Daniel Lugo


Más de cuatro décadas dedicado al arte, le garantizan a Daniel Lugo su vigencia en esta y futuras generaciones. Como el Doctor Armando Rivera en la telenovela ‘El rostro de Analía’, el actor también acaricia la inmortalidad física, pero alejada del romanticismo del legado.

Como parte de la historia de Humberto "Kiko" Olivieri, su personaje es quien reconstruye, por equivocación, el rostro de la protagonista con el de “su asesina”, lo que sirve de detonante a la trama.

El actor puertorriqueño, quien recientemente ha tenido una participación especial en la novela ‘Pecados ajenos’, destacó el ambiente que domina en el set de grabación de la telenovela ‘El Rostro de Analía’, donde coincide con su compatriota Karla Monroig y con la venezolana Flor Núñez, con quien protagonizó tres telenovelas en Venezuela.

-¿Qué nos puedes contar de tu personaje en la telenovela ‘El rostro de Analía’?
Esta telenovela tiene muchos elementos que tienen que ver con experimentación genética humana, con cómo conservar las células humanas y hasta coquetear con la posibilidad de la inmortalidad. Todo sucede a partir de mi personaje y de las investigaciones que este profesor, de manera secreta en su laboratorio privado, pone en práctica con la protagonista (Elizabeth Gutiérrez).

-¿Cómo te sentiste al coincidir de nuevo con Karla Monroig y Flor Núñez en la telenovela?
Hicimos tres novelas corridas, de Kiko Olivieri por cierto, y entre ambos existe un cariño personal y una buena amistad. Siento una profunda admiración por Flor, aunque en esta novela no tenemos muchas escenas juntos. Con Karla, sin embargo, tengo gran cantidad de escenas. Me dio un gran placer compartir con ella. Siempre es agradable ver cómo surge una nueva generación y se impone por su talento.

-Has tenido en esta novela varias escenas con la protagonista Elizabeth Gutiérrez...
Es una actriz que tal vez no se sepa mucho de ella, sin embargo, su trabajo es impresionante, de una gran calidad. Tiene una fuerza y una dulzura, que nos ha hecho admirarla.

-¿Y qué piensas de las historias que escribe Kiko Olivieri?
Olivieri tiene una gran habilidad para la redacción de sus propuestas. Son muy dinámicas y suelen sorprender a todos, incluso a nosotros mismos, porque les da vueltas sorprendentes.

-Antes de radicarte en Miami para ‘El Rostro de Analía’, participaste en la telenovela colombiana ‘La hija del mariachi’ y en la serie ‘Mujeres asesinas’, ¿cómo fue la experiencia de trabajar en Colombia?
A ‘La hija del mariachi’ le tengo un cariño especial y me encantó el resultado final y, cuando hice la serie ‘Mujeres asesinas’, un proyecto muy fuerte, que en mi caso fue un reto, porque de 40 capítulos, teniendo siempre una protagonista mujer, fui el único varón, haciendo de transformista. Fue una experiencia única. Nunca imaginé hacer un papel como eso, pero el resultado fue excelente y me gustaría mucho que mi pueblo lo viera. Es algo que he lamentado en el pasado.

-Has participado en varias producciones fuera de tu país, ¿no has tenido aún la oportunidad de trabajar en Puerto Rico?
Es algo que escapa a las manos de los mismos puertorriqueños. No culpo a mi país por la falta de oportunidades que he padecido en mi país. Lo que lamento, es que trabajos de los que me siento orgulloso no se hayan visto.

-A pesar de ser un hombre maduro, estás en tu mejor momento en la actuación...
Hay mucha gente joven envuelta, pero siempre hace falta algún madurito (risas).

-¿Y qué proyectos nuevos te esperan después de acabar la grabaciones de ‘El Rostro de Analía’?
Concluidas las grabaciones de ‘El Rostro de Analía’, que se extendieron debido a la acogida en Estados Unidos, estoy radicado en Miami con mi familia y pienso que por algún tiempo lo mantendré como centro de operaciones y moverme a México, Colombia y Perú, además de mantenerme en comunicación con mi agente en Los Ángeles, donde es posible que vaya a varias audiciones.