Parte V

Bárbara pierde el hijo
que esperaba

Santos besa apasionadamente a Marisela

Cuando Santos va a recoger a Antonio y María Nieves en la cárcel; Santos se encuentra a Marisela a las afueras de la cárcel, y ella huye sin decirle nada en un taxi y, por eso, Santos está empecinado en encontrar a Marisela. Cuando Bárbara va a pedirle disculpas a Cecilia por darla una bofetada; Cecilia le responde con otra bofetada y se niega a ayudarla a hacer una fiesta para Antonio, al igual que Melesio, ya que ellos no quieren saber nada de La Doña. Después de acostarse con ella; Antonio le deja muy claro a Lucía que él no quiere comenzar una relación con ella porque ama a Cecilia y quiere reconciliarse con ésta. Y Marisela le pide ayuda a su amigo Morís para ocultarla de Santos, y éste acepta porque cada vez admira más a Marisela, quien ha estudiado rápidamente para superarse así misma y ha cuidado a los niños de un asilo. Por otra parte, Eustaquia le aconseja a Bárbara que cambie su forma de ser y que le confiese a Santos todo lo malo que ha hecho, para que se dé cuenta de que ella está arrepentida, pero Bárbara cree que Santos podría alejarse mucho más de ella. Como Santos no encuentra a Marisela en la casa de Morís; Santos va hasta su antigua casa, que se la vendió a Morís y la convirtió en un asilo de niños y, aunque niegan que Marisela está allí, él está seguro de que allí está su amada y se queda en la puerta esperándola, junto a María Nieves y, hablando con éste, Santos descubre que está enamorado de Marisela. Mientras que, Antonio regresa a El Progreso y va a ver a su padre y a “La Terneras”. Al día siguiente, Santos logra que Marisela salga de su antigua casa y, cuando se encuentran, él besa apasionadamente a Marisela.

Santos descubre que está enamorado de Marisela
Aunque Marisela se siente muy ilusionada porque Santos fue el primero en besarla, Marisela le responde a Santos con una cachetada. Y Santos le confiesa a Marisela que se dio cuenta de que la extrañó y, después, estos se besan apasionadamente, pero Marisela le vuelve a rechazar cuando recuerda que está besando al hombre de su madre. Y poco después, Santos se da cuenta de que es un inmoral porque vive con la madre y está enamorado de la hija. Y más tarde, Santos y María Nieves regresan a El Progreso. Mientras que, La Doña está furiosa porque sospecha que Santos podría estar con Marisela y, cuando Bárbara se toma el atrevimiento de abrir una carta de Santos; ella descubre que un anónimo advierte a Santos de que ella es una asesina. Lejos de allí, Antonio visita a Cecilia para conocer a su hijo y, después de abrazarle, Antonio besa a Cecilia, pero ella le rechaza y se enfrenta a él, porque le encontró besándose con Lucía cuando le visitó a la cárcel con su hijo, mientras que él discute con ella por haberse casado con un moribundo (Lorenzo). Y Cecilia le dice a Antonio que le ama, pero que debe de respetarla para comenzar una relación, aunque Antonio no soporta que Cecilia siga siendo una cobarde y no luche por su amor y, por eso, ellos deciden rehacer sus vidas separado el uno del otro. Creyendo que Cecilia le mandó una carta a Santos para culparla de asesina; Bárbara va a enfrentarse con Cecilia, pero ella niega que le haya escrito anónimamente una cata a su sobrino. Al llegar al pueblo; Santos y Antonio se reencuentran y se cuentan sus penas. Mientras que, Carmelito y Pajarote se alegran mucho al reencontrarse con su amigo María Nieves, al que confiesan que Altagracia tiene un pretendiente en el pueblo (Bartolomé, el sobrino de Mujiquita). Cuando Santos se reencuentra con Bárbara; él rechaza a La Doña y, por esto, ella comienza a interrogarle, y Santos la confiesa que se vio en la capital con Marisela y, poco después, Santos se va a dormir a otro cuarto, lejos de Bárbara. Y en la capital, Morís le aconseja a Marisela que luche por el amor de Santos porque se nota que ellos se aman sinceramente, aunque ella no quiere seguir luchando por un amor imposible. Por la noche, Antonio le confiesa a Lucía que terminó para siempre con Cecilia y que quiere rehacer su vida junto a ella, y Antonio y Lucía se besan apasionadamente.

Santos le confiesa a Cecilia que él ama a Marisela
Bárbara se desnuda enfrente de Santos para seducirle y acostarse con él, pero éste la rechaza, diciéndola que no podrá seguir con ella porque no puede estar con una mujer que ha hecho tanto mal y que le ha engañado. Además, Bárbara sigue haciendo fechorías, esta vez, ella le robó ganado a Don Encarnación, ya que quiere quedarse con la finca de éste y poco a poco le irá echando de allí. Por otra parte, Santos le confiesa a su tía Cecilia que vio a Marisela y que la besó. Además, Cecilia se da cuenta de que Santos y Marisela se aman sinceramente, y Cecilia le aconseja a su sobrino que luche por ella. Y Santos se entusiasma cuando Cecilia le dice que Marisela podría ser la mujer de su vida, y que ella le ama y que intenta ocultarlo como si ahora le odiase y, por eso, Marisela no quiere verle. También, Santos le confiesa a su tía Cecilia que, aunque al principio amó a Bárbara, él ahora siente compasión por ella por todo lo malo que la pasó en el pasado. Por otra parte, Balbino le entrega el diario del gringo Mr. Dánger a un hombre que quiere deshacerse de La Doña y apropiarse del petróleo que hay en las tierras de “La Chusmita”. Mientras que, María Nieves va a visitar a Altagracia para decirla que la ama y la besa apasionadamente, pero ella sigue sin aceptarle y le hace creer que Bartolo es su novio, aunque en realidad ella está enamorada de María Nieves. Por su parte, Santos descubre a Melquíades, quitándole la correspondencia al cartero de Santos, dándose cuenta de que Bárbara ahora quiere revisar su correo. En la capital; Marisela recibe la visita de Cecilia y de su hijo, que le lleva una carta con la última voluntad de su padre (Lorenzo).

Santos rompe con Bárbara
Santos recibe un anónimo con el diario de Mr. Dánger, dándose cuenta de que ella es una ladrona y una asesina, ya que descubre que ella estuvo robando las reses de su hacienda “Altamira” y que mató a Orestes y a su padre Apolinar para robarles sus tierras, pero ella niega todo eso y le jura a Santos que todo eso es mentira, pero él ya no la cree. Y La Doña va a exigirle a Mujiquita que investigue sobre la muerte de Nicolás Meléndez. Después de la rabia que siente al enterarse que Cecilia se fue con su hijo a la capital sin avisarle; Antonio le pide matrimonio a Lucía, y ésta acepta encantada, sin saber que él lo hace por despecho. En la capital; Marisela les confiesa a Cecilia y a Morís que Meléndez quería hacerla daño a ella y a Bárbara, como una vez violó a Bárbara, y por defender a su madre de éste; ella (Marisela) tiró a Meléndez contra un objeto punzante y él murió, contándoles que ella no aceptó la hacienda “La Barquereña” (“El Miedo”) porque Bárbara la obligó, ya que la amenazó con delatarla ante la policía, culpándola del asesinado del Coronel Meléndez. Tras los anónimos que está recibiendo Santos; Bárbara sospecha que El Sapo (el único violador que queda vivo de Bárbara) quiere destruirla y, así es, además, El Sapo quiere comprarle “El Chaparral” a Don Encarnación, al enterarse de que ella quiere apropiarse de esas tierras robándole ganando y dejando en la ruina a Encarnación. Al leer la carta de su padre; Marisela decide hacer caso a su padre y luchar por recuperar la hacienda “La Barquereña” (que ahora se llama “El Miedo”). Mientras que, Santos decidió romper su relación con Bárbara, dejándola muy claro que jamás volverá con ella. Y aunque Bárbara quiere quedarse en “Altamira”, esperando a Santos, que se fue al hotel del pueblo hasta que ella se vaya; Eustaquia convenció a Bárbara para que regresarán a “El Miedo”. Al día siguiente, Marisela le dice a su tía Cecilia que regresa con ella a El Arauca para recuperar lo que es suyo.

Marisela regresa al Arauca
Finalmente, Antonio se casa por lo civil con Lucía (la hija de Don Encarnación) en la alcaldía del pueblo. Mientras que, Bárbara planea vengarse de Santos, haciendo que él la odie y que después la ruegue para no perdonarle. Después de casarse con la hija de Don Encarnación, Antonio tomó las riendas de la hacienda de su suegro y recibió jugosas propuestas de dinero para vender “El Chaparral”, de parte de Bárbara y del secuaz de El Sapo, pero él se negó. Y por eso, Bárbara quiere ver en la ruina a la familia de Don Encarnación y les manda a sus peones que envenenen el agua del ganado de esa finca. Cuando Antonio y Lucía iban a pedirle una fecha al padre Pernia para casarse ante Dios; Antonio se encuentra con Cecilia y su hijo, que se pone celosa al enterarse de que Antonio se casó con Lucía en un matrimonio civil. Por otra parte, Marisela regresa a El Progreso, y Santos se alegra de ver a “su Sol” cuando ésta estaba visitando la tumba de su padre.

Santos quiere ayudar a Marisela a recuperar “La Barquereña”
Cuando el secuaz de El Sapo le ofrece mucho dinero a La Doña por su hacienda; Bárbara se niega y le advierte que no se meta ni con ella ni con sus negocios, advirtiéndole que El Sapo es el “único” que queda vivo, ya que ella sospecha que ese hombre es uno de los secuaces de El Sapo. Y después, el aliado de El Sapo visita a Santos para proponer comprarle su hacienda porque El Sapo quiere adueñarse de todo el pueblo de El Progreso, pero Santos se niega rotundamente. Cuando se encuentra con Marisela; Santos le promete que la ayudará a recuperar “La Barquereña” porque es la última voluntad de Lorenzo. Y como está entusiasmado con su llegada, Santos le pide a Marisela que se quede viviendo con él en “Altamira”, pero ella no acepta y le dice que quiere estar alejada de él. Mientras que, Cecilia sufre mucho y llora desconsolada al enterarse de que su amado Antonio se casó con Lucía. Cuando descubre que Marisela regresó al Arauca; Doña Bárbara se pone furiosa y teme que su hija le arrebate a su amado Santos, por eso, ella va a buscar a su hija a “Altamira”, aunque no la encuentra y Santos la deja muy claro que él no volverá con ella por todo lo malo que hizo. Como Marisela no quiere aceptar la ayuda de Santos como abogado para conseguir “La Barquereña”; a Melesio y a Santos se les ocurre la idea de pedirle ayuda a Andrés (el amigo de Gonzalo y esposo de Josefina), el poeta que estudió la carrera de abogado y, aunque nunca ejerció de abogado, él acepta la propuesta porque Santos le dice que le ayudará con el caso. Por la noche, Marisela se atreve a ir hasta la casa de su madre, donde la dice que regresó para apropiarse de “La Barquereña” (hacienda que La Doña se adueñó y que la puso el nombre de “El Miedo”).

Marisela le declara la guerra a Bárbara
Marisela le dice a Bárbara que no teme que la denuncie a la policía por haber matado a Meléndez, confesándola que va a luchar por quitarla “La Barquereña”. Además, Marisela le deja muy claro a Bárbara que ella no quiere nada con Santos y que regresó para recuperar la hacienda de su padre. En el cumpleaños la amargada Genoveva (una de “las terneras”); Marisela las convence para celebrarlo en el bosque. Y allí, aunque siempre han discutido; Genoveva y Pajarote coquetean. Además, Marisela comienza a escalar un árbol, y ella se cae y es recatada por los brazos de Santos y, al verles tan juntos, Bárbara se pone muy celosa.

