Gabriel Porras


Carlos Gabriel Porras Flores, su verdadero nombre, nació el 13 de febrero de 1968 en la Ciudad de México. El actor mexicano comenzó su carrera de actuación en TV Azteca, en telenovelas como ‘Tres Veces Sofía’, con la diva mexicana Lucía Méndez y ‘Tío Alberto’. Su carrera artística se consolida con su primer papel de protagonista en ‘Alma Herida’, una telenovela producida por Telemundo y NBC Universal. En está novela compartió créditos con la actriz mexicana Itatí Cantoral, con quien mantuvo una relación.

Después de disfrutar de su brillante participación en ‘Madre Luna’, Gabriel Porras regresó a las pantallas de Telemundo para dar vida a Ricky Montana, su maquiavélico personaje en ‘El Rostro de Analía’. Haciendo un balance de su vida personal, Gabriel desde hace cuatro años comparte una relación sentimental con la también actriz Sonya Smith.

-De rico hacendado a cabecilla de una banda de mafiosos...
Un cambio radical, pero atractivo. He dejado los arrozales para tomar las armas. Llevaba tiempo haciendo de bueno, inmaculado, arrepentido y me sedujo variar de registro. Incluso me he quitado las canas de ‘Madre Luna’ para ofrecer un aspecto más joven.

-¿También has olvidado las diferencias que tuviste con Amparo Grisales, tu compañera?
Sí. No pudimos terminar como amigos, pero nos despedimos con cordialidad. De hecho, si me ofrecen otro proyecto en el que participe ella, no tendré inconveniente en aceptarlo. Eso sí, me esforzaría para conseguir que se sintiera más a gusto.

-Se comenta que Amparo va de diva por la vida, ¿y tú?
No, para nada. Creo en el trabajo en equipo y en que las producciones no son obra de uno, sino de un equipo. En muchas ocasiones he trabajado con actores que se consideraban superiores a los demás y no me he sentido cómodo. No me agrada en absoluto esta manera de ser.

-¿Eres una persona transparente?
Lo intento, pero también confieso que todos guardamos con celo parcelitas de nuestra vida. Tengo mis lados oscuros, pero procuro mostrar una actitud positiva.

-¿Gabriel Porras es capaz de perder los papeles en público?
No, tienen que llevarme al límite para conseguirlo.

-¿Qué te desquicia?
Los aires de grandeza de la gente y las leyes de algunos países, que me parecen demasiado estrictas.

-¿Tienes mucho carácter?
Sí, y muy fuerte. Trato de ser dócil, pero...

-¿Y alguna vez has sido infiel?
Sí, me han tenido que perdonar alguna cosita. Pero yo he hecho lo mismo cuando a mí me han engañado. Es muy difícil ser fiel y pienso que si no tuviéramos tanto empeño en serlo, lo llevaríamos mejor y lo conseguiríamos. Todos los seres humanos estamos expuestos a este tipo de situaciones complicadas.

-¿Se puede volver a confiar en una persona que te ha engañado?
Una vez lo conseguí, aunque reconozco que siempre estaba con la mosca detrás de la oreja. Al cabo de dos años la relación terminó, pero por otros motivos. Soy una persona muy bohemia e inquieta, me gusta viajar y no paro mucho tiempo en un sitio fijo, y ella no compartía conmigo esta forma de vida.

-¿Has vivido algún amor prohibido como te ocurre en la ficción?
Sí. Es un personaje público de México y es 23 años mayor que yo. No digo quién es porque no me quiero meter en problemas; siempre hay que quedar como un señor.

-Entonces, ¿eres de los que piensas que en el amor no hay edad?
Ni clases sociales, ni fronteras. Los seres humanos tenemos el derecho de enamorarnos de quién nos haga enamorar. El físico, las edades y este tipo de cosas son lo de menos. Yo me suelo fijar en el interior de las personas y en su carácter.

-Montana está obsesionado por el dinero y por una mujer, Analía, ¿a ti te ocurre lo mismo?
No soy ambicioso. Sólo aspiro a tener dinero para comer y vivir. Respecto a lo de las mujeres, he de reconocer que sí me he obsesionado con dos o tres en mi vida. Pero, ahora que lo veo desde la distancia, no sé si fue amor o más bien una pasión insana.

-¿Prefieres amar o que te amen?
Debe existir reciprocidad. De lo contrario, alguien muere.

-¿Reside en ello el éxito de tu relación con Sonya Smith?
Sí, y en muchas cosas más. El amor que sentimos hoy no es el mismo que al conocernos; antes incluso llorábamos escuchando canciones. Ahora es más sólido.

-¿Cuánto tiempo lleváis juntos?
Cuatro años, nos casamos en Miami el 21 de febrero del 2008. Fue por lo civil, nos falta la ceremonia religiosa, pero tenemos que encontrar un hueco en la agenda. Me encantaría que fuera en México en el mes de junio y en la noche de San Juan, que es la más larga del año.

-¿Cuál es el secreto para conseguir mantener una estabilidad sentimental y no caer en los mismos errores que tu personaje?
Hay que ser cómplices todos los días y aceptar que el universo femenino y el masculino son diferentes, y por lo tanto tenemos que adaptarnos a las necesidades del otro para sorprenderle. Requiere mucho esfuerzo, pero se puede conseguir.

-¿Deseáis ser padres?
Nos gusta la idea, pero necesitamos madurarla. Eso sí, ensayamos todos los días que estamos juntos (risas).

-¿Y cuáles son tus próximos proyectos?
Estoy preparando una obra de teatro, ‘Todos los hombres son iguales y las mujeres también’.