Diana Quijano


Diana Quijano nació el 12 de abril de 1962 en Lima (Perú). Actriz de teatro, cine y televisión, comenzó su carrera artística en un concurso a los 20 años, fruto de su trabajo extemporáneo de modelo de pasarela que comenzó a los 16 años. ‘El cielo es el limite’ le sirvió para vincularse con lo que es la producción de televisión y, antes de acabar su contrato como modelo, ya estaba trabajando como asistente de producción en una teleserie llamada ‘La Pensión’, donde también hizo su debut como extra con parlamento. Paralelamente la contratan para ‘Matrimonios y algo más’, comedia de Panamericana TV donde realiza papeles pequeños como comediante, después la llamaron como actriz invitada para la teleserie ‘Gamboa’, donde interpreto un caso controversial sacado de los archivos de la policía de investigaciones de Perú.

Después de hacer varias obras teatrales y alguna película, ella se destacó por sus personajes en telenovelas en Miami, como en ‘La Revancha’ (2000), ‘Gata Salvaje’ (2002) y su gran éxito internacional lo obtuvo en el 2004 con su personaje de Lulé en la telenovela de Telemundo: ‘Prisionera’.

Más tarde, la actriz peruana viajó a Colombia para grabar dos telenovelas con Telemundo-RTI: ‘Sin Vergüenza’ (2007) y entre el 2007 y el 2008 grabó ‘Victoria’, interpretando a Camila Matiz, la mejor amiga de Victoria. Al comienzo de la historia Camila acababa de cumplir 47 años, cosa que para ella es peor que si alguien la condenara a muerte. Separada desde hace varios años de su marido, Camila es una mujer muy apuesta y determinada a que la edad jamás la alcance. Por eso, pasa su vida entre el gimnasio, las cremas para la piel, los últimos tratamientos de belleza y está enterada de quién es el mejor cirujano para cada parte del cuerpo. No tuvo hijos pues al comienzo no quería sentirse amarrada y cuando los deseó, no pudo embarazarse, lo cual también terminó con su matrimonio. En el fondo, es una mujer insegura que depende de las opiniones del hombre de turno para sentirse valiosa, pero ante el mundo muestra una cara de seguridad que se confunde con libertinaje, pues no tiene inconveniente de hablar de su intimidad sexual con sus amigas o con quien esté ahí para escucharla. Es amiga incondicional de Victoria (Victoria Ruffo) y con la única que comparte hasta sus sentimientos más íntimos. Cuando viene la separación, es Camila quien insta a Victoria a que comience una nueva vida y se convierte en su consejera y hasta en su alcahueta para que pueda verse a escondidas con Jerónimo (Mauricio Ochmann). Y a pesar de enredarse al principio con jovencitos, como el hijo de su amiga Victoria, Santiago (Ricardo Abarca), ella consigue enamorarse de un hombre maduro al que veía como a un viejo: Bernardo (Julio del Mar).


-¿Cómo empezaste en el mundo artístico?
Empecé como modelo de televisión en un concurso, después de ganar un certamen de belleza, luego me dieron una participación como extra con parlamento en una comedia que se llamaba ‘Matrimonios y algo más’, en Panamericana TV y ahí comenzó mi carrera profesional.

-¿Cuándo decidiste que querías ser actriz?
Desde pequeña siempre tuve en la cabeza y en el corazón a la actuación, mi mamá me decía que de profesión payaso no iba a salir, siempre trataron de disuadirme hasta que se dieron cuenta que yo no bromeaba.

-¿Qué métodos usas para preparar tus personajes?
Comienzo creando la manera de caminar del personaje, eso es lo que definirá sus movimientos más adelante. También trato de acercarme lo más posible a lo que describe el escritor de la historia, inventándome una vida anterior a la historia que se va a contar.

-¿Eres una mamá “felizmente” divorciada?
Claro que sí (risas). Cometí la burrada de casarme por gusto, no lo volvería a hacer. Tengo a mi hija Samikai de 10 años con la que soy feliz, definitivamente si viene el amor bien, pero hasta ahí nada más.

-¿Tu hija qué te dice cuando te ve interpretando a un personaje como Camila?
Trato de ser su mejor amiga y confidente. Y a pesar de llevar años haciendo novelas, no le permito a mi hija verlas, ya que no son para menores de edad. Soy una mamá muy drástica.

-Diana, en tu país natal: Perú, no se te dio el éxito internacional del que hoy gozas, ¿qué nos puedes decir?
Perú es mi casa, mi vida, un sueño que vivo a diario. Me siento orgullosa de ser peruana, de preparar mi cebiche, mi papá a la huancaína y sacarle cachita a toda la gente porque sé bailar bien marinera (risas). Aunque me marche del Perú con una carrera hecha, soy consciente de que mi proyección internacional se logró con producciones realizadas en el extranjero. No todos somos profetas en nuestra tierra, pero está bien, eso no me molesta.

-¿Tuviste que superar muchos obstáculos para alcanzar el éxito?
Definitivamente, pero cuando uno quiere lograr algo lo consigue. Los productores de televisión en el extranjero valoran mucho la mano de obra peruana porque no somos tan “figurettis” como otros (risas). El talento peruano está en su mejor momento y debemos aprovecharlo, lamentablemente en Perú se produce a muy bajo costo y eso está mal. Si quieres que te vaya bien invierte, produce. ¿No se acuerdan cómo le fue a América Producciones con sus telenovelas? Ahí tienen la respuesta.

-Tu trabajo en la telenovela ‘Victoria’ ha cautivado en muchas partes del mundo y goza de mucho éxito en todos lados...
Gracias a Dios es el papel que siempre busqué. La gente me identifica por mis papeles de mala, pero en este rol pasa lo contrario. Me llamaron de Telemundo-RTI para dos papeles en esta historia, pero por suerte me quedé con Camila, con la que sólo tengo en común que es amiga de Victoria Ruffo.

-¿Qué ha sido lo que más le costó a la hora de personificar a Camila?
Los escotes pues estoy acostumbrada a andar bien tapadita. Me incomoda tener que andar mostrando los pechos.

-¿Cómo te sientes al trabajar fuera de tu país natal: Perú?
Estoy muy contenta de estar trabajando en Colombia, el ambiente de trabajo no podría ser mejor.

-¿Regresarías a trabajar al Perú?
Claro que sí, porque es mi casa. Lo que no tolero es el abuso a los artistas. En Colombia, por ejemplo, existe una ley del gobierno que exige a las televisoras que el horario estelar le pertenece a producciones nacionales. Todos debemos apoyar para que nuestra industria televisiva crezca.

-¿Qué nos puedes contar de tu amiga en la ficción y en la realidad: de Victoria Ruffo?
Tan bella Victoria, nos hemos hecho grandes amigas al igual que con Arturo Peniche, Mauricio Ochmann, con todos. Nos vamos de vacaciones a México y luego a fines de julio o comienzos de agosto estoy en Perú.