Parte V

El Titi secuestra a Catalina
Albeiro le roba un beso a Doña Hilda
Natalia le entrega una carta a Julieta, que Camila la dejó, diciéndola que no confíe en Jota porque él es un mentiroso que la engañó respecto a su padre. Después de hablar con Jota; Albeiro le escribe una carta a Doña Hilda para pedirla disculpas, aunque ella está más preocupada por la carta que recibió de la Fiscalía, donde citan a Catalina para interrogarla. Además, a la madre de Yésica también la llega esa citación para su hija. Más tarde, Doña Hilda le vuelve a decir a Albeiro que ella está decidida a sacar adelante sola a su hija, sin su ayuda. Y Albeiro le roba un beso a Doña Hilda, y ésta le responde con una bofetada.

Albeiro y Doña Hilda se reconcilian
Jurándola que no la a abandonar jamás; Doña Hilda acaba perdonándole y hacen el amor apasionadamente. Sin saber que Albeiro y Doña Hilda están en plena reconciliación; Catalina regresa a su barrio, dispuesta a reencontrarse con su mamá. Por otra parte, Pelambre va a recoger a Yésica al aeropuerto para que se hospede en la casa de Marcial, mientras que éste sigue en México, y El Chivo sigue obligándole a que se quede allí. En la cárcel de Miami; El Titi y Cardona no pueden pagar a Martínez, ya que él sigue exigiéndoles dinero a cambio del bienestar en la cárcel y, por eso, Martínez quiere empezar su venganza con estos narcos colombianos.

Catalina regresa a su barrio
Yésica llega a la casa de Don Marcial, como la dueña y señora de la casa y, por esto, Pelambre (el escolta de Marcial) cada día la soporta menos, además, no aguanta que Yésica haya traicionado a su amiga Catalina. Mientras que, Marcial tiene que abofetear a El Chivo para que le deje irse de México y, al final, Marcial toma rumbo a Colombia. Al llegar a su barrio; Catalina se encuentra con Natalia y Julieta. Y sin saber que Catalina está muy cerca de ellos; Albeiro y Doña Hilda preparan una fiesta de “baby shower”, para celebrar que van a tener una hija y que se reconciliaron.

El Titi, Cardona y Martínez pretenden escaparse de la cárcel
Johann encuentra a Paola y Ximena, a las que dice que unos policías las preguntaron sobre ellas y, por eso, ellas temen que Torrijos regrese para apresarlas. Y para que no las ocurra nada malo; Johann planea engañar a Torrijos y a sus esbirros, haciéndoles creer que él les va entregar a Paola y Ximena, para atrapar después a Torrijos y matarle. Cuando Catalina se encuentra con Natalia y Julieta; Natalia invita a su casa a Catalina, a la que cuenta que Bayron quiso hacerse pasar por el padre de Cristina, aunque en realidad fue su padre Hernán (el rector del colegio) quien la dejó embarazada a Cristina. En la cárcel; El Titi y Cardona se acaban aliando con Martínez para poderse escapar de allí.

Marcial y Yésica se reencuentran
Al llegar a Colombia; Marcial se reencuentra con su amada Yésica, quien le hace creer que estuvo todo este tiempo modelando. Y nada más llegar a su casa; Marcial se acuesta con Yésica, ofreciéndola a cambio una tarjeta con dinero para que vaya de compras. Como Jota, Paola y Ximena no quieren matar al Oficial Torrijos; ellos planean seguir escondiéndose para que no las encuentren. Y agradeciéndoles que les haya advertido que las están buscando para matarlas; Johann coquetea con Paola y, al final, ellos acaban besándose, aunque ella no se va con él porque quiere seguir al lado de sus amigos en este momento que Torrijos las podría hacer daño. Mientras que, Don Jairo descubre que no tiene SIDA y, por eso, él recupera su local y pretende vengarse de Paola, Ximena y las demás prostitutas que trabajaban en su burdel.

