Así comenzó esta gran historia...


Esta escena es una de las principales en el primer capítulo y toda la novela, ya que representa todo por lo que Victoria ha trabajado en su rutinaria vida: su matrimonio de 25 años.

Cuando Enrique esperaba el inicio de la celebración, algo que no le complacía, pero aceptó resignado por su compromiso moral. Victoria entró triunfante a la fiesta saludando a todos. Mientras, Mariana hace su entrada en el jardín con su actitud desafiante como es costumbre en ella. Su abuela Memé conversa con Mariana antes de saludar a los invitados y la fría Mercedes conversa con el padre, esperando la llegada del matrimonio para iniciar la ceremonia.

Los tres hermanos Mendoza Santiesteban se reúnen con Sebastián, novio de Paula. Enrique y una orgullosa Victoria del brazo comienzan a dar la bienvenida, mientras Memé observa atenta, Victoria está rebosante de felicidad al recibir al Padre que la casará una vez más con el amor de toda su vida. Pero, la sensual Camila hace su entrada en la fiesta dispuesta a contarle a Victoria lo que ha visto. Camila saluda a su amiga Victoria, es el momento de decirle la verdad. Pero Victoria le dice que no tiene tiempo de oír sus historias del masajista. Aunque Camila no se da por vencida e insiste y, cuando Santiago se acerca a distraer la conversación, él insiste en si se ve bien sin corbata, colmando la paciencia de Camila que insiste en hablar con su amiga.

Gerardo llega a la fiesta a saludar a su mejor amigo: Enrique. Mientras, la mujer de Gerardo (Helena) sabe lo que está pasando, pero prefiere mantenerse al margen.
Finalmente, Camila le contó a Victoria que encontró a Enrique besando a una mujer y ahora observa qué reacción tendrá su amiga. El piso de Victoria se ha venido abajo, no sabe cómo reaccionar. Pero el show debe continuar, y la ceremonia da inicio, pero Victoria no está dispuesta a seguir con la farsa y da fin a la fiesta.