Héctor Bonilla


Héctor Bonilla nació el 13 de marzo de 1939, en México. Estudió actuación en la Escuela de Arte Teatral del Instituto Nacional de Bellas Artes. Creador de la escuela "La liga de la improvisación". Estuvo casado con la actriz Socorro Bonilla, y el matrimonio terminó en divorcio. Luego se casó con la actriz Sofía Álvarez. En sus matrimonios ha procreado tres hijos: Leonor, Sergio y Fernando. Se inició en el cine en la década de los 60, luego trabajó en televisión y teatro. Además de actor se ha destacado como productor, director y músico. Ha trabajado en programas de televisión como ‘La cosquilla’, ‘Viva el domingo’ y la serie ‘Vivir así’. Fue uno de los fundadores del S.A.I.D. (Sindicato de actores independientes). El nombre de este extraordinario primer actor está escrito con letras de oro en la historia del cine, la televisión y el teatro mexicano.

-Estás por cumplir 70 años de edad y casi 50 de carrera, ¿cómo te definirías?
Soy un ser humano de convicciones, un ser político, con obligaciones y derechos, pero nunca tendré un cargo. Jamás seré incondicional de alguien.

-¿Cómo te sientes al haber sido homenajeado por ser un actor de una amplia y buena trayectoria, recibiendo ‘el Cabrito de Plata’?
No soy muy afectivo a los homenajes, pero uno tiene que agradecer la opinión de alguien al que le gusta tu trabajo o que lo considera interesante. Además, me honra el hecho de que también este reconocimiento se le brinde al igual que a la actriz argentina Cecilia Roth o a Tommy Lee Jones. Pero a razón de ser justos, no estoy conforme con mi paso por el cine. Creo que no he tenido la película que quisiera.

-¿Y qué relación guarda con sus hijos?
Nací papá, tengo una relación cercana con mis hijos, soy la antítesis de la noticia de escándalo, pues llevo 26 años con mi esposa, Sofía Álvarez.

-¿Por qué decidió grabar ‘El Juramento’ con Telemundo?
Mi estancia en esta televisora es para generar competencia, porque es muy importante, sobre todo con respecto a Televisa y TV Azteca.

-¿Qué piensa de las televisoras mexicanas: Televisa y TV Azteca?

Estas empresas tienen que generar mejores historias, lo que obliga a apostar por actores de carrera y no andar tirando por jóvenes hechos en gimnasios, antros y academias; sino por gente que se haya preparado.

-¿Y qué piensa de la crisis que atraviesan estas cadenas de televisión?
Es una crisis espantosa, en el sentido de que te preparas para no aplicar lo que aprendiste ante tanto seudo actor. Independientemente de los juicios a favor o en contra sobre las nuevas series, desde ‘Mujeres asesinas’ hasta ‘El pantera’ o ‘Capadocia’, creo que estas propuestas están generando que haya más cuidado y rigor con las historias, así como con la contratación de actores de carrera.

-¿Y cuál de estos proyectos le podría interesar?
Si me invitan y me contratan para ‘Mujeres asesinas’ ahí estaré, porque soy trabajador eventual y me entrego al proyecto que sea, siempre y cuando me guste.

-¿Volverías al cine?
El cine me interesa, pero no hago más porque siempre los proyectos se atrasan, por las condiciones económicas en que se desenvuelven. Tenemos una precaria industria del cine. No tengo dinero y necesito ganarlo para mantener a muchas personas, y resulta que las películas no se atrasan dos meses sino dos años y medio y ya no las puedo hacer. Aunque reconozco la tenacidad de otros actores que se han esperado y se han amarrado la tripa, como Damián Alcázar, quien ahora es una figura internacional y tiene una enorme solvencia actoral.

-Estuviste trabajando en ‘María de mi corazón’ y ‘Matinée’ con Jaime Humberto Hermosillo, ¿te gustaría trabajar nuevamente con él?
Él es hoy un icono del cine gay, y de hecho me ha invitado a trabajar en sus últimos proyectos; no tengo nada en contra de la comunidad gay ni de las preferencias sexuales, únicamente que no me siento integrado al tipo de cine que propone Hermosillo.