Lupita Ferrer


Lupita Ferrer, nacida el 6 de diciembre de 1947, en Maracaibo (Venezuela) es una actriz de telenovelas hispanoamericanas. Su familia pertenecía a la alta sociedad de Maracaibo. Se hizo famosa por su belleza (especialmente por sus grandes y expresivos ojos) y su gran presencia escénica y primer papel protagónico fue en 1970, en la telenovela venezolana ‘Esmeralda’. A partir de la década de los ochenta se popularizó en papeles de villana, como Victoria en ‘Cristal’ (en 1985), dónde su maldad sólo es comparable a su ansia sexual. Otras villanas memorables interpretadas por Lupita fueron la Valeria de ‘Rosalinda’ (1999) y la Victoria de ‘Soledad’ (2001).

Además, Yolanda Guadalupe Ferrer (su nombre real) ha participado en varias telenovelas en México, en USA, como en ‘María Teresa’ (1972), ‘Peregrina’ (1974), ‘Mariana de la Noche’ (1975), ‘Rosangélica’ (1993), ‘Amor Descarado’ (2003) e ‘Inocente de ti’ (2005), entre otras. Y realizó una exitosa telenovela en Argentina, que se llamaba ‘Amándote’ durante el 1988 y 1990. En el 2006, actúo en algunos episodios de ‘Ugly Betty’, la versión norteamericana de la mundialmente popular telenovela colombiana ‘Yo soy Betty la fea’.

Además de ser una de las más reconocidas figuras de la pantalla chica a nivel internacional. Su belleza, profesionalismo y poder histriónico la hacen acreedora de una extensa y rica trayectoria artística, incluyendo un papel al lado del legendario Anthony Quinn en la película ‘The Children of Sanchez’. Además, tuvo un breve matrimonio con el director estadounidense de esta película: Hall Bartlett.

Lupita se ha divorciado en dos ocasiones (del venezolano Alfredo Carrillo y del norteamericano Hall Barlett), vive con su madre y tiene una vida agitada. Sus jornadas de grabación duran a veces, entre 12 y 14 horas diarias.

Actualmente vive en Miami. Se ha desempeñado también en el teatro, donde ha interpretado obras de Emilio Carballido. Entre el 2007 y el 2008 grabó la telenovela ‘Pecados Ajenos’ para la cadena Telemundo.

En ‘Pecados Ajenos’ Lupita Ferrer dio vida a Ágata Mercenario, una mujer que aún es hermosa, pero a quien la ambición por dominarlo todo, le ha secado y agriado el gesto. Tenía un carácter violento y malévolo. Astuta y manipuladora, es la matriarca de la casa Mercenario. Se vengó en Natalia (Lorena Rojas) de sus frustraciones personales. Adoraba a Gloria (Sofía Stamatiades), su nieta, en la que vio el reflejo de su persona, y quiso convertirla en su copia. Cuando Natalia desea liberarse de su dictadura, preparó un plan para destruirla, junto con Inés (Catherine Siachoque), su aliada incondicional. Ama a Rogelio (Ariel López Padilla), su hijo y, a la vez lo desprecia, al verlo débil y manipulable, aunque por momentos esto le resultó práctico y conveniente a sus deseos. Ágata fue capaz de pasar por encima de quien fuese, con tal de conseguir sus propósitos, y no se detuvo ante nada.

-Hay muchos que desprestigian el género de la telenovela, ¿qué tiene que decir de esto?
Aunque tenemos que estar conscientes que es, hoy por hoy, el género latinoamericano más importante, en décadas pasadas se pensó que la telenovela iba a pasar de moda. Las telenovelas latinas nos representan, se transmiten en todas partes del mundo, incluyendo Asia, los países árabes, Rusia, Israel, ...

