Lorena Rojas


Lorena, que nació el 10 de febrero de 1972, en la Ciudad de México. Comenzó su carrera artística en 1990 y desde entonces ha protagonizado más de 6 novelas exitosas. En su tiempo libre disfruta quedándose en casa, yendo al gimnasio, patinando o mirando películas. Sus animales favoritos son los delfines. Además de ser actriz, Seydi Lorena Rojas González, su nombre real, también es cantante.

Los comienzos de la actriz fueron duros, ya que comenzó vendiendo ropa para poder seguir en el mundo del espectáculo, pero finalmente le ha llegado el éxito. Empezó su carrera artística cuando en 1990 participó en la telenovela ‘Alcanzar una estrella’, producida por Televisa. Esta telenovela tuvo tanto éxito que en el año siguiente grabó ‘Alcanzar una estrella II’. Entre los años 1992 y 1997 participó en varias producciones de Televisa como ‘Buscando el paraíso’, ‘Bajo un mismo rostro’ y ‘El alma no tiene color’, hasta que en 1998 ingresó en TV Azteca. En 1998, Lorena grabó la telenovela de época ‘Azul tequila’, donde compartió créditos con Bárbara Mori y Mauricio Ochmann, con quien en el 2001 protagonizó la telenovela ‘Como en el cine’, donde además de actuar también prestó su voz para cantar diferentes temas, ya que su personaje era cantante en un bar. Este año también lanzó su primera producción discográfica ‘Como yo, no hay ninguna’ de la mano del legendario compositor Richard Daniel Román.

Lorena firmó un contrato de exclusividad con Telemundo en el 2003 y protagonizó ese mismo año la telenovela ‘Ladrón de corazones’, al lado de Manolo Cardona. En el 2004, ella actuó al lado de Demian Bichir la miniserie histórica ‘Zapata: Amor en Rebeldía’ y, en el 2005, grabó su telenovela más aclamada: ‘El Cuerpo del Deseo’, que se ha convertido en todo un éxito internacional. Poco después, en el 2006, sacó su segundo disco, titulado ‘Deseo’.

La bella mexicana cree en las segundas oportunidades, justo como la que ella tuvo cuando decidió dejar atrás su carrera en México y firmar contrato con Telemundo para convertirse en estrella de sus telenovelas. Quizás, por eso, a la actriz se le escucha apasionada cuando explica que la temática principal de ‘Pecados Ajenos’, es precisamente la de las segundas oportunidades.

Hace pocas semanas acabó las grabaciones de ‘Pecados Ajenos’, telenovela de Telemundo del 2007/08, donde Lorena dio vida a Natalia, una hermosa mujer que tras 20 años de un matrimonio lleno de complicaciones decide dejar a su esposo Rogelio, interpretado por el mexicano Ariel López Padilla. Pero para que sea melodrama de verdad, Natalia tuvo que pasarlo muy mal. El sufrimiento le llegó a manos de su suegra Ágata (la venezolana Lupita Ferrer) y de su amiga Inés (la colombiana Catherine Siachoque), quienes junto con Manuel (el mexicano Sebastián Ligarde) le tendieron una trampa que obligó a Natalia a huir sin siquiera poder despedirse de sus hijos. Al mismo tiempo, Adrián (el también mexicano Mauricio Islas) atravesaba por una terrible crisis matrimonial con su esposa Elena (Sonya Smith).

-Háblanos de Natalia, tu personaje en la novela...
Es una mujer muy apegada a la realidad, es el personaje más humano, más real, más palpable, con más carne que he vivido a nivel profesional y se apega mucho a lo que una mujer actual puede estar viviendo.

-¿Qué semejanzas tienes con tu personaje, Natalia?
En que yo también puedo seguir luchando por mi vida y le pese a quien le pese y le duela a quien le duela, por encontrar mi propia felicidad. Natalia es una mujer que me ha permitido conocer muchas cosas acerca de mí misma. Gracias a ella entendí que la felicidad siempre se esconde detrás de una fachada. En el caso de Natalia los golpes y los malos tratos no evitan que pueda conocer ese otro lado de la vida en el que se encuentra el hombre que es su alma gemela.

-Natalia y Adrián se encuentran por casualidad y se enamoran a primera vista, ¿crees en el amor a primera vista?
Sí, por su puesto. En esta novela se da un reconocimiento de almas gemelas y un enfrentamiento con ellos mismos, con su conciencia, su familia, la sociedad y sus propios hijos ante un cuestionamiento tan fuerte como puede ser el por qué dejar tu matrimonio si tienes hijos, si tienes familia, por qué te vas a enamorar de otra persona si no está permitido. Pero nadie te va a dejar hacerlo más que la libertad de tu corazón.

-Ya habéis acabado todos los actores de la novela las grabaciones de ‘Pecados Ajenos’, ¿te sientes satisfecha de tu trabajo?
Soy muy exigente conmigo misma y nunca me siento completamente satisfecha de lo que estoy haciendo. Esa parte perfeccionista que hay dentro de mí es algo que nunca he podido controlar. Por eso no acostumbro a ver mis telenovelas, ni antes ni después de terminar de filmarlas, la única vez que lo hice, sentí bien feo darme cuenta que hubiera podido hacer mejor mi trabajo. Desde entonces no he vuelto a cometer el mismo error.

-¿Cómo te has sentido de trabajar al lado de Mauricio Islas?
Cuando tienes a alguien como él trabajando a tu lado dejas de preocuparte por las horas que pasas enfrente de las cámaras. Creo que ya me hacía falta regalarme un tiempo tan bueno como el que he tenido filmando esta telenovela. Mauricio es un compañero sensacional y generoso. Sin alguien como él, interpretando el otro papel principal, creo que el personaje de Natalia que he hecho en ‘Pecados Ajenos’ no hubiera llegado a ser tan intenso como es.

-¿Y cómo te sientes de estar en Telemundo?
Estoy muy contenta. Además, se demuestra que estamos abriendo fronteras, que estamos cruzando esa línea que todos teníamos miedo de cruzar; el que estemos compartiendo y produciendo y creando juntos, aunque los actores seamos de diferentes países, es un paso muy importante.

-Quienes te conocen, saben que en algún momento de tu vida te dedicaste a vender ropa en abonos para poder sobrevivir, mientras intentaba desarrollar su carrera como actriz, ¿te sientes avergonzada de ese pasado?
No me siento avergonzada, para nada. Al contrario, me considero una mujer afortunada por haber sido capaz de superar los obstáculos que se interponían en mis sueños.

-Todavía sigues soltera...
Te cuento que una de las cosas que más extraño de México es el cortejo de los chavos hacia las mujeres; eso en Miami no existe, no hay ese romanticismo, sales a la calle y cada quien anda por su lado, nadie te voltea a ver si no vas encuerado, allá nadie te invita a salir, te tienes que encontrar a alguien en la calle, estoy sumamente deprimida (risas). Así es que por eso me escudo diciendo, “es que hay mucho trabajo y no tengo tiempo para el amor. Pero ya llegará”.

-Llevas más de cuatro años viviendo en Miami, ¿piensas volver a tu país natal?
Estoy muy a gusto en Miami por ahora, y no pienso perder la tranquilidad que tengo lograda en tan poco tiempo. Mi traslado a la ciudad de Miami fue por razones profesionales, pero no pienso desligarme por mucho tiempo de México; será que amo demasiado a mi país como para hacer algo así.