Bárbara intenta poner en contra a Marisela de Santos
Bárbara se pone furiosa al ver tan unido a Santos y Marisela y, por eso, La Doña comienza a insultarles. Y cuando se quedan solas; Bárbara le dice que Santos la va a utilizar diciéndola cosas bonitas para enamorarla y aprovecharse de su ingenuidad de su juventud, pero Marisela no la cree, además, La Doña la intenta hacer creer que Santos también la quiere manipularla para apropiarse de “El Miedo” (“El Chaparrral”). Mientras que, Genoveva y Pajarote se besan apasionadamente, ya que ellos se atraen, a pesar de estar discutiendo continuamente y, a pesar de que ella le dice que es un “bruto”, mientras él la dice que es una “sangrona”; ambos se dan cuenta de que se aman y, cuando Pajarote se le declara, ella se duerme en sus brazos por tomar alcohol y emborracharse, por lo que él se vuelve a enfadar y la abandona en medio del bosque y, al despertar, Genoveva cree haber vivido un sueño también se enfurece con él. Más tarde, Antonio se da cuenta de que el ganado de “El Chaparral” (la hacienda de Don Encarnación) se está muriendo, dándose cuenta de que alguien envenenaría el agua del que beben las vacas y, por eso, ellos le piden a Mujiquita que comience a investigar quien pudo haber envenenado el agua de los animales; además, Santos le aconseja que lleve sus reses a su hacienda (“Altamira”) para que no sigan corriendo peligro. Y Mujiquita descubre que el agua fue envenenada para matar a las reses de Don Encarnación y, al descubrir que Juan Primito compró bastante de ese veneno, todas las culpas recaen sobre él, aunque Juan Primito lo compró por encargo de los peones de La Doña (los hermanos Mondragón y Balbino) y, por eso, arrestan y meten en la cárcel al pobre Juan Primito. Y aunque creen que fue La Doña quien envenenó a ese ganado; Bárbara denuncia que hayan envenenado también a sus reses y que a ella también la están ofreciendo mucho dinero por su hacienda. Poco después, Cecilia y Lucía conversan sobre Antonio porque Lucía está angustiada porque cree que Antonio sigue enamorada de ella (Cecilia), pero Cecilia la dice a Lucía que no tiene por que temer, ya que ella no volverá con Antonio; aunque Lucía se da cuenta de que Antonio y Cecilia siguen enamorados. Mientras tanto; Bárbara tiene una discusión con su viejita Eustaquia, cuando la reprocha que siga haciendo daño, sobre todo a su hija, además, Eustaquia la aconseja que se vayan lejos de allí y que compre otra hacienda con todo el dinero que tiene.

Marisela y Santos se besan
Frente a la Virgen de la Corteza; Santos encuentra a Marisela y la dice que la quiere y, aunque ella le dice que le pidió a La Virgen que la alejará de él; Santos y Marisela acaban besándose apasionadamente, cuando él la pide una oportunidad, confesándola que la ama. Y después de besarse mucho, Marisela acaba rechazando a Santos, haciendo caso a las palabras malintencionadas de su madre, que la dijo que él quería aprovecharse de su ingenuidad. Aunque defiende a Juan Primito; Mujiquita tiene que meter en la cárcel a Juan Primito, ya que es el primer sospechoso y, como no puede sacarle de la cárcel, Bárbara se pone furiosa con los Mondragón, además; ellos la dicen que, si les abandona, ellos la delatarían, contando todas sus fechorías. Y cada una por su parte, Bárbara y Marisela defienden a Juan Primito para sacarle de la cárcel y, finalmente, como no tienen pruebas en su contra, acaban sacando de la cárcel a Juan Primito. Aunque Santos cree que no debería de luchar por el amor de Marisela porque es menor que ella y es la hija de la mujer con la que estuvo; Antonio le aconseja a Santos que luche por el amor de Marisela. Por otra parte, Mujiquita se hizo amante de Federica, pero no puede complacerla sexualmente porque él tiene muchos problemas en la jefatura y no puede concentrarse. Acompañado por su s amigos (Antonio, Pajarote, María Nieves y Carmelito) contratan a unos músicos y se lo llevan a la ventana de su cuarto, para cantarla una serenata, y para pedirla a Marisela que sea su novia.

Bárbara sufre por Santos
Cuando Santos le lleva serenata a Marisela; a ésta la hace mucha ilusión, aunque intenta ocultarlo y le tira las flores a la cabeza a Santos; además, Bárbara abofetea a Santos por coquetear con su hija y llevarla serenata cuando él nunca lo hizo con ella. Por otra parte, Bárbara sigue recibiendo anónimos y, esta vez, la dicen que Marisela y Santos se unieron para destruirla. Y por la noche, Bárbara recuerda con nostalgia a su amado Santos, al que extraña y al que teme perder para siempre, mientras que Melquíades (“su perro fiel”) sufre al verla tan entristecida. Al descubrir que Santos y sus peones están levantando un muro para delimitar las haciendas “Altamira” y “El Miedo”; Bárbara se pone furiosa y está dispuesta a enfrentarse a su amado.

Comienza el juicio por “El Miedo”
Aunque Bárbara consigue derribar una parte de la vaya que construyeron; Santos consigue detener el tractor que conducía Bárbara y, poco después, Bárbara le advierte a Santos que ella derrotará a Marisela. Y poco después, los Mondragón y Melquíades, mandados por Bárbara, intentan retener al aliado de El Sapo para sonsacarle información, pero él no les dice nada y, al final, Bárbara le deja huir. Mientras que, Santos va a aconsejarla a su amada Marisela que tenga cuidado con su madre, además, Santos la confiesa a Marisela que la ama. Cuando llega el día del juicio para recuperar la hacienda “La Barquereña” (que ahora se llama “El Miedo”); Andrés acaba ejerciendo como el abogado de Marisela, realizando su primer caso, por petición de Santos para que Marisela pueda recuperar la finca de su difunto padre.

Bárbara le cuenta a Santos que Marisela mató a Meléndez
A pesar de que su vida correría peligro si tuviese un hijo porque sólo tiene un riñón trasplantado de su padre (Don Encarnación); Lucía está decidida a quedar embarazada de Antonio, aunque él la diga que no quiere que la pase nada malo si ella trajera al mundo a un hijo suyo. Y pasados unos días, el Doctor del pueblo le comunica a Lucía que está embarazada y, por eso, Don Encarnación se pone furioso con Antonio, culpándole de la posible muerte de su hija cuando ella dé a luz. En el juicio por “La Barquereña”; el abogado de Bárbara intenta hacerle creer al juez que Santos enamoró a la madre y también a la hija, con el propósito de apoderarse de esa hacienda. Por otra parte, Genoveva y Pajarote vuelven a tomar algún trago de más y vuelven a besarse apasionadamente y, a pesar de que a Pajarote sólo le han interesado las mujeres para acostarse con ellas; él siente algo más por Genoveva y, cuando la pregunta si está preparada para hacer el amor con él, Genoveva se enfada, al igual que Pajarote, que se siente despechado y acaba yendo a “La Casa de las Muñecas”, de Josefa, donde se acuesta con Federica. Mientras tanto, Mujiquita le aconseja al Coronel Pernalete que siga haciéndose pasar por enfermo (pues él está mejor, aunque aún no puede ni caminar, ni hablar) porque, de lo contrario, él le avisaría al gobernador que él es un corrupto que abusa de su poder, además, para seguir ocultando las fechorías de Pernalete; Federica recompensa a Mujiquita, acostándose con él. Mientras que en el juicio, Andrés (como abogado de Marisela) descubre a Bárbara ante todos, diciendo que ella le compró la hacienda al difunto Lorenzo Barquero con el dinero que le prestó a Apolinar Prieto, al que sedujo y al que después asesinó, mostrando como testigo el diario de Mr. Danger. Pasadas tres semanas de pleito entre madre e hija y sin haber acabado aún con el juicio; Doña Bárbara acaba confesándole a Santos que Marisela mató a Meléndez, arrojándole contra un tridente.

Marisela consigue “La Barquereña”
Cuando Bárbara le confiesa a Santos que Marisela mató a Meléndez; Marisela le explica a Santos que ella no lo hizo a propósito y que sólo le empujó para salvarla a ella. Y siguiendo un plan de Santos; él y Marisela van a ver al juez para decirle que ella renunció a “La Barquereña” porque Bárbara la extorsionó con denunciarla por haber matado en defensa propia a Nicolás Meléndez. Y el juez dictó sentencia (que está bajo el mandato de El Sapo, que quiere destruir a Bárbara, a la que violó), que decidió que Marisela se quedara con “La Barquereña”, a pesar de que Tulio Meneses (el abogado de Bárbara) le ofreció mucho dinero para que ganase el caso su protegida (Bárbara). Cuando Cecilia le felicita a Antonio por el embarazo de Lucía; Cecilia se emociona, además, Antonio estuvo a punto de decirle que le hubiese gustado haber tenido a ese niño con ella, pero Cecilia no le dejo acabar que dijera la frase. Por su parte, María Nieves sigue celoso, al ver a su amada Altagracia coqueteando con Bartolo (el mequetrefe y engreído sobrino de Mujiquita), aunque ella sólo lo hace para dar celos a María Nieves, pero Carmelito se entera y, cuando se lo cuenta a su amigo María Nieves; él, para sorpresa de Altagracia, felicita a Bartolo por su noviazgo con Altagracia, además Bartolo pidió la mano de la muchacha al viejo Melesio y, aunque él no está de acuerdo, acaba aceptando la voluntad de su nieta.

Bárbara dispara a Santos
Cuando el juez dicta sentencia y Marisela recupera “La Barquereña”; Bárbara se pone furiosa y, además de darle una bofetada a su abogado, ella insulta al juez y es arrestada, aunque su propio abogado la saca de la cárcel, pagando una fianza, ya que Melquíades le amenazó con matarle sin no sacaba a su Doña de la cárcel. Aunque Marisela no está contenta porque dejó a su madre sin hogar y, poco después, Santos le cuenta a Marisela que cree que en “La Chusmita” hay yacimientos de petróleo, pero a él no le gustaría explotar eso, aunque consiguieran mucho dinero, porque no le gustaría perder sus haciendas, ya que ellos nacieron en esas tierras, pidiéndola que acepte “La Barquereña” para que Bárbara no explote esas tierras. Y a pesar de estar peleando en un juzgado por “La Barquereña”; Marisela no quiere quedarse con la hacienda porque siente lástima por su madre. Más tarde, Santos va a hablar con Santos y, bajo la mirada de Marisela; Bárbara dispara a su amado por traicionarla.

Marisela le ofrece su hacienda a La Doña por la vida de Santos
Favorablemente, Santos sólo fue herido de bala en el brazo, aunque Bárbara les advierte que ellos tienen los días contados. Además, Bárbara estuvo a punto de disparar también a Marisela, aunque Juan Primito se interpuso y logró que La Doña no disparase. Por otra parte, Pajarote va de nuevo a acostarse con Federica y ella se enfada, cuando éste la confunde y la llama “Genoveva”. Por la noche; Marisela decide ir hasta “El Miedo” y, allí, Marisela le quita el arma a La doña y dispara al aire para asustarla mientras está durmiendo. Y Marisela hace un trato con La Doña de dejarla con su hacienda a cambio de que no haga daño a Santos, pero Bárbara no acepta. Poco después, los guardias van hasta la hacienda de “El Miedo” para desalojar a Bárbara, con un papel firmado por Santos, aunque eso lo firmó El Sapo, que falsificó la firma de Luzardo.

Santos es disparado por uno de los secuaces de El Sapo
Cuando llega Santos a “El Miedo”, él niega haber firmado para que desalojaran a Bárbara y, por eso, la policía destruye el operativo para sacar de la hacienda a Bárbara. Y poco después, Marisela le vuelve a proponer a Marisela que le dejará su hacienda a cambio de que no le haga nada malo a Santos y, esta vez, Bárbara acepta el trato que le propone su hija. Al día siguiente; Santos comienza a sospechar que un enemigo de Bárbara chantajeó al juez para que le quitara a Bárbara la hacienda y se la diese a Marisela. Cuando El Sapo descubre que Marisela hizo un trato con Bárbara para devolverla la hacienda; El Sapo se pone furioso y le pide a Balbino que mate a Santos, pero él no quiere hacerlo y contratará a un hombre para que se deshaga de Santos. Por otra parte, Gervasia le avisa a su marido (Carmelito) que está esperando un hijo suyo. Y cuando Marisela iba a firmar para cederle “La Barquereña” a Bárbara; Santos es disparado por uno de los secuaces de El Sapo y, por esto, Marisela sospecha que Bárbara mandó matarle.

El Sapo asesina a Balbino para inculpar a Bárbara
Cuando su hija la acusa de haber intentado matar a Santos; Bárbara lo niega, pero Marisela no la cree y amenaza a La Doña con matarla si Santos muere; sin saber que fue El Sapo quien mandó a uno de sus secuaces para que matase a Santos. Aunque favorablemente Santos despertó, gracias a que el Doctor Arias controló la hemorragia y extrajeron la bala que sólo le rozó una costilla. Y poco después, Marisela y Santos se reencuentran y comienzan a besarse apasionadamente, y Bárbara se pone furiosa al verlos besándose. Mientras que, El Sapo se alía con Pernalete para que le ayude en contra de Bárbara, ya que le amenaza con denunciar todas sus fechorías, además, le exige a que Josefina y Federica también colaboren con él. Aunque Pernalete (que sigue enfermo y apenas puede articular palabras), Federica y Josefa no saben qué deben hacer porque temen que Bárbara o El Sapo les haga daño si se alían con uno u otro. Y como sospechaban que Balbino estaba aliado con El Sapo y que él podría haber enviado a matar a Santos; Bárbara le manda a Melquíades para que le dé una paliza a Balbino y sonsacárselo, pero Balbino niega todo y dice que él no sabe nada. Y El Sapo mata a Balbino, clavándole en el cuello un aguijón del indio Melquíades para que todos crean que Bárbara le mató. Cuando Antonio va a ver a su hijo Toñito, se equivoca de cuarto y encuentra a su amada Cecilia desnuda y no puede evitar sentirse atraído por ella, ya que aún la sigue amando, igual que ella le ama a él y, mientras ven a su hijo durmiendo, Cecilia y Antonio no pueden resistirse y acaban besándose apasionadamente. A pesar de que Santos no cree que Bárbara haya mandado matarle; Marisela cree todo lo contrario y no la permite a La Doña que vea a su amado.