-¿Qué nos puedes contar de tu último personaje en ‘Pecados Ajenos’?
Ágata Mercenario, mi personaje, es la matriarca de la familia, la que controla todo, la que prácticamente mueve los hilos de esta historia. Es un personaje maravilloso. A mí nunca me gustaron los personajes malos, les tenía terror, no sabía cómo hacerlos, no entendía la maldad, la intriga. En la novela yo tengo un hijo que es alcohólico porque yo prácticamente lo he convertido en eso, y yo le di bofetadas, le pegué, ejercí violencia doméstica con él, que ya es un hombre (Ariel López Padilla), que estuvo magistral también en el personaje. El mío fue un personaje que tenía muchas facetas y yo lo disfrute. Eric Vonn, el escritor, es una maravilla.

-Últimamente te hemos visto personificando papeles de villana...
Al principio, me costaba ser la mala porque yo soy diferente. Honestamente hablando, soy una mujer buena y hasta un poco ingenua. Por eso, ha sido un reto para mí. Por primera vez lo disfruto y trato de entender la psicología de una mujer así, pero me cuesta mucho, no me fue fácil porque es muy diferente a mí.

-¿Prefiere los roles de villana o los de la buena?
En la primera etapa de mi carrera en televisión, en aquellas novelas inolvidables de lo que llamaron el Ciclo de Oro, que fueron escritas por Delia Fiallo y muchas interpretadas por José Bardina y por mí, mi personaje era casi siempre el de una muchacha muy ingenua. En esta etapa de mi vida me gustan los papeles más complicados, que tengan un pasado, que sean fuertes.

-¿Cuál ha sido su papel más querido?
En mi carrera en televisión hay dos: el de Esmeralda, mi primera novela, y luego el papel de Victoria Ascanio en ‘Cristal’, que fue un poco más maduro. El papel de Ágata Mercenario, en la novela ‘Pecados Ajenos’, me gusta. Es mala, pero con sentido de humor. Es una combinación interesante.

-En la pantalla grande, entre otras cintas, protagonizó ‘Los hijos de Sánchez’, junto a Anthony Quinn. ¿Ha pensado darle más tiempo al cine?
Sí, claro que sí. A mí me gusta trabajar en el teatro, en televisión y, por qué no, en cine. Pero no estoy dispuesta a abandonar mi carrera de televisión. La gente me conoce a través de la pequeña pantalla.

-Antes de grabar la novela, estuviste viviendo en Nueva York, ¿por qué aceptaste el papel en ‘Pecados Ajenos’, para irte a vivir nuevamente a Miami?
Quedé muy cansada con la última novela que hice en Miami, ‘Inocente de ti’, una novela que me costó porque se realizó bajo condiciones muy pobres, en comparación a lo que yo estaba acostumbrada. Decidí irme a Nueva York y renovar mi carrera teatral. En el teatro Pregones hice ‘El último rosario de Medea’, de un poeta puertorriqueño muy bueno. Luego hice unos episodios de ‘Ugly Betty’ con Salma Hayek, lo que me gustó mucho porque es la primera vez que se ve una novela hispana en inglés. En Nueva York, asistí a un seminario con un famoso profesor de teatro y de repente me llamaron para esta novela. Tuve que dejar los estudios y un enamorado que tengo por allá.

-Cuéntenos sobre su participación en la serie ‘Uggly Betty’...
Yo estaba en Nueva York, luego de hacer la telenovela ‘Inocente de ti’. Fui a varias audiciones y una de ellas era para un proyecto de Salma Hayek. Yo considero que ella es uno de los grandes baluartes del cine americano, y ella quiere darle realce a los problemas hispanos. Son unas escenas de telenovela que aparecen en la televisión dentro del hogar de Betty (América Ferrera).

-¿Cómo lleva la fama una persona tan conocida como usted?
Yo trato de seguir mi vida, porque en realidad, ya de por sí, por esta carrera yo he sacrificado mucho. No quiero que eso se convierta en una cruz, prefiero hacer las cosas con naturalidad. Si me conocen… bueno, que me conozcan. Siempre trato de estar más o menos arreglada; no me gusta estar dando escándalos y mi vida es bastante sencilla. Me gusta mucho Nueva York porque allí soy una más. Uno se pierde dentro de la multitud.

