educado, estudiado y un profesional. Un hombre mucho más maduro y con un carácter más fuerte. Es el único hombre que le hace los pares a Doña Bárbara. Luzardo debe ser más cerebral que visceral. Es un hombre que mide cada consecuencia de sus actos.

-¿En qué se parecen Christian Meier y Santos Luzardo?
En el amor que ambos sentimos por la tierra que nos vio nacer. Santos es un hombre que se descubre a sí mismo en el llano. A mí me pasa lo mismo cuando estoy en Perú. Mi país es mi hogar, mis raíces, mi todo.

-¿Cómo te sentiste la primera vez que viste los llanos?
Maravillado. Es como ver el mar, pero en verde. Es una geografía totalmente distinta a lo que uno se imagina. Sobre la producción, me gusta que Telemundo nunca ponga límites a las necesidades de sus historias. Con ‘Doña Bárbara’, uno se transporta al llano, y si son necesarias dos mil cabezas de ganado, dicen: “Bueno, las traemos”. Es lo que me gusta, que se le mide al monstruo que le pongan.

-¿Cómo te sentiste al trabajar al lado de Edith González?
Me encanta, porque Edith es un icono de la televisión latinoamericana, todo mundo sabe quién es donde pasan las telenovelas latinas. Que a uno lo escojan para hacerle contrafigura, ya es un honor.

-¿Y qué nos puedes contar de Génesis Rodríguez?
Mientras Edith tiene una solidez en las tablas gracias a la cantidad de años que ha trabajado en televisión; Génesis es una joven muy talentosa, natural, actúa por instinto, pero nunca se equivoca. Estoy asombrado con su talento.

-¿Trabajar en una telenovela llena de exteriores es diferente a hacerlo en las que se hacen básicamente en estudios?
Totalmente. A mí me encanta trabajar en este tipo de producciones. Quizás por la sensación de libertad que tienes, además este tipo de producciones implica mucho viaje y creo que no hay mejor manera de crecer que conociendo pueblos y culturas diferentes porque eso se te pega en la piel.

-¿Dónde te sientes más cómodo: en el cine, la televisión o el teatro?
Lo que más he hecho es cine y televisión. La verdad la diferencia entre ambos medios es que en el cine tienes más tiempo para preparar el personaje, pero mientras en la televisión no te apuren me siento feliz.

-¿Hay algún personaje que te gustaría interpretar?
Indiana Jones.

-¿Te interesaría dar el salto al mercado anglosajón?
Cada cosa a su tiempo. Las cosas vienen solas y ahora estoy feliz haciendo lo que hago.

-¿Cómo te sientes de regreso a la soltería?
Nunca había estado tan feliz en toda mi vida. Estoy muy bien. Hace poco hablaba con alguien y le decía que nunca había estado tan feliz en mi vida. Tengo un trabajo maravilloso, una hermosa familia, no puedo pedir más. Mis tres hijos: Stefano, Taira y Gia siempre tienen la última palabra y yo creo que soy bastante bueno como papá.

-Has vuelto nuevamente por tercera vez a grabar una telenovela en Colombia, ¿extrañas a Perú?
Llevo a mi país en el corazón por donde voy. Todos los días leo sus noticias por Internet y trato de ir a comer peruano cada vez que puedo. Traigo conmigo algunas fotografías tomadas desde mi ventana donde se ve el mar maravilloso que hay allá. Las miro todo el tiempo imaginando que estoy en mi balcón. Casi sin darme cuenta, he pasado en Colombia los últimos cuatro años y soy muy feliz. Siempre digo que me tratan exageradamente bien y mejor de lo que un tipo como yo se merece. Lo que más disfruto de Colombia es lo mejor que tiene esta tierra: su gente.

-Edith González ha llegado a compararte con James Bond, en el sentido que no te despeinas, no sudas y siempre estás exacto...
Es verdad (risas). En ese lugar grabé ‘La tormenta’ y ‘El Zorro’. El clima ya no me inquieta, los mosquitos ya no se me acercan, soy inmune a ellos. Ahora me divierto viendo cómo los demás se desesperan y la pasan muy mal

-Ya está confirmado que tienes un romance con Génesis Rodríguez, ¿por qué al inicio optaste por no hablar de tu relación con ella?
Siempre he guardado distancia porque es un tema personal, que no debería importarle a nadie y porque yo estaba dentro de un proceso de separación que merecía todo el respeto posible. Hay momentos para que uno siga con su vida. Creo que eso fue lo que yo quise. Puse un tiempo hasta que pudiera tener una vida normal.

-Hasta que salió tu divorcio oficial de Marisol Aguirre...
Que finalmente es un papel. Mientras eso de alguna manera no esté cerrado, no puedes desviar la atención con otra serie de acciones.

-¿Te afectó que se especulara sobre los supuestos motivos de tu separación de Marisol?
Las cosas no son como se pintan, pero mientras mis hijos y el círculo más allegado a mis seres queridos sepan la verdad, el resto no me importa.

-¿Cómo has tomado el comunicado de prensa que envió José Luis Rodríguez, ‘El Puma’, en el que él apoyaba tu relación con su hija Génesis?
Fue algo muy bonito de su parte. Él y yo somos muy amigos desde que nos conocimos. Todo el día estamos hablando.

-¿El comunicado tiene relación con la primera visita de Génesis contigo a Lima (Perú)?
Cuando finalmente decidimos venir al Perú, Gen y yo, a él (El Puma) le pareció mal que inventaran que no apoyaba una relación tan bonita. Además, no es una relación solamente mía y de Génesis, sino de su familia y de la mía.

-¿Qué piensas de las parejas con marcada diferencia de edad?
No veo que sea un impedimento ni nada. El hecho es que dos personas están juntas y no importan las diferencias étnicas, de edades, ni nada. Lo que importa es que dos personas sean felices y eso es lo que está sucediendo. Y punto final.

-¿Y tus vacaciones?
Regresaré en mayo y espero tomarme ese mes para viajar con Gen por el Perú y el extranjero.

-¿Qué le ha parecido Perú a Génesis?
Le encantó la comida. Le ha gustado muchísimo.