Bárbara es acusada de haber matado a Balbino
Aunque Antonio y Cecilia se dejaron llevar por sus sentimientos y comenzaron a besarse, cuando estuvieron a punto de hacer el amor; ella acaba rechazándole porque él está casado y dejó embarazada a Lucía. Por otra parte, Doña Bárbara niega que ella haya matado a Balbino y, aunque todos no la creen, Santos sí cree en su palabra porque, como ella dijo, ella no sería tan estúpida de tirar un cadáver en lugar tan visible, pero a él le mataron con un dardo como los que utiliza Melquíades, “el perro fiel” de La Doña. Mientras que, Mujiquita decide rechazar el cargo de jefe civil de El Progreso porque no soporta seguir su mandato y, por eso, él le entrega de nuevo ese puesto a Pernalete (que está más recuperado, aunque aún no puede articular bien las palabras, pero ya puede caminar con ayuda de un bastón. Y al saber todo lo que ganan Josefa y Federica en su burdel, él decide dejarlas continuar con su negocio, aunque sea un trabajo denigrante. Y poco después, Pernalete va con sus oficiales hasta la hacienda de La Doña, donde la detiene por ser presuntamente la asesina de Balbino; aunque, antes de esto, Bárbara le llama a Pernalete traidor y le da un puñetazo. Y Santos va a defender como su abogado a Bárbara a la comandancia y, por esto, Bárbara sigue admirando y enamorada de Santos. Cuando Lucía es examina por el Doctor Arias; éste le comunica a ésta y a Cecilia, que la acompañaba, que corre peligro su vida por su embarazo.

Bárbara es trasladada a la cárcel de San Fernando
Bárbara no se atreve a decirle a Santos quien es El Sapo, que la violó cuando era joven con otros hombres a los que ya mató, ya que ella acusa a ese hombre de querer destruirla y cree que él la está tendiendo una trampa para mantenerla en la cárcel. Y como Bárbara no le dice quien es El Sapo; Santos decide no seguir ayudándola, pero le pide a Eustaquia que le diga quién es ese hombre, aunque Eustaquia tampoco le quiere decir nada. Y poco después, la policía lleva a Bárbara a una cárcel de la capital (San Fernando). Mientras que, los hermanos Mondragón deciden aliarse ahora con El Sapo para destruir a los ganaderos de la región, ya que ahora se quedaron sin patrona, pero les pide que no le digan a nadie que ahora trabajan para él, y mucho menos a La Doña, ya que El Sapo les mandó que le ayudaran a destruirla. Por otra parte, María Nieves y Pajarote vuelve a “La casa de las Muñecas” para acostarse con Josefa y Federica (respectivamente) para olvidarse de sus amadas, aunque ellos siguen acordándose de Altagracia y de Genoveva, de las mujeres que están enamorados. Y más tarde, Melesio le aconseja a María Nieves que muestre sus sentimientos a Altagracia para que ella le acepte, ya que ella está tan enamorada como él. Como Marisela siente celos al ver a Santos tan preocupado por Bárbara; Santos la deja muy claro a Marisela que él la ama a ella (a Marisela) y, poco después, Marisela decide acompañar a Santos hasta San Fernando, aunque él vaya a defender a La Doña. Mientras que, El Sapo decide ir a visitar a la cárcel a Bárbara...

María Nieves y Altagracia se declaran amor
Cuando El Sapo va a visitar a la cárcel a Bárbara; él la dice que la quiere ver destruida, pero ella le advierte que le irá igual de mal que a sus otros amigos, diciéndole que él es su último objeto de venganza y que va a tener la muerte más horrible que cualquier ser humano haya podido tener. Después de besarse apasionadamente y jurarse amor eterno; Santos y Marisela van rumbo a San Fernando para ayudar a Bárbara a salir de la cárcel. Por otra parte, María Nieves va a buscar a Altagracia para decirla que la ama, mostrando con su palabras sus verdaderos sentimientos y, después, ella se lanza sobre él y comienzan a besarse apasionadamente y acaban haciendo el amor. Y después de esto, María Nieves le pide matrimonio a Altagracia, y ésta acepta encantada y, al día siguiente, el bruto de María Nieves le pide permiso a Melesio para poder casarse con Altagracia. Al llegar al hotel de San Fernando; Santos pide dos habitaciones, una para él y otra para Marisela; aunque ella le ame y esté decidida a entregarse a él. Y cuando Santos visita a Bárbara a la cárcel; Bárbara echa de allí a Santos porque, aunque se siente bien porque su amado está preocupado por ella; ésta no quiere hablarle de El Sapo. Estando también en San Fernando; un doctor le informa a Antonio que la vida de Lucía corre peligro y que habría que decidir entre la vida de ésta o la de su hija. Ante un juez, Melquíades decide inculparse de la muerte de Balbino para que saquen a su patrona de la cárcel.

Bárbara consigue salir de la cárcel gracias a Melquíades
Cuando Melquíades decide inculparse de la muerte de Balbino para que saquen a su patrona de la cárcel; Doña Bárbara queda en libertad, mientras encarcelan al indio. Mientras que, El Sapo descubre a la hija de Bárbara (Marisela), a la que intenta seducir, además, ésta le dice que ya tiene un novio que se llama Santos, dándose cuenta de que ese hombre es el que fue amante de La Doña. Aunque sabe que su vida peligrara al dar a luz; Lucía le hace a Antonio prometerla que no va a dejar morir a su hijo, aunque ella pueda morir. Por su parte, María Nieves y Altagracia proclaman su amor a los cuatro vientos, avisando a Bartolo (el pretendiente de Altagracia) de su matrimonio, que ser celebrará en breve. Después de salir de la cárcel; Bárbara le pide a Marisela que se separe de Santos y, como ella no quiere, La Doña está dispuesta a pelearse con su hija por el amor de Santos y, en ese momento, Eustaquia le reprocha a Bárbara que actúe así con su hija y la vieja Eustaquia se desmaya.

Santos descubre que Bárbara mató a sus violadores
Santos recibe una carta de un anónimo, en el que le cuentan cómo mató Bárbara a cuatro de sus violadores, sin saber que esa carta se la envió El Sapo (el único violador de La Doña que aún está vivo). Y después, Santos va a reclamarle a Bárbara por haber matado a tantos hombres, además, Bárbara le confirma a Santos que ella mató a esos violadores por todo lo que la hicieron sufrir y, después de esto, Santos se emborracha para ahogar sus penas en el alcohol por haber estado al lado de una mujer asesina. Mientras que, Melquíades consigue escapar de la cárcel, matando a uno de los policías que le custodiaba en su celda. Después de los desmayos de Eustaquia; el Doctor Arias le informa a Bárbara que Eustaquia está débil del corazón y que debe de cuidarse para que no se muera y, por esto, Bárbara está muy triste. Por otra parte; Josefina y Melesia dan a luz al mismo tiempo en la casa de su abuelo Melesio, con ayuda de las demás “Terneritas”.

Marisela se entrega a Santos
Marisela y Santos comienzan a besarse y, al final, ella se acaba entregando a él, además, Marisela y Santos hablan hasta de tener un hijo después de pasar dos días “encerrados” juntos en una habitación. Por otra parte, Bárbara planea algo y lleva a su finca para que trabajen para ella a la familia de los hermanos Mondragón (su madre Leoncia y su hermana Celeste), que se queden sorprendidos ante la visita de éstas, además, éstos la confiesan que estuvieron trabajando para El Sapo y que éste lo que quiere es apropiarse de todas las tierras de El Progreso, sin saber que La Doña llevó allí a su madre y a su hermana para que ellos no la traicionen con El Sapo; ya que, de lo contrario, ella mataría a éstas. Cuando por la noche Bárbara encuentra en el medio del campo a Marisela y Santos en una noche romántica; Bárbara se pone furiosa...

Bárbara descubre que Santos está enredado con Marisela
Doña Bárbara se pone furiosa al encontrar a Santos junto a Marisela y comienza a insultarlos, además, Santos la dice a Bárbara que ya no la ama y que ahora quiere a Marisela, diciéndola que ella le ama incondicionalmente y que quiere ser su compañera y no su duela, como Bárbara quería y, por último; Bárbara le dice a Santos que igual que ella le dio la vida a Marisela, ella también puede quitársela. Y Santos le responde a Bárbara que le deje en paz a él y a Marisela porque está empezando a odiarla como nunca pensó que llegaría a hacerlo y, por esto, Bárbara llora desconsolada en los brazos de su vieja Eustaquia. Mientras que; Melquíades, Tigre y León Mondragón le dan una gran paliza a Fausto (el aliado de El Sapo) y comienzan a torturarle para que les cuente que planes tiene su patrón en contra de La Doña y, después de varias torturas, Fausto le confiesa a Melquíades que El Sapo odia a Bárbara y quiere deshacerse de ella y, como él sólo dice eso, Bárbara le manda a Melquíades que le mate y, así, lo hace. Y arrojan al cadáver de Fausto a la cama de El Sapo cuando estaba a punto de acostarse con una prostituta, con una nota en la que le dice que no está derrotada y que está más fuerte que nunca. Después de pasar la noche juntos; Santos le propone a su amada Marisela que se alejen de ese lugar para que no sigan temiendo por lo que pueda hacerles Bárbara, aunque Marisela no quiere irse de las tierras donde nació por culpa de su madre. Cuando Santos y Marisela van juntos a misa; Bárbara va hasta allí para insultar a Marisela por estar con el hombre de su madre y, poco después, Bárbara se desmaya en plena iglesia.

Bárbara podría estar embarazada
Marisela, María Nieves, Carmelito, Altagracia, Gervasia y demás se ponen de acuerdo para que Pajarote y Genoveva escuchen sus conversaciones en la que dicen que ellos se aman, ya que están esperando a que éstos den el primer paso para ennoviarse. Después de desmayarse en la iglesia; Bárbara sigue sintiéndose muy débil y vuelve a tener una recaída cuando llega a su casa. Por otra parte, Antonio se pone celoso al ver al Doctor Arias jugando con su hijo, al lado de Cecilia, pero ella le dice a Antonio que ese niño también es suyo y puede estar con Arias si ella así lo quiere. Mientras que, Santos y Marisela tienen su primera discusión porque él quiere alejarse de La Doña, y Marisela no quiere irse de sus tierras, pero finalmente ellos se reconcilian y vuelven a hacer el amor. Y poco después, Gonzalo regresa para seguir luchando por el amor de Marisela. Después de los desmayos; el Doctor Arias le dice a Bárbara que sospecha que ella podría estar embarazada.

Bárbara está esperando un hijo de Santos
Gonzalo regresa a El Progreso para acabar con la corrupción de que se está viviendo en ese pueblo. Y Gonzalo felicita a Marisela y a Santos por su noviazgo, aunque Gonzalo sigue enamorado de Marisela, a la que pregunta si no la da vergüenza estar con el hombre que estuvo con su madre. Y Gonzalo le acaba proponiendo que a Marisela que sea su esposa y que podría llegar a ser la esposa del gobernador de la región, ya que él pretende ser gobernador, aunque ella se niega porque ama a Santos y, por eso, Marisela besa a Santos delante de Gonzalo. Como representante del comisionado del estado; Gonzalo comienza a investigar los movimientos de Pernalete en El Progreso para que no vuelva a haber corruptos allí. Mientras que, Bárbara se siente feliz cuando el Doctor Arias le dice que ella podría estar embarazada y, después de hacerse unas pruebas, el Doctor la confirma la noticia. Y de inmediato; Doña Bárbara va a la iglesia para darle las gracias a La Virgen por haberla dejado embarazada, además, Bárbara está dispuesta a corregir todo lo que hizo mal, incluso a personar a su hija porque quiere ser una mujer buena, y Cecilia se da cuenta de la conversación que mantiene Bárbara con La Virgen. Por otra parte, la policía detiene a Melquíades por haberse escapado de la cárcel y ser el presunto asesino de Balbino Paiba.