-Nos habla de sacrificios, ¿a qué ha renunciado por su carrera?
A gran parte de mi vida personal. Quizás sin esta carrera hubiese podido tener un hogar, unos hijos, un marido, una cosa un poco más estable. No sé si yo hubiese sido muy feliz dentro de esa vida…

-¿Y cómo está en el amor?
Bien. Él es actor, nosotros nos conocimos en el Actor´s Studio, donde yo estudié hace muchos años con Lee Strasberg. William Paulson viene de una familia de actores. Él estaba preparando una audición y asistiendo a los cursos. Nos empezamos a tratar, empezamos salir y tenemos como unos dos años y medio juntos. Yo a veces no lo veo mucho porque estoy grabando en Florida. Vamos a ver qué pasa. Tenemos muchas cosas en común.

-¿Qué haces para lucir tan bien?
No tengo un sistema específico, pero dentro de lo posible, trato de llevar una vida balanceada, de cuidarme con la comida, de hacer ejercicios cuando puedo, de llevar una vida sana. Trato de protegerme la piel con buenos productos, hidratantes, de cuidarme del sol. Yo vivo en Miami, frente al mar y camino en la playa. Creo que lo mío es como una especie de disciplina desde que yo empecé en esta carrera. Me ayuda un poco la genética porque mi madre tiene muy buena piel. Además, yo no aconsejo a las mujeres abusar del cigarrillo ni del licor, eso es terrible para la piel.

-Sabemos que trabajas de 12 a 14 horas diarias cuando estas grabando en un set, ¿no se cansa de estar tantas horas trabajando?
Este es un trabajo que se hace, más que nada, por vocación. Un artista no puede improvisar. Soy una persona temperamental y confieso no tener sentido del humor. Soy más bien dramática. Sueño con hacer una película con Pedro Almodóvar, con hacer más teatro, con interpretar a la Doña Bárbara de Rómulo Gallegos y con seguir actuando siempre.

-¿Cuál es su mayor miedo?
No me gustaría mucho envejecer mal, en el sentido de que tuviera ciertos impedimentos, que no pudiera caminar.

-¿Qué rasgo de su carácter no le gusta?
Soy un poco impulsiva, porque busco solucionar las cosas y a veces pienso que me apresuro.

-¿Cuál fue su mayor audacia en la vida?
Fue cuando era jovencita y fui a estudiar (la primera vez) con Strasberg. Yo lo esperé a la entrada del ascensor y allí mismo traté de conversar con él. Me trató bien, pero me mandó a que hablara con la secretaria.

-¿Se arrepiente de algo?
Quizás de no haber tenido hijos.

-¿Cuál es su posesión más preciada?
Pienso que es mi talento.

-¿Cuál considera que es la peor miseria humana?
La envidia es terrible.

-¿Qué cualidad prefiere en una persona?
La comprensión, en el hombre, sobre todo. Que no existan celos ni mezquindades.

-¿Con qué personaje histórico se identifica?
Yo soy venezolana de nacimiento y creo que en todo venezolano existe un trocito de Simón Bolívar.

-¿Quién ha sido el más grande amor de su vida?
Mi carrera

-¿Qué persona ha ejercido mayor influencia sobre usted?
Mi madre.

-¿Cuándo miente?
Cuando estoy actuando.

-¿Qué no perdonaría?
La traición.

-¿Qué la hace llorar?
En eventos muy fuertes en mi vida, como la muerte de mi padre. Pero generalmente lloro en el cine o cuando me conmueve una actuación.

-Después de haber acabado las grabaciones de ‘Pecados Ajenos, ¿qué nuevos planes tienes?
Quiero dejar un tiempo la televisión, porque quiero descansar, hacer teatro, cine… vivir un poco.