-Después de haber acabado con las grabaciones de ‘Doña Bárbara’, ¿qué planes futuros tienes?
Le he dedicado mucho tiempo a las telenovelas. Ya me divertí, ya aprendí, ahora tengo ganas de tener más tiempo para mí. Así como con ‘Arena Hash’ decidimos ver qué pasa y nunca más nos volvimos a juntar, puede que suceda lo mismo con las telenovelas. Quiero seguir con la actuación, pero en proyectos más cortos.

Génesis Rodríguez


Después de su actuación en su primer papel protagónico en ‘Dame Chocolate’, Génesis Rodríguez participa en ‘Doña Bárbara’. La actriz representó dos papeles en la telenovela; la joven Doña Bárbara y Marisela Baquero Guaimarán, la hija de Bárbara y Lorenzo.

Génesis Rodríguez Pérez, actriz Venezolana-Americana, nació en Miami, Florida el 29 de julio de 1987. Es hija del famoso cantante José Luis Rodríguez, conocido también por su seudónimo ‘El Puma’.

Esta joven actriz desarrolló sus habilidades en la actuación en el renombrado Actor's Studio en New York. También tuvo el privilegio de tener a Flor Nuñez, Roberto Moll, Adriana Barraza y Stuart Solomon como sus instructores. Sus raíces Venezolanas y su crianza en los Estados Unidos le han permitido hablar tanto el inglés como el español de manera fluida.

A pesar de haber comenzado su carrera recientemente, Génesis ha logrado actuar en telenovelas tanto en los Estados Unidos como en Latinoamérica. Es mejor conocida por su papel en ‘Dame Chocolate’, donde representó dos personajes, Rosita Amado y Violeta Hurtado. También representó a Libertad en ‘Prisionera’ y a Becky Ferrer en ‘Days of our Lives’. De hecho, fue en la telenovela ‘Prisionera’ donde Génesis realizó su debut en la televisión compartiendo escenarios junto a los reconocidos actores Gabriela Spanic, Mauricio Islas y Gabriel Porras.

-¿Cómo te enfrentaste a Marisela, cuando tuviste que interpretarla?
Confieso que tuve miedo de hacerlo, porque es un personaje de mucho peso. Se trata de un clásico de Venezuela y me siento muy orgullosa, es el papel de mi vida. Pienso que lo he hecho bien porque me pagan por hacer algo que es mi pasión; si gusta o no ya no está en mis manos.

-¿El personaje te ha requerido de un fuerte entrenamiento para poder realizar sus escenas?
Al principio era una salvaje, sin educación; se crió sin padres, sola, en el llano y en el monte, es como un animal. Le encantaba pelear. Es un personaje que requiere mucha energía y al final de las grabaciones terminaba reventada, muerta. Nada que ver con Rosita (mi papel en ‘Dame chocolate’), que era más tranquila e inocente.

-Háblanos de tu personaje...
Marisela comienza a disputarse el amor de este hombre, pero va creciendo y haciéndose mujer. Tuve escenas muy fuertes con Edith porque Doña Bárbara no quiere a su hija. Lo chistoso es que me llevo muy bien con ella en la vida real; es un amor de mujer, aunque frente a cámaras nos damos bofetadas. Lo bonito de esta novela es que todo el mundo tiene oportunidad de brillar. Me encanta como se trabaja acá, estoy tan feliz en Colombia que podría quedarme a trabajar por mucho tiempo.

-Tanto en tu personaje de ‘Dame Chocolate’, como en este, ha habido una transformación física, ¿esto ha sido un reto para ti?
Siempre son un reto hacer papeles que implican una transformación física. Aunque Rosita y Marisela no tienen el mismo cambio, ya que Rosita siempre era educada y ya ella tenía una base, mientras que Marisela empieza de cero, hasta que se convierte en una mujer y se puede defender ante el mundo con educación y obviamente un carácter.

-Esta vez, tu cambio físico no fue una nariz postiza, pero sí una peluca y modales de una joven salvaje...
Yo tenía el pelo cortito pero no existen salvajes con pelo corto, entonces me pusieron una peluca que parte desde mi pelo, entonces cuando ella se va refinando le cortaron el pelo como lo tengo yo. Poco a poco, Marisela se fue comportando mejor, más tranquila, empieza a hablar como una señorita de ciudad. Me encanta también porque ella tiene etapas en la novela que creo que todo el mundo va a disfrutar, por ejemplo cuando le enseñan a leer o a comer, hasta que se vuelve educada y todo eso es divertido.

-Te ha tocado estar al lado de dos grandes actores, como lo son Edith González y Christian Meier, que comparten los créditos principales, ¿qué unión tuvo tu personaje al de ellos?
A mí me tocó con los dos, dos facetas de la vida de Marisela. Mi personaje no se llevaba bien con su mamá, doña Bárbara y siempre están en un enfrentamiento pero la cosa más rara es que Edith es un encanto de mujer y para odiarla o que me caiga mal es muy difícil porque es súper linda. Con Santos (Christian Meier), el primer amor de Marisela, ella se montaba encima de él y siempre estaba gritándole y de verdad es chistoso porque los dos nos reímos del comportamiento de Marisela hacía Santos y Christian ha sido muy suelto en aceptar que Marisela siempre estuviese encima de él como una gata.

-¿En qué te pareces a tu nuevo personaje?
Yo diría que soy mucho más tranquila, que me encanta leer y no me gustan los conflictos tanto como Marisela, no me parezco en nada. Ahorita estoy buscando mi tiempo para hacer yoga, que yo lo descubrí este año y es lo único que me está manteniendo completamente balanceada con mis emociones y con mi cuerpo.

-¿Cómo te sentiste de trabajar en Colombia por primera vez?
Me encantó, estoy súper feliz, hay que esperar que Dios mande lo que tenga que mandar, por lo menos ahorita yo estoy feliz trabajando aquí y no me lo esperaba así, como yo soy de Miami, yo soy una gringuita, pues yo estaba muy cómoda allá y yo pensé que esto iba a ser difícil para mí pero para nada, ha sido todo lo contrario.

Arap Bethke


Arap Bethke, nacido en Kenia el 12 de marzo de 1980, es un actor mexicano llevado un padre alemán y una madre chilena. Más lo recuerdan para su papel de Chacho en el telenovela ‘Clase 406’. Aunque él nació en el continente africano, él se considera mexicano ya que es donde él creció.

