Parte VI

El final de Catalina

Hilda y Albeiro descubren que Catalina se casó con un narco

Doña Hilda, Yésica y Albeiro están muy preocupados por Catalina, después de que un oficial les llamara por teléfono para informarles de que un narco secuestró a Catalina, y Yésica teme que El Titi intente vengarse también de ella. Y al día siguiente; Yésica les confiesa a Doña Hilda y a Albeiro que Catalina intentó colaborar con la DEA para que capturasen a los narcos colombianos y, por eso, ahora uno de esos narcos la secuestró para vengarse de ella. Después de que Catalina intentase escaparse de la finca donde El Titi la tiene secuestrada; El Titi estuvo a punto de matar a Catalina, pero él no dispara su revólver porque él quiere utilizarla como su rehén para escapar de la policía. Y la policía les dice a Doña Hilda, Albeiro y Yésica que Catalina buscó rebaja de condena, ayudándoles a la policía a encontrar y capturar a El Titi, a pesar de que el operativo salió mal y éste secuestró a Catalina. Aunque Ximena y Paola querían comenzar una carrera de modelos en el mismo sitio que Yésica les hizo creer; ella les hace creer que ahora esa compañía la denunció por no haber ido a los eventos. Más tarde, Yésica les acaba contando a Albeiro y Doña Hilda que Catalina estuvo involucrada con narcotraficantes y que se casó con uno de ellos, Don Marcial. Por otra parte, Jota decide vender su coche que consiguió cuando tenía dinero, para pagar la deuda por haber sido envenenados sus clientes que compraron los perros calientes y, además, Jota quiere comprarse el pasaje para irse a México con su amada Julieta.

El Titi y Cardona son de nuevo capturados
Yésica llama por teléfono a Marcial para que vaya a buscarla, pero él no quiere correr riesgos y la pide que encuentre la forma de llegar hasta Bogotá y reunirse con él. Pues, Marcial mandó a sus secuaces que amenazaran al fiscal que no deja salir de su casa a Yésica, para que la dejase tranquila. Más tarde, por televisión; Don Marcial descubre que capturaron de nuevo a Cardona. Por su parte, Jota vende su gran coche al concesionario del que lo compró. Apuntándola con su pistola; Catalina le confiesa a El Titi que fue ella quien le delató a la DEA. Después de que El Titi la dijese que la ama; él intenta matarla porque él dice que si no es para él, ella no será para nadie; pero favorablemente el ejército colombiano tirotea la finca donde están ellos y salvan a Catalina. Aunque El Titi consigue escapar, poniendo una bomba en esa finca, provocando un estallido que hace que varios agentes mueran en la búsqueda de este narco. Pero, en su huida por el bosque, los agentes logran acorralar a El Titi, al que hieren en un hombro para capturarle y llevarle de nuevo a la cárcel de Miami, junto a su compañero Cardona, quien ahora está encerrado en una celda de aislamiento.

Ximena y Paola vuelven a prostituirse
Doña Hilda se tranquiliza cuando recibe una llamada telefónica de su hija Catalina, que la llama desde una comisaría, avisándola que ya está a salvo porque detuvieron a El Titi, aunque Catalina no le da grandes explicaciones a su madre, como hace siempre. Y ahora, Catalina teme que los secuaces de El Titi la busquen para matarla. Y uno de los secuaces de El Titi intenta vengarse de Catalina, matando a su familia, arrojando una granada para que explotase la casa de Doña Hilda, pero favorablemente la policía llega a tiempo, y éste se arrepiente y decide no hacer nada en contra la familia de Catalina. Además, Catalina consiguió que la fiscalía la dejase tranquila después de ayudarles a capturar a El Titi. Por otra parte, Yésica regresa con Marcial. Por la noche, Ximena y Paola regresan al prostíbulo de Don Jairo, donde ambas recuerdan a los amores que perdieron: Bayron y Balín. Y después, Don Jairo les obliga de nuevo a Ximena y a Paola que se acuesten con él, antes de prostituirse con los clientes del burdel. Después de vender su gran coche y después de que Albeiro le contase que las muchachas regresaron al burdel; Jota decide ir hasta el prostíbulo de Don Jairo, encontrando prostituyéndose de nuevo a Ximena, Paola y las demás muchachas. Al regresar a su casa; Catalina le acaba confesando a Doña Hilda y a Albeiro que ella se casó con Don Marcial y que va a regresar con él a Bogotá, aunque en realidad Marcial no quiere ni cogerla el teléfono.

