Carmen Villalobos


La actriz colombiana puso sus condiciones de no desnudarse en ninguna escena. Pese a llevar la responsabilidad de un papel protagónico que involucra temas candentes como la prostitución, los implantes de senos y el narcotráfico, la actriz colombiana de 25 años, Carmen Villalobos puso sus condiciones de no desnudarse en ninguna escena.

Comenzó con el Canal Caracol en el programa infantil ‘Club 10’. Hizo teatro en su país (‘Taxi 2’) y pasó a las telenovelas en Colombia con ‘Amor a la plancha’ y ‘Dora la celadora’. En Estados Unidos se dio a conocer con su papel de Trinidad Ayala, la hija ciega de Bernarda en ‘La tormenta’ y de Betty Gutiérrez en ‘Amores de mercado’.

Ella es Carmen Villalobos, la actriz que le da vida a Catalina, una joven que pasa de ser inocente a llevar la carga de su ignorancia y ambición en la novela de la cadena Telemundo, basada en hechos reales, ‘Sin senos no hay paraíso’. Y este primer protagónico le dejó contrato de exclusividad con Telemundo durante dos años.

-¿Qué tal la experiencia de protagonizar esta telenovela?
Ha sido una gran responsabilidad, pero cuando la historia está tan bien escrita, con un elenco de lujo y una dirección fina, realmente lo que sólo tienes que hacer es dar lo mejor de ti.

-Antes de llegar al papel protagónico de esta serie, ¿habías leído la obra de Gustavo Bolívar, ‘Sin tetas no hay paraíso’?
No, antes no. Sí había visto la serie del Canal Caracol, pero el libro sólo lo leí para protagonizar la versión de Telemundo.

-¿Cómo llegaste a protagonizar ‘Sin senos no hay paraíso’?
Me llamaron de RTI, con quienes había realizado ‘La Tormenta’, entonces me dijeron que me querían ver en el personaje de Catalina en audición.

-¿Cómo “sedujiste” al director para ganarte el personaje de Catalina?
Fue casi un mes de trabajo, pero lo único que hice fue meterle la ficha. Supongo que fue la parte actoral la que los sedujo, pero creería que la escena que marcó el punto final fue la de la violación.

-Un personaje completamente diferente a lo que ha realizado...
Todos mis personajes han sido muy diferentes entre sí. El de ‘Amor a la plancha’ era una caleña súper coqueta, luego hice de invidente en ‘La Tormenta’ y recientemente una mujer maltratada por su esposo en ‘Nadie es eterno en el mundo’.

-¿Incidió la serie original a la hora de interpretar a Catalina?
No, nada. Yo vi la versión que se hizo en Colombia y me gusto mucho, pero fue un mes largo de ensayos con el director (Miguel Varoni) y ahí fui creando el personaje, hasta que le di mi toque personal.

-¿Ha sido difícil este personaje de Catalina?
Catalina es un personaje que tiene muchos matices, que inicia de una forma y termina de otra completamente distinta. Habitualmente en la televisión los personajes son buenos o son malos, pero en este caso, pueden estar andando por ambos lugares. Estos son personajes reales, grises, y como actor puedes hacer muchas cosas con ellos. Para mí es una bendición hacer un personaje tan bonito.

-¿Te hubiese gustado interpretar a otro personaje de la telenovela?
No. Desde que me llamaron y me dijeron que era para Catalina, quedé conectadísima. Es de esos personajes que quieren hacer muchas actrices porque da la oportunidad de mostrar varios matices.

-¿En qué te sientes identificada con tu personaje de Catalina?
Independientemente de que Cata sea una niña ambiciosa y desubicada, “con cucarachas en la cabeza”, también es una niña con mucho corazón. Ella siempre piensa en su familia. Y Carmen Villalobos es así. Pongo a mi familia por encima de cualquier cosa. Es algo que hay que cuidar y en eso me parezco al personaje.


-¿Alguna vez imaginaste que serías la protagonista de una historia tan exitosa como ‘Sin senos no hay paraíso’?
Vi la serie original de principio a fin, pero nunca se me pasó por la cabeza terminar encarnando a la protagonista.