En 2007, él apareció en un episodio de ‘Ugly Betty’. Arap se integró a Telemundo y participó en ‘Tierra de pasiones’ y actualmente le hemos podido ver en otra producción de la cadena ‘Doña Bárbara’, en el papel Antonio Sandoval. Bethke actualmente vive en Colombia, donde vive un romance con la actriz colombiana María Fernanda Yépez.

El actor es de padre alemán y madre chilena, y vive por el arte, la escritura creativa, el guión cinematográfico.

-¿Qué te gusta de tu personaje de ‘Doña Bárbara’?
Tanto el personaje como el proyecto. Antonio es muy noble y arraigado a su familia y con eso me identifico mucho. El proyecto de hacer una novela épica grabada en el campo ha sido interesante. Es un personaje que crece mucho en la historia.

-¿En qué te pareces a Antonio Sandoval?
Comparto con él el amor por la familia y la amistad. Protege a los suyos por encima de todo.

-¿Y en qué te diferencias?
Sobre todo en que él es de campo y yo, de ciudad; me crié en México D.F.

-¿Te irías a vivir al campo?
No, me veo más en un sitio con playa. Me encanta hacer surf y submarinismo. Cada vez que termino un proyecto, me marcho a un sitio de costa durante dos semanas para descansar y recargar pilas.

-¿Conocías la obra homónima de Rómulo Gallegos en la que está basada la telenovela?
Sí, creo que es muy importante leer el texto original si es que existe: es el mejor referente. En mi caso estoy agradecido a Valentina Parra, que realizó la adaptación, por lo que hizo con Antonio. Lo convirtió en alguien trascendental cuando en el libro era sólo un personaje de apoyo.

-¿Una de las novedades es tu amor por Cecilia (Katie Barberi)?
Sí, hay un momento muy tierno y real, cuando mi padre me dice que esa señora no me conviene y yo me niego a escucharlo. Está claro que, por mucho que los demás te digan, donde manda el corazón…

-¿Eres tan ingenuo en el amor como Antonio?
Yo en la vida real no (risas), no tanto. Él se da muchos golpes contra la pared y yo ya he vivido un poco y he tenido muchas experiencias que me han forjado a un carácter más abierto y objetivo.

-¿Qué herramientas utilizas para preparar tus personajes?
Recurro antes que nada a ver como el material se parece a mí, en que me identifico con el personaje y luego fundamentalmente con imaginación y mucha dedicación ir encontrando las características del personaje.

-¿Cuál es el personaje que más le ha gustado interpretar en tu trayectoria artística?
El personaje que más me gusta siempre es el que estoy interpretando en el momento. Por ahora Antonio Sandoval me tiene absorbido del todo, mi personaje de la novela ‘Doña Bárbara’.

-¿Cómo es Antonio, tu último personaje?
Antonio tiene muchos matices, comienza siendo un hombre noble y trabajador, enamorado platónicamente de una sola mujer desde su infancia que se va y cuando se vuelven a encontrar le declara su amor que es correspondido. Creen van a estar juntos para siempre pero se presentan mil dificultades que muestran en Antonio comportamientos que no se imaginan.

-¿Cuándo comenzaste en tu carrera artística?
Mi carrera artística empezó cuando yo tenía 11 años, cuando Pedro Damián me invitó a participar en un programa para niños llamado ‘El Club de Gabú’, en donde yo presentaba una sección de videos.

-¿En qué países has trabajado?
Crecí en México y allí he tenido la fortuna de haber comenzado mi carrera como actor, me fui a terminar la Universidad en Australia y cuando volví a los Estados Unidos, me ofrecieron un proyecto en Miami, y ahora, felizmente estoy trabajando en Colombia.

-¿Cómo te ha parecido el equipo de trabajo en Colombia?
En Colombia el trabajo me ha parecido muy profesional y muy agradable a la vez. La calidez de la gente se deja sentir en el equipo de trabajo. Además, las historias son muy sustanciosas y he tenido la fortuna de trabajar junto a grandes actores. La gente es el tesoro más grande que tiene Colombia y las mujeres son una joya. Volvería a trabajar en Colombia. De hecho estoy buscando empleo por ahí.

-¿Te podrías describir personalmente para que te podamos conocer mejor?
Me encanta lo que hago, me gusta trabajar y prepararme, nunca dejar de aprender cosas nuevas. Soy curioso y si no hubiera sido actor sería explorador, periodista, fotógrafo o pintor. Me gustan las actividades al aire libre y mi deporte preferido es el surf. Me apasiona la comida, sobre todo la mexicana, los taquitos, el picante y el mole. Me encantaría conocer el mundo entero, recorrer lugares a los que nunca nadie ha ido. Creo que mi formación un poco gitana me dio ese bichito de curiosidad.

-¿Cuál crees que es tu mejor atributo físico?
Pues a mí me encanta cómo pienso, mi forma de ver la vida (risas)… no sé qué te puedo decir. Los ojitos, los ojitos son campeones. Más que el color son lo que transmiten, dicen que los ojos son la ventana del alma.

-¿Cómo llegaste a nacer en África?
Mi padre trabajaba con las Naciones Unidas, entonces se mudaba mucho. Arrancó en Washington y ahí nació mi hermana, luego a Ecuador y ahí nació mi hermano y a mi me tocó en Kenya. Estaban ahí y los agarró el grito de la selva en una noche de luna llena.

-¿Está ocupado tu corazón por alguien?
Sí, estoy feliz porque estoy enamorado. Llevo un año y medio con la actriz María Fernanda Yepes.

-¿Cómo la conociste?
Nos conocimos en Cartagena (Colombia) y fue un flechazo instantáneo. Nos habíamos visto en fiestas de amigos comunes y, aunque nos gustábamos, nunca llegamos a dar el paso hasta que coincidimos en un viaje de avión. Al llegar al destino, fuimos a cenar, nos pasamos toda la noche hablando y hasta ahora.

-¿Qué cosas compartís?
Casi todo, en especial la afición por el arte y los deportes. Nos encanta pasear, hacer rutas de montaña… Además, como nos dedicamos a lo mismo, entendemos los sacrificios de la profesión. Y eso ayuda mucho.