Catalina se reencuentra con su madre y Albeiro
Cuando Jota les cuenta que Catalina regresó al barrio; Doña Hilda se pone muy nerviosa y quiere ocultarle a su hija que ella está esperando un hijo de Albeiro. Y al final, Catalina regresa a su casa, donde se reencuentra con un abrazo con su madre. Y Catalina también encuentra en su casa al que fue su novio, que ahora es el amado de su madre Doña Hilda. Después de descubrir que no tiene SIDA; Don Jairo abre de nuevo su negocio, protituyendo a las mujeres.

Catalina y Yésica reciben una citación de la fiscalía
Como necesitan dinero y no les fue bien con el negocio de los perros calientes; una de las prostitutas regresa a trabajar con Don Jairo, prostituyéndose en el burdel de éste. Además, Don Jairo quiere estropear el negocio de Jota para que las que fueron sus trabajadores se queden ahora sin trabajo. Por otra parte, Marcial y Yésica discuten, pues ellos no se creen lo que se dice el uno del otro, porque ella le hace creer que estuvo todo este tiempo modelando (aunque estuvo ayudando a la DEA a capturar a Morón); mientras que, él la dice que estuvo de viaje de negocios con El Chivo, un narco mexicano. Finalmente, Catalina se queda a vivir con su madre y Albeiro, al que pide que cuide de su mamá, pero Albeiro y Catalina siguen sintiéndose atraídos. Y más tarde, Doña Hilda le dice a Catalina que recibió una citación de la fiscalía, al igual que a Yésica. Y por teléfono; Doña Imelda (la madre de Yésica) le dice a su hija Yésica que recibió una carta de la fiscalía, donde la citan para ir a hablar con ellos.

Catalina y Doña Hilda se reconcilian
Doña Hilda le pide perdón a su hija Catalina por haberla traicionado al enredarse con su novio Albeiro, quien defiende su relación con Doña Hilda, aunque él siga sintiéndose atraído por Catalina. Por otra parte, Yésica está muy preocupada porque no quiere presentarse a declarar ante la fiscalía. Mientras que, el Oficial Torrijos sigue buscando a Paola y Ximena, e intenta localizar a Johann, pero él ya se fue del barrio. Y Don Jairo quiere hundir el trabajo de los perros calientes de Paola y Ximena, vengándose de ellas por haberle hecho creer que él tenía SIDA y le desprestigiaron el negocio. Por su parte, Julieta le deja muy claro a Jota que ella quiere regresar a su país de origen: México, y a ella le gustaría que se fuesen juntos, pero Jota no lo tiene claro.

Catalina sufre al ver a su mamá con Albeiro
Albeiro toma la decisión de irse unos días de la casa para no incomodar a Doña Hilda y Catalina, pero Catalina le aconseja que se quede porque él ahora es el esposo de su madre. Y por la noche, Catalina llama por teléfono a su amiga Yésica, y ambas se ponen de acuerdo para no presentarse ninguna de las dos a la citación de la fiscalía. Y Yésica sigue haciéndola creer a Catalina que ella está en Cali trabajando, aunque está con Marcial, el esposo de Catalina, que ahora no quiere saber nada de ella. Dejándose llevar por la curiosidad; Catalina va hasta el cuarto de su mamá, donde descubre a Albeiro y a Doña Hilda durmiendo abrazados y, por esto, Catalina se siente muy mal y llora desconsoladamente en su cuarto, pues sigue amando a Albeiro.

Catalina sospecha que su mamá está embarazada
Natalia le aconseja a Julieta que no deje escapar a Jota, porque ambos se aman; pero Julieta quiere regresar a su natal México. Y al final; Julieta decide ir hasta la casa de Jota, donde le dice que no pueden ser novios porque ella se va a ir a México, mientras que él va a estar en Colombia. Por otro lado; Catalina la hace creer a su madre que estuvo modelando durante todo este tiempo, aunque en realidad ella estuvo ayudando a la DEA a capturar a narcos. Más tarde, Doña Hilda recibe una llamada telefónica de una gerente, que la avisa de que fue seleccionada para presentar sus diseños de ropa para bebé en un concurso de Europa y, en ese momento, Catalina sospecha que su madre está embarazada.