Bárbara y Gonzalo se alían para separar a Santos y Marisela
Cecilia le acaba confesando a Marisela que Bárbara está embarazada y, por esto, Marisela comienza a llorar desconsoladamente. Mientras que, el Doctor Arias le cuenta a Santos que Bárbara está esperando un hijo suyo, diciéndole también que ella está embarazada de tres meses, el tiempo que ha transcurrido desde que él mantuvo relaciones con ella por última vez. Y Santos va a visitar a Bárbara, que le confirma que va a ser papá, pero él no le cree y, aunque él sospecha que ese hijo es de otro hombre, ella se lo niega. Y Bárbara le deja muy claro a Santos que cuidará de su hijo y que lo tendrá, aunque él no quiera. Pero, Santos la dice que él se asumirá la paternidad de ese niño si ese hijo que espera es suyo. Además, Santos comienza a recordar los últimos momentos apasionados que vivió con Bárbara, dándose cuenta de que la última vez que hizo el amor con Bárbara, él la buscó a ella, por lo que se atormenta. Y después, Bárbara le confirma a su hija Marisela que está esperando un hijo de Santos, además, Bárbara le hace creer a Bárbara que él se acostó con ella cuando ya mantenía un noviazgo con ésta (Marisela), pero Marisela no la cree. Por otra parte, Eustaquia cada vez está más cansada de tener que soportar a los Mondragón, ya que ahora están metidos en la casa, con la excusa de que la grosera de su madre y su hermana (que coquetea con Pajarote) está en la hacienda de Bárbara, de sirvientas. Como Gonzalo sigue interesado en Marisela; Gonzalo se alía con Bárbara para separar a Santos de Marisela, utilizando ese embarazo como excusa.

Gonzalo se convierte en el paño de lágrimas de Marisela
Después de que Santos la dijese a Marisela que él no sabe si el hijo que espera Bárbara es suyo; Marisela se pone furiosa y le da una bofetada a Santos porque cree que él estuvo enredado con las dos a la vez, cuando ya empezó su relación con ella misma (Marisela), a pesar de que él la promete que se acostó con La Doña hace tres meses, antes de comenzar su relación con Marisela, pero ésta no le cree y rompen su relación. Como Gonzalo sigue interesado en conquistar a Marisela; Gonzalo se alía con Bárbara para separar a Santos de Marisela, utilizando ese embarazo como excusa, pidiéndola a Bárbara que reconquiste a Santos para que el deje el camino libre a él (Gonzalo) con Marisela. Hablando del amor entre Santos y Marisela; Antonio y Cecilia se dicen el uno al otro que se siguen amando y que jamás dejarán de quererse, y Cecilia no es capaz de besarle porque recuerda que él ahora está casado con Lucía, quien le va a dar un hijo. Al reencontrarse con Gonzalo en la pensión del pueblo El Progreso; Marisela abraza a Gonzalo para que la dé apoyo después de haber roto su relación con Santos y, allí, Gonzalo intenta defender a Santos, aunque con el único propósito de que ella se desilusione aún más de Santos, además, Gonzalo le aconseja a Marisela que se aleje de Santos para que no la siga haciendo daño. Por otra parte, Genoveva y Pajarote deciden dar el primer paso y se besan apasionadamente hasta que llegan a hacer el amor por primera vez.

Bárbara quiere comprarle “La Barquereña” a Marisela
Aprovechándose de que Marisela aún no le reclamó “La Barquereña”; Bárbara manda a hacer unos papeles de cesión de la hacienda, que le pide a Marisela que los firme a cambio de mucho dinero, como si La Doña le comprase la finca, pero Marisela no sabe aún qué hacer. Después de hacer el amor en varias ocasiones; Pajarote le dice a Genoveva que sean amigos que se quieren mucho y con planes de futuro, ya que ella sueña con casarse con él. Por otra parte, Gonzalo le pide que le ayude y que se asocie con él para ser su secretario de Gobierno, ya que Gonzalo está seguro de que pronto será Gobernador de la región y, aunque éste no quiere por no alejarse de hijo Toñito y de su amada Cecilia, Lucía le aconseja que acepte esa propuesta. Por su parte, Santos se emborracha a causa del rechazo de Marisela. Cuando Cecilia se entera de que Marisela le firmará los documentos de cesión a Bárbara para entregarla “La Barquereña”; Cecilia le pide a Santos que impida ese disparate que Marisela está dispuesta a hacer. Más tarde, Cecilia y Antonio estuvieron a punto de hacer el amor, pero ella le acaba rechazando porque recuerda que él está casado con una mujer que le va dar un hijo y, para que esto no vuelva a ocurrir, Antonio cree que lo mejor sería viajar a la capital con Gonzalo y aceptar su propuesta de trabajo. Después de que Marisela aceptase el dinero de su madre a cambio de la hacienda; Marisela decidió también aceptar la propuesta para irse con Gonzalo a San Fernando.

Marisela no perdona a su madre
Cuando Antonio le dice a Cecilia que se debe de ir a la capital junto a Gonzalo para asumir su nuevo cargo de Secretario del Gobierno; Cecilia se pone muy triste y se despide de su amado con un dulce beso en los labios. Sin importarle que haya comenzado un romance con Genoveva; Pajarote sigue coqueteando con Celeste (la hermana de los Mondragón), quien está cansada de su familia y de su nueva patrona (Bárbara). Mientras que, Genoveva descubre que “Las Terneras” (Gervasia, Altagracia y demás) junto a los peones de “Altamira” (Carmelito y María Nieves) les hicieron creer a ella (Genoveva) y a Pajarote que suspiraban de amor el uno por el otro, aunque eso lo hicieron para que se diesen una oportunidad y, poco después, Pajarote también lo descubre; pero ellos no pueden evitar sentirse atraídos y Genoveva y Pajarote vuelven a hacer el amor en el medio del bosque. Por otra parte, Gonzalo manda encarcelar en El Progreso a Santos por no permitir a Marisela que le firmara un documento de cesión de “La Barquereña” a Bárbara, además, Santos comenzó a golpear a Gonzalo por estar apoyando en eso a Marisela. Pero, Santos y también Cecilia están casi seguros de que Gonzalo está comportándose de esa forma porque quiere conquistar a Marisela. Estando en la cárcel, Santos le pide a Bárbara que no vuelva a buscarle porque él no la quiere a su lado y, también, Santos la promete que la quitará a su hijo si ella le hace daño como lo hizo con Marisela. Después de las duras palabras de Santos, Bárbara tiene una pesadilla en la que ella imagina que pierde a su hijo por haber hecho daño a tanta gente y tratar mal a sus seres queridos. Y más tarde, Bárbara la pide perdón a Marisela por todo lo malo que la hizo, pero Marisela no está dispuesta a perdonarla una vez más, por todo el daño que la hizo. Por su parte, Gonzalo celebra con sus amigos que pronto será Gobernador (aunque ahora sólo sea el encargado del comisionado del Gobierno), prometiéndoles que ellos trabajarán para él; Cosme como Contratista y Andrés como el Director de un periódico y, cuando éstos descubren que Antonio Sandoval será el Secretario del Gobierno, ellos se molestan con su amigo Gonzalo por no haberles dado ese puesto a ellos.

Marisela se va con Gonzalo
Aunque Gonzalo promete que será un buen Gobernador del Estado; Cecilia, Santos y Melesio no creen en Gonzalo, pues eligió a Antonio como Secretario del Estado, cuando él la única experiencia que tiene es manejar haciendas. Y finalmente, Antonio y Marisela se van con Gonzalo a San Fernando para comenzar una nueva vida, donde Gonzalo pretende ser el Gobernador del Estado. Y poco después, Mujiquita saca de la cárcel a Santos, que trata con indiferencia a Bárbara, además, él no llega a tiempo para interrumpir el viaje de Marisela a San Fernando. Después de hacer el amor, Genoveva y Pajarote se siguen peleando como de costumbre. Como Bárbara quiere cambiar, ella va hasta la iglesia, donde el cura empieza a darla clases de catecismo para bautizarla. Pasados unos días, Santos va hasta San Fernando, diciéndole a Gonzalo que varios hacendados de la región se han asociado para que pueda haber mejoras en sus tierras, pidiéndole que demuestre que es un buen Gobernador, como lo ha prometido. Y ahora, Santos se da cuenta de que Gonzalo es un traidor, aunque él pensara que era un buen amigo. Cuando descubre que Santos se fue hasta San Fernando; Doña Bárbara va al lado de su amado. Mientras que, Santos se encuentra con Marisela, pero él se va de allí y ni siquiera la saluda y, por esa indiferencia que muestra al verla, Marisela se entristece, ya que sigue amándole.

Santos y Marisela son los padrinos de los niños de El Progreso
Santos se cuela vestido como un ratero al cuarto de Marisela para decirla que la ama y que no puede vivir alejado de ella. Y Marisela le exige a Santos que la deje en paz y que no quiere saber nada más de él. Y al regresar al hotel donde se hospeda; Santos se encuentra en su habitación con Bárbara, que lo esperaba en la cama y que le pide encarecidamente que la dé otra oportunidad, pero éste la rechaza diciéndola que a la única mujer a la que ama es Marisela. Por otra parte, Santos y los demás hacendados se reúnen para poder hacer una cooperativa con la que puedan conseguir mejoras y, como Gonzalo (como el Gobernador) no les ayuda; Bárbara decide asociarse con éstos dando un gran capital para hacer la cooperativa, aunque ella sólo lo hace para impresionar a Santos. Por otra parte, Mujiquita echa del pueblo a su sobrino Bartolo, porque él está celoso al descubrir que su sobrino también se acuesta con Federica, pues ahora Mujiquita se enamoró de Federica, quien sigue ejerciendo como prostituta en “La casa de las muñecas”, junto a Josefa (la esposa de Mujiquita). Cuando bautizan a los hijos de Cecilia, de Gervasia, de Melesia y de Josefina; todos descubren que ese mismo día el Padre Pernía también va a ser bautizada, además, Santos y Marisela son los padrinos de los niños. Y la madre de León Mondragón se presenta en la ceremonia, donde exige ver a su nieto (el hijo de Gervasia)...

Marisela quiere enamorarse de Gonzalo
Cuando la madre de León Mondragón se presenta en la ceremonia, exigiendo ver a su nieto (el hijo de Gervasia); Santos culpa a La Doña que haya llevado a sus matones para que eche a perder la fiesta de los bautizos. Al salir de la iglesia, León Mondragón se pelea con Carmelito, ya que tiene celos de que éste le haya quitado a su mujer y a su hijo, además, cuando Carmelito estaba distraído; León intentó matarle acuchillándole, pero Santos logra detenerle para que no le haga nada, aunque León Mondragón está dispuesta a vengarse de Carmelito. Y más tarde, León comienza a planear con su hermano Tigre la forma para matar a Carmelito, pero Bárbara se lo prohíbe, además, Melquíades le obliga a defender a los de “Altamira”. Por otra parte, Genoveva se enfada con Pajarote al ver a éste coqueteando con la hermana de los Mondragón. Al día siguiente, Genoveva aconseja a su amiga Marisela que se quede con Santos para ser feliz, y que se olvide de todo lo malo que le hizo su madre y de que ella va a tener un hijo de su amado. Después de otro desmayo de Eustaquia; Bárbara consiente a “su viejita”, ya que la ha querido como a una madre y no quiere perderla. Después de estar en el bautizo de su hijo Toñito; Antonio tiene que regresar a trabajar a la ciudad, muy apenado por abandonar de nuevo a su hijo y a su amada Cecilia. Y aunque Marisela quería quedarse de nuevo en EL Progreso al lado de su amado Santos; Marisela se arrepiente al ver a La Doña abrazando a Santos de forma muy cariñosa y diciéndole que va a ser un buen padre para su hijo. Al llegar de nuevo a San Fernando; Marisela le dice a Gonzalo que va a intentar amarle, para olvidarse de Santos.