-¿Qué es lo que más te gusta de ella?
Su personalidad, es buena compañera y tiene un excelente sentido del humor, algo necesario en una relación. Creo que el amor y el humor deben ir de la mano. Hay que reírse de la vida y de uno mismo. Es una mujer entregada y honesta. Hemos hecho una relación abierta y con mucha confianza, que es lo importante. Nos llevamos bien y nos divertimos mucho, además me gusta que tiene una familia grande y unida porque yo vengo de una familia donde somos pocos y estamos dispersos en el mundo, es bonito ver eso.

-¿Ya la has presentado a la familia?
Lo hice hace unas semanas en Cancún, en la boda de uno de mis hermanos. Fue una ocasión perfecta porque mis familiares están muy dispersos: mi padre es alemán y mi madre, chilena. Hacía cinco años que no nos reuníamos. Pasamos varios días con ellos después de la celebración y María Fernanda le cayó genial a todo el mundo.

-Al ir con novia, ¿no te preguntaron cuándo ibas a casarte?
Surgieron varios comentarios, pero en broma. Saben que se trata de una decisión muy personal.

-Después de ‘Doña Bárbara’, ¿te espera algún proyecto?
Acabo de empezar en ‘Los Victorinos’, la nueva producción de RTI para Telemundo. Está basada en el libro ‘Cuando quiero llorar, no lloro’, del venezolano Miguel Otero Silva. Lo escribió en 1970 y ya se grabó una novela que tuvo gran éxito en la década de los noventa.

-¿De qué trata?
Es la historia de tres hombres que se llaman Victorino y que pertenecen a estratos sociales diferentes: uno es rico, otro de clase media y otro pobre.

-¿A quién interpretas tú?
Al primero. Soy un niño bien al que nunca le ha faltado de nada, pero sufre una enorme carencia afectiva, lo que lo convierte en una persona conflictiva.

-¿Quienes son tus compañeros?
Mauricio Ochmann y Roberto Manrique, con quien vuelvo a coincidir, pues hace de María Nieves en ‘Doña Bárbara’. Hay material para que salga un producto atractivo.

Katie Barberi


La famosa y talentosa actriz, Katie Barberi, regresa a la pantalla de Telemundo desempeñando el papel de Cecilia Vergel en ‘Doña Bárbara’. La carismática artista mexicana tiene una sólida carrera que le permitió participar en más de 30 producciones exitosas en el cine, el teatro y la televisión.

Barberi, de padre mexicano de ascendencia italiana y madre estadounidense, nació en 1972. Dada la naturaleza de las carreras profesionales de sus padres, Katie estudió en una variedad de escuelas en Estados Unidos y en México. Sin embargo, la naturaleza inestable de su niñez es una circunstancia que ella considera positiva en un cien por cien. Gracias a dicha situación, ella ha sido expuesta a gran diferencia de culturas y puntos de vista sobre la vida, así como el beneficio de aprender tanto el inglés como el español.

A la edad de doce años, Katie y su madre se mudaron a Los Ángeles, California. Ella pronto comenzó en la actuación profesional en televisión, cine y teatro. Durante aquel momento tuvo la oportunidad de protagonizar tres largometrajes de Disney. También hizo el papel de María Delucci en la serie ‘The Bronx Zoo’, de NBC.

Luego de una exitosa carrera como actriz adolescente en Hollywood, Katie comenzó una segunda carrera: la actuación en telenovelas. En 1994 Televisa le ofreció un contrato para formar parte de una serie de telenovelas en la Ciudad de México. Durante los siguientes años Katie apareció en producciones como ‘Yaqui Indomable’, ‘Alondra’, ‘Acapulco Bay’, ‘Alguna Vez Tendremos Alas’, ‘El Privilegio de Amar’, ‘Mi Pequeña Traviesa’, ‘Por Tu Amor’, ‘Carita de Ángel’, ‘Salome’, ‘Rebeca’ y ‘El Amor No Tiene Precio’.

Después de crear una exitosa carrera como estrella de telenovelas latinas en México con Televisa, regresó a los Estados Unidos en el 2003. Aceptando su adicción al trabajo, Katie Barberi se enamoró del fuerte ritmo de la actuación en novelas, lo cual la llevó a dedicar su carrera a este género. Además de la filmación de ‘Doña Bárbara’ en Colombia, formó parte del reparto de ‘La Marca del Deseo’, donde conoció a su actual pareja, el actor colombiano Gabriel (Helmer) Valenzuela.

-¿Cómo llegaste a ser la elegida para el papel de Cecilia en ‘Doña Bárbara’?
Yo la verdad desde que supe del proyecto estuve aferrada a la idea de quedarme con el papel. Así llegó la bendición de la llamada que yo había quedado y lo estoy disfrutando muchísimo. ‘Doña Bárbara’ llegó a los dos meses de que terminase las grabaciones ‘La Marca del Deseo’.

-¿Te ofrecieron desde un principio dar vida a Cecilia Vergel?
No, me llamaron para encarnar a la protagonista, pero al final me dieron el de la tía de Santos Luzardo (Christian Meier) porque necesitaban a una mujer rubia con ojos azules. De todos los papeles que he hecho, es mi favorito.

-¿Qué crees que pretende enseñar tu personaje de Cecilia a los televidentes?
Cecilia demuestra que la historia de Cenicienta se puede dar en cualquier edad; ella tiene todo el potencial del mundo de amar y triunfar en la vida.

-¿Y qué necesitaba Cecilia para poder vivir la vida con plenitud?
Ella necesitaba que un hombre viera su belleza interior y exterior, que le recordara que está viva. Y eso que le pasó a Cecilia le puede pasar a cualquiera; después de una decepción amorosa nos escondemos y pensamos que es mejor así y de eso no se trata la vida.

-¿Qué te sedujo de Cecilia?
Me ha cambiado la vida. Es el mejor personaje de mi carrera y el más parecido a mí. He podido poner mucho de mi personalidad.

-¿Podrías definirla?
Es culta, educada, nada rebelde. Se convierte en un ángel de la guarda no sólo para su familia también para el pueblo entero.

-¿Qué le criticarías?
Que es demasiado vulnerable.

