Arap Bethke


Arap Bethke, nacido en Kenia el 12 de marzo de 1980, es un actor mexicano llevado un padre alemán y una madre chilena. Más lo recuerdan para su papel de Chacho en el telenovela ‘Clase 406’. Aunque él nació en el continente africano, él se considera mexicano ya que es donde él creció.

En 2007, él apareció en un episodio de ‘Ugly Betty’. Arap se integró a Telemundo y participó en ‘Tierra de pasiones’ y actualmente le hemos podido ver en otra producción de la cadena ‘Doña Bárbara’, en el papel Antonio Sandoval. Bethke actualmente vive en Colombia, donde vive un romance con la actriz colombiana María Fernanda Yépez.

El actor es de padre alemán y madre chilena, y vive por el arte, la escritura creativa, el guión cinematográfico.

-¿Qué te gusta de tu personaje de ‘Doña Bárbara’?
Tanto el personaje como el proyecto. Antonio es muy noble y arraigado a su familia y con eso me identifico mucho. El proyecto de hacer una novela épica grabada en el campo ha sido interesante. Es un personaje que crece mucho en la historia.

-¿En qué te pareces a Antonio Sandoval?
Comparto con él el amor por la familia y la amistad. Protege a los suyos por encima de todo.

-¿Y en qué te diferencias?
Sobre todo en que él es de campo y yo, de ciudad; me crié en México D.F.

-¿Te irías a vivir al campo?
No, me veo más en un sitio con playa. Me encanta hacer surf y submarinismo. Cada vez que termino un proyecto, me marcho a un sitio de costa durante dos semanas para descansar y recargar pilas.

-¿Conocías la obra homónima de Rómulo Gallegos en la que está basada la telenovela?
Sí, creo que es muy importante leer el texto original si es que existe: es el mejor referente. En mi caso estoy agradecido a Valentina Parra, que realizó la adaptación, por lo que hizo con Antonio. Lo convirtió en alguien trascendental cuando en el libro era sólo un personaje de apoyo.

-¿Una de las novedades es tu amor por Cecilia (Katie Barberi)?
Sí, hay un momento muy tierno y real, cuando mi padre me dice que esa señora no me conviene y yo me niego a escucharlo. Está claro que, por mucho que los demás te digan, donde manda el corazón…

-¿Eres tan ingenuo en el amor como Antonio?
Yo en la vida real no (risas), no tanto. Él se da muchos golpes contra la pared y yo ya he vivido un poco y he tenido muchas experiencias que me han forjado a un carácter más abierto y objetivo.

-¿Qué herramientas utilizas para preparar tus personajes?
Recurro antes que nada a ver como el material se parece a mí, en que me identifico con el personaje y luego fundamentalmente con imaginación y mucha dedicación ir encontrando las características del personaje.

-¿Cuál es el personaje que más le ha gustado interpretar en tu trayectoria artística?
El personaje que más me gusta siempre es el que estoy interpretando en el momento. Por ahora Antonio Sandoval me tiene absorbido del todo, mi personaje de la novela ‘Doña Bárbara’.

-¿Cómo es Antonio, tu último personaje?
Antonio tiene muchos matices, comienza siendo un hombre noble y trabajador, enamorado platónicamente de una sola mujer desde su infancia que se va y cuando se vuelven a encontrar le declara su amor que es correspondido. Creen van a estar juntos para siempre pero se presentan mil dificultades que muestran en Antonio comportamientos que no se imaginan.

-¿Cuándo comenzaste en tu carrera artística?
Mi carrera artística empezó cuando yo tenía 11 años, cuando Pedro Damián me invitó a participar en un programa para niños llamado ‘El Club de Gabú’, en donde yo presentaba una sección de videos.

-¿En qué países has trabajado?
Crecí en México y allí he tenido la fortuna de haber comenzado mi carrera como actor, me fui a terminar la Universidad en Australia y cuando volví a los Estados Unidos, me ofrecieron un proyecto en Miami, y ahora, felizmente estoy trabajando en Colombia.

-¿Cómo te ha parecido el equipo de trabajo en Colombia?
En Colombia el trabajo me ha parecido muy profesional y muy agradable a la vez. La calidez de la gente se deja sentir en el equipo de trabajo. Además, las historias son muy sustanciosas y he tenido la fortuna de trabajar junto a grandes actores. La gente es el tesoro más grande que tiene Colombia y las mujeres son una joya. Volvería a trabajar en Colombia. De hecho estoy buscando empleo por ahí.

