Roberto Manrique


Este actor ecuatoriano Roberto Manrique, que tiene 29 años, viajó a Colombia para adentrarse en la televisión colombiana. Después de algunos años, ha logrado tener una carrera sólida en Colombia, ahora él está en Telemundo-RTI y le podemos ver en la telenovela ‘Victoria’ y próximamente en ‘Doña Bárbara’. Emprendedor, risueño, sincero, inteligente. Un joven que crece curado con la magia para más tarde mostrarnos su propia magia como un interprete de texturas y matices. Roberto Manrique, alguien que vive absorbiendo lo indispensable de la vida; la mente y el espíritu libre plasmado en su elaborada labor de actor.

En la telenovela ‘Victoria’, Roberto Manrique encarnó a Sebastián Villanueva, el joven novio de Paula (Geraldine Bazán), estudia Derecho igual que ella, está perdidamente enamorado de Paula, en una relación en la que claramente es ella quien “lleva los pantalones”. Sebastián es sumiso a sus decisiones y su manera de pensar, pero todo cambia el día en que Paula se da cuenta de que está embarazada y decide, sin pensarlo mucho, que lo mejor es abortar, pues un hijo en su situación y en el momento de la vida en que se encuentra, no le es conveniente. Sebastián se opone radicalmente, pues ama a Paula y le propone que se casen y comiencen una familia. Esto crea una agria discusión entre ambos y cambia por completo el curso de la relación entre los dos. Con Sebastián, Paula aprenderá que ser mujer no es sinónimo de debilidad y que la sensibilidad y las lágrimas no hacen perder terreno en el campo de batalla.


-Al principio te graduaste como comunicador, trabajaste como diseñador gráfico y creativo publicitario, ¿pero cómo llegó la actuación a tu vida?
Una vez que terminé de estudiar esa carrera, monté una agencia de publicidad, si bien fue exitosa y nunca me faltaron clientes, al año de estar en ello noté que no estaba contento, que no me sentía pleno, que me faltaba el impulso vital de cada mañana para ir a la oficina. Entonces, a pesar de que ante los ojos de todos parecía una decisión absurda, cerré la agencia y decidí viajar. Mi destino fue Perú, mi objetivo tenía que ver con libertad, pocas responsabilidades, explorar, descubrir, descubrirme. Y así fue, por cosas de la vida terminé en contacto con la gente de Iguana Producciones, ellos me regalaron un taller de actuación y ahí me enamoré de la carrera, recordé cuánto me había gustado siempre y tome la decisión de convertirme en actor. Regresé a mi país porque mi padre, que ya se encontraba con cáncer al pulmón, se complicó y decidido a dedicarme a la actuación, empecé mi proceso de formación y trabajo actoral.

-¿Fue difícil entrar en la televisión?
Una vez en Ecuador decidido a estudiar y trabajar en actuación, las cosas no fueron complicadas. El mundo me dio más de un regalo. Mi primer taller lo realicé en la casa en la que me crié, a la vez que vivía un proceso de sanación y retrospectiva intenso y dirigido por un especialista. La experiencia fue absolutamente mágica y sorprendente. Pronto estuve trabajando, durante tres años no paré, de producción en producción, de montaje en montaje, de taller en taller. Luego sentí que había concluido en Ecuador, que era hora de buscar nuevos retos, nuevas ambiciones, era hora de partir a Colombia. Pero, Colombia en cambio, no fue fácil. Allí me han dado los mayores regalos de mi vida, las experiencias más difíciles, los mejores retos, las más grandes dificultades y de todo ello he salido cada vez más grande y más fuerte. Hoy en día, cuando estoy frente a la tormenta, el miedo está, pero lo acompaña la certeza de que este cuerpo resiste y crece con ella. El primer proyecto del que me enorgullezco de haber formado parte en Colombia, es la obra de teatro ‘A la sombra del Volcán’ en donde aprendí lo que es tener oficio compartiendo el escenario con actores como Gustavo Angarita, Victoria Hérnandez, Diana Angel, Luz Estela Luengas, Alberto Valdiri y Alejandra Borrero. Alejandra ha sido para mi un punto importantísimo en mi carrera y en mi formación humana, pues es un ser que me reta, me inspira, me incita, con quien me identifico y descubro lo ilimitado de esta profesión. Hoy en día ella es además mi manager, mi maestra y mi familia en Colombia. Luego de esa etapa en donde no sobraba el trabajo ni el dinero, en donde vivía el día a día y no se sabía mañana qué habría, llegó la telenovela ‘Victoria’ de Telemundo-RTI, un producto con una historia maravillosa, un trasfondo humano valiosísimo, un elenco de gente muy talentosa y de gran corazón. Este proyecto ha valido para mí, esta espera y mucho más. Ahora que lo terminé y que se acaba de estrenar en Colombia, tengo la fortuna de estar empezando en el nuevo proyecto de Telemundo-RTI: ‘Doña Bárbara’.