Antonio comienza a darse cuenta que Gonzalo es un traidor
Genoveva le deja muy claro a Pajarote que, hasta que él no se comprometa con ella a tener un noviazgo con ella o para pedirla matrimonio, no se la vuelva a acercar porque hasta ese momento ella ni le va a besar, ni se va a costar con él. Después de enterarse de que Marisela regresó a San Fernando con Gonzalo; Santos va hasta la ciudad para volverla a decir a Marisela que la ama y que regrese con él, pero ésta le rechaza. Mientras que, Bárbara tiene un nuevo plan para reconquistar a Santos, haciéndole despertar admiración por ella y sin ir detrás de él para que Santos acabe buscándola. Y pasadas dos semanas; Cecilia (con ayuda de su sobrino Santos) abre una biblioteca en El Progreso con todos los libros de su familia. Además, Andrés consiguió sacar su primer número del periódico del pueblo, contando toda la verdad. Y Marisela, que sigue recibiendo una rosa a diario de parte de Santos, no ha podido olvidarle y tampoco ha podido enamorarse de Gonzalo. Como ahora es el Secretario de Gobierno; Antonio comienza a darse cuenta de que Gonzalo es un traidor porque no está ayudando a sus amigos de El Progreso. Y a pesar de que Eustaquia sigue enferma; ella sigue aconsejando a Bárbara, que la dice que no puede olvidarse de los hombres que la violaron, además, ella quiere vengarse de El Sapo, deshaciéndose de él, como lo hizo con los otros. Y el Doctor Arias le comunica a Bárbara que Eustaquia corre peligro de muerte y, como Bárbara no quiere que se muera “su viejita” (que es como su madre), ella la lleva hasta una clínica de San Fernando para salvarla la vida. Y allí, Bárbara descubre que Santos le envía rosas cada día a Marisela y, por eso, Bárbara se pone furiosa y rompe las rosas, dándose cuenta de que Santos ama más a Marisela que a ella. Por otra parte, Melesio se pone furioso con María Nieves porque cree que él dejó embarazada a Altagracia, exigiéndole que se case con ella; aunque podría ser Genoveva quien podría estar esperando un hijo de Pajarote, ya que Melesio lo sospecha porque cantó el Aldabarán (el pájaro que anuncia los embarazos).

Santos se pone celoso al ver a Marisela besándose con Gonzalo
El Sapo, al que ahora conocen como el nombre de Fidel Castel, le ofrece mucho dinero a Gonzalo para que le colabore y se haga su aliado, y Gonzalo lo acaba aceptando. Por otra parte, Melesio va a apuntarle con su escopeta a María Nieves por no casarse con su nieta Altagracia, ya que piensa que él la dejó preñada, pero él no quiere casarse aún porque no tiene dinero para mantener a una familia; sin saber que podría ser Genoveva quien está embarazada. Mientras que, el Doctor Arias le confiesa que Eustaquia no está bien de salud y que, por eso, la envío a una clínica de la capital, diciéndole también que ha advertido a La Doña en varias ocasiones para que se cuide del embarazo porque es una mujer mayor y puede correr peligro su embarazo. Más tarde, Santos le confiesa a su tía Cecilia que él se siente culpable de que Marisela se haya distanciado de él por todos los errores que cometió. En San Fernando, Marisela visita en la clínica a Eustaquia, que la da fuerzas para que no se dé por vencida y que viva para poder estar al lado del niño que va a traer al mundo La Doña. Además, Eustaquia le explica a Marisela que ella no volvió a ser la misma niña risueña y empezó a odiar a los hombres, desde que Bárbara fue violada por esos hombres y perdió a su padre y a su novio Asdrúbal. Y Eustaquia la dice a Marisela que ella es una mujer que tiene miedo a querer y que, por eso, ella perdió la ternura; y Bárbara escucha la conversación y no puede evitar emocionarse, ya que vio a su hija Marisela llorar por no haber tenido su amor de madre. Y días después, Bárbara se lleva de nuevo a Eustaquia a la hacienda, donde ella sigue guardando reposo. Por su parte, Cecilia consigue abrir una biblioteca en el pueblo, donde le da las gracias a Santos por haberla ayudado, además, ella se siente muy orgullosa de su sobrino. Y para darle celos a Santos y para que ya no la busque más; Marisela se atreve a besarse apasionadamente con Gonzalo, bajo la mirada celosa de Santos...

Gonzalo necesita que Marisela se decida
Cuando descubre a Marisela besándose con Gonzalo; Santos se pone muy celoso y comienza a pelearse con Gonzalo. Y después, Bárbara le amenaza a Gonzalo con convertirse en su enemiga, a cambio de que él no haga daño a Santos, ya que Gonzalo se quería vengar de él después de la golpiza que le dio. Más tarde, Marisela le pide a Santos que rehaga su vida sin ella y que se ocupe del hijo que le va a dar Bárbara, y ambos se despiden con un dulce beso en los labios. Además, Bárbara se emociona cuando descubre que su hija Marisela renunció al amor de Santos para dejarle rehacer su vida con ella. Mientras que, Pajarote sigue dándole celos a Genoveva cuando está bailando con la hermana de los Mondragón y, por eso, Genoveva intenta también darle celos con el fotógrafo de El Progreso; pero Genoveva se acaba enfadando cuando ve a Pajarote besándose con esa muchacha y después él no puede acostarse con la hermana de los Mondragón porque está siempre pensando en Genoveva. Pero, Genoveva sigue muy enfadada y decide irse con Marisela a San Fernando, que al igual que su amiga, huyen al verdadero amor. Por otra parte, el Doctor Arias les comunica a la familia de Lucía que su vida corre peligro por su embarazo, por lo que su padre Encarnación está sufriendo mucho, además, Antonio se siente culpable por haberla dejado embarazada. En San Fernando; Gonzalo le dice a Marisela que ya no puede soportar su indiferencia y, por eso, necesita que ella decida si quiere comenzar un noviazgo con él.

Gonzalo hace negocios sucios con El Sapo
Santos va a buscar a Doña Bárbara para decirla que él se hará cargo del hijo que ella espera. Mientras que, Gonzalo le pide matrimonio a Marisela, aunque ella no acepta porque sigue amando a Santos. Cuando Gonzalo lleva a Marisela a una reunión con Fidel Castel (“El Sapo”); ella se pelea con El Sapo porque la da dinero para que se distraiga y que les dejara solos. Y El Sapo le propone a Gonzalo que le ayude, a cambio de que él también le ayude para ganar las elecciones y que Gonzalo pueda ser Gobernador. Y el fotógrafo del periódico de San Fernando descubre a Gonzalo con Fidel y les hace una foto para que todos crean que éstos están aliados. Como María Nieves no tiene donde vivir con su amada Altagracia; él le pide ayuda a Santos, que promete ayudarle comprándole los materiales para que se haga su propia casa en “Altamira” para vivir con Altagracia. Mientras que, Altagracia descubre que ella no está embarazada y, por eso, “Las Terneritas” sospechan que Genoveva podría ser quien esté en estado.

Genoveva está embarazada
Santos le pregunta a Bárbara que si el hombre que aparece en el periódico junto a Gonzalo es El Sapo, uno de sus violadores, pero Bárbara le hace creer que ese hombre no es El Sapo, aunque es otra de las mentiras de La Doña. Y poco después, Santos visita a Eustaquia, que sigue recuperándose en su habitación, donde la dice que no va a volver con La Doña. Al descubrir que El Sapo tiene negocios con Gonzalo; Bárbara teme que ese desgraciado haga daño a su hija o que pueda violarla, como lo hizo en el pasado con ella misma. Y Bárbara decide ir a visitar a Gonzalo para que le diga qué tipo de relación tiene con El Sapo, pero él la hace creer que es estrictamente profesional su relación. Mientras, que Fidel (El Sapo) le da una paliza al fotógrafo que les hizo una foto a él y a Gonzalo, y éste viaja de inmediato a El Progreso para contárselo a Santos y a su amigo Andrés. Como Marisela y Genoveva creen que podrían estar embarazadas; ellas van a una clínica a hacerse una prueba y, aunque Marisela no está en estado; Genoveva se da cuenta de que está esperando un hijo de Pajarote. Y a pesar de llorar desconsoladamente porque su abuelo Melesio cree que no lo va a aceptar; Genoveva recuerda los momentos bonitos vividos con su amado Pajarote, quien comienza a extrañarla.

Marisela acepta ser la novia de Gonzalo
Como Lucía está en peligro por su embarazo; Cecilia le aconseja a Antonio que está a su lado y que la apoye, dándose cuenta Antonio de que “su mariposa” (como llama cariñosamente a Cecilia) es una buena mujer que no desea nada malo a nadie, ni siquiera a la mujer de su amado Antonio. Por otra parte; Melquíades (mandado por su Doña) intenta disparar a El Sapo, pero no puede hacerlo porque en ese momento Santos estaba hablando con El Sapo (al que conocen ahora con el nombre de Fidel Castel). Mientras que, Bárbara le advierte a su hija Marisela que tenga cuidado con El Sapo. Y más tarde, Santos siente ternura por Bárbara y le toca la barriga para sentir a su hijo que viene en camino y, al ver esto, Marisela se pone celosa y, aunque Santos intenta explicarla que él no va a regresar al lado de La Doña; Marisela se acaba yendo furiosa. Por otra parte, León Mondragón intenta acostarse con Gervasia, pero ella le rechaza y huye de él despavorida. Y Santos le aconseja a Antonio que tengan cuidado con Fidel Castel (El Sapo) porque es un criminal, y Antonio así se lo dice a Gonzalo, pero Gonzalo no le hace caso a sus advertencias. Además, El Sapo está pretende matar de una forma muy dura a Bárbara para que sufra. Por la noche, Marisela recibe unas flores de Santos, con una nota diciéndola que la ama y que jamás dejará de quererla, pero ella no quiere saber nada más de Santos y, por eso, Marisela acepta ser novia de Gonzalo, por lo que le tiene que besar, aunque realmente esté enamorada de Santos.

Santos descubre que Marisela aceptó a Gonzalo
Cuando su escolta Facundo le informa a su patrón de que Bárbara está embarazada; El Sapo está dispuesto a eliminar a Bárbara y deshaciéndose primero del hijo que ésta lleva en su vientre para hacerla sufrir aún más. Después de haber sido besada por Gonzalo; Marisela se lava corriendo los dientes, ya que no soporta ser besada por él, además, Marisela siente hasta náuseas al recordar como la besó. Y Gonzalo intenta sorprender a Marisela con su petición de mano, pero todo es un fracaso, ya que Marisela estuvo a punto de tragarse el anillo de compromiso. Hablando de sus penas de amor; Marisela y Antonio se dan cuenta de que están en la misma situación, ya que consiguieron a otras parejas para alejar a sus verdaderos amores. Mientras que, Bárbara está feliz al enterarse que Gonzalo consiguió que Marisela aceptase comprometerse con él. En cambio, Santos se pone furioso, cuando Juan Primito (mandado por la propia Bárbara) le chismosea a Santos que Marisela se casará con el Señor Suluaga y, por esto, Santos decide irse en avioneta hasta San Fernando para reencontrarse con “su Sol”. Por su parte, El Sapo le obliga a Gonzalo a que le ayude a traficar con dinero, a cambio de que él le ayude económicamente con sus próximas elecciones para ser el Gobernador y, por eso, Gonzalo le obliga a un oficial a retirar las lanchas patrulleras y, así, podrán traficar por el río con el dinero sin que nadie descubra a El Sapo y sus secuaces. Por otro lado, Néstor (el fotógrafo al que El Sapo golpeó) coquetea con Genoveva en San Fernando, y Pajarote se pone muy celoso al verlos juntos, ya fue hasta allí para ver a su amada Genoveva.

El Sapo prende fuego a la finca de Bárbara
Santos, al llegar a San Fernando, le pide a Marisela que no acepte a Gonzalo porque la ama; pero Marisela no quiere separar a Santos del hijo que espera Bárbara. Y después de repetirla varias veces que está enamorado de ella; Marisela estuvo a punto de besarse con Santos, y Gonzalo les descubrió en ese momento, pero Marisela rechaza a Santos en ese instante. Después de que Pajarote fuese hasta San Fernando; él la hace creer a Genoveva que fue allí a por unas cosas para la hacienda y; aunque está realmente enamorado de ésta, Pajarote también la hace creer a Genoveva que él siente lo mismo por ella que por otras mujeres y, por eso, ella vuelve a enfadarse con él y no le dice que está embarazada. Aunque Melquíades intenta matar con una pistola al último de los hombres que está vivo tras violar a La Doña y, aunque éste consigue esquivar la bala, El Sapo consigue herir con su revólver a Melquíades, que va a decirla a Marisela que salve a su Doña porque su enemigo puede hacerle daño. Y Marisela va a decírselo rápidamente a Santos, que en ese momento estaba borracho, ahogando sus penas de amor. Y mientras Melquíades (herido de bala) huye por el bosque; Marisela, Santos, Antonio, Genoveva y Pajarote van a salvar a Bárbara a El Progreso. Pero éstos llegan tarde, pues los secuaces de El Sapo prenden fuego a la hacienda “El Miedo”, donde se encuentra Bárbara, Eustaquia y los demás trabajadores.

