Una familia separada por la infidelidad


Victoria y Enrique se casaron hace 25 años y tuvieron tres niños: Santiago, Paula y Mariana. Gracias al éxito de Enrique como abogado, los Mendoza Santiesteban son una familia de una muy buena posición social.

Era una familia aparentemente feliz, pero con muchos secretos escondidos debajo de la piel. Enrique y Victoria conforman un matrimonio aparentemente feliz que vive bajo los estatutos morales de sus padres, nada actuales.

Victoria Santiesteban es una mujer adinerada que abandonó sus estudios por su marido y se ha dedicado en cuerpo y alma a su familia. Ella sólo sabe de cocina, flores y mantener su casa impecable. Al descubrir que su marido tiene una vida paralela, Victoria se ve obligada a actualizarse y rehacer su vida.

Enrique Mendoza es un abogado importante en su ciudad, de dinero y está educado dentro de los cánones tradicionales en los que el marido provee para la familia y la esposa atiende la casa. No suele demostrarle cariño a sus allegados. Enrique escondía al principio un secreto y es que mantiene una relación adúltera con Tatiana, una mujer profesional casi treinta años más joven que él.

Los hermanos Mendoza Santiesteban son todos muy diferentes entre sí, a pesar de haber sido criados dentro de la misma familia. Entre ellos discuten a diario. Paula es la hija mayor y orgullo de su padre, estudia leyes y aspira convertirse en socia del bufete de Enrique, su personalidad es fuerte y lleva una relación con Sebastián, en la que claramente es ella la que manda. Santiago es sensible y cálido, la música es su pasión ya que gracias a ella pudo superar un accidente por el que perdió dos dedos de su mano, su padre no toma en serio su ambición profesional, pero él quiere triunfar en la música y adora a su madre. Mariana es la hija menor de los Mendoza, es inteligente, pero también nerviosa y obsesiva, tiene una manía por hacerse notar y es rebelde: su obsesión por la perfección ha degenerado en anorexia y bulimia, su más grande secreto.