Aylín Mujica


La actriz Aylín Mujica señaló que para el año 2009 ya tiene diversos proyectos que incluyen una telenovela y el posible lanzamiento de un disco. Detalló que con la empresa Telemundo ya hizo dos melodramas: ‘Marina’ y ‘Sin senos no hay paraíso’, que tuvieron muy buena respuesta entre la comunidad hispana de Estados Unidos.

Después de que la actriz cubana acabase de grabar 'Sin senos no hay paraíso'; ella confesó que se había operado dos veces el pecho, y habló sin tapujos de los retoques. Divertida, sincera, preocupada por la realidad que la rodea. Charlar con esta cubana, que hizo el doble papel de Verónica y Laura en 'Marina', es un placer. Emocionada con su último reto, interpretar a Lorena en 'Sin senos no hay paraíso', confiesa que está a favor de la cirugía estética siempre que no se convierta en obsesión. Y es que las únicas obsesiones de Aylín son la familia y el trabajo.

Respecto a su vida sentimental, ella asegura que está tranquila, aunque ha pasado por momentos complicados debido a su proceso de divorcio, pero no por ello se cierra a la posibilidad de volver a enamorarse, sino al contrario, su corazón está abierto. Sin embargo, apuntó, que por ahora "mis hijos y mi carrera son mis amores". Aunque, expresó: "quiero volver a enamorarme, volver a amar y seguir adelante en la vida".

La bella actriz nos confesó que le encantan los hombre colombianos. Después de participar en 'Sin senos no hay paraíso', la estrella cubana llegó a Colombia para grabar la novela 'Niños ricos, pobres padres'. Esta voluptuosa rubia, toda una celebridad para la comunidad hispana de Estados Unidos, confesó que después de un año de divorcio llegó el momento de encontrar al hombre de su vida.

-Descríbenos a tu personaje de 'Sin senos no hay paraíso'...
Se trata de una proxeneta que lleva a niñas adolescentes de Colombia a México para que se operen los senos, donde les introducen heroína y cocaína. De ese modo, consigue pasar la droga a Estados Unidos.

-Esta es una versión de la novela 'Sin tetas no ha paraíso', de Gustavo Bolívar, ¿la conoces?
Sí, nada más saber que iba a participar en el proyecto, leí el libro y vi la producción del Canal Caracol. Ambos me fascinaron. Con su forma rica y directa de narrar, Bolívar te introduce en una historia que te deja impactada. Y te preguntas: “¿cómo puede ocurrir de verdad?”. Es muy fuerte.

-El tema de la cirugía estética también se trata en esta historia. Siempre te has pronunciado a favor de ella, ¿ha cambiado tu opinión?
No, yo no tengo nada en contra siempre y cuando no te obsesione, porque la cirugía acaba generando adicción. Primero te quitas las patas de gallo, luego te haces una liposucción, después te apuntas al bótox y, sin darte cuenta, terminas siendo un monstruo.

-¿Tú te has hecho algún retoque?
Sí, me he operado dos veces el pecho; una para reafirmarlo después de mi segundo embarazo. Luego lo reduje una talla porque lo veía desproporcionado para mi cuerpo y me siento feliz así. Lo que hay que evitar es convertirse en una adicta al bisturí.

-¿Qué haces para estar tan guapa?
Voy al gimnasio, como sano, bebo mucho agua. Todo eso te hace sentir bien, de buen humor, y eso se refleja en tu aspecto. La belleza es, sobre todo, una cuestión de actitud.

-Además de 'Sin senos no hay paraíso', ¿en qué proyectos has estado ocupada?
He participado en una campaña de concienciación dirigida a los adolescentes hispanos para que se den cuenta de los beneficios que tiene estudiar y de que no deben abandonar las escuelas, que es lo que está ocurriendo. Ojalá lo consigamos, porque, como madre, sé lo que se sufre con los hijos. Y ahora estoy grabando la novela 'Niños ricos, pobres padres', en Colombia.

-¿Te han dado muchos disgustos tus hijos?
Por fortuna, no. Mauro, fruto de mi primer matrimonio, ya tiene 15 años y es un chico muy aplicado; igual que Alejandro, de 7 años. Yo estoy encantada, porque lo único que les pido es que sean buenos estudiantes. En todo lo demás, me considero una madre poco exigente.

-¿Resulta complicado compaginar la profesión con la familia?
Sí, pero me organizo bien. Entre un trabajo y otro suelo disponer de tiempo libre; entonces soy cien por cien madre. Los llevo a sus clases de natación, baloncesto, kárate, los ayudo con los deberes. Además, hago de ama de casa. Todo me sirve para tener los pies en la tierra.

-¿Qué dicen tus hijos de tu trabajo?
El pequeño no creía que yo fuera Verónica, la mala de ‘Marina’. El mayor directamente no veía la novela porque no soportaba los besos que me daba con Manolo Cardona (Ricardo). Sin embargo, ha estado enganchado a ‘Sin senos no hay paraíso’, es la primera vez que le pasa con un trabajo mío.

-¿Y has dejado aparcada tu pasión por la música?
No, lo que ocurre es que mi primer disco, y el único de momento, lo grabé con mi marido, Alejandro Gavira, que es productor, y fue una locura porque no nos poníamos de acuerdo en lo que queríamos. Así que no he vuelto a repetir. Pero me han propuesto grabar el segundo y estoy deseando hacerlo. Eso sí, sin Alejandro (risas).

-También has hecho radio y has sido presentadora, ¿te queda algún sueño profesional por cumplir?
Muchos, yo siempre quiero más. Deseo comerme el mundo.

-¿Cómo es el hombre que te imaginas a tu lado?
Me encanta una persona apasionada, una persona a la que le encante crear, que entienda mi lenguaje.

-¿Allí cabe un colombiano?
¡Claro! El hombre colombiano es atractivo, sensual y además con el acento derrite.

-¿Podemos decir nombres?
El otro día estaba viendo a Gregorio Pernía. Se me hace tan lindo. Sé que es casado y respeto muchísimo ese asunto. Él es divino, divino. Aunque Lincoln Palomeque, también me parece atractivo.

-Pero ambos están comprometidos, uno está casado y el otro ennoviado...
(Risas) ¡Tendré que empezar a buscar algún soltero!