Pablo Azar


El actor mexicano Pablo Azar, que nació el 27 de junio de 1982 en el Distrito Federal de México, fue integrante de un grupo musical llamado ‘Calmecac’. Estudió baile en el género Rock and Roll y Folklore. Además, tomó cursos de preparación teatral y actuación en su país natal.

Su nombre completo es Pablo Alberto Azar Olagaray y ha trabajado en más de 10 telenovelas tanto en México como en Miami. El joven actor se ganó el corazón de los televidentes desde que debutó en la novela ‘El amor no es Como lo Pintan’ hace ocho años. Gracias a su talento y carisma, Azar ha desarrollado una exitosa carrera entre las que se destacan sus actuaciones en las obras de teatro ‘El Protagonista’ y ‘Don Juan Tenorio’; las cortometrajes ‘Inocentes o Culpables’ y ‘Tres’ y las novelas ‘Soñarás’, ‘Bajo las Riendas del Amor’ y ‘El Cuerpo del Deseo’, una de las más exitosas producciones originales de Telemundo, que le hizo merecedor de un Premio Orquídea USA, y uno de sus últimos proyectos en los que participó fue ‘Marina’.

-¿Cómo es Pablo Azar como ser humano?
Es un poco difícil describirse a uno mismo porque a veces no podemos ser sinceros del todo (es difícil apreciarse uno mismo mejor de lo que los demás nos aprecian a nosotros), siempre queremos dar la mejor impresión. Pero te puedo decir que soy alguien muy dedicado a sus cosas y que generalmente me cuesta expresar mis emociones (fuera del escenario claro está). Difícilmente pierdo la paciencia o me enojo; aunque cuando me enojo, me enojo muy fuerte.

-¿Cuál es tu mayor virtud?
Creo que es el hecho de que lucho por conseguir lo que quiero hasta lo último; nunca me doy por vencido, y siempre lo hago sin pasar por encima de los demás (o al menos trato de no hacerlo).

-¿Y cuál es tu defecto?
Que me cuesta expresar mis sentimientos y abrirme con la gente que no es de mi entera confianza y a veces soy algo tímido.

-Háblanos de sus inicios en la actuación...
Empecé cuando llegué al DF de vivir en Campeche porque un amigo me conectó con una agencia de modelaje y comencé haciendo castings para comerciales. Después de eso un día pasando por TV Azteca, me encontré con un letrero que decía que los que quisieran estudiar actuación llenaran solicitud; yo lo hice, fui llamado a un casting y dos meses después estaba empezando mi curso de 3 años de actuación.

-¿Fue complicado ingresar en el medio de la televisión?
La verdad para mí fue menos complicado que para muchos actores que incluso quieren entrar y todavía no han podido. Tengo que reconocer que tuve mucha suerte porque el primer casting para el que me llamaron fue para la novela ‘El Amor no es como lo Pintan’, de Antulio Jimenz Pons, me quedé y de ahí gracias a Dios no me ha faltado trabajo en la televisión.

-¿Cómo surge la oportunidad de trabajar en la cadena Telemundo?
Por medio de mi manager Gabriel Blanco. Se preparó un casting en México que fue mandado a Miami para la novela ‘El Cuerpo del Deseo’. La gente de Telemundo vio el casting y la única objeción que hubo fue que necesitaba subir la masa muscular, entonces me puse a trabajar en eso y cuando llegué al peso que ellos deseaban se me tramito la Visa de trabajo norteamericana y un mes después comenzamos a grabar la novela.

-De los personajes interpretados, ¿cuál ha sido al que le ha dedicado más tiempo en su preparación?
Al personaje de Simón en ‘El Cuerpo del Deseo’, le dediqué bastante tiempo, porque primero tuve que aumentar los músculos y eso me tomó mes y medio aproximadamente. Luego, era requisito saber manejar motocicleta y montar a caballo y tampoco sabía hacer ninguna de las dos cosas. Además está el cambio de país, cosa que yo jamás había hecho, pero fuera de eso, Simón me enseñó sobre todo a disfrutar un personaje y a disfrutar la actuación.

