Juan Diego Sánchez


El actor colombiano que interpretó a un sicario en ‘Sin senos no hay paraíso’, vive ahora en la Florida (Estados Unidos), donde disfruta del éxito de la novela. Y además de ser actor, es diseñador de joyas, en especial de Rosarios Fashion y también le fascina la música.

Nacido en Armenia Quindio (Colombia), estudió Publicidad y Mercadeo. Después de haber participado en series de televisión como ‘Así es la vida’ e ‘Historia para contar’, como en telenovelas como ‘Por amor’ y ‘Novia para dos’, el actor llega con fuerza al público estadounidense. En Cine, en el 2004, participó con el Cortometraje ‘Punto Final’, dirigido por Andrés Triana. También ha realizado campañas publicitarias para las marcas: Chicles Adams, Movistar, Yogurth Alpina y Olímpica Estereo / Afrodita.

Comenzó haciendo cursos de actuación en Colombia actuó en varias novelas y seriados. Ya son cinco años cuando él decidió dedicarse a la actuación. En ‘Sin senos no hay paraíso’ dio vida al hermano de Catalina, la protagonista. Su situación económica lo lleva a convertirse en sicario de las bandas de ‘El Hombre Oscuro’ y de ‘La Liebre’. De esa manera piensa lograr salir de la pobreza, ayudar a su familia y conquistar el corazón de una mujer, pero se encuentra con la desaprobación de su madre, lo cual lo hace sufrir.

Para Juan Diego, esta oportunidad significa un gran escalón en su carrera profesional, y en lo personal, un reto más. Interpretar a Bayron Santana en ‘Sin senos no hay paraíso’ ha sido la oportunidad para que Juan Diego Sánchez se diese a conocer como actor en tierras lejanas a su natal Colombia. Este personaje que atrapó a todos los televidentes y dio mucho de qué hablar porque era un conquistador único por el amor más grande de su vida, su madre Doña Hilda, su hermana Catalina y su novia Ximena. Nadie estuvo conforme de que él muriera en la historia.

-¿Cómo fueron tus inicios en la actuación?
Empecé estudiando en la Academia Charlot, de ahí empecé a hacer cursos de actuación, con varios actores del medio y también hice mis primeros trabajos en cine, en cortometrajes y series.

-¿Fue difícil para ti entrar en la televisión?
Nada es fácil en la vida. Las buenas cosas se toman tiempo, hice muchos casting de los cuales nunca me llamaron, pero cada día trataba de hacerlo mejor. Realmente fue un proceso normal y de mucha dedicación, de mucha paciencia, pero en realidad ha sido un proceso normal.

-¿Qué herramientas utilizas para la preparación de tus personajes?
Realmente, veo muchas películas, dependiendo del perfil del personaje. Siempre escojo alguna película que me pueda abrir la mente para el personaje que valla a interpretar.

-¿Qué significó para ti interpretar al malvado personaje de ‘Sin senos nos hay paraíso’?
No era malo, en realidad todo lo que hacía era por necesidad, era buen corazón que luchó por su familia. Fue un personaje muy bonito y lo malo que llevaba fue por la vida que le toco vivir. Lo bueno que dejo Bayron es ese gran mensaje, que los sueños no se consiguen ni matando, ni robando. Solo se consiguen luchando con ganas y respetando a la gente. Ahí pudieron darse cuenta que lo que mal empieza, mal termina.

-Tuviste escenas muy cariñosas con Catherine Siachoque (que interpreta a tu madre en la novela)...
Haber trabajado con Catherine Siachoque fue todo un aprendizaje. Luz Amparo Murillo es mi madre. Ese amor que vieron en la novela por Doña Hilda, es el mismo que le profeso a ella, no tuve que actuar, ese amor se lo presté a Bayron. No omití detalle alguno, a mi mamá yo la apapacho mucho.

-¿Cómo ha sido el trabajo con el elenco de ‘Sin senos no hay paraíso’?
El trabajo fue increíble, nos prepararon un mes completo con el fin de neutralizar un poco el acento para tratar de vocalizar mejor. El elenco era extraordinario, muchos actores nuevos estábamos en búsqueda de algún proyecto grande. Nos entendimos todos muy bien.

-¿Qué piensas de la dirección de su personaje en esta producción?
La dirección fue excelente gracias a Miguel Varoni y a Ramiro Meneses, mis directores. Cada uno logró encontrarle el lado a su personaje, era bien complicado saber que la serie que ya se había hecho en Colombia había sido espectacular y que la responsabilidad de nosotros era hacer algo diferente. Fue un trabajo muy bueno de mis directores.