-¿Te podrías describir personalmente para que te podamos conocer mejor?
Me encanta lo que hago, me gusta trabajar y prepararme, nunca dejar de aprender cosas nuevas. Soy curioso y si no hubiera sido actor sería explorador, periodista, fotógrafo o pintor. Me gustan las actividades al aire libre y mi deporte preferido es el surf. Me apasiona la comida, sobre todo la mexicana, los taquitos, el picante y el mole. Me encantaría conocer el mundo entero, recorrer lugares a los que nunca nadie ha ido. Creo que mi formación un poco gitana me dio ese bichito de curiosidad.

-¿Cuál crees que es tu mejor atributo físico?
Pues a mí me encanta cómo pienso, mi forma de ver la vida (risas)… no sé qué te puedo decir. Los ojitos, los ojitos son campeones. Más que el color son lo que transmiten, dicen que los ojos son la ventana del alma.

-¿Cómo llegaste a nacer en África?
Mi padre trabajaba con las Naciones Unidas, entonces se mudaba mucho. Arrancó en Washington y ahí nació mi hermana, luego a Ecuador y ahí nació mi hermano y a mi me tocó en Kenya. Estaban ahí y los agarró el grito de la selva en una noche de luna llena.

-¿Está ocupado tu corazón por alguien?
Sí, estoy feliz porque estoy enamorado. Llevo un año y medio con la actriz María Fernanda Yepes.

-¿Cómo la conociste?
Nos conocimos en Cartagena (Colombia) y fue un flechazo instantáneo. Nos habíamos visto en fiestas de amigos comunes y, aunque nos gustábamos, nunca llegamos a dar el paso hasta que coincidimos en un viaje de avión. Al llegar al destino, fuimos a cenar, nos pasamos toda la noche hablando y hasta ahora.

-¿Qué cosas compartís?
Casi todo, en especial la afición por el arte y los deportes. Nos encanta pasear, hacer rutas de montaña… Además, como nos dedicamos a lo mismo, entendemos los sacrificios de la profesión. Y eso ayuda mucho.

-¿Qué es lo que más te gusta de ella?
Su personalidad, es buena compañera y tiene un excelente sentido del humor, algo necesario en una relación. Creo que el amor y el humor deben ir de la mano. Hay que reírse de la vida y de uno mismo. Es una mujer entregada y honesta. Hemos hecho una relación abierta y con mucha confianza, que es lo importante. Nos llevamos bien y nos divertimos mucho, además me gusta que tiene una familia grande y unida porque yo vengo de una familia donde somos pocos y estamos dispersos en el mundo, es bonito ver eso.

-¿Ya la has presentado a la familia?
Lo hice hace unas semanas en Cancún, en la boda de uno de mis hermanos. Fue una ocasión perfecta porque mis familiares están muy dispersos: mi padre es alemán y mi madre, chilena. Hacía cinco años que no nos reuníamos. Pasamos varios días con ellos después de la celebración y María Fernanda le cayó genial a todo el mundo.

-Al ir con novia, ¿no te preguntaron cuándo ibas a casarte?
Surgieron varios comentarios, pero en broma. Saben que se trata de una decisión muy personal.

-Después de ‘Doña Bárbara’, ¿te espera algún proyecto?
Acabo de empezar en ‘Los Victorinos’, la nueva producción de RTI para Telemundo. Está basada en el libro ‘Cuando quiero llorar, no lloro’, del venezolano Miguel Otero Silva. Lo escribió en 1970 y ya se grabó una novela que tuvo gran éxito en la década de los noventa.

-¿De qué trata?
Es la historia de tres hombres que se llaman Victorino y que pertenecen a estratos sociales diferentes: uno es rico, otro de clase media y otro pobre.

-¿A quién interpretas tú?
Al primero. Soy un niño bien al que nunca le ha faltado de nada, pero sufre una enorme carencia afectiva, lo que lo convierte en una persona conflictiva.

-¿Quienes son tus compañeros?
Mauricio Ochmann y Roberto Manrique, con quien vuelvo a coincidir, pues hace de María Nieves en ‘Doña Bárbara’. Hay material para que salga un producto atractivo.