Santos sospecha que El Sapo incendió la hacienda
Al incendiar “El Miedo”; los secuaces de El Sapo comienzan una balacera para eliminar a La Doña, mientras que Bárbara saca de allí a Eustaquia, que se desmayó por el humo y la esconde en el sótano del establo, donde escondió a Gonzalo y los demás “revoltosos”. Y Bárbara se atreve a disparar en contra de los hombres que intentaron quemar su hacienda con ella dentro, pero favorablemente llega Santos, que ayuda a Bárbara a dispararlos, junto a Antonio y un oficial, consiguiendo ahuyentar a los secuaces de El Sapo. Y aunque Bárbara no quiere decirle a Santos que El Sapo es quién intentó matarla; Bárbara sí se lo confiesa a su hija Marisela, advirtiéndola de que él podría hacerla daño. Pero, Santos les dice al Comandante Pernalete y a Mujiquita que él sospecha que el incendio lo provocó Fidel Castel (anteriormente conocido como El Sapo), pero él no puede denunciarle porque Bárbara no quiere poner ninguna denuncia. A pesar de que Bárbara tiene molestias por tanta agitación por el incendio; ella (acompañada por Juan Primito) decide ir hasta “La Chusmita”, donde se encuentra Melquíades, herido de bala por ser disparado por El Sapo. Mientras que, Marisela está preocupada por lo que pueda pasarla a Bárbara y al hijo que lleva en su vientre.

Bárbara pierde al bebé y se lo oculta a todos
Después de tener varias molestias en el vientre; Bárbara comienza a sangrar y pierde a su bebé y, entristecida por la pérdida de su hijo, Bárbara se va al lago a bañarse. Y Bárbara les oculta a todos que ella haya perdido al niño, ya que cree que Santos regresará a su lado si cree que ella le va a dar un hijo. Pero, Melquíades sí la cuenta a Eustaquia que su Doña perdió a la criatura. Cuando Gonzalo la exige que regrese a San Fernando; Marisela le deja muy claro que siempre ha hecho lo que ha querido y que no va a soportar que él la dé órdenes. Al ir a buscar a La Doña a “El Miedo”; Carmelito, María Nieves y Pajarote se encuentran con la hacienda quemada y con los Mondragón, que intentan golpearlos, pero les avisan de que su madre (Leoncia) está herida de bala en el brazo.

Bárbara podría estar volviéndose loca
Gonzalo y El Sapo se alían para destruir a Santos, al que quieren hacer pasar por mafioso. Y como ahora se hospedó en “Altamira” porque quemaron su hacienda; Bárbara comienza a mandar como la dueña y señora de la casa, pidiendo que pongan flores por los alrededores, y ella todavía finge que sigue embarazada. Y por la noche, Bárbara festeja con su amado Santos y con su hija Marisela que la hayan rescatado del incendio y, allí, Bárbara les hace creer a todos que se volvió una buena persona gracias al hijo que está esperando, además, Bárbara les pide a Antonio y a Marisela que sean los padrinos de su futuro hijo. Por su parte, Cecilia cuida de Lucía en la clínica donde está reposando, que la confiesa cómo fue su gran amor por Lorenzo. Al día siguiente; Bárbara le pide a Melquíades que reconstruyan lentamente “El Miedo” para poderse quedar en “Altamira”, cerca de Santos. Mientras que, un hombre (mandado por El Sapo) va hasta la redacción del periódico del pueblo para avisar a Andrés que Santos está robando dinero de la asociación de ganaderos de El Progreso. Y Melquíades sospecha que Bárbara podría estar volviéndose loca porque con él fingió que ella está embarazada, a pesar de que ella sepa que Melquíades la dio la noticia de que perdió a su bebé, además, ella está muy simpática y calmada con todos.

Eustaquia le cuenta a Marisela que Bárbara perdió el bebé
Aunque Eustaquia intenta hacerla entrar en razón; Bárbara evita el tema cuando Eustaquia la dice que tiene que admitir que perdió a su bebé. Más tarde, Santos la deja muy claro a Bárbara que él no quiere saber nada de ella y que deje de hacerles creer que ahora ella cambió y se convirtió en una buena persona porque no la cree y que si ella está en su casa es porque lleva en su vientre a su hijo. Y poco después, Santos le vuelve a decir que no puede vivir sin lejos de ella porque la ama y, al final, ellos acaban besándose apasionadamente, aunque ella le acaba rechazando. Después de encontrarla desnuda en el lago donde se conocieron; Santos la dice a Bárbara que ella es el gran fracaso de su vida y, aunque ella intenta reconquistarle, él la rechaza una vez más. Cuando Carmelito, María Nieves y Pajarote van a trabajar a “El Miedo” para reconstruir la hacienda (por orden de Santos); ellos tienen que trabajar con sus enemigos Los Mondragón. Por otra parte, Gervasia se da cuenta de que Genoveva está embarazada y la da todo su apoyo. Y haciendo caso de los consejos de Gervasia; Genoveva intenta contarle a Pajarote que está esperando un hijo suyo, pero en ese momento ella descubre que él se está besando con la hermana de los Mondragón, aunque él pensaba que ella era Genoveva pues acababa de salir de la ducha y no veía porque tenía jabón en los ojos. Por otra parte, Gonzalo le lleva el periódico a Santos en el que lo acusan de haber robado dinero de la asociación de ganaderos. Finalmente, Eustaquia le confiesa a Marisela que Bárbara está enloqueciendo de dolor porque perdió a su hijo.

Eustaquia le hace recordar a Bárbara
Después de que Eustaquia le dijese a Marisela que la propia Bárbara se está mintiendo de que perdió al bebé; ellas comienzan a sospechar que Bárbara está enloqueciendo y, ahora, Bárbara trata con mucho cariño a su hija Marisela. Y cuando Marisela se lo cuenta a Gonzalo; él felicita a Bárbara por haberse hecho pasar por loca y hacerles creer a todos que ella aún está embarazada; pero, al hablar con Bárbara, él descubre que ella enloqueció. Después de que publicaran en el periódico que Santos había robado dinero a la asociación de ganaderos; Don Encarnación y los demás ganaderos van a pedirle una explicación a Santos, y éste les asegura que él jamás les robaría dinero, además, el periodista que publicó la noticia le dice a Santos que le pagaron para que publicase esa noticia en su contra y, como los ganaderos no creen en él, Santos renuncia a la presidencia de la asociación. Cuando Pajarote va a buscar a Genoveva para reconciliarse con ella; él encuentra llorando a su amada, que le rechaza por haberle encontrado besándose con la hermana de los Mondragón. En el hospital donde Lucía sigue tomando reposo; ella le pide a Cecilia que, si hay complicaciones en su embarazo, que salven a la hija que va a traer al mundo. Como cree que ella está enloqueciendo; Eustaquia le enseña a Bárbara la fotografía de sus agresores sexuales, haciéndola recordar todo su oscuro pasado.

Gonzalo descubre que El Sapo es un violador de La Doña
Por miedo a que Santos rechace a Bárbara y ésta enloquezca; Marisela no es capaz de decirle a Santos que ella perdió a su bebé. Además, Santos también comienza a sospechar que Bárbara se está volviendo loca. Y aunque Bárbara ya recordó su oscuro pasado; Bárbara les sigue haciendo creer a todos que ella perdió la razón y que no recuerda a sus violadores. Como vio a Pajarote besándose con otra; Genoveva decidió irse con Marisela a San Fernando. Al regresar a San Fernando; Marisela va con Bárbara a comprar cosas para su futuro bebé, además, Bárbara sigue comportándose muy cariñosamente con su hija Marisela. Y Bárbara se escapa, al descubrir que Marisela la quería llevar hasta un psiquiátrico. Al ver la foto de los violadores de Bárbara; Gonzalo descubre que Fidel Castel es uno de ellos y que por eso ella quiere vengarse de él, al que amenaza con delatarle si él intenta hacerle daño, además, le exige que no haga daño a Bárbara. Como corre peligro la vida del hijo que espera Lucía; el Doctor quiere practicarle una cesárea para extraer al bebé, pero ella no quiere porque cree que su hijo podría morir porque no está bien formado, ya que sólo tiene seis meses de gestación.

Lucía muere al dar a luz a la hija de Antonio
Al reencontrarse con El Sapo en la comandancia de Gonzalo; Bárbara descubre todo lo malo que vivió con ese hombre y que por su culpa perdió a su hijo y, por esto, Bárbara intenta golpearle. Como Lucía cree que morirá cuando nazca su niña; Lucía le pide a Cecilia que luche por el amor de Antonio y que cuide de su hija como si fuese de ella. Y después de darse un beso apasionado con Antonio; Lucía muere, aunque antes los doctores consiguen salvar a la niña que tenía en su vientre, por lo que, Don Encarnación culpa a Antonio por la muerte de su hija Lucía.

Doña Bárbara ya recuerda su oscuro pasado
Después de que Don Encarnación culpase a Antonio por la muerte de su hija Lucía; Antonio le dice a Encarnación que él hizo lo que Lucía le pidió: salvar a su hija, quien guarda reposo en el hospital, ya que corre peligro la vida de la bebé porque nació con seis meses. Después de que Bárbara recuperase la memoria y su oscuro pasado; Bárbara sigue haciéndoles creer a todos que ella sigue embarazada, aunque frente a Melquíades y frente a Eustaquia ya no disimula su falso embarazo. Y Marisela quiere ayudar a su madre porque cree que ella enloqueció. El día del entierro de Lucía; Cecilia decide quedarse a cuidar a la hija de Lucía y Antonio, ya que ésta así se lo pidió. Además, Antonio le da un abrazo a Cecilia por ayudarle con su hija y, al verles tan acaramelados, Don Encarnación se pone furioso porque piensa que éstos ya están enredados.

Santos intenta echar de su casa a Bárbara
Santos echa a Bárbara de su casa y la pide que se vaya a vivir a su hacienda de “El Miedo”, que ya está reconstruida tras el incendio, pero Bárbara sigue haciéndose pasar por loca para quedarse en “Altamira”, cerca de su amado Santos. Aunque Pajarote le explica a Genoveva que él no pudo acostarse con la hermana de los Mondragón porque sólo piensa en ella (Genoveva); ésta no le cree y no le perdona haberle encontrado besándose con esa jovencita. Intentando aconsejarla; Eustaquia la dice a Bárbara que no siga engañando a Santos y mucho menos a Marisela, pero Bárbara no recapacita, además, ella dice que sería capaz de matar a Marisela para recuperar a su amado Santos.

Santos lleva a Marisela hasta la playa
Bárbara le obliga a punta de pistola a Gonzalo que se haga su aliado, obligándole que se case con Marisela para separarla cuanto antes de Santos. Mientras que, Santos no puede resistirse al ver a su amada Marisela en el baño, donde ambos comienzan a besarse apasionadamente, pero ella se opone a mantener relaciones sexuales con él. Para olvidar a Genoveva; Pajarote va a acostarse con Federica, pero él es incapaz de corresponderla sexualmente, cuando Federica le dice a Pajarote que descubrió que Genoveva está embarazada, y él se da cuenta de que su amada le va a hacer padre. Y por esto, Pajarote se enfrenta a sus amigos Carmelito y María Nieves por no haberles contado que Genoveva estaba embarazada, ya que éstos lo sabían. En el hospital de San Fernando; Cecilia y la hija de Lucía reciben la visita del abuelo de la niña (Melesio), que está encantado de que “un ángel” como Cecilia cuide de su nieta. Por otra parte, Gonzalo se lleva a Marisela como acompañante a la playa a una convención de gobernadores. Creyendo que Gonzalo podría enamorar a Marisela en la playa; Santos decide ir rumbo hasta allí y, cuando se reencuentra con su amada, ellos se besan apasionadamente y van juntos hasta la playa. Y Marisela ve el mar por primera vez, donde Santos y Marisela pasan un romántico día besándose bajo las olas del mar. Y Santos y Marisela alquilan una barca para navegar por el mar. Mientras que, Bárbara está furiosa al enterarse de que Santos fue a buscar a Marisela. Por su parte, Pajarote va a visitar a Genoveva hasta San Fernando, que la reclama que no le haya dicho que estaba embarazada. Mientras tanto; Don Encarnación sigue llorando desconsoladamente por la muerte de su hija Lucía.

Bárbara se interpone de nuevo entre Santos y Marisela
En la playa, Santos y Marisela acaban haciendo el amor apasionadamente, mientras que Gonzalo y Bárbara (cada uno por su lado) los buscan desesperadamente, y no pueden ir a buscarlos porque nadie quiere salir en barco por el temporal. Y tras una tormenta; Santos y Marisela tienen que quedarse en la playa y se refugian bajo un cobertizo. Aunque Melesio intenta que entre en razón; Don Encarnación cree que Antonio y Cecilia engañaron a su hija Lucía, por lo que él quiere quitarle a la bebé. Mientras que, Antonio le da un puñetazo a Pajarote por haber dejado embarazada a Genoveva. Y al enterarse, Melesio le obliga a Pajarote a casarse y hacer feliz a Genoveva, pero ella se opone a casarse con él porque no quiere que él se vaya a casar con ella por compromiso, es decir, por haberla dejado embarazada. Por su parte, Cecilia y Antonio no pueden reprimir sus sentimientos y acaban besándose, pero ambos se dejan de besar porque creen que aún tienen que esperar para amarse libremente. Al día siguiente, Santos y Marisela regresan de la playa y, en el puerto, les esperan Gonzalo y Bárbara, que están furiosos por lo que haya podido pasar con ellos. Aunque Bárbara sigue haciéndose pasar por una buena persona y la dice a Marisela que si Santos la deja, ella sería capaz de quitarse la vida...