-¿Qué significa este personaje en tu trayectoria artística?
Este personaje me permite demostrar mi versatilidad, ya que en las últimas producciones en las que he trabajado sólo había interpretado a villanas. Ya me hacía falta el personaje de Cecilia, para que no me catalogaran como villana el resto de mi vida.

-En la ficción tienes problemillas con Edith González (la temible Doña Bárbara), ¿cómo te llevas con ella?
Muy bien, es maravillosa y la admiro. Confieso que me ponía nerviosa con su sola presencia porque es una estrella. Te confieso que yo no sé si fue realmente Edith o el personaje de Bárbara la que me ponía nerviosa a la hora de grabar con ella, pero me sentía intimidada. Luego forjamos una hermosa amistad. Me ha ayudado mucho. El trabajo de Edith contenía una fuerza de presencia actoral impresionante, pero eso lo utilice a mi favor, porque a Cecilia también Bárbara la intimidaba bastante.

-¿Y cómo te llevas con Christian Meier, con quien compartiste bastantes escenas?
Christian Meier es un tipo divino, es muy profesional, muy inteligente y muy relajado; no se complica mucho la vida, no tiene nada en absoluto de divismo ni de complicaciones que tienen los actores luego en la novela. Es muy tranquilo, muy buena gente y muy buen compañero.

-Has participado en varias telenovelas de Televisa, ¿cómo llegaste hasta esa productora?
Vine a Televisa porque quisieron hacer cuatro telenovelas en inglés simultáneamente grabadas con la versión en español que estaban haciendo. Una de ellas fue ‘Acapulco, Cuerpo y Alma’, de la que hicieron ‘Acapulco Bay’, y yo fui la que hizo el personaje que hizo Chantal Andere en la versión mexicana.

-Antes de llegar a las telenovelas, participaste en cerca de 20 producciones en Hollywood, ¿qué producciones hiciste en Los Ángeles?
Hice una serie con NBC que se llamaba ‘The Bronx Zoo’, con Ed Asner y Kathleen Beller. El zoológico era una metáfora: en realidad era una preparatoria en ‘El Bronx’.

-¿Y cuál es para ti la situación ideal para un actor?
Cada actor tiene diferentes metas y diferentes objetivos a nivel carrera. A mí me encanta el cine, pero me gusta mucho la televisión también. Si estuviera en una situación ideal tal vez estaría haciendo televisión en Los Ángeles porque es donde más puedes aprovechar tu carrera en todos los aspectos y es más interesante el medio por la cantidad de cosas que ofrece y los niveles de producción que manejan y porque no decirlo por presupuesto, porque el actor trabaja también para cobrar y el actor estadounidense cobra muy bien. Sin embargo, soy consciente que muchas actrices de muchos países quisieran tener mi papel así que lo estoy disfrutando mucho.

-¿Qué significa la actuación para ti?
A mí me gusta mucho actuar, la verdad, y tener la bendición de poder desarrollar un personaje y darle vida a otro ser humano así sea ficción. Hoy hago telenovela y tengo esa experiencia, pero si he de estar en un nuevo proyecto en Los Ángeles pues ya llegará el momento en que la vida me lleve allá nuevamente.

-¿Cuándo decidiste ser actriz?
Creo que nunca pensé en otra carrera; bueno, quizá en la de psicología. Pero como apoyo a la interpretación, para entender la parte emocional del personaje.

-¿Qué ha sacrificado Katie Barberi por la interpretación?
La vida familiar. Es una decisión que tomé hace tiempo y pude hacerlo porque amo esta profesión.

-¿De tantos papeles que has hecho de cuál tienes más memorias?
Papeles a nivel personal pues obviamente Digna Santibáñez porque ahí conocí a mi novio Gabriel Valenzuela (que interpretaba a Esteban en ‘La Marca del Deseo’) y a nivel profesional me llevo algo hermoso de cada personaje y de cada experiencia del personaje que tenido el honor de hacer, desde un rodaje de un día en ‘Mujer casos de la vida real’, hasta diez meses a un año de una novela y pues las películas y tele que hice en Los Ángeles antes de irme a México, a Televisa. De todo tengo memorias muy gratas.

-Cecilia se siente atraída por un hombre más joven que ella (Antonio), ¿a ti también te ha ocurrido?
Ya lo creo, de hecho le llevo 8 años a mi novio, Gabriel Valenzuela. Él tiene 29 y yo 37. Y te cuento una anécdota. Participó en los primeros capítulos de ‘Doña Bárbara’.

-¿Qué buscas en un hombre?
Yo llevaba seis años sola y estaba tranquila y en paz, pero llegó Gabriel, que es noble, trabajador y un gran actor. Por eso nos gustamos. Mi pareja debe amar mi profesión. Tiene que tener buen sentido del humor y que me diga que quiere estar conmigo.

-¿Qué es lo que más te gusta de tu novio?
Él es tremendamente romántico y físicamente me gusta todo, pero sí tengo una obsesión un poco extraña con sus cejas y sus ojos. Además, obviamente es un hombre muy inteligente.

-¿Qué te haría perder el interés en un hombre?
Que me engañara o me fuera infiel.

-¿Tienes planes de casarte?
Estamos viviendo la relación y vamos a ver qué pasa.

-¿Deseas convertirte en madre?
Sí, soy muy maternal y protectora, pero resulta complicado tener hijos porque no he dejado de trabajar desde que empecé. Ahora que he encontrado a la persona adecuada, es cuestión de tiempo.

-¿Una virtud y una manía confesable?
Una virtud: la nobleza. Y una manía que juego con mi pelo todo el día.

-¿Qué te saca de quicio?
La injusticia.

-¿Tienes algún miedo?
No hacer todo lo que deseo.

-La novela transcurre en plena naturaleza, ¿te encontraste a gusto grabando en el campo?
Me gusta, pero prefiero los lugares con playa. Aunque confieso que soy más de ciudad. Para mí, Nueva York es el paraíso.

-¿Cómo fue tu estancia en Colombia, donde se grabó la novela?
Sin Gabriel no habría sido lo mismo. Como nos encontrábamos en su país, me enseñó mucho de su cultura. Además, gracias a la tecnología me he sentido cerca de mi familia, a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia.

