Mauricio Ochmann


Mauricio Ochmann nació el 16 de Noviembre de 1977, en Guanajuato (México). Hijo de un hombre de negocios y una pintora, desde muy pequeño tuvo inquietudes artísticas participando siempre en grupos de teatro local, pero fue hasta que cumplió 16 años que decidió dedicarse a la actuación de forma profesional. Tiene una hija (Lorenza) con María José del Valle, de la que ha comenzado en el 2008 los trámites del divorcio.

Mauricio Ochmann Siordia, su verdadero nombre, viajó a Los Ángeles y tuvo que sustentar sus estudios en el Joanne Baron Studio de Santa Monica, trabajando como camarero y al mismo tiempo se dio a la tarea de buscar un agente en esa ciudad. Al cabo de tres años de estar buscando oportunidades, llegó por fin la primera película para Mauricio, misma en la que tuvo una participación pequeña pero le dio la oportunidad de trabajar al lado de figuras de la talla de Kevin Costner, Paul Newman y Robin Wright. Poco después, protagonizó varias películas como ‘7 mujeres, 1 homosexual y Carlos’ (2004), ‘Ver, oír y callar’ (2005) y ‘Corazón marchito’ (2007).

Pero, su gran popularidad se debe a las telenovelas en las que ha participado y ha protagonizado, como ‘Azul tequila’ (1998), ‘Como en el cine’ (2001), ‘Mirada de mujer: El regreso’ (2003), ‘Amarte así, Frijolito’ (2005) y ‘Dame Chocolate’ (2007), entre otras. También protagonizó los primeros 20 capítulos de ‘Marina’ (en el 2006), melodrama que tuvo que abandonar para internarse en una clínica de desintoxicación de drogas. Más tarde y ya recuperado, Mauricio ha protagonizado la exitosa telenovela en el 2007/08 para Telemundo: ‘Victoria’.

Mauricio Ochmann interpretó a Jerónimo Acosta en el melodrama de ‘Victoria’, un hombre que se casó muy joven con Silvia, de quien se separó hace dos años y con quien tuvo un hijo de once años, Martín. Es un hombre locuaz, divertido y que ve la vida ligeramente sin amargarse por nada. Es periodista y trabaja independiente en una emisora de radio. Aunque moderadamente exitoso en su vida profesional, su vida personal es un desastre. Su apartamento escasamente tiene una vajilla para servir la comida y si no fuera porque una empleada doméstica va a ocuparse del aseo dos veces por semana, ya el Departamento de Sanidad le habría impedido seguir habitando el lugar. Cuando conoce a Victoria se impresiona por su belleza y se empeña en conocerla mejor. Muy pronto se enamora sin remedio y pese a que sus amigos, la familia de Victoria y hasta ella misma le insisten en que la diferencia de edad es muy grande y por lo tanto es un error una relación entre los dos, a Jerónimo no le importa, pues para él el amor no tiene tiempo, ni edad.


-¿Cómo te sientes de haber protagonizado el papel de Jerónimo Acosta en la telenovela ‘Victoria’?
Ponerle todo tu esfuerzo a una producción como ‘Victoria’ y ver que a la gente le gusta, es el mejor regalo para cualquier actor. Jerónimo es el espíritu de un hombre viejo en el cuerpo de un hombre joven. De hecho trabajar con Arturo Peniche, Victoria Ruffo, Diana Quijano y otras grandes figuras que me acompañan, nos da la respuesta de lo bien que le va a esta producción. Sobre las mujeres es cierto, me han dicho de todo en la calle, especialmente las maduritas. Aunque todavía no he sufrido un acoso o secuestro (risas).

-Este personaje rompe con el prejuicio de que solo los hombres pueden fijarse en mujeres jóvenes...
Qué tal machismo. Los hombres sí pueden andar con mujeres más jóvenes, pero ellas no. Qué cosa. Creo que el amor no tiene edad, a lo mejor suena a cliché. Pero para mí, el amor no tiene raza, género, religión ni estrato social. Dios te da la oportunidad de amar.

-¿Cuál es tu estado civil?
Me acabo de divorciar hace poco. Fruto de esa relación es mi niña Lorenza que ya tiene 4 añitos, es mi tesoro, vive con su mamá en México. Me muero por verla, la telenovela ya ha acabado, así que voy a ir visitarla.

-¿Tienes una característica especial de mujer?
No, aunque no me crean, para mí lo que importa es lo que se lleva dentro del corazón. Tengo claro que la niña que va a estar conmigo, tiene que ser sincera, una mujer leal e intachable.