-¿Cómo te sientes al haber trabajado con grandes actores, como Catherine Siachoque, tu madre en la ficción?
Lastimosamente en este último alargue no he podido grabar más escenas con Catherine, pero cuando nos toca hacerlo, el diálogo fluía de una manera increíble.

-¿Qué mensaje tiene esta historia?
Que el diálogo es esencial en cualquier familia. Los papás deben saber en qué andan sus hijos. Muchas niñas se convierten en ‘prepagos' o se involucran con el mundo del narcotráfico y en sus casas no tienen ni la menor idea.

-Si una de las exigencias hubiera sido hacerse la cirugía en vivo y en directo, ¿lo habría aceptado?
No, realmente no. Además no hago desnudos. Eso lo tengo claro en mi carrera.

-¿Y para las escenas atrevidas hay algún tipo de restricción en el contrato?
Sí, claro, eso lo hablé desde el principio. Además, en Telemundo no pueden mostrar mucho, ni senos, ni colas.

-¿Carmen, cómo se manejaron tus escenas de desnudos?
Tenemos un director magnífico que es Miguel Varoni y él es una persona cuidadosa. Las primeras escenas que fueron de una violación se manejaron como cine, plano por plano. Las escenas que son fuertes me he sentido cómoda haciéndolas y nunca me he sentido agredida ni manoseada ni que me estuvieran mirando. Me han protegido mucho, por ejemplo, todos se salen del set y se quedan sólo los camarógrafos. Además, yo siempre me protejo los senos en la parte de adelante, nunca estoy descubierta porque no me gusta que mis compañeros me vean.

-¿Te desnudarías si el guión lo requiere?
Nunca haría desnudos. Mucha gente me dice que deje que pase un tiempo y que cambiaré de pensar, pero esas son de las cosas que tengo muy claras en la vida. El desnudo no es mi estilo y siento que no se necesita. Eso sí, respeto a las que los hacen. Lo que sí haría es algo en vestido de baño y algo que se insinúe más, pero no que se muestre.

-¿Cómo han sido las escenas de besos?
A pesar del tema de la novela no me han tocado escenas de besos fuertes. Con Danilo Santos me tocó hacerle un striptease, pero Miguel Varoni es genial: todo lo maneja plano por plano como te mencioné. Me dice, por ejemplo aquí lo vas a besar, cortamos y retomamos más adelante, nos demoramos más pero todo queda mas bonito.

-¿Eres de familia conservadora?
Sí, soy de Barranquilla, mi papá (Pedro Villalobos) era policía y antes estábamos todo el tiempo de traslado en traslado. Mi mamá (Betty Barrios) es ama de casa y tengo un medio hermano mayor, José Conrado y el menor Robert Villalobos.

-¿Es difícil hacer el balance entre tu vida personal y profesional?
Mi viaje a Durango, México, donde se grabaron algunas escenas de la novela fue de hecho mi primer viaje sola. La experiencia de viajar sola por primera vez fue horrible y los más complicado es el tiempo, porque a mí me gusta dedicarle tiempo a mi familia, me gusta los domingos estar con mi mamá y salir a almorzar. Yo soy mujer de estar en la casa más no de los oficios de la casa, no ama de casa.

-¿Cómo te describes en tu casa?
Soy una mujer moderna, de trabajar fuera de casa, pero que me consientan en la casa. No cocino, pero lavo platos y yo organizo toda la cocina, pero cocinar es lo más aburrido del mundo.

-¿Te ha pasado cómo a tu personaje Catalina, que algún narcotraficante te haya invitado a salir?
Yo nunca he tenido contacto con esta clase de temas y permanecí muy alejada de eso hasta que comencé a hacer esta novela. Yo comencé a ser actriz hace seis años y cuando me cuentan historias de chicas que salen con narcos me sorprendo y me preguntó si eso de verdad pasó. Hasta ahorita estoy viviendo este tema.

-¿Qué piensas de las actrices y modelos "prepago" que se venden a estos personajes por dinero?
Yo respeto mucho a las personas y aplico la expresión que dice “juntos pero no revueltos”. Cada quien hace con su vida lo que quiere y yo lo respeto, pero no lo comparto.