-¿Consideras que el personaje de Bayron te ha abierto puertas en la actuación?
Claro que sí. Me abrió una puerta bien complicada, que es el mercado de las novelas hispanas en los Estados Unidos, es una puerta bien grande gracias al éxito de la novelas y el buen trabajo de todos, que ya somos reconocidos en los Estados Unidos.

-¿Qué se intenta enseñar a los televidente con tu personaje?
Las cosas que se hacen mal siempre terminan mal, la historia de Bayron es una reflexión para que se hagan las cosas con amor, pero no haciéndole daño a los demás. Hay que luchar, hay que brillar con talento, con pasión, y nunca hacerle daño a alguien.

-¿Cómo realizaste la preparación de Bayron?
Para este personaje, me alimenté más del libro; no me enfoqué a fondo sobre el mundo de los sicarios porque Bayron era un niño bueno que, por cuestiones de la vida, cambia. Además, la novela, cuyo nombre original es ‘Sin tetas no hay paraíso’, no se hizo tan fuerte como el libro. Y también miré la serie sobre el libro que se transmitió en Colombia.

-¿Por qué decidiste mudarte a Florida (Estados Unidos)?
Es un lugar bastante alegre. Todo el mundo monta en patines o en bicicleta. Me gusta ir porque te contagias de esa motivación para hacer ejercicios.

-¿Qué nos puedes contar de la niñas “prepagos” que existen en Colombia?
Son niñas que se ponen superguapas, se “construyen” físicamente y sacan provecho de ello vendiendo su cuerpo, yo creo que la historia que cuenta la telenovela ya tiene sus años, que más bien representa la época de Pablo Escobar y los hermanos Ochoa.

-¿De qué parte de Colombia eres?
Nací en Armenia, ubicado a veinte minutos de Pereira, donde ocurrieron los hechos recreados por Bolívar. Armenia, en el departamento colombiano de Quindío, es una ciudad ''superlinda'', que en 1999 sufrió un terremoto de magnitud 6.9 en la escala de Richter. La llaman la “Ciudad Milagro”. La reconstruyeron tan bien que hoy es el segundo centro turístico de Colombia.

-¿Y cómo es tu familia, se parece algo a la de Bayron?
No se parece en lo absoluto a la de Bayron. Todos en mi casa son artistas: mi padre, profesor de Geografía; mi mamá, pintora, modista y diseñadora de muñecos; mi hermano, publicista y pintor, y mi hermana, odontóloga.

-¿Cómo comenzaste en el medio artístico?
Comencé en ‘El triángulo’, un reality de Caracol que se proponía que los concursantes encontraran pareja. También participe en ‘Padres e hijos’, una importante serie de Colombia, de la cual han surgido actores como Manolo Cardona y Siachoque. En ‘Por amor’, una producción de RCN-TeleColombia, fui El Mugre, un malo desalmado.

-Defínete en pocas palabras...
Tranquilo, humilde y soñador

-¿Cuál es tu hobbie favorito?
Tengo uno, que me ayuda a relajarme. En mis ratos libres diseño rosarios de plata y pedrería, semejantes a los que lleva Bayron en pantalla. Todo comenzó por un rosario ''clásico'' en plata que me regaló mi mamá. Aylín Mujica es una de mis clientes, y a María Celeste le hice uno especial cuando me entrevistó en ‘Al rojo vivo’. Quise hacer algo rojo para que lo guardara entre sus joyas y cuando lo viera se acordara de mí.

-¿Cuándo comenzaste a hacer los rosarios?
Desde niño manejaba las pinzas, los alambres y las piedras, entonces construía collares y armas.

-Aparte de ser diseñador de rosarios, ¿es cierto que te fascina cantar?
No soy cantante profesional pero canto a mi estilo a mi forma. Me considero muy romántico al punto de que si pude enamorar a todo un público con un personaje, sé que también lo haría con mi música.

-¿Qué nuevos proyectos te esperan?
Estoy en Miami haciendo un par de castings con Telemundo y con otra productora y, por supuesto, estaré al tanto de mis tiendas. También estaré pronto en Colombia, con el fin de hacer castings para nuevos proyectos. En Estados Unidos las producciones se están haciendo la mayor parte en Colombia, entonces allá estaré.