Gaby Espino y su participación estelar


Gaby Espino hizo una participación estelar en la telenovela de Telemundo: ‘El Rostro de Analía’, apareció en el primer y en el último capítulo de la novela escrita por Humberto ‘Kiko’ Olivieri. Y por si fuera poco, la actriz venezolana está en plena grabación de la novela ‘Más sabe el Diablo’, otra gran producción de Telemundo, y la cadena también contó con ella para grabar el piloto de una próxima novela que se llamará ‘La Buena, La Mala y La Fea’.

Después del nacimiento de su hija Oriana, volvió a Telemundo para estar en el primer episodio de ‘El Rostro de Analía’ con un personaje importante en la historia, por eso, a la actriz todavía se la veía con algunos kilitos de más, pero en el último episodio apareció con un cuerpo espectacular que ha conseguido gracias a estar muchas horas en el gimnasio y seguir una dieta estricta.

Más sabe el Diablo:
Además, después de esta participación, Gaby comenzó las grabaciones ‘Más sabe el Diablo’, producción de la misma cadena, donde comparte rol protagónico con Jencarlos Canela y Miguel Varoni. "Voy a tener escenas de acción y me encanta por eso, porque nunca había tenido la oportunidad de hacer algo así. Voy a andar en persecuciones y todas esas cosas que le dan espectacularidad a las escenas", declaró la actriz sobre su protagónico en la novela ‘Más sabe el Diablo’.

El Rostro de Analía:
“La cadena continúa siendo mi casa y ya estaba ansiosa de volver a trabajar. A finales de agosto de 2008 viajé con mi marido y mi hija a la ciudad de Miami para grabar el primer capítulo para Telemundo”, contó Gaby al principio sobre su participación estelar en la telenovela ‘El Rostro de Analía’.

El personaje que interpretó la hermosa venezolana se llama Mariana, que sufre un accidente y, por un error del médico, su rostro es cambiado por el de su supuesta asesina, Analía (personaje interpretado por Elizabeth Gutiérrez). Y en el último episodio, un hospital fue el escenario de las escenas donde Gaby Espino reaparece, en el papel de Mariana Montiel. Durante las últimas escenas, los actores demostraron su profesionalidad y paciencia, repitiendo la escena varias veces. Todo es silencio en el estudio cuando comienza la grabación. Y la hija de una de las asistentes de producción se convirtió en actriz por un día. El bebé es una de las sorpresas del final de ‘El Rostro de Analía’. Martín Karpan también apareció en la escena del quirófano donde reaparece el personaje de Mariana (Gaby Espino). El actor argentino no pierde el humor nunca e incluso provoca que las estilistas se desternillen de risa cuando le están ayudando con el vestuario.

La Buena, La Mala y La Fea:
La actriz venezolana Gaby Espino viajó el sábado 7 de febrero de 2009 para Colombia, ya que fue llamada por los ejecutivos de Telemundo para que fuese a grabar un piloto con el nombre de ‘La Buena, La Mala y La Fea’, que será escrita por Humberto ‘Kiko’ Olivieri y comenzará a rodarse a principios del 2010, pero como la empresa televisiva necesita presentar los futuro proyectos en Nueva York, en la Upfront, se vieron en la necesidad de llamar con urgencia a la actriz, que estaba con su esposo Cristóbal Lander y con su hija en su país natal (Venezuela).

Y Gaby se reencontró con sus compañeras de ‘El Rostro de Analía’. Pues, las protagonistas de ‘La Buena, La Mala y La Fea’ serán Elizabeth Gutiérrez, quien será “La Fea”, Maritza Rodríguez , que le dará vida a “La Mala”, mientras que Gaby Espino será “La Buena”, y todas ellas tendrán un mismo galán y se trata de Christian Meier, pero posiblemente él no hará la novela porque, tras haber finalizado las grabaciones de ‘Doña Bárbara’; Meier dijo que quería alejarse de las telenovelas y quizá para siempre.

Otro dato adicional de esta novela es que el vestuario y ambientación será tipo “Oeste”, es decir, muy al estilo de la telenovela más exitosa de la cadena: ‘Pasión de Gavilanes’. La verdadera historia de ‘El Bueno, El Feo y El Malo’ fue una mítica película del oeste del director Sergio Leone, que se grabó en 1966. Y cuenta la historia de tres cazadores de recompensas, en la búsqueda de un tesoro que ninguno de los tres truhanes puede localizar sin la ayuda de los otros dos. De esta forma, los tres hombres colaboran en apariencia, pero está bien claro que al final intentarán eliminarse mutuamente.