Héctor Suárez Gomís


Héctor Suárez Gomís, nacido el 6 de diciembre de 1968, en la Ciudad de México, es un gran actor mexicano, que también fue cantante. El hijo de reconocido actor Héctor Suárez y de Pepita Gomís comenzó su carrera de interpretación como la parte del grupo ‘Vaselina’, la versión de lengua española de ‘Grease’. Él inmediatamente obtuvo un papel en la telenovela ‘Principessa’, de Televisa. Cinco años más tarde, él hizo su primer álbum mientras también trabajaba en televisión. En 1991, él hizo su primera película y en ese mismo año participó en la telenovela ‘Alcanzar una estrella’.

Últimamente, al actor mexicano le hemos podido ver en grandes producciones de la cadena estadounidense Telemundo, participando en telenovelas como ‘El Zorro’ y ‘El Juramento’.

-¿Cuál es tu virtud y tu defecto confesable?
Una virtud: La honestidad. Y un defecto: El egoísmo.

-¿Cuáles son tus aficiones?
El fútbol, el boxeo y los toros.

-De pequeño querías ser...
Actor y director de cine.

-Una faceta tuya desconocida para el público...
Soy muy buen imitador.

-¿Cuál es tu personaje en la telenovela ‘El Juramento’?
Soy Esteban, un tipo absolutamente cínico y vividor, con un trauma, pues su madre lo crió en un prostíbulo y ha crecido con muchos resentimientos.

-En la telenovela ‘El Zorro: la espada y la rosa’, también hiciste de otro villano...
Sí, Pizarro, y debo confesar que ha sido el mejor villano que he hecho en toda mi carrera como actor. Pues era un tipo que jamás gesticuló ni siquiera una irónica sonrisa.

-¿Qué es lo que más te gustó de tu personaje Pizarro, en ‘El Zorro’?
Me fascina que no sonría nunca, porque es un reto a nivel interpretativo. Resulta difícil tener siempre el mismo gesto y, además, poder matizar en los diálogos. Hacía ocho años que no interpretaba a un villano y estoy encantado. A Pizarro no le cambiaría nada, es el papel más divertido que he hecho.

-¿Cómo llegaste a ‘El Zorro’?
Después de 29 años de carrera (soy actor desde los seis), estaba muy aburrido y creía que ya no podía hacer nada nuevo. Todo era lo mismo, no había retos... Entonces caí en un letargo espantoso y decidí que quería irme de México. Firmé con un representante y me vine a Colombia justo cuando empezaban los castings para ‘El Zorro’. Me presenté y les gustó mi prueba.

-Así que gracias a esta telenovela se te volvió a despertar el gusanillo…
Sí, formar parte de ‘El Zorro: la Espada y la Rosa’ fue como volver a empezar. En Colombia nadie conocía mi trabajo y he vuelto a sentir que quiero crecer y comerme el mundo.

-Aparte de estar cansado de la profesión, ¿también estabas cansado de tu vida personal en México?
Sí, en todos los sentidos. Necesitaba partir de cero. Por una parte, había terminado una relación de cuatro años con mi novia, que ha sido el amor de mi vida, y por otra estaba harto de la tremenda inseguridad de México.