-¿Cómo te sentiste con la gran acogida del público cuando hicisteis la gira promocional por varias ciudades de Estados Unidos para promocionar la novela ‘Sin senos no hay paraíso’?
Fue la primera vez que fui a los Estados Unidos y me sentí muy emocionada, pero sobre todo impresionada con la aceptación tuvimos.

-La telenovela trata los temas del narcotráfico, la prostitución y el tráfico ilegal de personas en Colombia...
Son temas que nunca se habían tocado en televisión y que hay que tocar. Es como cuando tu hijo quiere hablarte de sexo y no te atreves. Pero nos afectan a toda la juventud de hoy en día y por eso es importante tratarlos.

-¿Qué opinas de las cirugías estéticas de niñas a una temprana edad, como se cuenta en la historia?
Me parece terrible que las niñas de 15 años pidan como regalo una mamoplastia, pero es más preocupante que los padres accedan a cumplir estos caprichos, cuando sus hijas no tienen conciencia de lo que hacen. Aunque pienso que las cirugías no son malas, lo malo es hacérselas antes de tiempo o en el lugar equivocado. Hay que buscar buenos cirujanos y esperar a que el cuerpo termine de crecer.

-¿Ahora te llama la atención hacerte una cirugía y aumentarte los senos?
No, estoy en desacuerdo con las cirugías, el día que tenga que hacérmela me la hago. No me obsesiono con el físico, creo que combinado a eso debe haber talento.

-¿Por qué crees que muchas jóvenes están tan obsesionadas con que tienen que tener un físico de determinada manera?
Porque es lo que se vende, es lo que tú ves en los comerciales, en la televisión. Desafortunadamente, la parte visual, lo que es prensa, televisión, los medios, tienen mucho poder en la mente de las personas. Para promocionar algo, muestran a una mujer desnuda; entonces cuando tú estás viendo eso desde niño te obsesionas y, cuando tienes más personalidad, pero que no está tan bien definida. Cuando no tienes una personalidad fuerte, te dejas influir mucho por lo que ves, entonces terminas siendo como una ola que va y viene. La gente que está un poco desubicada, comienza a obsesionarse con la parte física. No estoy diciendo que la parte física no sea importante; es bonito sentirse bien y que las otras personas te vean bien, pero que eso no se convierta en una obsesión. Cuando la parte física se convierte en obsesión, ahí comienzan los problemas.

-¿Cómo te sentiste después de haber acabado las grabaciones de la versión estadounidense de ‘Sin tetas no hay paraíso?
Tengo la satisfacción del deber cumplido, porque hice cada escena con el corazón y el alma, y creo que eso se ve reflejado en la pantalla. Es una historia que está muy bien escrita y eso muy raramente se ve. Y creo que sin senos sí hay paraíso.

-Debido a tu relación con el también actor Juan Sebastián Caicedo, has recibido criticas de la prensa colombiana y te han llegado a decir que eras “una quitamaridos”, ¿cómo te sentiste al escuchar esto?
Me parece que los periodistas utilizan muchas veces la información que uno les da en contra de uno y es súper triste. La verdad es que con Sebas (Juan Sebastián Caicedo) estoy súper bien. Él había terminado su relación y yo hacía mucho rato también. Nos conocimos grabando la telenovela ‘Nadie es eterno en el mundo’ (del Canal Caracol) y fuimos muy buenos compañeros de trabajo, pero dos años después nos volvimos a encontrar y surgió todo. “El que nada debe, nada teme”. Es algo que realmente no me afecta.

-Entonces, ¿estás súper enamorada?
Mucho, no puedo creer que haya encontrado una persona tan maravillosa. Nos hemos conectado muchísimo y nos la llevamos muy bien. Y estamos muy enamorados.

-¿Qué nuevos proyectos tienes después de esta gran historia?
Por ahora, tengo contrato con Telemundo y cuando uno está bien casado y feliz, toca quedarse ahí. Ahora estoy en plenas grabaciones de la telenovela ‘Niños ricos, pobres padres’, que prepara RTI para Telemundo.