-¿Cuál crees que es la importancia del manager para un actor?
Para mí el manager es la persona más cercana que va a acompañar la carrera del actor. Creo que es como un mentor que va a mostrar al actor, el mejor camino hacia una carrera productiva, sana y sobre todo duradera; lo cual obviamente va a ser en beneficio tanto del actor, como del manager.

-¿Qué cambios ha tenido su vida al encontrarse radicado en Miami y cómo te sientes viviendo lejos de su país?
Lo más difícil para mi fue enfrentarme a culturas diferentes, cuando uno vive en su propio país no es consciente de su propia cultura y educación. No es sino hasta que te enfrentas a culturas diferentes y modos de vivir diferentes que uno siente el choque; desde pequeñas cosas como que para un argentino la palabra “cajeta” sea una grosería y para un mexicano un dulce de leche, hasta cosas más grandes como el modo de vida, la forma como se pagan los impuestos, las leyes de tránsito, el idioma…

-Tu personaje de ‘El Cuerpo del Deseo’, es el papel que te dio el gran reconocimiento como actor, ¿cómo conseguiste el papel de Simón?
Yo estaba en México trabajando con TV Azteca y había terminado mi cuarta novela, ‘Soñaras’, luego hice una obra de teatro en noviembre del año pasado, ‘Don Juan Tenorio’ cuando me llamo mi manager, Gabriel Blanco, para decirme que tenia que hacer un casting para una novela en Miami. No sabia para que cadena, lo curioso de todo es que yo había venido a Miami tres veces para esto mismo y nunca me quede, para este casting esta vez lo hice en México, se envió como en el mes de noviembre y en diciembre me dijeron que si me querían pero que había algo que no tenia yo, cuerpo, porque mi personaje casi siempre se la pasaba todo el tiempo encuerado.

-¿Lograste el cuerpo atlético que ellos pedían?
Siempre me gustó el deporte, yo era bien flaco y entonces lo que hice fue meterme a un gimnasio, solo contaba con tres meses. Aparte tuve que hacer dietas, cuando me vieron de nuevo me dijeron que les encantaba que hubiera tenido la disposición para hacer esto, reconozco que fue bien fuerte pero si uno quiere alcanzar lo que se propone, que importa los sacrificios que haya que hacer, las oportunidades no se pueden dejar pasar.

-¿Algo más te exigía tu personaje?
Tenia que saber manejar motocicleta y montar a caballo, ninguna de las dos cosas las sabia hacer, era como un reto bien grande. En México tome un curso y llegando a Miami hice lo propio, tuve que sacar mi licencia de motociclista, me tuve que preparar bastante y que bueno porque me sirve para otros proyectos el resto de mi vida. No te niego que sentí temor pensando si iba a poder cumplir con todo esto, pero una vez que lo ves superado como en esta ocasión, ahora me siento capaz de lo que sea para poder hacer el papel de cualquier personaje.

-¿Has rechazado un papel en algún momento?
Si, obviamente uno tiene que leer lo que va a hacer antes de aceptarlo y en una ocasión me ofrecieron un papel en una obra de teatro donde yo tenia que salir desnudo, no tanto por eso, pienso que debe haber una justificación real y actoral de porque quieren que lo hagas, además no era el momento y lo rechacé. En esta novela cuando me di cuenta de la clase de proyecto que era, que venia de una novela que se hizo en Colombia y fue un éxito por lo diferente, que toca un tema que pocas veces sucede, lo de la reencarnación, el ocupar el cuerpo de otro, no es común y eso te da la oportunidad de explorar un mundo diferente. Tiene doce personajes principales y eso hace que cada uno tenga su importancia, en mi caso siempre había hecho papeles de chavito bueno, enamorado y en este soy rebelde, digo las cosas de frente, no tengo miedos para enfrentarme a nadie, soy sincero, entonces me di cuenta que podía sacarle muchísimo jugo. Un reto al que me he enfrentado porque tiene dos caminos, o voy para arriba y pego, o no pasa nada. Yo estoy apostando por sacar las cosas bien y enriquecer mi papel con todos los elementos actorales que yo pueda y tenga a mi alcance.