-¿Pretendes volver a Estados Unidos, país en el que iniciaste tu trayectoria artística?
Me encantaría, pero no me obsesiona. Han nominado al Oscar a actores que han hecho escenas de llanto en Hollywood como las que yo grabo a diario y nadie me aplaude.

-¿Estás radicada en Los Ángeles, esa es tu base?
Sí, tengo un apartamento en Los Ángeles, y tengo una casa en Vero Beach, en la Florida, pero hace como un año que estoy radicada en Bogotá, Colombia, así que decir que vivo en otro lado es como absurdo, así uno piense que vive en otra parte en realidad vive donde está trabajando y realmente desarrollando su vida.

-¿Cómo te mantienes en forma?

Nado, hago yoga, pilates. No creo mucho en las dietas como tal, no me mato de hambre y en dado caso me doy el gusto que quiera. Hay maneras de manejar el metabolismo de uno, tengo ciertas reglas como no comer un postre después de una comida, porque si ya mi cuerpo tiene todo lo que necesita, entonces ya el postre se va directo a las caderas. A mí me encanta comer y no me gustaría estar en esa situación. Actualmente estoy bastante contenta como está mi cuerpo y creo que también tiene que ver con la manera como lo desarrollas y el nivel espiritual que tengas con tu cuerpo.

-¿Alguna vez te has hecho cirugías?
Eso es cosa que lo sabemos mi corazón y yo, esa pregunta no la contesto porque es cosa mía pero estoy totalmente a favor de ellas y es lo mejor que te puedo decir. Nunca he tenido una mala experiencia, todo lo contrario. Yo sé de personas que sí, pero igual no dicen que se arrepienten. Una cirugía es una decisión delicada.

-¿Te ves como Penélope Cruz, con una estatuilla en la mano?
La admiro desde hace años. Es una de las mujeres más bellas del mundo y he visto ‘Vicky Cristina Barcelona’ seis veces sólo por ella. Cuando obtuvo el Oscar, grité de alegría. Y claro que me imagino con el premio. La esperanza es lo último que se pierde.

-¿Te apetecería trabajar junto a Pedro Almodóvar?
Por supuesto, es un director y un creador extraordinario. ¿Quién no querría ponerse a sus órdenes?

-¿Qué haces en tu tiempo libre?
Me apasiona leer biografías de gente ilustre para saber cuáles fueron sus motivaciones y cómo alcanzaron sus metas. Ahora me tiene enganchada la de Barbara Streisand y espero que pronto se publique la de Penélope. Me he dado cuenta de que el elemento común de todas es la perseverancia.

-Y sabemos que hay una relación muy estrecha entre la música y tú…
Sí. Soy soprano lírica desde los diez años, incluso hubo un proyecto para grabar un disco. Tal vez ahora lo retome.

-¿Qué te gustaría hacer ahora?
La versión de ‘Anatomía de Grey’, que se va a grabar para Colombia y México.

Roberto Mateos


El talentoso actor Roberto Mateos se unió a Telemundo y Sony International en la coproducción Doña Bárbara, donde interpretó a Lorenzo Baquero, un hombre inteligente que pierde todo después de ser seducido por la “devoradora de hombres”, Doña Bárbara.

En 1984, Roberto Mateos se graduó del Instituto Tecnológico Autónomo de México con un título en Contabilidad Pública. Tres años más tarde, descubrió que su verdadera vocación estaba en la actuación, por lo que decidió dejar atrás los números y mudarse a Los Ángeles para vincularse a la prestigiosa Lee Strasberg Academy.

Mateos ha tenido un recorrido muy diverso durante sus años en la industria del entretenimiento. Ha sido modelo para diseñadores de gran renombre como Hugo Boss, Nautica y Cole Haan, apareciendo en revistas de moda como GQ y Vanity Fair, y también ha grabado una serie de comerciales y videos musicales.

Su carrera en las telenovelas comenzó en Televisa, donde interpretó papeles pequeños en ‘La Pícara Soñadora’ y ‘Carrusel’, pero el rol culminante en su carrera fue en 1993 con su primer papel protagónico en ‘El Peñón del Amaranto’. Durante los años, el actor Mexicano continuó participando en varias telenovelas incluyendo ‘Al Norte del Corazón’, ‘Escándalo’, ‘Reina de Corazones’, ‘Marea Brava’, ‘Milagros’, ‘Carita Pintada’, ‘Hay Amores que Matan’, ‘Amantes del Desierto’, ‘Vale Todo’, ‘Ladrón de Corazones’, ‘Mirada de Mujer: el Regreso’, ‘Amarte Así’ y ‘Decisiones’.

También ha tenido la oportunidad de actuar en la pantalla grande, en largometrajes como ‘Corazón Para Dos’, ‘El Beso Final’, ‘Impulsos Asesinos’ y ‘Todo Contigo’.

A pesar de que Roberto ha tenido una carrera muy versátil, ha logrado el mayor reconocimiento por su trabajo en las telenovelas. Ha recibido varios premios a lo largo de su carrera, entre los cuales está el Gran Águila de Venezuela y el Mara de Venezuela, por su interpretación en ‘Reina de Corazones’; y El Sol de Oro y Las Palmas de Oro por su interpretación en ‘Escándalo’.

Roberto Mateos está feliz por haber tenido la oportunidad de dar vida a Lorenzo Barquero, en la telenovela 'Doña Bárbara'. Él dio vida a Lorenzo, un hombre que tuvo el mundo a sus pies, pero por una noche de copas pierde todo, ya que le entrega sus tierras a Doña Bárbara y lo único que le quedó de esa relación fue su hija, Marisela.

El actor, licenciado en Contabilidad, se ha dedicado a contar personajes interpretados trabajados en el cine y en televisión, su carrera artística se ha llenado de premios y nominaciones por su íntegra labor que lo ha llevado a ser muy conocido en la televisión internacional.

Y últimamente le hemos visto en producciones como ‘Sin Senos no hay paraíso’, ‘Doña Bárbara’ y próximamente le veremos en otra telenovela de Telemundo, se trata de ‘Más sabe el Diablo’.