-¿Qué ha significado el teatro en tu carrera artística?
El teatro ha sido parte de mi formación desde el comienzo, tuve la rara fortuna de que trabajar en televisión me llevara a él. Y definitivamente es ahí donde he sentido que crezco como actor, que rompo mis limitaciones, que descubro nuevas posibilidades para mi cuerpo. Luego en la televisión, tengo la posibilidad de plasmarlo.

-¿Qué herramientas usa para la preparación de sus personajes?
El proceso que vivo en la formación de cada personaje es siempre distinto al anterior. Y responde a las necesidades del mismo. Estoy aún en una búsqueda (que no creo que termine) de un método con el cual comprometerme. Sin embargo, me encanta inventar detalles del pasado e historias precisas de los personajes. Muchos recuerdos de la infancia y siempre tener claridad sobre su relación con la figura paterna y materna. Hoy en día estoy trabajando con la figura del Eneagrama y ha sido para mí un maravilloso descubrimiento. Consiste en una figura que grafica nueve fenotipos humanos, bastante claros y realistas, desde el lado oscuro de nuestra personalidad racional, emocional o instintiva.

-En cuanto a la interpretación, ¿cómo definirías tu estilo de actuar?
Soy un actor en búsqueda, mi proceso es aún muy joven para pretender asignarme un estilo. Siento que tengo todo el camino por delante y prefiero aún no comprometerme con una tendencia u otra.

-¿Qué consejo le darías a quienes se inician en este medio?
Que ser actor es un trabajo de tiempo completo, es estar en presencia constante. Nuestra materia prima está en cada segundo, en cada experiencia, en cada sensación. Dedicarse a esta carrera con compromiso implica entregarse del todo a vivir al máximo.

-Cuéntanos alguna travesura de tu niñez...
Era sumamente rebelde, casi criminal, pero me temo que era bien portado. Una vez boté un pez por la taza del baño “para que fuese libre”.

-¿Qué crees que heredaste de tus padres?
Aspirar a lo grande, dar siempre lo mejor de ti, la importancia de la familia, el valor de reír, determinación para lograr los objetivos y ser siempre éticos.

-Por cierto, ¿cómo te encuentras en el plano sentimental?
Tranquilo y contento.

-¿Qué es lo mejor que haces, reír o llorar?
Lo que mejor y más hago es reír. Pero me encanta llorar, es algo que he ido aprendiendo con la edad y que luego me deja riendo con más verdad.

-¿Cuál es tu mayor sueño por realizar?
Soltar, no esperar, vivir en total libertad. Y mucho, mucho dinero (risas).

-Ahora hablando en la ficción, ¿cómo llego a ti rol de Sebastián Villanueva, el personaje que interpretas en ‘Victoria’?
Tras varios intentos de que me dieran un casting en Telemundo-RTI, finalmente me dieron la oportunidad de audicionar para el personaje de Pacho en la novela. Fue probablemente el casting que más me he gozado en mi vida, eso se notó en el resultado y el director me propuso el personaje de Sebastián.

-Para Sebastián sus acciones como esposo y futuro padre, ¿son más responsabilidades que satisfacciones?
Creo que Sebastián tiene vocación para la familia. Es algo que conozco por miembros de mi familia, que encuentran satisfacción incluso en aquellos aspectos más duros de la responsabilidad que implica llevar una familia.

-Sebastián en un principio vive el tema incompatible con Paula sobre el aborto, ¿no admitirlo, es un tema de humanidad, educación o en todo caso de paternidad?
En Sebastián, no admitir el aborto responde a esos tres aspectos: una nobleza en su carácter, una educación sobre el valor de la familia y un inmenso amor por su hijo y por Paula.

-¿Y Roberto Manrique tiene una visión similar a la de Sebastián Villanueva?
Creo firmemente en el respeto a la vida y a todos los seres, en vivir desde el amor y no desde el miedo.

-En estos meses de grabación, ¿hay alguna anécdota que quieras compartir con nosotros?
Ha sido una grabación maravillosa, llena de gente sencilla y con mucho que compartir. He estado con actores de grandes nombres y con aún más grandes corazones. Ha sido un proceso que me ha dejado con mucho que agradecer.

-¿Y sobre Colombia, y su naturaleza, como te has sentido en ese hermano país?
Lo más valioso que tiene Colombia es su gente. Trabajadores, emprendedores, positivos a pesar de todo y siempre sonrientes. Les debo la mejor época de mi vida.

-¿Cuáles son tus expectativas con la nueva producción que estas grabando en Colombia, titulada ‘Doña Bárbara’?
Espero desarrollarme actoralmente al interpretar un personaje tan distinto a Sebastián y que la novela supere el éxito de ‘Victoria’.