Catalina se encuentra con Ximena y Paola
Cuando Catalina cree que su mamá está embarazada; Doña Hilda se lo oculta a su hija y la hace creer que no está en estado. Más tarde, Catalina les hace creer a Paola y Ximena que está modelando, que se va a operar de nuevo sus senos y se va a presentar en otro concurso de belleza. Y Ximena y Paola le proponen a Catalina que se asocie con ellas en el negocio de perros calientes, pero Catalina se opone porque cree que Don Marcial volverá para darla los lujos de antes. Mientras que, Yésica planea regresar por unos días a su barrio de Pereira, y Don Marcial la dice a Yésica que siga haciéndola creer a Catalina que no sabe nada de él. Y conversando de la captura de Morón; Ximena y Paola ponen nerviosa a Catalina cuando la dicen que quien le haya delatado podría morir de la peor forma porque Morón buscará venganza; aunque Catalina no se atreve a decirlas que ella fue una de las infiltradas de la DEA que ayudó a capturar a ese narco. Por otra parte, Jota le dice a Julieta que él se quiere ir con ella a México porque la ama, y ésta acepta encantada.

Catalina visita la tumba de su hermano Bayron
Jota y Albeiro siguen al Oficial Torrijos pues ellos quieren dejar una carta a la policía inculpándole de haberse robado bastante dinero que encontró en un retén. Mientras que, los forenses descubren que en el cadáver del Oficial Noriega hay rastros del hombre que le mató y, por esas huelas dactilares, descubren que Torrijos asesinó a su compañero Noriega. Por otra parte, Catalina visita la tumba de su hermano Bayron, al que extraña pero cree que debe de ser muy feliz en el cielo, donde no existen las tristezas.

Yésica regresa a su barrio
Jota se arroja ante una camioneta que conducían unos policías y, tras este atropello, Albeiro aprovecha ese revuelo para meter una carta en ese auto de los policías, donde inculpan al Oficial Torrijos de haberse robado dinero que encontró en un retén. Después, la policía va a arrestar a Torrijos, pues tienen pruebas de que él mató a su compañero Noriega y, antes de que le detuvieran; Torrijos coge su pistola y se dispara con ella en la cabeza, muriendo en el acto. Y favorablemente, a Jota no le ocurre nada malo, aunque tiene un poco de cojera. En complicidad con Don Jairo para vengarse de las mujeres que le hicieron creer que tenía SIDA; Michelle regresa a trabajar con Jota en los perros calientes, ya que quiere sabotearles el negocio, pues Don Jairo la prometió que la daría bastante dinero. Tras la citación de la fiscalía; Yésica vuelve a su barrio, donde se reencuentra con sus amigas Ximena, Paola y Catalina. Y Yésica se sorprende una vez más, cuando descubre que su madre tiene otro amante que debe de ser otro depravado sexual.

Jota pierde su negocio de perros calientes
Albeiro ve por el telediario que el Oficial Torrijos se quitó la vida cuando le iban a encarcelar por haber asesinado a su compañero, el Oficial Noriega y; poco después, Albeiro se lo cuenta a su amigo Jota. Y Jota pierde el negocio de la venta de perros calientes, pues los hombres a los que vendieron perritos calientes son internados en una clínica del dolor que sienten después de haber ingerido esos alimentos, sin saber que Michelle (una mujer que trabajó en el negocio de Jota y que volvió al burdel de Don Jairo) echó veneno en el tomate de los perros calientes, con el propósito de destruir el negocio de Jota. Mientras tanto; Ximena y Paola les confiesan a Catalina y Yésica lo mal que lo pasaron en el prostíbulo de Don Jairo. Más tarde, Catalina la dice a su madre que no resistiría si se enterara que ella está embarazada de Albeiro, por eso, Doña Hilda decide no contarla nada de su embarazo a Catalina. Quedándose a solas en la casa; Catalina no puede resistirse y ve desnudo a Albeiro, mientras éste se ducha en el baño.