Juan Primito le cuenta a Santos que Bárbara perdió al bebé
Bárbara sigue haciéndose la loca, le dice a Marisela que Santos es su padre porque él es el único hombre de su vida. Aunque Don Encarnación se oponga a su relación; Antonio y Cecilia están dispuestos esta vez a defender su amor y ser felices juntos. Más tarde, Marisela y Santos intentan huir juntos, pero ella le pide a Santos que se olvide de ella porque no quiere hacer daño a su madre. Y Marisela sigue comprometida con Gonzalo y se van juntos a San Fernando. Como sospecha que ella está mintiendo; Santos enfrenta a Bárbara, pero ella sigue haciéndole creer que ella perdió la razón y, al hablar con ella, Santos comienza a sospechar que Bárbara podría haberle engañado también con respecto al hijo que ésta espera. Y poco después, Santos habla con Juan Primito, que le confiesa que el día después del incendio de “El Miedo”, Bárbara se desmayó y que arrojó mucha sangre y, en ese momento, Santos descubre que Bárbara le ocultó que perdió a su bebé. Después de emborracharse para ahogar sus penas porque Genoveva le rechazó; Pajarote acaba acostándose con la hermana de los Mondragón. Por otra parte, Marisela le cuenta a Gonzalo que se acostó con Santos y, por eso, Gonzalo se pone furioso, y Marisela le acaba pidiendo que se separen. Al día siguiente, Santos consigue llevar a Bárbara hasta la clínica del Doctor Arias para pedirle que la haga una prueba a Bárbara y, así, demostrar que ella está embarazada.

Santos rompe con Marisela
Creyendo que Antonio y Cecilia siempre han sido amantes y que él se casó con Lucía para heredar el dinero de su familia; Don Encarnación se enfrenta a éstos, aunque Antonio le deja muy claro que él jamás ha querido el dinero de la difunta Lucía. Como sigue amando a Santos; Marisela rompe su noviazgo con Gonzalo, entregándole el anillo de compromiso. En la clínica del Doctor Arias; Bárbara se pone furiosa con el Doctor, demostrando que sigue siendo “una devoradora de hombres”, al demostrar que ella ya no está embarazada y, al enterarse de eso, Santos abandona definitivamente a Bárbara, echándola de su casa a ella y también a Eustaquia, con la que está furioso por haberle ocultado que Bárbara ya no estaba en estado. Y antes de irse de “Altamira”; Bárbara le dice a Santos que su hija Marisela es igual que ella y que también le engañó. Después de acostarse con Celeste (la hermana de los Mondragón); Pajarote abandona a ésta y se lamenta de haber mantenido relaciones sexuales con Celeste y, por haberse acostado con su hermana; los Mondragón comienzan a pelearse con Pajarote. Como Bárbara descubre al aliado de El Sapo (Fausto) hablando con los Mondragón; ella les advierte a sus peones que si la traicionan, ella misma les matará. Cuando Marisela va a encontrarse con Santos a “Altamira”; Marisela se da cuenta de que Santos está molesto con ella porque no le contó que Bárbara perdió al bebé que llevaba en su vientre. Y por esto, Santos ya no confía en Marisela, y él rompe su relación con ella, pidiéndola que se aleje de nuevo de su lado.

Marisela decide alejarse
Marisela se va muy enfadada con Santos por haberla rechazado, ya que él se enfadó desde que descubrió que ella le ocultó que Bárbara había perdido al bebé. Y Juan Primito también se enfurece con Santos, porque Santos hace sufrir a todas las mujeres con las que mantiene romances (Bárbara, Marisela y Luisana). Después de descubrir que Bárbara volvió a ser la misma mujer malvada, llena de odio y rencor; Marisela enfrenta a su madre por haberla hecho creer que se convirtió en una mujer tierna después de haber perdido al bebé, además, Bárbara le confirma que ella misma quería lograr que Santos la dejase por haberle engañado. Y para demostrar que no es igual que su madre, Marisela decide irse muy lejos, alejándose de Santos y Bárbara, aunque antes de eso Bárbara le pide disculpas a su hija por haberla hecho daño. Al anochecer, Bárbara entra con su hombres hasta la habitación de El Sapo y, aunque éste no está allí, Bárbara dispara y saquea el cuarto de su peor enemigo. Mientras que, El Sapo lleva ratones a la fábrica de lácteos de Santos, para estropearle el trabajo. Por otro lado, Melesio le aconseja a Santos que regrese con Marisela porque ella es una buena mujer que no hace cosas con maldad, ya que se comportó como una buena hija con La Doña.

Santos se enfrenta a Gonzalo
Como El Sapo incendió su hacienda; Bárbara le paga con la misma moneda a El Sapo, quemándole la casa. Aliado con El Sapo; Gonzalo manda a una inspección para que revise la fábrica de lácteos de Santos, para que vean que está lleno de ratones, pues El Sapo metió a los roedores el día anterior. Y al final, Sanidad cierra la fábrica de lácteos de Santos, tal y como El Sapo y Gonzalo planearon. Y por la forma de actuar, Bárbara descubre que El Sapo fue quien arruinó la fábrica de Santos. Y los ganaderos se ponen furiosos con Santos por lo ocurrido en la fábrica, pero Santos les explica que todo fue un sabotaje, aunque ellos no le creen y, apoyados por Don Encarnación, destituyen del cargo a Santos. Por la noche, en una cena romántica; Antonio le declara su amor a Cecilia y, al verlos tan enamorados, Don Encarnación se pone furioso, además, él no soporta que Antonio ahora no le deje ver a su nieta. Además, Don Encarnación mandó a un abogado que les investigara a Cecilia y a Antonio para tener pruebas de que ellos son amantes y poder acusarle de que ambos planearon la muerte de Lucía para quedarse después con su hija y el dinero. Como Marisela regresó a trabajar como la secretaria de Gonzalo; ella escucha una conversación telefónica, en la que El Sapo le dice a Gonzalo que quiere matar a Bárbara. Por temor a que le pase algo malo porque cree que El Sapo irá a enfrentarla; Bárbara le exige a Eustaquia que se vaya a vivir con Juan Primito a “La Chusmita”, la chabola donde vivió Marisela con su padre. Investigando lo sucedido; Santos descubre que Gonzalo mandó a la inspección de sanidad para que le cerraran el negocio. Y por esto, Santos llega enfurecido hasta la gobernación, donde le propina un puñetazo a Gonzalo, acusándole de usar su poder para combatir con sus adversarios y, al reencontrarse con Santos; Marisela le dice que ella está dispuesta a seguir trabajando con Gonzalo.

Bárbara previene a Santos de las fechorías de Gonzalo y El Sapo
Antonio descubre que Gonzalo está intentando poner a todos en contra de Santos. Ahora que Santos busca de nuevo a Marisela; ella le rechaza, ya que está dolida con él. Además, Marisela quiere quedarse cerca de Gonzalo para averiguar que planes tiene Gonzalo en contra de sus seres queridos. Cuando Don Encarnación intenta poner a todos los socios ganaderos en contra de Santos; Bárbara defiende a Santos, diciéndoles que son unos desagradecidos porque todos han ganado mejorías en la región gracias al esfuerzo de Santos. Y aunque intenten cerrarle la fábrica láctea; Santos quiere desinfectarla de los ratones y les va a pagar a los trabajadores (los ganaderos) de su propio dinero. Más tarde, Bárbara le advierte a Santos que Gonzalo se convirtió en su enemigo y que le quiere hacer daño, que está aliado con El Sapo (al que ahora llaman Fidel Castel) para hacerle daño, contándole también que ese hombre la desgració la vida, violándola con otros maleantes. Después de decirse lo mucho que se aman; Antonio y Cecilia acaban haciendo el amor. Por otra parte, Gonzalo intenta acostarse con Marisela, pero ésta le rechaza.

Marisela acepta casarse en una semana con Gonzalo
Después de hacer el amor, Cecilia y Antonio se dicen que se aman y que nacieron el uno para el otro para ser felices juntos. Cuando Bárbara le cuenta a Santos que Fidel (alias “El Sapo”) quiere destruirle para hacerla daño a ella; Bárbara le dice también a Santos que se proteja y que no confíe en nadie porque ella le ama y no quiere perderle, aunque él ya no quiere estar junto a ella. Mientras que, Melquíades se da cuenta y avisa a La Doña de que El Sapo está formando un ejército para deshacerse de ella. Aunque Gonzalo le pide que se acueste con él para demostrarle que pude confiar en ella; Marisela se opone a entregarse a Gonzalo, y ésta le dice a Gonzalo que ella no hará el amor con él hasta que se casen porque no quiere convertirse en su amante y, por esto, él la pide matrimonio para casarse en una semana, y ésta acepta; aunque Marisela lo único que quiere es desenmascararle. Por otra parte, Antonio se enfrenta a Gonzalo por ser un hipócrita, diciéndole que es un fiasco como amigo y como ser humano. Al ir a San Fernando; Bárbara le pide a su hija Marisela que no se case con Gonzalo porque podría hacerla mucho daño, dándose cuenta ambas de que Gonzalo y El Sapo están aliados.

Bárbara y Marisela se unen en contra de El Sapo
Marisela le acaba diciendo a su madre (Bárbara) que ella está al lado de Gonzalo para saber qué planes tiene él y El Sapo en contra de ella (Bárbara) y de Santos y, así, poder salvarles. Y Bárbara se enorgullece de que su hija esté preocupada de ella, y Bárbara la dice a Marisela que aguante a Gonzalo para seguir investigándole, prometiéndola que no dejará que ella se case con Gonzalo. Por otra parte, Pajarote se pone furioso con un periodista, al ver que éste está pretendiendo a su amada Genoveva. Mientras que, Santos y Andrés se dan cuenta de que El Sapo y Gonzalo están traficando con drogas en El Progreso. Y Antonio enfrenta a Gonzalo, diciendo que se dio cuenta de que él no es el mismo hombre que llegó a El Progreso huyendo de la guardia porque exigía un Gobierno de Libertad y que, ahora, él se ha convertido en un corrupto asqueroso y en un funcionario inmoral, por esto, Antonio renuncia de su puesto de trabajo, pero Gonzalo pretende vengarse de él, ya que éste le hizo firmar cosas como Secretario de Estado que Antonio ni siquiera leyó. Aunque Marisela se sigue quedando al lado de Gonzalo; Antonio regresa a El Progreso con su sobrina Genoveva. Para desenmascarar a Gonzalo; Santos va a visitar a Morís a la ciudad para pedirle ayuda, y él le da una cita con el marido de una amiga suya, que es un Ministro del Gobierno. Finalmente, Bárbara convence a Eustaquia para que se vaya con Juan Primito y con la madre y la hermana de los Mondragón hasta “La Chusmita” y, así, no corran peligro sus vidas de El Sapo y sus secuaces. Como Marisela no quiso regresar con Antonio; Cecilia va a hablar con Marisela, que la hace creer a su tía Cecilia que ella está dispuesta a casarse con Gonzalo porque es el único hombre que la ama sinceramente. Al encontrar a un hombre de El Sapo expiando por su casa; Bárbara y Melquíades le matan. Y por la noche, Bárbara se vaya en el pantano de “Los Suspiros” para invocar a sus Dioses Indios y que la ayuden a derrotar a su peor enemigo: El Sapo.

León Mondragón dispara a Carmelito y Mª Nieves
Aunque a Santos le duele que Marisela se vaya a casar con Gonzalo; él prefiere no oponerse porque sigue enfadado con Marisela. A pesar de que Cecilia no consigue sonsacarla a Marisela nada; Cecilia sospecha que Marisela le está ocultando algo, ya que Marisela está dispuesta a casarse con el hombre que siempre despreció. Más tarde, Gonzalo estuvo a punto de descubrir a Marisela husmeando por sus cosas, pero ella logró que no la descubriese, pues ella se dio cuenta de que Gonzalo recibió un maletín lleno de dinero. Siguiendo sus pasos de Carmelito y María Nieves; León Mondragón dispara a Carmelito, pero él logra esquivar la bala, aunque María Nieves acaba siendo herido por esa bala que León disparó para matar a Carmelito, ya que León quería vengarse de él por estar casado con la madre de su hijo: Gervasia. Pero, León consigue disparar en el pecho a Carmelito. Como no tienen suficiente dinero para pagar la clínica donde está su hija recuperándose, pues Lucía tuvo que traer al mundo a la criatura a los seis meses de gestación; Cecilia se ofrece a vender su casa de El Progreso para poder pagar la clínica, pero Antonio no quiere que ella venda una de sus propiedades por su hija, pero ella le dice que a esa niña la considera como si fuera su hija.