-Antes de tu carrera artística, ¿qué hiciste?
Estudie en Chapas mi primaria y parte de la secundaria, es un estado del sur de México, ahí todos los viernes hacían campeonatos de fútbol, teníamos nuestro equipo, jugábamos el torneo y me fue entrando la cosquillita, pensé en querer ser futbolista y llego un momento en que casi comía, dormía con el balón andaba con el todo el tiempo y esta idea la tenia súper clavada. Fue hasta después de que llegue a la capital, México, a la edad dieciséis años con mi familia, con esa idea y por esas casualidades del destino que parece ya esta escrito, pasaba por TV Azteca caminando rumbo a mi “prepa” cuando vi un letrero pegado en la puerta que decía: “Jóvenes actores entre 18 y 22 que quieran estudiar actuación, pasen y llenen su solicitud dejando dos fotos”. Era algo que nunca hacían porque en los dos años y medio que estudie actuación ahí, nunca volví a ver un letrero de estos. Me pareció curioso y me dije vamos a ver que pasa, aun no teniendo la edad, contaba con 17 años únicamente, al mes me llamaron para el casting, a los dos meses me dijeron que había pasado y se me hizo extraño porque era algo que no había buscado tanto pero al entrar me fui enamorando de la actuación. Es algo gracioso porque mis maestros me dijeron que mi casting había sido horroroso y me habían escogido porque habían visto algo que les llamo la atención, ahora no cambio mi carrera por nada del mundo y seguiré luchando por ella, mirá que de los cincuenta que entramos nos graduamos solo trece y al final quedamos como unos cuatro”.

-El teatro es parte de la formación actoral de esta apasionante carrera, ¿cuál fue tu primera obra?
Se llamo ‘El protagonista’ y la hice con Humberto Zurita, el la producía, la dirigía y actuaba. Recuerdo que entré a esa obra porque tenían que hacer la gira y yo estaba grabando una novela, no podía viajar con ellos en ese momento pero cuando entre tuve un mes para prepararme para viajar por toda la Republica mexicana con ellos. Mi papel fue el de un chavo, una experiencia apasionante, tienes el publico contigo, no hay una segunda toma, es bien interesante. En ‘Don Juan Tenorio’ hice este personaje de teatro clásico, algo nuevo, una obra escrita en verso pero en español antiguo y aquí no tenías forma de improvisar, complicado pues tenias con tu actuación hacer que la gente te entendiera que era lo que les estabas diciendo para que no se aburrieran. Me enseño mucho, me ayudo a crecer como actor, el teatro sin duda es la escuela, lo que a uno lo mantiene vivo.

-¿Cuál es el tipo de mujer que te gusta?
Me gustan las mujeres que saben lo que quieren pero que son agradecidas y sinceras. Que no sean capaces de pisotear a los demás con tal de conseguir lo que quieren (que en este medio abundan). Físicamente no se, porque aunque de chiquito decía que me gustaban las rubias en realidad casi todas mis novias han sido morenitas; así que no me importa.

-¿Qué es en lo primero que te fijas en una mujer?
En los ojos y en la manera en que me miran (así se si les intereso o no).

-¿Perdonarías una infidelidad?
Tal vez antes no me hubiera importado porque nunca me había preocupado por una relación en serio hasta que me enamoré por primera vez, entonces me di cuenta de la gravedad de una infidelidad y de que no lo perdonaría.

-¿Crees que fue necesario dejar México para abrirte paso en Miami?
Ciertamente no lo sé; simplemente la oportunidad se presentó de esa manera; la verdad es que mi meta principal no era Miami en ningún momento ni lo había pensado como algo que yo quería hacer; pero las cosas se dieron así y ahora que estoy aquí estoy muy contento; es una experiencia nueva que me está enseñando muchas cosas y que me va a servir de por vida.

-¿Lo pensaste mucho?
Lo pensé muchísimo; al principio no sabía que hacer y tenía mucho miedo; sobre todo porque sé que estás novelas no se ven en México, pero me di cuenta que el que no arriesga no gana y que todo siempre sucede por algo, entonces decidí aceptar la propuesta; siempre he tenido el apoyo de mi familia y eso me dio la fuerza para decidirme.

