Maria Elena Doering


Maria Elena Doering nació el 16 de noviembre 1962, en Cali (Colombia). La actriz colombiana fue en sus inicios en el mundo artístico modelo, con gran éxito en Europa. Empezó haciendo un comercial de ‘Kolynos’. Luego vinieron sus inolvidables apariciones para ‘Coffee Delight’. Trabajó a los 13 años con los fotógrafos más importantes de su natal Cali: ‘Fernell Franco’, ‘Oswaldo López’, ‘Micky Calero’ y ‘Jaime Andrés Orozco’.

Su abuelo es alemán, su padre boliviano y su madre colombiana. Estudió en Londres, domina francés, inglés, italiano, y español. Viajó a Italia en 1980 y se quedó 13 años. Un ejecutivo de Alfa Romeo se atravesó en su camino, en 1986, y la descubrió mientras hacía traducciones para un evento de la Fiat. Se vinculó a la agencia Fashion Models, en Milán. Apareció en 67 comerciales de televisión en cinco años y trabajó en Japón, Alemania, España y Francia. En 1993, fue contactada por Julio Sánchez Cristo para protagonizar la telenovela ‘La maldición del Paraíso’, en Colombia y, desde ese entonces, ella se convirtió en actriz.

Después, realizó varias telenovelas en Colombia: ‘Las aguas mansas’ (1994), ‘La Viuda de Blanco’ (1996), ‘Adrián está de visita’ (2001), ‘Milagros de amor’ (2002), ‘La venganza’ (2002), ‘Te voy a enseñar a querer’ (2004) ‘La Saga, negocio de familia’ (2004) y ‘Hasta que la plata nos separe’ (2006). Además, en el 2005 hizo una película, llamada ‘Mi abuelo, mi papá y yo’.

En su último papel, la hemos podido ver en la exitosa telenovela de Telemundo-RTI: ‘Victoria’ en el 2007 y el 2008, donde interpretaba a Helena Cárdenas, amiga de Victoria (Victoria Ruffo) y Camila (Diana Quijano) desde hace 16 años, es la tercera del grupo y la más joven de las tres. Reservada y tranquila, está casada con Gerardo (Javier Delgiudice) desde hace 22 años, en los que ha sido feliz. Tiene un hijo, Arturo (Camilo Trujillo), que es su alegría y en quien se centró por completo cuando su segundo hijo murió de tan sólo tres años de nacido, aunque ninguna de sus amigas sabe de la existencia de él. Se siente afortunada de que Arturo sea el hijo modelo y perfecto que jamás le da un disgusto o una preocupación y, para ella, también es muy importante su matrimonio, que tanto ella como su marido han cultivado con amor y tolerancia. Frente a la situación de Victoria; es comprensiva cuando Enrique (Arturo Peniche) la abandona, pero no toma posiciones radicales a favor de su amiga, pues Gerardo y Enrique son muy amigos. Además, la relación de Helena y Gerado atravesó por un mal momento, pero lograron sacar adelante su relación y ella vuelve a quedarse embarazada, a pesar de tener 45 años, y se convierte en obsesiva con su hijo pequeño Juan David y no le deja ni un momento solo para que no le ocurra nada malo, como ya la pasó con el hijo que se la murió.