Ariel López Padilla


Ariel López Padilla nació el 12 de agosto de 1962 en Guadalajara, Jalisco (México). Fue escultor y bailarín profesional de ballet clásico por muchos años en México, Estados Unidos, Cuba, Francia y Rusia, dedicándose luego a la actuación. Estuvo casado con la fallecida actriz Mariana Levy, que falleció de un paro cardiaco, con quien tuvo una hija.

El actor contrajo matrimonio en Miami por cuarta ocasión, en una ceremonia privada con Zulma, quien fue su novia durante cinco años. Él afirmó que luego de tres fracasos estaba "renuente" al matrimonio, pero finalmente dio el paso en diciembre del 2006 en una ceremonia privada en las instalaciones de la Universidad Internacional de Florida (FIU). Sus tres primeros enlaces fueron muy publicitados, incluido el segundo en el Show de Cristina, con la fallecida actriz mexicana Mariana Levy, en 1994. El ex bailarín de ballet tiene planes de tener hijos con Zulma porque ella es hija única. Dice que quisiera repetir la experiencia porque con su hija María, quien vive con su abuela, la conductora mexicana Talina Fernández (madre de Mariana Levy).

Él ha tenido un gran éxito en las telenovelas, desde que ‘Corazón salvaje’ (en 1993) lo lanzara al estrellato y, más tarde, entre muchas otras, estuvo en telenovelas como ‘María la del Barrio’ (1995), ‘Leonela’ (1997), ‘Gata salvaje’ (2002), ‘Tierra de pasiones’ (2006), ‘Bajo las riendas del amor’ (2007) y su más reciente éxito en ‘Pecados Ajenos’ (2007/08).

En la telenovela ‘Pecados Ajenos’, Ariel López Padilla interpretó a Rogelio Mercenario, un hombre guapo, pero de muy poco carácter, cuando estaba sobrio, porque al estar tomado, lo cual sucedía con mucha frecuencia, fue violento e irascible. Trabajó como director de la constructora, propiedad de Ágata, su madre, quien siempre terminaba manipulándolo, y haciendo que cumpliese su voluntad. Fue finalmente Ágata quien terminó por arruinar su matrimonio con Natalia. Cuando Natalia desapareció, aceptó que Ágata se hiciese cargo de los hijos de ambos. Además, Rogelio fue amante de Inés, y ella le hizo creer que Charlie era su hijo. Su alcoholismo era un escape para intentar olvidar que era una marioneta en manos de su madre, a la que amaba intensamente, y a la vez despreciaba con todas sus fuerzas.