El Titi se escapa con Cardona, después de matar a Martínez
Las madres de Catalina y Yésica deciden acompañar a sus hijas hasta la citación de la fiscalía. Y Yésica está furiosa porque el nuevo novio de su madre es un degenerado, que trató de tocarla, mientras ella dormía. Al llegar a la fiscalía; el Fiscal les pregunta a Catalina y Yésica sobre la ayuda que ofrecieron a la DEA para atrapar a unos narcos, a las que avisa de que no podrán salir de sus casas porque van a ser investigadas. En la cárcel de Miami; El Titi se enfada con Martínez por estar burlándose de él y de Cardona y, al final, El Titi le da un puñetazo a Martínez, propinando una paliza entre todos los presos. Y El Titi le clava un objeto punzante a Martínez, que hace que éste se muera en el momento, además, El Titi clava ese mismo objeto a Cardona y a él mismo para que la policía no sospeche que fue él quien asesinó a Martínez. Tras esto, Cardona y El Titi son trasladados a la enfermería de la cárcel, que consiguen deshacerse de un enfermero y un policía, y ellos se escapan de la cárcel por los conductos del aire y consiguen salir de allí metiéndose en unos camiones que salían de la cárcel. Y Cardona quiere regresar con su familia, mientras que El Titi quiere volver a Colombia para convertirse de nuevo en un gran narco y acabar con las personas que le delataron.

Yésica teme que El Titi intente matarla
Aunque Doña Hilda y Doña Imelda creen que las están vigilando porque estuvieron con narcotraficantes; Catalina le hace creer a su madre que jamás ha estado con narcos. Por otra parte, una Inspección de Sanidad llega al barrio para llevarse todos los carros de perros de Jota, quitándole ese negocio después de que sus clientes fueran envenenados, pues Michelle (aliada con Don Jairo) puso veneno en la salsa de tomate de los perros calientes. Además, Jota se queda sin su Julieta, quien se fue a México. Y Don Jairo está muy preocupado por su hermano, que resultó envenenado porque se comió uno de esos perros calientes, y está recuperándose en una clínica. Aunque nunca se interesó por el dinero que su hija Yésica le traía; Doña Imelda ahora quiere enterarse por qué la fiscalía la está vigilando, pero Yésica no la cuenta nada. Y Catalina y Yésica se ponen de acuerdo para hacerles creer a sus madres que ellas han estado modelando todo este tiempo en Bogotá. Por otra parte, Don Marcial se entera de que El Titi y Cardona lograron escaparse de la cárcel de Miami y, cuando se lo cuenta a Yésica; ella teme que El Titi y Cardona quieran vengarse de ella y de Catalina por haberles delatado.

Olvidando a Doña Hilda; Albeiro y Catalina hacen el amor
Jota, acompañado por Albeiro, enfrenta a Michelle por haberle abandonado y chafarle el negocio de perros calientes, y Michelle se justifica diciendo que no podía mantenerse ganando tan poco dinero en el carro de perros calientes; y Jota la amenaza con denunciarla a la policía. Por otra parte, Catalina no soporta a Albeiro, porque la reprocha que haya estado involucrada con narcos. Y cuando Ximena y Paola la dicen a Catalina que escucharon en la prensa que El Titi y Cardona se hayan escapado; Catalina también teme que El Titi regrese para matarle. Más tarde; Albeiro ve llorando a Catalina, a la que pide una explicación por haber abandonado su barrio y haberse echado a perder, y al final Albeiro y Catalina se besan apasionadamente y, después, ellos hacen el amor, mientras Doña Hilda está en la casa de su suegra Mariela.