-¿Cómo empezaste tu carrera artística?
A los 20 años empecé a hacer cosas de modelaje como comerciales de televisión, fotos, pasarelas, a los 24 me fui a Los Ángeles, California a estudiar actuación y a los 27 empecé a hacer trabajos en cine y televisión. Comencé en el medio estudiando, esforzándome, con personajes pequeños y demostrando talento para estar en el lugar que estoy ahora, queriendo ser mejor cada vez profesionalmente para llegar más alto.

-¿Qué herramientas utilizas para preparar tus personajes?
En Internet, libros, vida diaria, gente de la calle que tenga que ver con lo que vas a representar.

-¿Cuál es el personaje que más te ha gustado interpretar?
Han sido varios. Esteban en ‘Ladrón de Corazones’, ya que era el que organizaba todos los operativos policíacos y los ejecutaba y esa novela la disfrute mucho, José Francisco en ‘Frijolito’, porque era un sicótico, tramposo pero al mismo tiempo era coherente en muchas de sus cosas e interpretarlo fue muy divertido, y ahora Lorenzo Barquero en ‘Doña Bárbara’, lo estoy disfrutando mucho también.

-¿Has hecho teatro?
He hecho, pero más teatro experimental en los Estados Unidos cuando estaba estudiando.

-¿En qué países has trabajado?
En México, Venezuela, Colombia, Brasil, Argentina, Perú y en Estados Unidos.

-¿Cómo nació la idea de radicarte en Estados Unidos?
En México las condiciones de trabajo son más difíciles que en Estados Unidos, en Miami en dónde estoy radicado actualmente hay más trabajo, pagan mejor, además la inseguridad en México es bastante alta y es algo que no tengo en donde vivo y me genera tranquilidad.

-¿Cómo te ha parecido el trabajo en Colombia?
Como todo en cualquier trabajo, lo que tiene uno que hacer es tratar lo más que se pueda adaptarse a las condiciones de trabajo y no tratar de que se adapten a ti, sino tu adaptarte a como trabajan en cada lugar. La gente en Colombia es muy amigable, muy llevadera y eso hace tu estancia y tú trabajo mucho más fácil.

-¿Volverías a trabajar en otra producción realizada en Colombia?
Por supuesto que volvería a trabajar en otra producción colombiana, creo que son de las producciones que tienen mayor calidad tanto histriónica como fotográfica.

-¿Cómo te sientes al haber participado en la telenovela ‘Doña Bárbara’?
Es una novela muy bonita, el personaje es maravilloso, tiene mucho de donde sacarle, tiene muchas facetas, primero de borracho luego de sufrimiento, de abstinencia para su hija, se encontraba con el amor de su vida de 20 años y todo el esfuerzo que hace por estar bien, por estar sobrio, por darle lo mejor a su hija, por luchar en contra de Doña Bárbara.

-¿Y qué nuevos proyectos tienes después de esta participación?
He empezado un proyecto en Miami con Telemundo, que se llama ‘Más sabe el diablo’.

-¿Y de qué trata este nuevo personaje en la novela ‘Más sabe el diablo’?
El personaje es un malandrín, dueño de un cabaret de mala muerte, y pues en eso se desarrolla el personaje, es un delincuente común y corriente.

Maritza Rodríguez


Maritza Rodríguez es de las pocas que puede presumir de haber interpretado a mujeres buenas y malas por igual, participando en novelas como ‘Acorralada’, ‘Ángel rebelde’ y ‘La revancha’, entre otras. Recientemente ha dado vida a dos que la han “marcado”: la malvada Sara Andrade de ‘El rostro de Analía’ y la dulce Asunción Luzardo de ‘Doña Bárbara’.

-Háblanos de tu breve paso por la telenovela ‘Doña Bárbara’...
Quería estar en ella, pero Telemundo ya me había elegido para ‘El rostro de Analía’, así que me ofreció hacer de la madre de Santos (Christian Meier) en el capítulo uno. Y me hizo ilusión.

-¿Qué destacarías de ese trabajo?
Nunca olvidaré la escena en la que me entregan muerto a mi hijo mayor. Era muy fuerte, la estudié con detalle porque temía no estar a la altura, pero me dejé llevar por los sentimientos y salió bien. Todos me felicitaron. Fue como haber hecho toda la novela.

-¿Qué futuro le auguras a esta telenovela por los diferentes países que han comprado la novela a Telemundo?
Tendrá mucho éxito porque es un drama interesante, con paisajes preciosos y un excelente reparto. Fue un enorme orgullo estar en la misma producción que Edith González, aunque no coincidimos.

-Si hubieras continuado, ¿qué papel te habría gustado hacer?
El de mi hermana Cecilia, que interpreta Katie Barberi. Es un personaje realmente bello y atractivo.

-Las grabaciones se realizaron en plena naturaleza, ¿fueron duras?
Sobre todo incómodas, porque pasamos calor, sufrimos el ataque de los mosquitos, pero al ver el resultado te das cuenta de que vale la pena.

-Cuéntame alguna anécdota de tu semana en ‘Doña Bárbara’...
Jencarlos Canela (Asdrúbal) y yo compartíamos caserón. Una noche me despertaron unos ruidos espantosos. Cuando descubrí que eran murciélagos, me coloqué una sábana como si fuera un fantasma para protegerme y llamé a la puerta de mi compañero, pero no me oyó. A la mañana siguiente se partía de la risa mientras se lo contaba.

-¿Qué tienes entre manos ahora?
Quizá esté en ‘La buena, la fea y la mala’, que empezará a grabarse a finales de año. Y estoy promocionando por Estados Unidos ‘El rostro de Analía’, que acabo de rodar.

-Ahí muestras una imagen diferente. ¿Vas a mantenerla?
Yo no pretendía cortarme el pelo ni teñírmelo de rojo, era un cambio radical, lloré el día de la transformación. Pero luego me decían que estaba espectacular, así que voy a dejármelo un tiempo. No deseo perder puntos volviéndome rubia.

Paulo Quevedo


Paulo tiene experiencia en el canto, en la actuación y en la pasarela. Su camino a la fama empezó hace una década, en México. Empezó a cantar y casi termina siendo tenor. En 1995 ganó un concurso de talento en Texas y dos años después se incorporó al grupo de música ‘Tierra Cero’ (en el que también participó Erick Elías).