Catalina descubre que su mamá está embarazada
Catalina, que sigue teniendo dolores en sus senos, recuerda todo lo malo que la ha pasado por haberse operado sus senos. Después, Catalina va a la casa de Natalia y, allí, Catalina descubre que su madre está esperando un hijo de Albeiro, al ver la invitación a la fiesta del “Baby Shower” de la hija que espera Doña Hilda. Por otra parte, Jota recibe la llamada telefónica de Vanesa, quien cuenta a Jota que ella, Ximena y Paola regresaron a trabajar al burdel de Don Jairo para conseguir dinero y pagar la deuda que tiene y seguir con su negocio de perros calientes. Dolida al enterarse de que Doña Hilda y Albeiro están esperando una hija; Catalina decide ir de nuevo hasta su casa, donde Albeiro la confirma a Catalina que Doña Hilda está embarazada, además, Albeiro la pide disculpas por haberla hecho el amor ocultándola que su madre estaba en estado.

Catalina se despide de su madre y de Albeiro
Aunque Doña Hilda le suplica a Catalina que se quede a su lado; Catalina está muy dolida al enterarse de que su mamá está esperando un hijo del que fue su novio: Albeiro. Y después, Catalina se despide con un abrazo de su madre y de Albeiro. Y Catalina les dice a Doña Hilda y a Albeiro que ella fue una prostituta, que dejó el colegio para acostarse con narcotraficantes, convirtiéndose en una prepago, sinvergüenza, que se obsesionó con tener los senos grandes. Además, Catalina le confiesa a Albeiro que la primera vez que ella se acostó con él, ella ya no era una mujer virgen. Después, Albeiro y Catalina se quedan a solas y, cuando se dicen que se aman; ellos acaban besándose apasionadamente, bajo la mirada de Doña Hilda, aunque ellos no se dan cuenta de su presencia, y Doña Hilda se da cuenta de que Catalina y Albeiro siempre se amaran. Y antes de irse, entre lloros, Catalina le pide a su madre que la perdone por un beso que se robó de Albeiro. Más tarde; Catalina visita a Paola, a la que la dice que regresaron al prostíbulo de Don Jairo. Y Catalina decide acompañar a Ximena, Paola y Vanesa al burdel; aunque ella no quiere trabajar como prostituta.

Catalina intenta suicidarse
Estando en el burdel de Don Jairo; Catalina recibe la propuesta para acostarse con varios hombres a cambio de dinero, pero ella les rechaza. Además, Catalina se burla de Ximena, Paola y Vanesa por estar prostituyéndose, olvidándose de que ella también fue una prostituta cuando se acostaba con narcos. Y uno de los hombres que intentan acostarse con Catalina; le ofrecen cocaína, y ésta toma esa droga por primera vez y, después, ese tipo le pide a Catalina que se opere los senos para que después se convierta en prostituta de lujo, acostándose con hombres millonarios. Y Catalina se pone furiosa con está propuesta y, borracha y drogada, golpea duramente al tipo, al que le rompe un par de botellas en la cabeza. Al día siguiente; Catalina, muy borracha, se va del burdel, despidiéndose de sus amigas (Ximena, Paola y Vanesa). Y caminando por un puente; Catalina intenta suicidarse, pero es incapaz de arrojarse al precipicio. Después, Catalina telefonea a Pelambre, al que avisa que regresará a Bogotá, pidiéndole ayuda.