Don Marcial se vuelve a despedir de Catalina
Aunque Yésica le dice a su madre que su amante la está acosando; Doña Imelda no cree a su hija porque está muy enamorada de su Gabriel. Y más tarde, Don Marcial llega a la casa de Yésica, y ésta presenta a Don Marcial como un amigo suyo de Bogotá, aunque Doña Imelda sospecha que ese tipo es un narco. Después de hacer el amor; Catalina le prepone a Albeiro que se vaya con ella a Bogotá. Y Albeiro y Catalina le ocultan a Doña Hilda lo que ocurrió entre ellos. Poco después, Catalina ve a Marcial, que la hace creer que la DEA dejó de buscarle y, por eso, regresó para verla. Y Don Marcial la vuelve a mentir a Catalina, diciéndola que debe de viajar fuera del país. Además, Don Marcial le advierte a su escolta de confianza, Pelambre, que sería capaz matarle si le cuenta a Catalina que él está enredado con Yésica. Por otra parte, Ximena y Paola temen que tengan que volver a trabajar en el burdel de Don Jairo, como prostitutas, para conseguir dinero. Mientras tanto, a Jota se le ocurre hacer, en el negocio de Albeiro, unas camiseta estampadas con mujeres desnudas para venderlas, y recaudar dinero para pagar la multa que le pusieron por hacer perros calientes que fueron envenenados.

El Titi y Catalina se reencuentran
Doña Hilda sospecha que Albeiro sigue enamorado de Catalina, mientras que Catalina y Albeiro están arrepentidos de haber hecho el amor porque traicionaron a Hilda, pero ellos deciden no contarle nada de esto. Por su parte, Yésica tiene que acostarse con Don Marcial, lo que a ella le es un suplicio, pero finge disfrutar con Marcial porque quiere seguir viviendo con los lujos que tiene gracias a éste. Y al día siguiente, Yésica regresa a la casa de su mamá para que la fiscalía no la encuentre con Don Marcial. Sin saber que ella fue quien le delató; El Titi va hasta Colombia para encontrarse con Catalina, a la que sorprende en la casa de ésta, sin que Doña Hilda ni Albeiro se enteren. Y El Titi la dice a Catalina que regresó a su país para matar a los que le delataron, para seguir traficando con drogas y porque él la desea. Mientras, Catalina recuerda que el abogado que les consiguió la fiscalía le dijo a ella y a Yésica que podrían estar varios años tras las rejas por haber estado involucradas con narcos. Y después de besarse apasionadamente, Catalina y El Titi se citan para verse a escondidas.

El Titi sospecha que Catalina le delató
Ximena y Paola consiguen trabajo patinando y repartiendo boletos por la calle, pero ellas abandonan el trabajo después de que su jefe las propusiera que se convirtieran en actrices porno y, poco después, las muchachas regresan a trabajar al burdel de Don Jairo, aunque Ximena y Paola se resisten a regresar a prostituirse. Por la noche, Catalina se escapa de su casa y, sin decir nada a Doña Hilda y Albeiro; ella se va a un encuentro con El Titi en una cabaña. Pero, Catalina no se da cuenta de que varios oficiales la siguen hasta el escondrijo de El Titi. Y allí, El Titi le dice a Catalina que está enamorado de ella. Poco después, los oficiales comienzan un tiroteo en contra de los secuaces de El Titi, y éste cree que Catalina le delató, por esto, El Titi apunta con su pistola a Catalina, pero ella le niega haberle delatado, aunque él no la cree y la abofetea...

Yésica se va a vivir a casa de Doña Hilda
Como sospecha que Catalina le delató a la policía; El Titi utiliza como rehén a Catalina para poder escaparse de la policía que ya comenzó un tiroteo en contra de sus escoltas. Y El Titi huye con Catalina en una camioneta de la policía y del ejército colombiano que le seguía. Y El Titi se va a una de sus fincas, donde encierra en un sótano a Catalina. Por otro lado, Yésica seduce a Gabriel (el amante de su madre) para demostrarla que Gabriel la intentó ser infiel con su propia hija. Pero, sorprendentemente, Doña Imelda echa de su casa a su hija Yésica y perdona a su amante (Gabriel). Y por esto, Yésica se va a vivir a la casa de Doña Hilda. Mientras que, Don Marcial sueña que Yésica y Catalina se pelean por él o, más bien, por su dinero.