Temas que ha tratado la novela


La edad no impide volver a empezar
La vida tiene muchas etapas y nunca es tarde para empezar de nuevo, hay que tener ánimo y ganas de hacerlo, como es el caso de Victoria, que decidió tomar el riesgo y lo logró.

Una posibilidad para salir adelante es que la mujer separada o divorciada que ronda los 50 años busque un empleo en alguna actividad que la motive, la haga sentir realizada y le brinde satisfacción. La idea de iniciar un negocio propio es igualmente valiosa y, gracias a su amado Jerónimo, Victoria lo logró. En el amor hay que dedicarse a gozar de la experiencia, saliendo a divertirse, sin buscar un compromiso afectivo de inmediato.

Muchas mujeres en nuestra sociedad actual se han enamorado desde muy jovencitas y abandonaron todo por dedicarse a su marido y sus hijos. Sin embargo, si la rutina de lo que están acostumbradas a ser cambia se ven completamente desamparadas sin una brújula que las guíe, entonces es el momento preciso en que deben buscar otro horizonte, otra razón de ser y con Jerónimo, Victoria consiguió salir adelante y ser una exitosa empresaria de su propio negocio.


La rebeldía de los jóvenes
La juventud, sin importar en qué etapa te encuentres, es un periodo de nuestra vida en la cual experimentamos cambios y descubrimos facetas nuevas de nuestra personalidad: se enfadan o irritan con facilidad, cambian de humor y se sienten tristes sin saber por qué. Sin embargo, en ocasiones, estos cambios de actitud vienen acompañados de irritabilidad y rebeldía. Todo esto, lo hemos podido ver en la telenovela ‘Victoria’, en el papel que interpreta Laura Perico (Mariana en el melodrama).

La rebeldía es una característica propia de los jóvenes que se manifiesta de diferentes maneras y que nace a consecuencia de la búsqueda de independencia. Las protestas constantes, la oposición a las normas, la desobediencia y los enfrentamientos, son muchas de las características comunes que se presentan en los jóvenes al tratar de buscar su propia identidad.

Para algunos eternos adolescentes, es casi imposible desafiar su propio estado de ánimo, pero para la mayoría, es factible cambiar o mejorar la manera en la que enfrentamos y manifestamos nuestros sentimientos. Esto no significa que hay que dejar de cuestionar el mundo que te rodea, sino de mejorar la manera en que interactuamos con los demás.

Para aliviar esta actitud, deben de concentrarse en lo positivo de su carácter y dejar de lado los malos pensamientos, siendo la juventud una de las etapas más divertidas y excitantes de nuestra vida y no vale la pena amargarse por tonterías.


La negación a seguir cumpliendo años
En varias escenas de la historia, hemos visto como Camila (papel interpretado por Diana Quijano) se niega a seguir cumpliendo años y, generalmente, es porque no se sienten bien con la edad que tienen, además, puede que se sientan mayores y creen que con quitarse años van a lucir más jóvenes o por salir con hombres o mujeres menores que ellos, lograrán verse más jóvenes. En realidad, no quieren admitir que están envejeciendo. Pero, hay que envejecer con dignidad.


La infidelidad
Existen muchas razones por las que las personas tienen aventuras, como es el caso de Enrique (personaje interpretado por Arturo Peniche). Probablemente tantas razones como personas hay en el mundo. Pero generalmente una aventura indica un deseo interno de cambio. Algo en la vida o relación de la persona no marcha bien y la infidelidad se convierte en el desencadenante del cambio.

Las aventuras no son solamente un asunto de sexo. De hecho, los expertos en relaciones de pareja mantienen que cualquier actividad íntima entre dos personas que produzca una brecha en la confianza en la pareja constituye una aventura.

La infidelidad es una de las razones principales por las que una pareja rompe su relación, como Enrique y Victoria en esta historia. Los "cuernos" destruyen la confianza de los enamorados y los pilares sobre los que se cimienta una relación. En la mayoría de los casos las personas son infieles cuando la relación no alcanza sus expectativas, están buscando algo en la pareja que ésta no es capaz de ofrecerles. La solución, en vez de basarse en el diálogo, es una salida aparentemente más fácil o cómoda: la infidelidad.

Para los hombres es más difícil saber si les están siendo infieles, puesto que ellos son menos observadores y se fijan menos en cambios sutiles que sin embargo las mujeres descubren a la primera. Los hombres en general temen o sospechan que su pareja les está siendo infiel, cuando ésta se niega a mantener relaciones sexuales como de costumbre. Existen mujeres que jamás perdonarían una infidelidad y otras que sin embargo deciden auto engañarse para no tener que enfrentarse a la realidad. Descubrir que hemos sido traicionados por la persona amada siempre es una experiencia dolorosa y hasta humillante, puesto que se ponen en juego los valores que fundamentan una relación de pareja, como son la confianza, la sinceridad y el respeto.