-‘El amor no es como lo pintan’, ‘Como en el cine’, ‘Dos chicos de cuidado’, ‘Soñaras’ y ‘La hija del jardinero’ son las primeras producciones en las que participaste, ¿con cuál te quedas?
‘Como en el cine’ fue mi primer proyecto fuerte y el productor Antulio Jiménez Pons es alguien a quien le estoy muy agradecido; en ‘Soñaras’ también hice muy buenos amigos; entre ellos el productor y director Eloy Ganuza quien también es uno de los que he aprendido muchas cosas, y ‘El Cuerpo del Deseo’ ha sido el reto más fuerte de mi carrera.

-¿Qué es lo que más le agrada de volver a trabajar en México?
Indudablemente lo mejor de regresar a mi país es volver a ver a mi familia, sentirme realmente en casa, con mis amigos de toda la vida y mi gente, que sé que me entienden y tienen las mismas costumbres que yo. Además siempre es muy reconfortante que si hago una novela sea vista en México y mi gente reconozca mi trabajo en mi país.

-¿Qué herramientas utilizas para la preparación de tus personajes?
Generalmente confío mucho en la intuición; esa primera impresión que nos da cuando leemos por primera vez un libreto o guión, y a partir de eso comienzo a definir la relación el personaje con los otros personajes, sus circunstancias de vida, su forma de reaccionar, su carácter. Siempre un día antes de cada llamado organizo mis escenas y las separo; divido cada escena en momentos y subrayo los importantes, así como defino las emociones que maneja el personaje en cada momento de la escena.

-¿Cómo es Juan Pablo, de ‘el Juramento’, a diferencia de otros personajes que has interpretado?

Este personaje, a diferencia de otros, siempre anda con saco, corbata y bien vestidito. Me siento muy agradecido, porque cuando eres joven no suelen usarte para estos papeles, así que en mi caso me toca echarle muchas ganas y el talento es la mejor arma que tengo. Es bueno y con valores morales muy firmes, pero soso y algo agobiante, el clásico niño consentido de mamá. Está enamorado de Andrea (Natalia Streignard) y la persigue constantemente. A veces de una forma enfermiza y otras de manera honesta y amorosa. No es malo, pero se enamora de la mujer equivocada y a raíz de eso sufre mucho, porque se le vuelve obsesión. Realmente no es amor. Se le vuelve una cuestión de orgullo y comete muchos errores.

-¿Qué pasó cuándo Gaby Espino y Fernando Carillo salieron de la telenovela?
Tuvimos que repetir (tras la salida de los protagonistas) tres meses de trabajo, más de 200 escenas, pero con ellos (Streignard y Ríos) la novela dio otro giro. Son excelentes personas y han aportado un ambiente de paz.

-Cuando no estas trabajando, ¿a qué te dedicas?
Desde los cinco años juego fútbol y sóccer. De niño, siempre quise llegar a la Selección Nacional Mexicana, pero donde vivía en Chiapas no habían equipos y cuando me mude al DF (Distrito Federal) ya tenía 16 ó 17 años y quería hacer del deporte mi profesión y de la actuación un pasatiempo, pero, sin embargo, resultó a la inversa.

-Eres el mayor de cuatro hermanos y sabemos que tuviste que asumir en una ocasión el papel de jefe de familia a corta edad, ¿qué nos puedes contar de esto?
Hubo un momento en que me tocó hacerme cargo de todo y con lo que me ganaba en la novela ‘Como en el cine’, mantenía mi familia y pagaba los gastos de la casa, porque mi mamá no trabajaba y ahora ayudo en lo que me nazca, pero también estoy disfrutando de lo que gano.

-¿Qué nuevos proyectos tienes?
Me integraré al elenco de la película mexicana ‘Asqueados’, mi primer filme, ya que hasta el momento sólo he participado en cortometrajes. No me gustaría dejar la televisión, porque vivo de esto, de la actuación. En estos momentos el cine latinoamericano no es una industria como el cine gringo, por lo que me interesa hacerlo como un ‘hobby’. Espero combinar ambas cosas.