Un año después y siguiendo los pasos de muchos galanes mexicanos que ahora son estrellas, Paulo se sumó a ‘Kairo’, un grupo mexicano conocido en sus tierras y en algunas ciudades europeas. A medida que iba creciendo su carrera musical, Paulo también se fue metiendo en el cine y en el modelaje. En el 96 llegó a Hollywood y, aunque tuvo intervenciones pequeñas, compartió elenco con Bruce Willis y Melanie Griffith.

También hizo teatro y televisión. En Estados Unidos se hizo conocer a través de las telenovelas. La primera que hizo fue en 1996, ‘Para toda la Vida’. Después hizo otras seis más. Su debut en la cadena Telemundo lo hizo con la telenovela ‘Vale Todo’, grabada en Brasil. Luego participó en novelas como ‘Amor Descarado’, ‘La Mujer en el Espejo’, ‘Madre Luna’ y recientemente en ‘Doña Bárbara’.

En la actualidad, Paulo Quevedo viajó a Miami, interpretando la doble vida de un sacerdote en obra teatral ‘En Pecado Moratal’, de Wilson Blass.

-¿Que herramientas utilizaste para preparar tu personaje de Balbino Paiba, en ‘Doña Bárbara’?
Yo en lo personal uso muchas de mis vivencias personales y retroalimento más cosas según el perfil del personaje: por ejemplo, un capataz, con un pasado oscuro, sin principios, sin valores, ambicioso; procuro llevarlo al extremo, empujar más esa maldad al grado de trascender esas características al público y molestar al televidente de tal manera que cumplas tu objetivo.

-¿Como te iniciaste en el medio artístico?
Empiezo modelando en una agencia en USA y tomando muchas clases de canto. Después me voy para México DF a la escuela de Televisa, donde al mismo tiempo adiciono para un grupo musical llamado ‘Kairo’ y me meto a la música por 5 años. Al mismo tiempo, nos dan la oportunidad de aparecer en una novela como grupo ‘Kairo’ y fue mi lazo a las novelas, haciendo cuatro novelas y cantando a la misma vez. Para después planear internacionalizarme.

-Retomando el pasado, ¿que representa ‘Kairo’ para ti ahora que ve una carrera sólida en la televisión?
Me representó una enorme plataforma y preparación para lo que se me aproximaba. Viaje a muchos países, me di a conocer en todo México, centro América y parte de sur América y más que nada la enorme ventaja de cantar.

-¿Que ocurrió con la música?
No quitamos el dedo del renglón, la música forma gran parte de mi preparación profesional en el sentido de que me muevo mucho por la música, para el baile, actuación y tener la idea de cantar música "boleros rancheros" en algún futuro.

-¿Por qué decidiste radicarte en otros países, sabiendo que la internacionalización podría estar en México, ya que sus telenovelas son vistas en muchas partes?
Nadie es profeta en su propia tierra. Lo decidí de tal manera por tener la certeza de que México no es la única puerta y además con tener la oportunidad de conocer otros métodos laborales y tener la capacidad de amplificar más mi visión a nivel profesional ante otros países, considerando que mi inquietud va a colocarme en el mercado anglosajón y establecerme más en ese medio.

-Hiciste cine en Hollywood, con personajes pequeños, ¿volverías a retomar la posibilidad entrar al cine en Estados Unidos?
Por supuesto. Será mi destino final y radicarme allá lo antes posible. Después de esas experiencias de trabajar al lado de Bruce Willis, Christopher Walken, Jeremy Irons y Melanie Griffith es muy gratificante y la experiencia no te la quita nadie.

-Después de la producción de ‘Doña Bárbara’, ¿qué planes futuros vienen para Paulo Quevedo?
Me estaré enfocando en cine, series de televisión con un poco más de exigencia actoral y musical. Tengo varias propuestas que estoy considerando, pero en especial estoy muy entusiasmado con una obra teatral que marcará un reto en mi carrera artista. La obra es del dramaturgo y polifacético Wilson Blass, un escritor, incisivo, impactante, con temas de la actualidad social que tienen repercusiones polémicas y que obliga a sus intérpretes a prepararnos intensamente porque así lo requieren sus trabajos, que no son más que el reflejo de un individuo inteligente, con deseos de explorar y exponer los problemas que todos atravesamos y que muchas veces callamos.

-¿Por qué dices que es un reto para tu carrera?
Esta pieza teatral marca un nuevo capítulo para mí como actor porque se trata de una obra muy controversial, un reto para cualquier actor, no importa los años que llevemos en esta industria. Mi carrera la he desarrollado en la televisión y el cine. El teatro es más fuerte, demanda muchos matices, proyección, movimiento y la interpretación del personaje requiere un esfuerzo sobre natural.

-¿Cómo se titula la obra?
‘En Pecado Mortal’. Y te confieso que desde el primer momento que la leí me quedé fascinado. Es una obra impactante, que te enamora como actor. Y este es el libreto que espera para poder demostrar de lo que soy capaz como actor.

-¿Qué personaje interpretas en la obra?
Interpreto a Juan de Dios, un sacerdote que lucha con sus deseos carnales y su lealtad a Dios. Está basado en hechos verídicos y ese estilo es lo que caracteriza a Wilson Blass y lo hace distinto a otros dramaturgos.

-¿No te da miedo interpretar un personaje tan controversial?
Pues no. Soy actor y me gusta interpretar personajes que dejen una huella en mí y en el público. Como Juan de Dios, existen muchos sacerdotes alrededor del mundo, que llevan una doble vida, con hijos bastardos que tienen que dejar desamparados porque la iglesia católica no les permite llevar a cabo su rol de padre. Estoy consciente que no todos estarán de acuerdo, pero esto que ocurre en la obra, es real y tenemos que llevar un mensaje a nuestra sociedad sobre esta problemática de la iglesia católica.

-¿No crees que la iglesia católica pueda llevar a cabo algún tipo de manifestaciones en contra de la obra?
La iglesia católica y todos sus componentes están en su derecho de hacer o decir lo que ellos entiendan porque vivimos en un país libre y democrático, pero de igual forma nosotros tenemos la misma oportunidad de subir a escena esta controversial puesta en escena. Estamos preparándonos para recibir todo tipo de críticas positivas y negativas, lo importante es que se exponga la pieza teatral.