Pelambre quiere ayudar a Catalina

Esperando el autobús para ir rumbo a Bogotá, Catalina se encuentra con Octavio (el hombre con el que estuvieron viviendo ella y Yésica en su casa y al que robaron algunos objetos). Y Octavio le dice a Catalina que estuvo hablando con Albeiro y que él seguía enamorado de ella, aunque también le gustaba su suegra en aquel momento (Doña Hilda). Después, Catalina llora desconsolada porque se da cuenta de que perdió al hombre de su vida: Albeiro, ya que no quiere regresar con él después de enterarse que él dejó embarazada a su madre. Además, Octavio le dice a Catalina que, en su casa de Bogotá, él la esperará y que si quiere puede ayudarla a estudiar modelaje. Buscando a Catalina; Albeiro y Doña Hilda van hasta la morgue porque creen que Catalina podría haberse quitado la vida. Y Ximena, Paola y Vanesa descubren que Catalina viajó a Bogotá y, así, se lo dicen a Doña Hilda y Albeiro. Más tarde, Doña Hilda recibe la propuesta de ir con sus modelos a desfilar a la Pasarela Cibeles para presentar sus diseños y, por esto; Hilda, Ximena y Paola se ponen felices. Al llegar a Bogotá, Catalina se reencuentra con Pelambre (el escolta de Don Marcial) y le pide que le lleve hasta la casa de Ismael Sarmiento, el hombre que le prestó la casa a ella y a Catalina, donde El Titi estuvo a punto de matarlas, ya que Catalina quiere reencontrarse con Yésica. Pero, Pelambre la lleva a Catalina hasta un motel para que se quede allí hospedada. Y Pelambre se queda sorprendido al ver a Catalina desnuda, pues ella se viste delante de él, además, Pelambre sigue enamorado de Catalina desde el primer momento en que la vio.

El final de Catalina
Deprimida por todo lo que la ha ocurrido; Catalina coge el arma de Pelambre e intenta dispararse, pero no lo hace por cobardía. Y después, Catalina va a buscar a su amiga Yésica a la casa donde estuvieron viviendo las dos en Bogotá, pero no la encuentra allí, pues Yésica está con Marcial, dándose la gran vida. Como Pelambre está enamorado de Catalina; él la consiente y la lleva hasta un lujoso restaurante a cenar y, allí, Catalina ve a Yésica junto a Marcial. Y Pelambre le acaba contando a Catalina que Don Marcial se enredó con Yésica, después de que ella le demostrase a Marcial que ella (Catalina) no le quería, porque le hizo hablar mal de Marcial delante de una cámara y, por la traición de su amiga; Catalina quiere vengarse de ella. Y Pelambre la promete a Catalina que él va a matar a Yésica, por su traición. Por otra parte, El Titi es encerrado en una celda de máxima seguridad, aislados de todos los presos, además, él es condenado a cadena perpetua. Mientras que, Doña Hilda está entristecida por la huída de su hija Catalina. Aunque, favorablemente, Doña Hilda y Albeiro se alegran con los regalos que le hacen sus amigos para su bebita. Y Catalina se atormenta por haber perdido al gran amor de su vida: Albeiro, quien se enredó con su mamá. Y en “El Baby Shower”; Doña Hilda encuentra una carta de Catalina, que va dirigida a su hermanita, en la que la dice que no confíe en los amigos porque en cualquier momento la pueden traicionar. Además de vengarse de Yésica; Catalina pretende dar un escarmiento también a Marcial, por eso, ella visita a Octavio y le pide que denuncie a Don Marcial ante la DEA, proporcionándole todos los datos de éste, que es un narcotraficante retirado de la profesión. Al día siguiente, Catalina se cita en una terraza con Yésica, a la que llama por teléfono, para que los sicarios que contrató Pelambre maten a Yésica. Pero, finalmente, Catalina se pone una peluca de Yésica para que la confundan con ella y la maten, y éstos matan a Catalina de cuatro tiros, quien cae fulminada al suelo. Y Pelambre descubre que esa mujer a la que mataron es Catalina porque la llama por teléfono y suena el celular de ésta, a la que consigue ver el rostro y descubre que es Catalina.


- FIN -