Maritza Rodríguez


Maritza Rodríguez, nació el 1 de septiembre de 1975 en Bogotá (Colombia). Actriz y cantante, ha interpretado numerosos personajes en telenovelas.

Su primera telenovela fue ‘La Mujer en el espejo’ en 1997, interpretando un papel secundario. En el año 2000 participó en ‘La Revancha’ en el papel de Mercedes Riverol. En ‘Amantes del Desierto’ (2001) tuvo un papel protagonista (Bárbara de Santana) junto a Francisco Gattorno; en el 2002 fue protagonista de la telenovela ‘Milagros de Amor’ donde interpretaba a Milagros. En 2004 participó en ‘Ángel Rebelde’ en el papel de Cristal, y en 2006: ‘Olvidarte jamás’ y ‘Amor sin condiciones’.

Actualmente, Maritza se convirtió en madrastra de Daniela y Álex, hijos de su esposo Joshua Mintz. Maritza Rodríguez, la misma mujer de cara angelical que hace más de una década saltó de las pasarelas a la televisión, hoy vive su mejor faceta: está casada con el amor de su vida, comparte el trabajo con el cuidado de sus hijastros y dejó a las villanas atrás: entró a la etapa final de ‘Pecados Ajenos’ (novela de Telemundo) y nuevamente hace el papel de buena.

La condición de casada no ha sido un cambio extremo para ella. Al contrario, siente que su vida ahora cuenta con ese apoyo moral que le hacía falta y, aunque su esposo, Joshua Mintz, VP de Estrategia de Talento de la cadena Telemundo, viaja bastante, entre ambos han creado un 'amoroso complot' que viven día a día. "Entre nosotros existe una confianza en extremo, nunca hay una mentira, por pequeña que sea. Compartimos las responsabilidades de la casa y trabajamos para sorprendernos diariamente".

-¿Cómo es la vida de la nueva Maritza?
De paz. Cuando no trabajo, me levanto, hago el desayuno, montamos en bicicleta con Joshua, vamos a la playa y compartimos con los niños. Somos un equipo, yo lo apoyo y él a mí. Me gusta cocinar en la casa y compartir momentos solo para nosotros.

-¿Y cómo le ha ido de madrastra?
Es un rol nuevo porque nunca antes lo viví, pero soy paciente y los niños también lo son conmigo. Compartimos tiempo, pero sin que ellos sientan que yo soy quien manda y la que impone las órdenes. Disfruto en extremo el día a día juntos... Hasta me dicen 'Madritza'.

-¿Hubo miedo de jugar ese nuevo rol?
No puedo negar que al comienzo me entraron nervios, porque uno no sabe cómo entrar en una relación cuando hay hijos. No se sabe qué va a pasar, pero las cosas fueron fluyendo de una forma positiva... Es como si entrara a una novela, justo en la mitad de la historia, pero entre nosotros hay una conversación clara y limpia. Me quieren mucho y me respetan.

-¿Y cómo le va con la 'ex' de Joshua?
Es una mujer muy tierna y respetuosa. Confía en mí tanto que a veces viajo sola con sus hijos. Hay mucho amor entre nosotros y estoy feliz.

-No es fácil ganarse el cariño de los preadolescentes, ¿cómo lo logró?
Les respeto la convivencia que tienen con su papá, pero le agradezco a Dios que son niños muy dedicados, cariñosos y cultos. Vamos a la piscina juntos, jugamos o los recojo en el colegio, vamos a cine y somos cómplices.

-¿Se está preparando para ser 'mamá'?
En ningún momento se me ha pasado por la cabeza que los niños son mi escuela. Voy a debutar cuando sea mamá.

-¿Y cuándo será eso?
En el 2010. Me gustaría que fuera una nena y queremos que se llame Laura.

-¿Cómo logra mantener un matrimonio cuando los dos viajan tanto?
El amor es un lazo fuerte, pero la base principal es preocuparse por fortalecer la confianza y trabajamos para eso. Quiero que él sienta que yo estoy aquí, sin estar acá. Nunca hay mentiras entre nosotros y nunca se me pasa por la cabeza que él me pueda mentir. No dudo.

-¿Pero a veces hay celos?
Si ficho a alguien que mira a mi marido con insistencia, es imposible no sentir cosquillitas porque lo amo, pero confío en lo que le estoy dando a él y no creo que él pueda quebrarse frente a alguien. Lo que uno decreta es lo que uno atrae y sé que en mi casa nunca va a llegar la infidelidad ni de parte mía, ni de la de él.

-Pero el mundo del espectáculo no es fácil...
Sí, pero he crecido espiritualmente. El trabajo te sube, te baja, te quita el piso, te lo vuelve a poner y hay un juego muy agresivo contra ti. Pasé por una etapa triste, pero quería ser feliz y lo conseguí.

-¿Extraña Colombia?
Desde el 2000 empecé a hacer novelas en Miami; adoro mi cultura y el lenguaje laboral que se da por allá y sí anhelo regresar a mi país cuando me ofrezcan una novela chévere. Además, añoro la familia, la sopa de lentejas de mi mamá, la carne desmechada, estar con mis hermanos...

-¿Y cómo enfrenta el agitado mundo de los chismes del mercado latino?
Nunca he estado en chismes ni en Colombia ni aquí. Desde que dejé de modelar y de presentar 'Panorama' y me dediqué a convertirme en actriz, quería que la gente me creyera y me preocupé de que solo hablaran de mi trabajo. Los escándalos que suben rating no me interesan.

-Ingresó a Telemundo...
Ya llevaba cuatro novelas con Univisión y recibí la oferta de Telemundo. Llegué a la etapa final de 'Pecados Ajenos' y allí hago el papel de hermana de Catherine Siachoque. Entré para hacer de buena y me emociona, porque ya llevaba tres villanas.

-Ahora hace parte del canal en el que su esposo tiene un cargo directivo, ¿hay rumores hartos frente a su ingreso?
Yo me hago la loca con ese tema, no me dicen nada, pero me imagino que el rumor debe existir. La realidad es que antes de ser la esposa de Joshua, soy Maritza Rodríguez. Nadie me está haciendo un favor, sé quién soy yo y mi trabajo habla por mí...

-¿Qué tanto influye él en su carrera?
Mucho, porque es mi esposo y quiere lo mejor para mí, pero hay decisiones que solo tomo yo.

-Ahora luce más delgada, ¿cambió su rutina de ejercicios?
Me estoy cuidando mucho porque desde que llegué a Estados Unidos me estresa un poco saber que todo tiene hormonas. Pensé que estaba enferma del colon, pero no, y terminé comiendo muchas cosas integrales, lácteos de soya, dejé el pollo y la carne roja. Hago ejercicio tres veces a la semana con una entrenadora argentina y no dejo mis masajes con Gloria Hincapié cada tres días.

-¿Y qué piensa de las cirugías plásticas?
En 1994, cuando participé en Miss Mundo, me hice la nariz y una liposucción, pero ya tengo varias cirugías reservadas para mi vejez y para cuando sea mamá, por si quedo gordita.