Juan Primito es torturado por El Sapo
Después de disparar a Carmelito y a María Nieves; León Mondragón huye con el dinero que éstos tenían, que llevaban a su patrón (Santos). Y María Nieves consigue arrastrarse hasta la carretera, donde se desmaya, y Mujiquita le socorre, llevándole hasta una clínica, mientras que Carmelito sigue estando muy grave desmayado en medio del bosque. Y Altagracia llora por los disparos que recibió su amado María Nieves, al que visita hasta la clínica y empieza a rezar para que se mejore. Cuando los secuaces de El Sapo raptan al pobre Juan Primito; El Sapo extorsiona a Juan Primito, obligándole a decir donde están Bárbara y Eustaquia y, como él no les dice dónde están; El Sapo marca con un hierro fundido en fuego sobre la espalda de Juan Primito, como se hace con las reses. Y Juan Primito consigue huir de los secuaces de El Sapo, y Bárbara se pone furiosa al ver lo que han hecho a Juan Primito y, por esto, Bárbara está dispuesta a comenzar su venganza en contra de El Sapo. Por otra parte, la policía encarcela a Antonio, ya que Gonzalo le inculpó de hacer un desfalco en contra de los bienes públicos. Pero, favorablemente, alguien paga la fianza para sacar de la cárcel a Antonio, además, también paga la clínica donde estuvo internada la hija de éste. Y Cecilia cree que Marisela les pagó todo, por eso va a verla de nuevo, y Cecilia va a agradecerle a Marisela, pidiéndola que no se case con Gonzalo porque la hará infeliz, pero ella tiene que seguir con su plan. Buscando por el bosque; Santos y Pajarote encuentran muy mal herido a Carmelito por el disparo que recibió.

Carmelito muere
Aunque Santos intenta reanimarle; Carmelito acaba muriendo desangrado, tras haber sido disparado por León Mondragón. Y Gervasia llora desconsolada por la muerte del gran amor de su vida: Carmelito, al que promete que jamás le olvidará y que . Y Bárbara está segura de que la culparan de esa muerte y del robo del dinero, por eso, le pide a su compadre Pernalete que averigüe quién fue el verdadero culpable. Y Bárbara y Melquíades sospechan de León, de El Sapo y de Gonzalo. Mientras que, María Nieves sigue en la clínica en coma, disputándose entre la vida y la muerte. Cuando Genoveva ve llorando desconsoladamente a Pajarote por la muerte de su amigo Carmelito; ella se entristece y le consuela; y éste decide contarle que él fue un niño que sus padres le rechazaron y le dejaron tirado en un orfanato. Como María Nieves no murió; León le pide a su hermano (Tigre) que vaya hasta el pueblo y que remate a María Nieves.

Gonzalo intenta abusar sexualmente de Marisela
Pajarote está cada vez más enamorado de Genoveva, pero ellos se despiden porque ella tiene que irse a San Fernando para seguir con su trabajo de secretaria en la gobernación. Como Marisela tiene que ir a El Progreso al entierro de Carmelito; Marisela y Santos se reencuentran y se besan apasionadamente y, después, Marisela le pide a Santos que se olvide de ella y, como sabe que Marisela le ama; Santos comienza a sospechar que Bárbara la está obligando a casarse con Gonzalo. Al ver cerca de la clínica a Tigre Mondragón (el hermano de León); Altagracia le pide su revólver a su abuelo Melesio para custodiar de María Nieves. Por otra parte, el desgraciado de Gonzalo manda a sus guardias que encarcelen de nuevo a Antonio. Estando en la cárcel; Antonio recibe la visita de Gonzalo, que le dice que él se ganó a pulso estar tras las rejas, por haberle abandonado. Y después, Cecilia va a enfrentarse a Gonzalo por meter preso una y otra vez a Antonio. Aunque su madre y su hermana comienzan a sospechar que León puedo haber matado a Carmelito; él se lo niega enfurecido, exigiéndolas que no vuelvan a decir nada de eso. Más tarde, Gonzalo lleva hasta su cuarto a Marisela, donde intenta abusar sexualmente de ella, pero ella le propina una patada en los genitales para librarse de él.

Marisela es golpeada por Gonzalo
Al encontrar a Marisela husmeando por sus cajones; Gonzalo se pone furioso porque se entera de que Marisela le estaba mintiendo para descubrir sus secretos y, por esto, él la abofetea y la golpea duramente, y jura vengarse de ella, de Santos y de Bárbara. Mientras que, Santos le dice a Bárbara que la amó mucho, pero que él no puede reprimir los sentimientos que tiene ahora hacia Marisela, aunque La Doña aún no se da por vencida y quiere que él siga a su lado. Además, Bárbara le confiesa a Santos que se siente muy orgullosa de Marisela y que la quiere, pero que no puede dejar de sentirse dolida cuando le ve junto a ella. Más tarde, Santos viaja a San Fernando, en busca de Marisela. Lejos de allí, Don Encarnación se enfrenta a Cecilia y la prohíbe que vea a su nieta, aunque Cecilia le dice que se va a arrepentir por separarla de la niña porque la propia Lucía le pidió en su lecho de muerte que cuidara de la niña y que estuviese al lado de Antonio. Tras el entierro de Carmelito; Gervasia sigue llorando desconsoladamente por la muerte de su esposo, pero su abuelo Melesio la consuela, aunque ella tenga ganas de morirse por haber perdido al amor de su vida. Y al día siguiente, Gervasia se enfrenta a León, al encontrarle en el pueblo, culpándole de la muerte de Carmelito y, por esto, León se pone furioso y es capaz de intentar golpearla, pero favorablemente Pajarote le detiene. En la clínica; León intenta matar con su cuchillo a María Nieves, pero favorablemente Altagracia consigue ahuyentarlo al disparar con la pistola que le dejó su abuelo, después de ver una sombra que se acercaba a la habitación. Y Genoveva busca a Marisela, pero Gonzalo no la recibe y la echa de allí con sus guardias, por eso, Genoveva se lo cuenta a Cecilia y Santos. Y poco después, Santos va a salvar a Marisela y, aunque los guardias no la reciben, una de las sirvientas le cuenta a Santos que Marisela está herida tras haber sido golpeada por Gonzalo. Y Santos consigue colarse en la gobernación y rescata su amada, que se reencuentran con un beso en los labios. A las afueras de “El Miedo”; León comienza a coquetear con Bárbara, y ésta se deja querer por su peón.

Gonzalo intenta huir con Bárbara como su rehén
Aunque La Doña no se acuesta con León Mondragón; ella le intenta sonsacar si él robó el dinero a Santos y que, para ello, asesinó a Carmelito; pero León le jura a Bárbara que no tuvo nada que ver con eso, aunque es mentira, aunque Bárbara se da cuenta de que León fue quien hizo todo eso en contra de Santos y sus peones. Y después, León le dice a su hermano Tigre que deben de escaparse muy lejos, pero los primos de los Mondragón sospechan que ellos tienen un gran botín que no quieren compartir (pues La Doña les avisó de los propósitos de León). Después de que rescatase a Marisela; ella le cuenta a Santos que la golpeó al enterarse de que ella estaba con él para averiguar sus negocios sucios. Y Marisela le dice a Santos que él no pagó la fianza para sacar a Antonio de la cárcel y, por eso, piensan que Bárbara podría haberla pagado. Más tarde, Bárbara va hasta San Fernando para enfrentarse a Gonzalo, pero dos de los esbirros de Gonzalo sorprenden a Bárbara apuntando con su revólver a Gonzalo, y éste consigue arrebatarla la pistola. Y Gonzalo quema todos sus papeles y se lleva todo el dinero que consiguió del tráfico de drogas con El Sapo, pues sabe que ya le están buscando por traicionar al Gobierno y por traficar con drogas. Y Gonzalo intenta huir al aeropuerto, utilizando a Bárbara como su rehén, pero Santos llega para impedírselo, acompañado por varios guardias. Pero, después de un forcejeo y de enfrentarse a los policías; Gonzalo se escapa, pero favorablemente Santos retiene a Gonzalo. Al enterarse del malestar de la hija de Antonio; Cecilia enfrenta a Don encarnación y le pide que deje verla y cuidar de la pequeña para que se mejore.

Gonzalo es arrestado
Después de ser acorralado por Santos; Gonzalo es encarcelado por los guardias, enfrente de la celda de Antonio, pero Santos consigue que saquen de la cárcel a su amigo Antonio. Y cuando le pide que se vaya a vivir con él; Marisela no acepta porque no quiere hacer daño a su madre. Para la mejoría de su nieta; Don Encarnación le deja a Cecilia que siga cuidando de la niña. Por otra parte, El Sapo va hasta “La casa de las muñecas” para hospedarse allí y esconderse de los policías y de Bárbara, obligándole a Pernalete que clausure ese lugar para que no entre nadie más. Por otra parte, Juan Primito le confiesa a Eustaquia que escuchó a León como le decía a su madre y a su hermana que él mató a Carmelito y que le robó el dinero que tenía de Santos. Como se rumorea que El Sapo murió; Bárbara les cuenta su verdadera historia a los periodistas de El Progreso para que la publiquen en el periódico del pueblo y, así, desmeritar a El Sapo, contándoles que ella misma mató a todos sus violadores. A pesar de que María Nieves sigue inconsciente y en coma; Altagracia siempre le habla y, por primera vez, él se despierta aturdido y comienza a nombrar a su amigo Carmelito.

María Nieves despierta del coma
León decide huir de La Doña, y su hermano Tigre desentierra el dinero que le robaron a Santos y después reencontrarse con León, pero Melquíades atrapa Tigre, que le confiesa donde está guardado el dinero y, después, Bárbara ata a un árbol a Tigre. Por otra parte, Antonio (que ahora es el Gobernador, ocupando el puesto de Gonzalo) le dice a Don Encarnación que está decidido a rehacer su vida con Cecilia, pidiéndole que acepte eso o de lo contrario, él tendrá que prohibirle que siga viendo a su nieta. Y después, Antonio le aconseja a Marisela que se vaya con Santos a El Progreso porque deben de ser ya felices juntos. Y con la ternura que ve que Cecilia le da a su nieta; Don Encarnación se disculpa con ella por haberla faltado el respeto, al decirla que ella estaba deseosa de que Lucía muriera para casarse con Antonio. Al despertarse del coma; María Nieves se entristece al enterarse de que su amigo Carmelito murió, contándoles que León Mondragón fue quien mató a Carmelito. Y María Nieves le dice a Gervasia las últimas palabras que dijo Carmelito, que siempre la iba a amar. Y por esto, Santos se pone furioso y va a hablar con Bárbara, que le entrega su dinero, contándole que ella no tiene nada que ver con eso y que fue León Mondragón por su cuenta quién le robó y quien asesinó a Carmelito. Y Bárbara le dice a Santos que ella va a recuperarle y que va a esperarle porque ella se va a convertir en una mujer buena cuando se deshaga de El Sapo, pero Santos la responde que jamás volverá con ella porque él ama a Marisela. Por la noche, Santos obliga a Tigre a que le lleve al escondrijo de León y, al encontrarse, Santos y León se disparan a la vez...

Santos se siente mal por haber disparado a León
Después de que Santos obligase a Tigre Mondragón a que le llevase al escondrijo de León; al ver que León le iba a disparar; Santos dispara a León y éste acaba muriendo y, después, Tigre se pone furioso con Santos porque él mató a su hermano, pero Santos acaba llevando a Tigre a la cárcel. Por su parte, Federica le sana la herida a Mujiquita, que El Sapo le hizo por defenderla, ya que ella intentó escapar con su hijo y la golpearon. Además de tenerles encerrados en su propia casa; El Sapo se acuesta con Josefa, quien no lo soporta. Al llegar a su casa, Santos comienza a sentirse mal por haber matado a un hombre y comienza a sentirse como su padre, cuando se mató por haber asesinado a un hombre de su familia. Y Bárbara consuela a Santos, diciéndole que León se merecía morir por el daño que hizo. Y a Bárbara la alivia saber que Santos hizo lo que tanto a ella la criticó: matar a un hombres indeseables, y Bárbara le dice a Santos que ellos son iguales. Y la madre y la hermana de los Mondragón culpan a La Doña por la muerte de León. Al recibir los informes que hicieron a los cuerpos calcinados del avión; Antonio descubre que eso muertos no son ni El Sapo, ni su esbirro. Mientras que, Pajarote le explica a Santos que él fue quien mató a León Mondragón, ya que Santos le disparó a los pies, y Pajarote les estuvo siguiendo para que no le hiciesen daño.