-No todo en tu vida es color de rosa, supimos que estuviste metido en el mundo de las drogas...
Lamentablemente hay gente que se hacen llamar tus amigos pero no lo son y te llevan por el mal camino. Tuve que dejar de grabar la telenovela ‘Marina’ por ese problema, pero ya estoy mejor, aunque esta enfermedad la puedes controlar, pero siempre la vas a tener. Voy abrir un centro de ayuda para adictos en Bogotá a través de una fundación que se llama Tierra Seijas. Yo estaré para dar charlas y ayudar a los que me necesiten, es parte de mi labor como figura pública. Mi consejo es que se mantengan lejos de eso, porque mata.

-¿Ya está completamente superado el problema con las drogas?
Sí, bendito sea Dios. Estoy muy contento, tranquilo y agradecido con la vida, que me dio una segunda oportunidad. Ahora trato de informar acerca de la adicción para que el público se entere de que hay maneras de superar los problemas, lo importante es pedir ayuda y no evadir la realidad.

-¿Qué es lo más difícil de tu carrera?
Por supuesto estar lejos de mi hija. Cada dos semanas me escapo a México para estar con mi pequeña por cuatro días. Cuando termine este proyecto mis planes es dedicarle más tiempo a Lorenza.

-¿Cómo te ha cambiado la vida tu pequeñita?
Yo pensé que conocía el amor, pero estaba equivocado. El verdadero amor lo conocí con mi hija. Ese amor incondicional y sin ningún tipo de interés. Es amor del bueno, puro, sano y real.

-¿Qué significa tu hija para ti?

Mi hija (Lorenza) es lo más importante para mi. Ahora ella va a la escuela, pero siempre llevo conmigo todos los momentos juntos, desde la primera vez que me acarició, me besó y me dijo ‘te amo papá’.

-¿En qué momento sentiste que eras padre?
Fue un proceso. Primero fue una idea y luego fue un hecho increíble. Fue una emoción muy grande cuando la vi por primera vez en el quirófano y corté el cordón umbilical. Dentro de mí se removieron muchos sentimientos. Fue increíble.

-¿Cómo eliges tus personajes de las telenovelas?
No tengo un criterio específico. Simplemente creo en ellos desde el momento en que me los sugieren; me pregunto si podré hacerlo satisfactoriamente, y si las respuestas son afirmativas, me aviento. Hasta el momento no me he arrepentido, he disfrutado todos los personajes, en televisión, cine y teatro.

-¿Estás dispuesto a trabajar de nuevo en tu país natal: México?
Siempre lo estoy. Tomo lo que considero adecuado para mi carrera y experiencia dramática. En este momento tengo un agradable compromiso laboral con Telemundo, pero si me invitan a una película o una obra de teatro, estoy listo para negociar todo, más allá del dinero. Cuando elegí esta carrera sabía muy bien que andaría de plaza en plaza, así que no me asusta la idea de vivir entre aeropuertos, camerinos y foros, me encanta, y por fortuna he logrado el equilibrio con mi vida familiar y personal.

-Irónicamente tu debut en televisión no fue en telenovela, sino en comedia, ¿te gustaría hacer serie cómica?
Por supuesto, me encantaría. Sobre todo ahora que comienza a tomar fuerza el formato de serie en América Latina. Debuté en la pantalla chica siendo muy chavo, apenas tenía 18 años de edad. Fue en ‘La otra cosa’, con Héctor Suárez. Él es todo un maestro, recuerdo que en alguna ocasión me pidió correr la escena para que aprendiera y valorara el trabajo de los que están detrás de las cámaras.

-¿Qué es lo que nunca harías en un escenario?
Como actor, me declaro explorador, pero no soy animador, me pone de nervios conducir un segmento, lo he hecho, pero no elegiría conducir un show, por ejemplo. Tampoco cantaría, ni mi hija tolera que le cante canciones infantiles.

-En el 2000 realizó un desnudo para la obra teatral ‘Equus’ en México, ¿ahora lo volvería a hacer?
Sí lo haría, siempre que fuera necesario, yo no tengo ningún problema. Pienso que el cuerpo de un actor es una herramienta más, siempre y cuando esté usada de manera correcta.

-¿Qué proyectos tiene pendientes?
Quiero hacer unos cortometrajes sobre valores. Estaré viviendo entre Colombia, donde tengo una tienda de muebles con un diseñador colombiano, y México, donde está mi hija Lorenza. Además, con Telemundo tengo dos años más para hacer telenovelas.